Partida Rol por web

La Brigada de la Luz

Capitulo cuatro - La llama eterna

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30/05/2022, 23:03
Billy Blachowicz

¡Hostia puta!

Exclamé, totalmente perdida la cordura, sin ser consciente de encontrarme ante la auténtica Vera Cruz, suelo sagrado, un lugar que no deberíamos haber pisado, que no deberíamos haber ni siquiera conocido, y en el que por circunstancias, nos encontrábamos. Las palabras que conformaban esa blasfemia fueron las únicas que mi cerebro pudo hilvanar. 

Y es que...

Podía haberme esperado muchas cosas. De hecho, ya estaba preparado para experimentar el tormento, la muerte... la nada. Me encontraba en paz conmigo mismo. Pero... ese resplandor. Ese fogonazo...

Fue del todo inesperado.

¡¡¡Eh!!! ¿Estamos muertos? ¿Qué mierda ha pasado? - cerré los ojos varias veces, tratando de recuperar la visión tras el destello.

Joder... estoy vivo... ¿Boris? ¿Doc? Contestad, maldita sea... ¡¡¿Lieber?!! ¿Estáis ahí?

Poco a poco la luz blanca fue tornando en claridad. Y luego... gradualmente... el resto de colores fueron apareciendo, hasta que finalmente pude ver con relativa "claridad".

Un espectáculo dantesco se ofrecía a nuestros ojos. Restos impíos por doquier, humeantes, era... abrumador.

No era consciente de estar agarrando aun la carabina, como si mi subconsciente se negara a creer lo que mis ojos veían. 

Zephon... ¿dónde estás, cabrón?

Murmuré, casi al mismo tiempo que oía esa palabra en boca de Yakovlevich. Zephon no estaba. Esto no había acabado.

Notas de juego

En uso: CARABINA M1 245/750 2d10+5 (balas 15 de 15) + 2 cargadores full (15/15)
Bayoneta calada. Cargadores guardados 3 (6/12 balas, 4/15, 0/15)

Enfundado: revolver SMITH & WESSON 42/120 1d10+5 (5 balas de 6) + 12 balas.

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31/05/2022, 06:44
Franklyn Lieber

Las voces de sus compañeros devolvieron a Frank de nuevo al lugar del que había parecido ausentarse durante apenas unos segundos. De pronto, parecía que todo se había calmado extrañamente, como la calma que sucedía a una tormenta. 

-Sí, estoy aquí Billy. Tampoco es que pudiese irme a ningún sitio ¿no crees? 

Se volvió para mirar la vera cruz ¿Seguía allí?¿Habría reventado o algo así y aquello era el resultado?¿O había sido una intervención del mismo Dios?

Necesitó comprobarlo con sus propios ojos.

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31/05/2022, 11:56
Steve Sanders "Halcón"

Durante unos segundos una potente luz es lo único que los ojos de Steve podía ver, tras unos segundos los colores poco a poco fueron filtrándose de nuevo entre los parpados devolviéndole la vista a sus ojos.  Un fuerte dolor en sus manos fue lo primero que reclamó la atención del especialista, las palmas de sus manos presentaban graves quemaduras.

Sin embargo, un gran sentimiento de paz invadía su cuerpo siendo al fin consciente de que todo había acabado.  A su lado yacía la espada sagrada que había empuñado, al otro lado se encontraba el cuerpo del Zephon, convertido en una estatua de piedra que aun mostraba la herida de la lanza que había usado Steve para paralizar su cuerpo y el tajo en la garganta que había acabado definitivamente con su existencia.

Sanders miró a su alrededor, observando la destrucción y el precio que el mundo había tenido que pagar por algo que simplemente sobrepasaba cualquier entendimiento humano.  Revisó los cuerpos de los caídos con la esperanza de encontrar algún rastro de vida en la sala... sin fortuna.  Tomo la lanza de Longinus con la que Marcus había atravesado al mismísimo Jesucristo, la colocó sobre el pecho del que fue su compañero mientras le dedicaba un pensamiento para que el pobre soldado que había vagado por el mundo durante dos mil años al fin pudiera encontrar la paz.

Finalmente el francotirador avanzó por el pasillo que se dirigía a la cruz en busca de sus últimos compañeros, tras doblar la última esquina pudo ver la sagrada Cruz y a lo que quedaba de los suyos...  sobrepasado por todo lo que había sucedido y aun sin ser consciente de la transcendencia de aquel día Halcón cayó de rodillas extenuado, sus manos ensangrentadas se apoyaron en sus muslos dejando un rastro de sangre.  Sus compañeros pudieron ver a Steve, pudieron ver lagrimas contenidas en sus ojos, pero pudieron saber por su mirada que todo había acabado...

