
La amenaza de sombrías conspiraciones, tratos oscuros y el alzamiento de un poder oculto impregnan el Sector Calixis. La información que allí se maneja suele ser incoherente, aleatoria y contradictoria, y quienes buscan la verdad a menudo arriesgan no solo sus vidas, sino también sus propias almas.
Y aún así, la Ordo Hereticus tiene una única y fundamental misión: defender a la humanidad de la amenaza del mutante, el hereje y el psíquico. Esta batalla es constante e incesante, sin piedad ni remordimiento. Después de todo, quién sino salvaría a la humanidad de estos insidiosos peligros?
En el sector Calixis, un nombre se menciona solo entre susurros, incluso entre los santas Ordos. Aquel del Inquisidor Silas Marr.
Miembro de la infame Corte de la Cancillería de Salomón, Marr es una figura misteriosa que parece estar completamente al margen de la estructura de poder de la Inquisición calixiana y no sigue ningún dogma, facción ni sub-Orden conocida, aunque nominalmente sus acólitos forman parte de la Ordo Hereticus. Aunque algunos altos cargos del Cónclave le otorgan el respetuoso título de "Gran Inquisidor", otros se niegan siquiera a reconocer su existencia, refiriéndose a el bajo el despectivo apodo del "Hombre Ilusorio".
Pero lo que trae entre manos no tiene nada de ficticio. Como una araña en el corazón de una vasta red de agentes, durante decadas Marr ha usado sus aparentemente ilimitados recursos para recopilar todo tipo de información, y su verdadero alcance y respaldo siguen siendo un misterio incluso para el Parlamento de los Susurros. Marr intercambia datos, correlaciones y asesinatos encubiertos con otros Inquisidores y gente de similar poder, siempre a a cambio de los servicios más esotéricos y, al parecer, de su tolerancia.
Una de las principales preocupaciones de Marr en los últimos tiempos, y algo en lo cual ha encomendado extensos recursos, es todo lo correspondiente al linaje de la infame y desaparecida Dinastía de Rogue Traders de Haarlock. El legado de Haarlock es un asunto verdaderamente oscuro, y varios de los mejores psykers adivinos con cuyo servicio Marr cuenta ya han enloquecido o muerto en circunstancias atroces simplemente por usar sus dones en referencia a este caso. El legado parece ser un remolino que atrae rápidamente a todos los cultos y conspiraciones que toca, y siembra la muerte a su paso en un gran número de mundos del Sector Calixis. Es un asunto en el que el propio Marr ha comenzado a actuar mas directamente, haciendo uso de un grupo de acólitos de élite, pero ni siquiera estos saben con qué fin aún... Y el resto de la Inquisición temen que finalmente, pronto lo descubrirán.