Partida Rol por web

La Carne es Débil

Nueva York - Capítulo 2

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31/07/2017, 14:13
Dr. Curtis Knox

—¿De verdad están hablando de matar al doctor Chandler? ¡Por el amor de Dios! ¿Qué les ha hecho? ¿Qué les hemos hecho ninguno de nosotros más que dedicar los dos últimos años en cuerpo y alma a la consecución de sus objetivos? —pregunta el doctor Knox, profundamente alterado e incapaz de guardar silencio por más tiempo—. Ya tienen lo que querían de nosotros, un antídoto para el compuesto Alpha. Ahí lo tienen, en sus manos. Ya está, nosotros hemos cumplido con nuestra parte y solo queremos irnos y olvidar todo esto. No hablaremos con nadie. ¿Quién nos iba a creer de todos modos? Quiero dejar toda esta pesadilla atrás y olvidar que alguna vez nos conocimos, ¿de acuerdo?

»No habrá más laboratorios, ni más investigaciones secretas, ni más chiflados encapuchados tratando de matarnos, ni más cadáveres de los que deshacernos por ustedes. Hemos terminado, ¿me han oído? ¡Hemos terminado! Y me da igual si me pegan un tiro en la cabeza ahora mismo.

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31/07/2017, 14:24
Gerhard Mörwald

La imperdonable interrupción de Angelique únicamente sirve para que la señora Wolf se sienta lo suficientemente legitimada y respaldada como para hacer caso omiso de mi interrogatorio. No satisfecha con esto, se permite ir aún más allá, reclamando mis propias respuestas.

No puedo evitar sentir un involuntario escalofrío ante la mención de El Prefecto pero comprendo que no deja de ser una excusa perfecta para que Sahra tienda otra cortina de humo ante nuestros ojos. Qué oportuno culpar de todo a un individuo con el que nunca nos hemos topado.

—Si tiene otros sueros, el suero Base o cualquier otro, entréguelos, no le pertenecen. Y si tiene modo de recuperarlos —por supuesto que sí, obran en su poder desde que anoche envió a sus agentes a robarlos—, hágalo.

La repentina rabieta de Knox, o tal vez un arranque de amor propio que hasta el momento no había demostrado, solo pone de manifiesto hasta qué punto se conduce con torpeza o con malicia la señora Wolf, malogrando todos los esfuerzos que hemos realizado esta noche para tranquilizar a ambos investigadores.

Dirijo una significativa mirada a Lucine, con la esperanza de que ella encuentre un modo de apaciguarlo antes de que Robert o algún otro decidan acallar sus gritos rompiéndole el cuello.

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31/07/2017, 14:59
Skye Duncan

No sabía hasta que punto podía confiar en Lucine pero, salvo Knox, aquien pondría mi vida en sus manos sin dudarlo, ella la única del resto de los presentes que me inspiraba más confianza. Miré a Sahra cuando comenzó a hablar de nuevo. Sus palabras me causaban terror. Matar a Chandler... ¿realmente está sugiriendo eso?

Regresé enseguida a los brazos de Knox, tras la breve respuesta de Lucine, sin apartar la vista de Sahra. Con razón no me fiaba de ella. Éramos simples peones en su ajedrez, los primeros en sacrificar para salvar a la reina. Para salvarse ella. Mientras decía que quería que montásemos un nuevo laboratorio y que debíamos colaborar con ello, comencé a negar con la cabeza y sentí como me empezaba a enfadar. Pero no era la única. El gesto de Curtis cambió, al igual que su respiración. Estaba a punto de saltar. Quizás fue eso lo que me hizo recular o quizás las siguientes palabras pronunciadas por aquella... arpía.

Lambert, los ataques al laboratorio, el Prefecto, los seguidores de Lambert, quienes teníamos delante y le debieron conocer hace años... aunque por aquel entonces Mörwald solo debía ser un niño... ¿Realmente todo aquello es real? ¿Realmente el Prefecto está detrás de todo esto y tiene más de cien años? Era normal que no creyese nada de esto, si tardé meses en darme cuenta de que estaba enamorada de Curtis, tiempo que pasé haciéndome pruebas médicas pensando que estaba enferma... ¿Cómo iba a creer tanta historia fantástica donde los vampiros si existen?

Aún así, notaba que había sinceridad en sus palabras, quizás efectos de leerme tantas veces los diarios de aquel chiflado... Pero escuchar que el suero base que tuvimos en las manos y que nos fascinó tanto a Curt como a mí, venía del mismo Lambert, me hizo abrir los ojos asombrada por tal revelanción, que descuidé a mi compañero durante un instante. Instante en el cual rompió a hablar.