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31/05/2022, 23:30
Kommandant
Sólo para el director

Notas de juego

¡Posteando!

¡NO ESCRIBIR!

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31/05/2022, 23:38
Monje de Hierro

Franklyn, quien había decidido comprobar personalmente la sala de la cruz, se cruzó con la guarnición de monjes de hierro que había allí. Tan solo media docena de religiosos con sus espadas y escudos.

Dos de ellos preguntan al zapado que ha sucedió. Solo que el soldado tampoco tiene idea alguna.

Sin embargo la cruz sigue allí. Tan llameante y enérgica como la última vez que la vio.

Luego pasan por donde los demás estaban. En el puesto defensivo número cinco.

-¿Necesitan ayuda? – pregunta uno de los monjes antes de seguir avanzando.

En ese momento Steve llega hasta ellos, con paso cansado.

Entonces los dos monjes intercambian miradas y se apresuran a la sala de la cripta. Momento después solo regresa uno de ellos.

-El…el último grigori ha caído, al igual que el centurión. La batalla ha finalizado… - suelta con poco aliento, y aun perplejo por el descubrimiento.

Entonces corren la voz y los pocos monjes comienzan a moverse de aquí para allá…

Notas de juego

Próxima actualización: jueves 2/6

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01/06/2022, 14:39
Walter P. Sanderson

Walter está cansado, muy cansado, tanto que es incapaz de procesar lo que ha ocurrido. Los últimos momentos han pasado en una nebulosa, como un sueño inducido por los narcóticos. Al escuchar a Yakovlevich y Blachowicz se lleva la mano, instintivamente, a la cartuchera, a la pistola, pero abandona el gesto. Ya no puede más.

Les mira moverse hacia la sala de la cripta y a Lieber retroceder, dice algo de la Vera Cruz.

Quisiera levantarse, pero la lasitud placentera y extenuante se resiste a abandonarlo.

Entonces les oye llamar a Sanders. ¿Está vivo? Las punzadas del remordimiento vuelven a palpitar en su alma. Los sacrificios que habían hecho o que creían haber hecho. Sanders lo ha logrado.

Halcón cayó de rodillas extenuado, sus manos ensangrentadas se apoyaron en sus muslos dejando un rastro de sangre

Apretando los dientes, empujando la espalda contra el desgastado muro, Walter se levanta poco a poco, siente una llamada más fuerte que el deber divino o lo que les haya arrastrado a estos días de locura.

Su voz sale débil, titubeante al principio, pero pronto recupera cierto aplomo.

-Haceos a un lado -aconseja paternalmente-. Vuestros abrazos no van a curarlo. Deja que vea tus heridas -murmura arrodillándose junto a Sanders. El francotirador lo había logrado. Había visto lo que él debería haber visto.

-Les has salvado la vida -dice Walter sin dejar de mirarlo a los ojos, como si quisiera alcanzar su alma, mientras examina su cuerpo-. Gracias.

Notas de juego

Me giré para ver cómo estaban mis compañeros y tanto Frank como Walter estaban rezando:

Walter no reza, colega ;) 

Walter hace ronda de atención para quien lo necesite.

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02/06/2022, 00:24
Billy Blachowicz

Pensaba que iba a romper el fusil, de tanto apretarlo. Decir que estaba tenso, tratando de escudriñar la oscuridad, era quedarse corto. Jodidamente corto.

Estaba... acojonado. Si Zephon seguía vivo... todo habría terminado. Si era capaz de sobrevivir a eso que había consumido a todos esos nephilims hijos de puta... ¿Qué íbamos a poder hacerle un grupo de soldados agotados física y mentalmente? Mermados y, literalmente, hechos polvo.

Pero...

Apareció Halcón. Y pudimos ver su mirada. No hicieron falta palabras. Ni más gestos. Ni siquiera... ni siquiera hacía falta ver el cadáver o los restos. Resultaba evidente.

Solo entonces me permití aflojar las manos. La carabina, mi preciada carabina M1 cayó al suelo, con un seco tronar.

Mi culo le siguió, pues caí desarropado, desmadejado, llevándome las manos al rostro sin poder contener las lágrimas. Toda la tensión acumulada se había liberado. 

