Partida Rol por web

La Anunciación: Loki

Portada

Datos de la partida

La Anunciación: Loki

 

Director: Valimyr
Reglamento: Scion
Sistema: Rol por web
Jugadores: 1
Nivel requerido: Novato: no hace falta ni conocer el juego
Ritmo de juego: Bajo: un mensaje semanal o menos
Fecha de comienzo: 29/07/2013
Estado: Suspendida

Introducción

A veces la realidad supera la ficción...

A veces las leyendas se hacen realidad...

A veces el mito... es historia.

Sinopsis

Los mitos y leyendas se hacen patentes, los dioses olvidados vuelven a buscar a sus vástagos, el destino juega en la contra de la humanidad.
Y los mayores enemigos de esta... vuelven a estar libres.

Notas sobre la partida

Partida restringida, no apuntarse

Asgard: Off-topic

Cuando llego el momento de crear una morada celestial par sí mismos, los fieros y dedicados protectores del Norte de Europa construyeron Asgard, un mundo desafiante y dinámico como los mismos dioses que lo habitaban. Pastos abundantes y verdes, plagado de bisques que corren bajo las faldas de grandes y majestuosas montañas de picos nevados, tan altas que tocan el imposible cielo azul. Grandes mares interiores que combinan con las vastas proporciones del reino, con profundos fiordos, playas de piedra negra y muros glaciares en sus costas. Desperdigados en el accidentado paisaje, en los afluentes del los ríos que empluman los valles ciudades, pueblos y villas.

En el centro del reino se encuentra la ciudad de Asgard, rodeada de la Llanura de Idavoll donde residen los elegidos del Valhalla y van a practicar sus artes de la guerra a diario. La batalla final del Ragnarök se ha profetizado en esa llanura.

Asgard es el nombre de la morada divina de los Aesir y de su ciudad central. Mientras que el reino en sí mismo es de proporciones épicas, la ciudad no es muy diferente de una ciudad medieval del Norte de Europa. Muros altos de piedra cuidadosamente apilada separa la ciudad de la Llanura de Idavoll, que la envuelve alrededor. En cada dirección, existe una puerta gigantesca construida de roble y unida por bandas de hierro tan anchas como la mano de un hombre. Estas puertas están encantadas para resistir el daño del fuego, un legado de la larga enemistad de los Aesir con Sutur y sus gigantes de fuego.

En el interior de la ciudad de Asgard no solo viven los Aesir, una plétora de dioses menores, semidioses, inmortales menores y otras criaturas sobrenaturales. Además entre ello se encuentran las almas de los muertos que no han muerto en batalla (aquellos que si lo hicieren están destinados al Valhalla) y los que no son tan malvados como para ser enviados a Helheim, todos ellos sirven a los Aesir de una forma u otra. La ciudad hierve de actividad. Los enanos que han jurado lealtad a los Aesir trabajan para manufacturar bienes, armas y arte de gran calidad en forjas tan calientes que calcinarían a cualquier humano que se acercara demasiado. Tejedores agiles, confeccionan y embellecen su artesanía, creando tejidos de calidad, vestidos de seda, túnicas y ropas para los habitantes de Asgard. Carniceros, destiladores, cocineros y panaderos trabajan a todas horas para proveer de comida en las mesas. Los habitantes de Asgard están muy orgullosos de su artesanía, independientemente de que tipo sea, y los momentos ociosos rara vez se ven.