No le miré al escuchar su voz. Simplemente me quedé helada escuchando todas y cada una de sus palabras. Estaba tan harto como yo, pero él veía las cosas de otra manera completamente distinta a la mía. Eso era lo realmente maravilloso que nos unía. En lugar de discutir por quien tenía o no razón, nos esforzábamos en ver las cosas igual que el otro. No siempre se conseguía, pero me gustaba ver el mundo a través de los ojos de Curtis, al igual que a él le gustaba verlo a través de los míos.

Realmente estaba alterado y temí la reacción del resto sobre él. Sabía que discutiendo con ellos jamás lograríamos salir de sus redes, lo mejor era ser sumisos y dejar pasar el tiempo. Escucharle decir que le daba igual si le daban un tiro me hizo reaccionar. Me giré con violencia soltándome de sus brazos, encarándome a él con los ojos llenos de lágrimas.

- ¿Realmente te da igual que te peguen un tiro, Curt? - dije llorando dolida. Me importaba una mierda que estuviesen los demás. - ¡Mírame! - le grité. Mi rostro reflejaba dolor y rabia a la vez. - ¿Has pensado en mí al tomar esa decisión? ¡Y no me refiero a negarme a colaborar ni  nada de eso! ¿Has pensado que sería de mí sin tí? ¿Cuánto tiempo crees que viviría sin tí, Curtis? Y no... no me matarían ellos... - señalé hacia atrás, sin mirar a quien. Mi mano temblaba y mi voz se entrecortaba a cada palabra. -¡No les haría falta! Estaría muerta en vida y el tiempo me llevaría a la tumba... - dije casi en un susurro me derrumbaba solo de pensar que podría verle morir allí y ahora.

Mis piernas flaqueaban temblorosas por el estado en el que me encontraba. - ¿No te das cuenta, Knox...? Que si dicen la verdad, ellos si nos olvidarán, ¿pero los que robaron los sueros no? - Trataba de mantener la compostura, aunque la había perdido hacía tiempo. - ¿Qué si existe una organización donde el líder se denomina "El Prefecto", este se ha dedicado a matar y destruir todo lo relaccionado con la investigación? Curt... tu y yo, formamos parte de ella... nos guste o no. - Volví a mirarle a los ojos mientras trataba de contener las lágrimas. - Y yo no quiero morir, pero menos aún perderte a tí ni ver como te ejecutan...

La imagen de una bala impactando en su frente y verle caer de espaldas se me hizo más real en la cabeza. Mis piernas dejaron de sostenerme mientras sentía mi corazón desquebrajarse por dentro, tan solo por imaginar verle morir así. Caí de rodillas contra el suelo y me encogí abrazándome a mi misma. - ... mentí Curt... más miedo que Angelique me da perderte a tí...- Susurré entre lágrimas, sintiendo ese dolor dentro de mí.

- Sí váis a matarle a él, tened un acto de bondad y matadme a mi primero. Por favor... - rogué en voz alta sin moverme de aquella postura. - ... no me permitáis sufrir unos segundos por su pérdida... - temblorosa, seguí llorando arrodillada en el suelo.

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31/07/2017, 16:00
Robert Sylar

El corpulento matón del Sabbat estalla en carcajadas ante la teatral actuación de los dos investigadores y desenfunda su pistola.

—¿Quieres un tiro en la cabeza, bolsa de sangre? —pregunta sonriente, encañonando con su arma directamente a la frente de Knox—. Eso tiene fácil arreglo. Mi SIG Sauer y yo podemos acabar con tus problemas en un momento.

Apunta entonces a Skye, arrodillada en el suelo y se gira hacia Angelique en busca de su aprobación.

—¿O quieres que me cargue primero a esta, Gelly? ¿No? Bueno, pues entonces calladitos los dos mientras hablan los mayores.

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31/07/2017, 17:25
Sahra Wolf

Sahra fulminó con la mirada al Tremere, el respeto que alguna vez había sentido hacia él se había esfumado, ella había extendido su mano y él se la había rechazado, eso era algo que un setita nunca perdonaba, tenía siglos por delante para vengarse, y lo haría a su modo. Era orgullosa pero también pragmática, no tenía sentido continuar con el juego del Tremere - Les he entregado todo lo que tenía a Angelique y si hubiese podido recuperar el resto yo sola, ya estaría en ese bolso - le dijo y se volteó para presenciar toda la escena que los doctores estaban realizando. 