Habíamos vencido. 

Lo habíamos hecho.

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02/06/2022, 14:59
Boris "Jack" Yakovlevich

Al escuchar que todo había terminado y ver a Halcón volviendo hacia nosotros pude relajarme y alzar un momento la cabeza al saber que había cumplido con la misión y suspiré aliviado. Vi a los monjes empezar a moverse y sabía que nosotros tambien podíamos empezar a hacerlo, me acerqué a Walter y Steve:-Creo que podemos hacer esto en el exterior donde podamos respirar mejor...-empecé a decir mientras miré hacia atrás en busca de Billy:-Billy!! ven y échale una mano a Walter para sacar a Steve de aquí.-le grité al joven que siempre increpaba y decía tacos. 

.-Yo empezaré a sacar los cuerpos de nuestros compañeros hacia el exterior para darles una despedida digna.-dije mientras podía aguantarme y la adrenalina aún fluyera por mi cuerpo iba a aprovecharla para sacar de esas catacumbas los cuerpos de Bran y Mike y me dirigí hacia la cripta donde estaban ambos.

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02/06/2022, 19:15
Franklyn Lieber

Franklyn quedó más tranquilo al ver que la Vera Cruz seguía en su sitio. Steve parecía que estaba en buenas manos, así que a falta de nadie mejor a quien preguntar, se dirigió a los Monjes de Hierro. 

-¿Qué...es lo que ha sucedido? Ese fulgor que parece haber eliminado a los Grigori ¿salió de la cruz o de dónde? 

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02/06/2022, 23:14
Kommandant
Sólo para el director

Notas de juego

¡POSTEANDO!

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02/06/2022, 23:15
Kommandant

En algún sitio al norte de Bélgica. 23 de diciembre de 1944

Veinticuatro horas después los soldados se vuelven a reunir en aquella mesa donde habían cenado por última vez la noche anterior a la batalla. Allí habían planificado la defensa y las otras opciones.

En esta ocasión el motivo es otro. No hay necesidad de llevar armas o estar mirando por encima del hombro ante la inseguridad. No.

Eso ha terminado aquí.

Según el testimonio del especialista, el último grigori llamado Zephon fue despojado por forcejeo contra Marcus y eso permitió que Steve hiriera gravemente al ángel caído con la lanza de Longinus. Luego el remate fue con la espada celestial.

Ese breve momento de uso de la espada celestial para Steve le causo quemaduras severas en sus manos. Son heridas sagradas según los monjes. Son quemaduras que jamás sanarán porque representan el precio de blandir el arma del todopoderoso.

Este sacrificio y el de todos aquellos que hoy no viven han permitido que mañana el mundo entero pueda celebrar la navidad y que la humanidad pueda continuar caminando sobre la tierra.

La comida y la bebida sobre la larga mesa deberían representar algo festivo. Algún logro, que sin embargo sabe amargo pese a todo. Afuera, lejos de la protección del monasterio, Europa continua matándose entre sí en una guerra mundial nefasta.

Sin embargo el Monasterio de la Llama eterna continúa con su misión. La de proteger las reliquias de la santa iglesia. Objetos que se han sumado la famosa lanza del centurión y la espada celestial del todopoderoso. Son objetos que por el bien de todos jamás volverán a ver la luz del sol y que serán protegidos por los monjes actuales y las generaciones venideras.

Tampoco será una obra fácil para los religiosos del monasterio, los cuales son un puñado de adultos y una docena de niños actualmente. Pero tienen fe que poco a poco sus filas crezcan, como siempre ha sido.

Rebobinando los sucesos desde el momento del fulgor de la cruz y de la espada luego de la muerte de Zephon se realizaron los entierros pertinentes de todos los monjes caídos y también de los soldados que pelearon codo a codo y dieron su vida por la causa. Todos ellos ahora tienen un sitio de descanso eterno en las catacumbas del monasterio. Incluso Marcus posee lugar aquí.

También los restos del último grigori, ahora petrificado, han sido movidos a la sala de la vera cruz donde tantos otros demonios yacen por siempre convertidos en roca y representan la victoria sobre la oscuridad.

Finalmente los trabajos de reparación llevaran mucho tiempo. Años posiblemente. Solo que el tiempo aquí no es el mayor de los problemas.

Afuera copiosamente la nieve se acumula en lo que parece ser un día pacíficamente inusual.

