Partida Rol por web

El mundo de los ladrones

El Bazar

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02/11/2011, 12:00
Hakiem el Cuentista

Entre los delincuentes ajusticiados esta mañana por orden del príncipe-gobernador se encuentra el conocido descuidero Cudgel Jurajuramento, toda una institución en las calles de Santuario. No deja deudos conocidos, si bien se rumorea que el conocido rufián Hanse Hijo de las sombras no se lo ha tomado muy a bien, puesto que Cudgel había sido su mentor.

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08/11/2011, 19:33
Tempus Thales

—Entre el Vulgar Unicornio y la casa de vecindad de la esquina ha aparecido todo un edificio en ese solar vacío, allá donde estuvo una vez la Espira Negra..., ya sabes cuál.
—Lo sé.
—¿Sorprendente ?
—Interesante. ¿Qué más?
—Es un edificio más bien curioso, con un domo dorado. Tiene dos puertas, y encima de ellas dos carteles que dicen «Hombres» y «Mujeres». Dentro de él, o eso dicen los clientes del Unicornio, venden armas. Armas muy especiales. Y el precio es caro.
—¿Qué tiene que ver todo esto conmigo?
—Algunas personas que han entrado ahí dentro no han salido. Y algunas han salido y se han lanzado unas contra otras, luchando en duelo hasta la muerte. Algunas han matado simplemente a cualquiera que se haya puesto en su camino. Sin embargo, la noticia se está difundiendo, y tanto ilsigs como rankanos hacen cola como hermanos delante de sus puertas. Puesto que algunos de los que están en la cola llevan máscaras de halcón, pensé que te gustaría saberlo.

 

(fragmento de una conversación escuchada en el Bazar)

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09/11/2011, 16:03
Illyra

Las cartas estaban boca abajo formando un amplio creciente sobre la mesa cubierta de terciopelo negro que Illyra usaba para sus adivinaciones. Cerró los ojos y tocó una al azar con su dedo índice; luego la volvió. El Rostro del Caos, el retrato de un hombre y una mujer vistos en un espejo roto. Había efectuado la lectura para sí misma; un intento de penetrar en la atmósfera de premonición que flotaba sobre la destartalada estructura de tela y madera que ella y Dubro, el herrero del bazar, llamaban hogar. En vez de ello, no le había traído más ansiedad.