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Hell is an ocean away

CAPÍTULO 2: LA BRIGADA DEL DIABLO

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22/12/2020, 20:17
DIRECTORA

Oddball ya no podía más.

Literalmente, se lanzó al suelo, agotado por el esfuerzo, destrozado por el tiempo y la falta de sueño y derrotado por la creencia de que no iba a poder escapar de aquellos malditos amarillos.

Una vez cayó al suelo, no fue capaz de hacer nada más. Solo... se dejó llevar por el destino.

El sargento, en cambio, sí que logró seguir más o menos el ritmo y cuando alcanzó a los demás, se volvió también para disparar. Sus disparos no fueron muy buenos pero los de Ice y MacReady sí, lo suficiente para tumbar a un par de japos y que los demás se agacharan para cubrirse.

Pero no iban a quedarse sin hacer nada y tras cubrirse, dos de ellos se acercaron a Oddball, lo agarraron y se lo llevaron. Ahora ya lo tenían y no había nada que hacer.

El intercambio de disparos solo podía llevar a vuestra derrota porque los amarillos no solo eran más, sino que notasteis como a cada turno que transcurría, iban llegando refuerzos. Era el momento de escoger. O seguíais disparando para intentar rescatar a Oddball, o huíais vosotros y que se apañara él por su cuenta.

- Tiradas (5)

Notas de juego

Ahora mismo hay una media docena de japos.

En el próximo turno, disparan 6 veces contra vosotros. Podéis jugárosla o escapar. XD

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22/12/2020, 22:26
John "Ice" Pendollini

¡Oddball! - Dijo Ice mientras apretaba los dientes y agarraba con rabia su fusil. 

Poco o nada podían hacer por el teniente. Si trataban de rescatarlo de las manos de los amarillos acabarían muertos y probable Odball ejecutado antes incluso de que pudieran volver a verlo. 

¡Rhys, ayúdame a cargar con el sargento! - Le ordenó a su compañero. - ¡Salgamos de aquí! - Propuso obviando la situación del teniente. 

Se cargó el fusil al hombro y desenfundó su pistola. Entonces agarró uno de los brazos de Abrahams por encima de su hombro y se dispuso a salir de ahí a toda hostia. 

¡Nos vamos! - Le dijo al sargento y acto seguido comenzó a avanzar todo lo rápido que podía, mientras disparaba hacia atrás buscando así disuadir al enemigo de asomar la cabeza. 

- Tiradas (2)
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23/12/2020, 03:22
Donald Oddball

No me iban a llenar de mierda en algun campo de concentracion, habia visto demasiada guerra y demasiada mierda para ahora tener que comerla. 

Mientras forcejeaba con aquellos malditos supe que no tendria escapatoria pero me llevaria a todos los que pudiera conmigo. 

- Corred.... Le grite a mis compañeros.

Mientras mi mano con suerte podria halar el seguro de la ultima granada que me quedaba. Yo iba a morir pero ellos tambien y eso le daria tiempo a mis amigos. 

Comence a reir mientras buscaba la anilla de la granada y seguia tirando con aquellos amarillos sobre mi.

 

- Tiradas (1)

Notas de juego

A ver si tengo suerte de una muerte digna.

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23/12/2020, 08:31
John Abrahams

Apreto los dientes en cuanto vio al teniente caer.

Estaban cayendo como moscas y, para colmo de males la cadena de mando se había ido desgranando hasta llegar a él.

No quedaba mucho del pelotón por salvar, pero si era necesario daría la vida para que los dos soldados lograsen llegar al campamento.

-¡Seguid adelante!-se limitó a orderar mientras se dejaba ayudar para que la huida fuese más ágil.

Al ser un teniente cabía la posiblidad de que Oddball fuese tomado prisionero con la intención de sacarle información. Si eso ocurría y la campaña en esa isla avanzaba a ojos vista los siguientes días, aún cabría la posibilidad de encontraro con vida. Eran pocas, pero sin duda eran más que tratar de negociar con las balas de los putos amarillos en medio de la refriega. -Suerte, teniente...-

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23/12/2020, 11:51
DIRECTORA

La mano de Oddball fue tan rápida retirando la anilla de su granada que ninguno de los putos amarillos se dio cuenta de lo que ocurría... hasta que no fue demasiado tarde.

Solo la sonrisa satisfecha de Oddball les advirtió de lo que iba a suceder y entonces... una enorme explosión hizo saltar por los aires a los tres cuerpos, el del teniente y los dos japoneses, en fragmentos pequeños y casi inidentificables, trozos de brazos, torsos, cabezas abiertas y cerebro hecho papilla por todas partes, mezclado con ramas y hojas sueltas.

Pero no había mal que por bien no viniera. 

La explosión os permitió a los demás huir definitivamente de vuestros perseguidores y dirigiros hacia el campamento.

Notas de juego

FIN CAPÍTULO 2

PASAMOS AL CAPÍTULO 3