Notas de juego

Anteúltimo post. Dejo la escena abierta para que puedan rolear y definir qué hará cada uno de uds. Si continúan como grupo o cada uno sigue su propio camino es cosa de ustedes.

Cualquier duda puede utilizar la Sala de tácticas.

Próxima actualización: Sábado 11/6 (o antes si lo considero necesario)

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04/06/2022, 19:59
Walter P. Sanderson

Apoyado en una de las pocas almenas supervivientes, Walter siente frío a pesar de la gruesa pelliza de lana que lleva (un regalo de los diezmados monjes). Observa la lejanía, más allá del lago helado, durante un buen rato. Con un leve suspiro, decide bajar al patio de armas, donde todavía se afanan los monjes en retirar los escombros de la batalla pasada.

Le cuesta creer lo rápido que han vuelto a sus quehaceres, alternando los trabajos de reparación, que habían comenzado de inmediato, con los oficios de rigor, seis al día, había contado Walter en los dos días que habían transcurrido desde la batalla.

En cambio, los soldados supervivientes, él mismo, deambulan por el monasterio, sumidos en sus propias reflexiones, tratando de asimilar lo ocurrido. El quinteto no había intercambiado palabra alguna, más allá de las necesarias para organizar los entierros y ocuparse del día a día. ¿Qué podían decirse?

-Mañana es Nochebuena -dice uno de los monjes, muy joven, Walter no le echa más de doce o trece años-. Tendremos dos días de descanso -resopla y se apoya en la pala con la que remueve las piedras.

Walter mira al cielo, parece que va a nevar otra vez.

-Sí. El día que nació Cristo -responde distraído el doctor, todavía pensativo. Se lleva una mano al costado, la reciente herida, cosida por uno de los monjes de hierro, todavía le duele, a pesar de que está cicatrizando a un ritmo vertiginoso (*).

Esboza una sonrisa y no puede evitar ponerle la mano en la cabeza y removerle el cabello.

-También una buena cena, ¿verdad?

El joven asiente, pensando en los dulces que sacará el hermano despensero.

-Después de Navidad nos iremos -decide de pronto Walter.

El joven novicio lo mira sorprendido, pero Walter ya se ha despedido y avanza, con su cojera más marcada de lo habitual, hacia Yakovlevich, quien permanece sentado al débil sol del invierno, a su lado Lieber lía un cigarrillo.

 

Notas de juego

(*) ¿Acaso quedan permanecen aún los dones recibos o acaso sean las manos curativas de los monjes?

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05/06/2022, 21:06
Franklyn Lieber

Franklyn estuvo extrañamente callado durante el tiempo que siguió. Tenía mucho en lo que pensar y muchas cosas que replantearse. Fueron momentos agridulces. Por una parte, habían derrotado al mal, pero no para siempre. Por otro, el coste en vidas humanas había sido enorme. Quiso pensar que todos aquellos que habían fallecido defendiendo la Vera Cruz, estarían ahora gozando de la vida eterna en el cielo y eso le reconfortaba. Pero esa idea contrastaba con la de los cuerpos amontonados, deformes, llenos de sangre y las caras desencajadas de aquellos que se habían quedado por el camino.

Ayudó en lo que pudo a hacer que el lugar recuperase la normalidad.

Escuchó al Walter, el Cabo Sanderson diciendo que al día siguiente nos iríamos. Lo miró negando con la cabeza mientras terminaba de liar un cigarrillo de picadura. 

-Yo no. Me quedo. Mi lugar está aquí. Después de lo que hemos vivido en este lugar, no sé cómo podría volver atrás. No se me ocurre nada más importante que salvaguardar este lugar. Y el mal volverá, tarde o temprano, volverá. 

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06/06/2022, 11:17
Steve Sanders "Halcón"

Todo había acabado, parecía un sueño o una pesadilla que se había esfumado con la primera luz de la mañana.  Los siguientes días, Steve estuvo reflexionando sobre lo ocurrido, intentando dar una explicación a lo que tan fugazmente había pasado, con frecuencia miraba sus manos, las profundas quemaduras en las palmas de sus manos eran la prueba de que todo había sido real, de que todo había sucedido tal y como su mente recordaba.

Dieron sepultura a los caídos y asistieron a los rituales y ceremonias de los monjes aunque no entendieran en ocasiones el significado de los mismos.  Steve visitó la cruz admirando la fuente de su esencia, una esencia que le había cambiado a él mismo y que formaba parte ya de su propio ser.

