Gracias a los hilos que desprendía su hermano, Miauricio localizo el punto exacto que juntaba los dos mundos, una brecha oscura, tras eso y apostando de su mente el resto de cosas se lanzó hacia la brecha esquivando las patas del avatar de la diosa araña, mientras corría, cualquiera con un sexto sentido desarrollado podría ver qué un aura color jade salía de los ojos de Lord Cenizo, y acababa formando algo similar a un tigre, al llegar a la brecha, uso toda esa energía para darle un zarpazo que llenó esa brecha de energía verde Jade.
Motivo: Patipular la brecha oscura
Tirada: 3d6
Dificultad: 3+
Resultado: 5, 3, 1 (Suma: 9)
Exitos: 2
Me he tornado la libertad de fliparme un poco, si me he pasado puedes modificar el mensaje sin problemas XD
Horus era ajeno -en parte al menos- a aquella pelea encarnizada. En su mente sólo restaba terminar la tarea que les habían encomendado... no sabía si estaba haciendo bien, pero algo en su interior le decía que había nacido para aquello: robarle la comida a enormes hijos de mil patas. Y esta era la madre de todas ellas.
Además -y principalmente- confiaba ciegamente en sus hermanos. Algo que nunca les diría, ni siquiera puesto hasta las cejas de hierba gatera. No no.
Micifú siguió las órdenes de su hermana, luchando con agilidad y saña alrededor de las patas de la enorme araña. Esquivaba, saltaba, arañaba, todo para que la bestia centrara la atención en ella.
Por el rabillo del ojo, los 3 gatos vieron como Lord Cenizo sacrificaba una de sus vidas para lanzarla contra la brecha en forma de tigre espiritual. Poco a poco el esfuerzo iba haciendo mella en ellos, pero estaban allí para vengar a su humana y proteger al resto de seres vivos de aquél oscuro avatar. Y entonces, lo notaron.
Anansi dejó de atacar y visteis cómo sus infinitas patas se recogían alrededor de su cuerpo, con una sacudida se quitó de encima a Micifú y Calcetines y empezó a hacerse una bola. La oscuridad alrededor vuestra se redujo considerablemente y las telas de araña empezaron a quebrarse.
Horus, dándose cuenta de que algo extraño pasaba, se afanó más en su labor, liberando los capullos uno tras otro. Y el suelo tembló. No era un temblor caótico, sino ligero, medido. Luego otro. Y otro más. Y abriéndose paso por la brecha oscura apareció un enorme rostro felino. Su cara era una maraña de colores y formas, representando a todos los gatos del mundo. Era el gran Ptar-Axtlan. Alargó su zarpa para atrapar a la inmensa araña y, aunque esta se revolvió e intentó esquivarlo hecha un ovillo, no pudo evitar que el dios de los felinos se la llevara a la boca.

Finalmente os miró, soltó un ronroneo largo y profundo que hizo temblar toda la salta y os reverberó en el interior de vuestros cansados cuerpos, y desapareció de nuevo dentro de la brecha.
Y allí quedasteis los cuatro. Agotados física y espiritualmente, pero exitosos. Recorristeis el camino de vuelta. En el túnel las arañas volvían a esconderse a vuestro paso y muchas de las telas estaban rotas, colgando sin fuerza. Cuando subisteis y arañasteis la escotilla, el enorme husky abrió de nuevo. Una vez a su lado, llevó la cabeza al suelo en reverencia y se marchó hacia los apartamentos.
A medida que subisteis de vuelta a vuestro piso, el movimiento en el edificio volvía a ser caótico. Unas luces rojas y azules iluminaban el hall. En el piso del conserje éste hablaba con otros dos humanos uniformados, con lágrimas en los ojos.
Llegáis a vuestro pasillo. Las luces vuelven a ser cálidas pero un grupo de policías, dice Calcetines, rodea la entrada de vuestro hogar. En el suelo, un cuerpo tapado con una manta. Os acercáis sigilosamente. Ronroneais y maullais en despedida a vuestra humana, pero Lord Cenizo os llama la atención sobre algo. Os viráis todos a mirar hacia las escaleras y allí está. El espíritu de Priscilla, con bolsas llenas de comida. Os sonríe, ahora debe alimentar a los gatitos del cielo, que seguro la cuidarán tan bien como lo hicisteis vosotros. Os dais cuenta de que su aura tiene el color de los hilos que liberó Horus.
Se da la vuelta y la veis partir hacia la luz. Esta historia ha llegado a su fin. ¿Qué haréis ahora? ¿Dónde iréis? ¿Será esto otra aventura? Está por ver....
Motivo: Micifu
Tirada: 2d6
Dificultad: 4+
Resultado: 3, 5 (Suma: 8)
Exitos: 1