Los Aesir: Creación de Personaje

Los Aesir (un nombre poco acertado, ya que el panteón incluye algunos de los dioses Vanir, gigantes y semigigantes) son los dioses de las antiguas tribus nórdicas, los saqueadores Vikingos e indomables exploradores que gobernaban en el helado norte que se rumorea que se adentraron hasta tan al sur que se encontraron con el imperio romano. Una cultura guerrera con un fiero renombre cuyas hazañas son bien conocidas por todos aquellos que se encuentran, están liderados por el Padre de Todos, Odín, aquel cuya sabiduría es reconocida incluso en otros panteones como una fuerza a tener en cuenta. Independientemente de la partida de su cultura hace mucho tiempo (aunque existen pequeños reductos de la misma en Islandia y al norte de Escandinavia), los Aesir son uno de los panteones más vibrantes y actives en el Mundo, todos ellos trabajan con un propósito, prevenir o retrasar el Ragnarök, la batalla en la que se predijo en la que perecerán la mayoría (o todos) los dioses para crear un nuevo orden.

Uno de los productos de la cultura mejor conocidos es quizás la imagen del furioso guerrero Vikingo berseker, los Aesir son guerreros por encima de cualquier otra cosa. Incluso el más gentil entre ellos siente como la llamada de la batalla hierve en su sangre, y es realmente raro el hombre o mujer que pueda resistir esa canción de sirena. Los Aesir no siente miedo, por lo que se lanzan a la batalla, y esperan lo mismo de los que los acompañan; para ellos, el ser etiquetado como cobarde es un peor destino que la muerte.

Los Aesir provienen de los tormentosos climas del norte, y ya sea batallando con el clima nativo de su zona o contra sus enemigos en el calor de la batalla, son casi incapaces de decidir cuándo es suficiente. No importa lo dura que sea o las catástrofes que les aguarden, son soldados, el epitome del acorazado imparable.

El contar las grandes hazañas y sus sagas es una de las cosas más valoradas entre los Aesir, que creen firmemente que recordar sus acciones es tan casi importante como realizar hazañas legendarias. Sus modos de expresión pueden ser simples como para ser reconocidos en otras culturas, pero pocos fallan a la hora de contar sus gestas heroicas o sus historias adornadas de forma piadosa.

Los Aesir nunca abandonan a los suyos, no importa como de suicida fue el intento de salvación del camarada. La lealtad incontrolable es necesaria para mantenerse unidos contra todos los obstáculos y enemigos que se encuentran, ayudándose incluso entre aquellos que se llevan mal, para contribuir en la defensa del panteón. Después de todo, cuando el Ragnarök se encuentre cerca, necesitaran todas las manos que puedan portar una espada que puedan…

Helheim: Reglamento

La tierra de Hel, hija de Loki, esta siempre helada. Las escarchadas tierras de los lugares primordiales que se transformaron en la tierra de los muertos para aquellos que ocupaban a los Aesir, y esas frías extensiones estaban unidas a la gran prisión de los Titanes. Hel, el retoño de Loki y Angrboda, fue coronada reina de este lugar y le fue otorgada su responsabilidad: Deja que los hombres cosechen en la muerte las recompensas que ganaron en vida.

Aquellos que visitan el lugar sin antes haber perecido deben descender a través del gran Yggdrasil, el árbol de la leyenda Nórdica en el que los mundos crecen como si se trataran frutas. Es en lugar más bajo, en las raíces más al norte, las cuales descienden al frio primordial, la fuente de todo frio que azota las tierras de los hombres, donde se encuentra Helheim. La corteza es rugosa y tosca, su contacto es doloroso debido a su agudeza quebradiza. Las brumas remolonean en las raíces, las cuales se hunden en un gran manantial helado en las cuales una forma oscura se nada al acecho.

Las tierras de Helheim están llenas de una bruma helada. A medida que el embarrado Náströnd deja paso a la fría piedra que conforma el resto del inframundo asgardiano, el aire se vuelve denso con el frio de la niebla. Partículas de hielo se acumulan en las pestañas, cejas y barbas, y el vapor del aliento revolotea uniéndose a la bruma. Un camino de huesos, engastados en la misma piedra, sirve de guía en la niebla. Los muertos están obligados a seguir el camino de huesos, los vivos son libres de ir a donde deseen. Nadie sabe como de grande es el reino de Hel.

Loki: Escena de Volker Moh

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