El francotirador que nunca se separaba de su rifle, lo dejó a un lado durante aquellos días, había tenido más que suficiente por varias vidas o al menos por un tiempo.

Algo había cambiado en la perspectiva de Steve, apreciaba la sencillez los detalles de la vida a sabiendas más que nunca que la vida dependía de un solo suspiro o el capricho de unos seres celestiales e infernales fuera del alcance de su entendimiento.  

Esperaría el momento en el que la muerte le llevara ante Dios para preguntarle porqué él... pero no tendría prisa en hacerle esa pregunta pues seguía queriendo ser dueño de su propio destino.

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06/06/2022, 13:25
Walter P. Sanderson

-Yo no. Me quedo. Mi lugar está aquí. Después de lo que hemos vivido en este lugar, no sé cómo podría volver atrás. No se me ocurre nada más importante que salvaguardar este lugar. Y el mal volverá, tarde o temprano, volverá. 

Walter asiente levemente, espera y teme respuestas como aquella. Suspira.

-Te va a ser difícil enterarte de cómo quedan los Yankees, Lieber -le estrecha la mano-. Lo entiendo. Hemos pasado por mucho juntos y no es fácil separarnos, pero sigue habiendo gente, allí fuera... -se detiene, asiente y repite-. Lo entiendo.

Mira a su alrededor, el sol arranca destellos a la nieve y al hielo que se acumula a su alrededor, dando una patina de pureza a toda la sangre que se había vertido tan sólo un par de días antes. No, el no podía quedarse, renunciar a la vida, dejar que la gente siguiera muriendo miserablemente. No. Podía haber un esquema mucho más grande detrás del tapiz de la vida que rigiera el destino de la humanidad... pero en tanto seguiría cortándose aquellos hilos, seguirían muriendo mujeres al dar a luz.

-Bien -dice-. Entonces, en Navidad celebraremos nuestra despedida, también. Sanders, Yakovlevich, Blachowicz, ¿qué vais a hacer?

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06/06/2022, 16:40
Boris "Jack" Yakovlevich

Finalmente la misión que Marcus Longinus nos había encomendado había terminado. Enterramos a los caídos y encerramos al enemigo petrificado en la sala de la Vera Cruz para que supiera que había perdido. Steve nos contó lo que había sucedido en la cripta después de que saliéramos de allí y todo cobraba sentido ahora:-Ese Longinus....lo dio todo hasta el final.-comenté tras el relato. Las quemaduras de Steve en las manos no se curarían nunca, según los monjes. El problema real para Steve que a menos que soportara el dolor de las quemaduras, no podría volver a empuñar un arma pero el destino y el tiempo dirían otra cosa. 

Por mi parte ayudé en los ritos y los entierros de todos. Hablé con el actual Abad sobre lo ocurrido en la cripta momento antes de la llegada de Zephon, me arrepentí de corazón de lo ocurrido allí:-De haber podido actuar de otra manera lo habría hecho, en ningún momento quería hacer daño pero no me dejaron otra opción.-le comenté arrepentido y mi penitencia sería seguir vivo y tener esos recuerdos grabados en mi mente. Tal vez al final del camino cuando me encuentre frente a las puertas del cielo sea juzgado por mis pecados pero haré todo lo posible para compensar esas pérdidas. 

Ya en la víspera de Nochebuena, nos reunimos para decidir qué hacer, Frank se iba a quedar y proteger ese lugar:-A pesar de haber vencido aquí, hay una guerra que ganar. Me dirigiré a Berlín a dar caza a Hitler y terminar esta guerra. Si sobrevivo volveré a casa.-confesé ante todos. Tenía intención de seguir luchando, pese a haber casi muerto en diecisiete ocasiones iba a volver al combate:-No espero que nadie me acompañe pero la compañia será grata.-añadí al final. 

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07/06/2022, 10:27
Billy Blachowicz

Iré contigo, Boris...

Por fin había roto mi silencio. Un silencio autoimpuesto, aunque fue la tónica general. No era solo respeto por los caídos. Era... algo más. Algo más grande. Como si todos y cada uno de los supervivientes estuviéramos rumiando lo que habíamos logrado. Realmente, ¿habíamos logrado algo? ¿O fue el Todopoderoso quien finalmente, usando a Ocon, se defendió a si mismo? Eran preguntas sin respuesta.

Yo quiero creer que si, que algo hicimos. Que formamos parte de esa batalla. Sería duro vivir sabiendo lo que sabíamos sin poder contárselo a nadie. Sin poder... sin que tu propia familiar pudiera reconocerte el mérito. Es más, era muy probable que nos abrieran consejo de guerra, pues a ojos del ejercito nos habíamos ausentado del campo de batalla sin justificación.

¿Y qué otra cosa podríamos hacer? - Si, señor, lo siento señor, no volverá a ocurrir, señor... estuvimos matando gregoris con balas de hierro, señor, defendiendo la Vera Cruz, señor, unos monjes inmortales nos ayudaron, señor. El bien y el mal, señor, ya sabe. 

En el mejor de los casos, acabaríamos frente a un pelotón de fusilamiento.

Si ese era nuestro destino...

De todos modos tenía pensado volver a filas. Vine a Europa a luchar contra los alemanes. Su... totalitarismo es un insulto, una aberración. Me da igual que se llamen nephilíticos o Friedrich, les pienso meter una bala por su culo cuadriculado si no deponen las armas. Además... alguien tendrá que explicar o al menos dar alguna versión de donde cojones nos hemos metido. Con todo respeto, señor.

Así que eso haré... si. Está decidido.

Entonces me levanté, pues me había quedado sin tabaco, además.

Mientras salía al exterior fui entonando unos versos que había memorizado.

... y si caigo que es la vida
por perdida ya la di.
Cuando el yugo del esclavo
como un bravo sacudí...

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10/06/2022, 20:25
Steve Sanders "Halcón"

Sanders fue escuchando a cada uno de sus compañeros asíntiendo a sus pensamientos.

- Sin duda ninguno volveremos a ser los de antes, muchas cosas han pasado en poco tiempo, varias vidas en a penas unos días.

Las palabras pausadas del especialista daban la calma del que ya nada tenía que perder.

Creo que he tenido batallas por varias vidas y tan solo deseo vivir en paz lo que me queda.  No creo que los neiflins vuelvan en esta vida y si lo hacen seran nievas generaciones los que bregaran por el destino de la himanidad  pero si el mal volviera a resurgir avisarme yo y mi rifle siempre estaremos dispuestos a luchar a vuestro lado.

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11/06/2022, 22:42
Kommandant
Sólo para el director

Notas de juego

¡Posteando!

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11/06/2022, 22:48
Kommandant

Una noche estrellada se avecina en Navidad, donde la calma del paisaje blanquecino nuevamente parece abarcar hasta donde la vista llega. Como si un manto apacible cubriera una Europa en llamas. Al menos esta noche, solo por única vez, será distinta a todas las demás.

Y gran parte de la tranquilidad tiene mucho que ver con los recientes acontecimientos del Monasterio Agustino de la Crux Immissa. Donde toda la sangre vertida, todos los sacrificios consumados han permitido  que la insidiosa malicia de los Nephilims hayan desaparecido de la tierra. No habrá más de ellos que polulan entre la gente sembrando pensamientos de ponzoña y expandiendo odio en el corazón humano.

Esta noche es una clara muestra de extinción de la especie maldita. En estos momentos las líneas de frente se han apaciguado y hasta los enemigos mortales pronto estarán cenando y cantando canciones navideñas en una cabaña perdida en los bosques de las Ardenas.

Milagros como ese comenzarán a aflorar, a surgir en el resto del mundo a medida que las heridas creadas por los Nephilims y los Grigori desaparezcan con el paso de los días y semanas.

Si alemanes y americanos pueden compartir por una noche una cena junto a una familia local entonces todo es posible. Y todo ha sido viable gracias a los héroes que sin saberlo hoy se separan con distintos caminos en mente.

Uno de ellos adoptara los ropajes del monasterio para volverse un valioso miembro con conocimientos necesarios y únicos para los demás monjes. Su aporte será perpetuado en el tiempo, siendo de vital necesidad en el futuro.

Otros en cambio optaran por viajar hacia el este, directamente hacia las líneas enemigas con la intención de llegar a Berlín y acabar con la cúpula nazi junto a su nefasto líder. Posiblemente no lo tendrán fácil, pues varias potencias juegan una carrera mortal por plantar su propia bandera en el Reichstag…

Finalmente algunos pocos eligen regresar sus pasos hacia las líneas aliadas, pues ven algo más en el horizonte lejano. Porque la guerra languidece en sus mentes aunque el resto del mundo no lo vea fácilmente. Y esto es gracias al halito divino que habita en sus corazones…

FIN