Se sintió a gusto, su sire estaría satisfecho de haber logrado poner a esa gente en ese estado con tan pocas palabras, era una escena increíble que superaba sus expectativas. Comenzó a aplaudir con las manos, sin hacer demasiado ruido. - Doctor Knox, le salvé la vida anoche, si trata de recordar fue por mí enfrentamiento con el enmascarado que él dejó de estrangularlo y comenzó a seguirme, no quiero que ni usted ni su compañera salgan dañados y si es un hombre inteligente se dará cuenta que es realmente así. No se equivoca en decir que Chandler no hizo nada... y justamente ese es el problema, su inoperancia. Dígame, cuanto cree que tardará en revelar toda la información sobre ustedes dos cuando los que fueron tras la cura regresen y le pongan un arma en la cabeza como la que usted tiene ahora? La respuesta es simple, los entregará en bandeja en un minuto y sin dudarlo, y luego lo matarán de todos modos. Así que abran los ojos, no pueden salirse de esto, no hay vuelta atrás-  se divertía con la desesperación de esas personas, hubiese preferido presionarlos mas, pero era hora de cerrar ese asunto y ponerse en marcha pronto.

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31/07/2017, 20:05
Angelique Spencer

Noto al Tremere tenso, más estirado de lo normal. Casi puedo ver su lucha interna por no dejarse ganar por sus instintos, y eso no hace más que confirmar mis sospechas.

Distingo entre las voces (las mías y las ajenas) tan solo un par de cuestiones verdaderamente importantes. ¿Qué hacemos con Chandler? ¿Cómo probamos que efectivamente la cura es viable? ¿Cómo hacer callar a estos malditos humanos? Robert me tienta con la idea de ver los sesos de ambos científicos esparcidos por el suelo y la fachada del edificio sagrado. Nada me resultaría más poético. Pero ya estamos demasiado expuestos. Ni siquiera sé por qué seguimos aquí, en mitad de la calle, a la vista y oído de cualquiera que ose acercarse. Por lo que sé, ahora mismo podrían estar escuchándonos más sicarios ocultos, y así se lo hago saber al resto.

—Deberíamos dispersarnos —digo intentando movilizar al grupo—. Podemos quedarnos aquí toda la noche esperando a que vuelvan a por nosotros o a por los batas blancas, o podemos ponernos en marcha. Esto será lo que haremos: Sahra se ocupará de borrar todo rastro de nuestra existencia y de la existencia de nuestro proyecto, así como de todos los vínculos que se hayan podido formar; Lucine se llevará a estos dos y sus ratas a un lugar donde nadie pueda encontrarlos. Robert irá con vosotros por si algún otro encapuchado osa acercarse a ellos. Son nuestros; Gerhard y yo iremos en busca de Chandler. Nadie le ha visto desde que le dejamos anoche y tal vez vayan tras él, si es que no le tienen ya. Ese imbécil desembucharía antes de que le tocasen un sólo pelo —comento recordando lo fácil que me resultó dominarle.

—Si alguien tiene alguna objeción, este es el momento. Si no, no perdamos más tiempo. 

Sólo queda una cuestión: cómo probar el Omega 3. Es un asunto que quizá pueda esperar una noche más. Hay cosas que resultan algo más urgentes.

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31/07/2017, 20:51
Lucine Frazier

Dios estamos muertos -Pensó Lucine mientras se acariciaba con dos dedos el entrecejo. Suspiró y templó la voz para resultar convincente*.

-Llévense al Robert. No me sirve. La supervivencia de los doctores se basa exclusivamente en el anonimato y esta ciudad es un sitio en el que pocas personas llaman la atención. Y, señor, Sylar, es usted una de esas pocas personas.

Se encogió de hombros afirmando con la cabeza.

-Además, no creo que el papel de niñera sea para usted. Confío en que tendrán la bondad de tenerme al día.

Se giró hacia los doctores.

-Doctor Knox, venga conmigo, necesita recapacitar y ha tendio una sobredosis de abusones… Pero es usted una persona inteligente y tiene que saber que nosotros somos la opción menos mala. Al menos yo lo pienso así, en serio ¿O es que no quiere usted vivir? Venga. No se arrepentirá.

- Tiradas (1)

Notas de juego

(*) Habla utilizando fascinación.

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31/07/2017, 21:07
Sahra Wolf

Sahra se acomodó el vestido, se mostraba satisfecha con el curso de acción que había decretado Angelique, sabía que ella se encargaría de Chandler de un modo efectivo y sabría como silenciarlo. Sonrió cuando Lucine se deshizo del Gangrel, había muchas desconfianzas en el grupo, demasiadas, pero la Toreador lo había expuesto bien y la seguridad de los doctores no era difícil de resolver, un taxi hasta su refugio sería suficiente, así que se convenció de que Lucine estaba en lo cierto, ella podía manejarlos bien.

- De acuerdo Angelique, que así sea. Si me permites sugerir, ya que Robert no acompañará a los médicos, propongo que sea él quien custodie la cura, no podemos darnos el lujo de perderla y no me imagino mejor guardián- asintió hacia los dos miembros del Sabbat y luego dio unos pasos hacia los doctores. Skye estaba notoriamente afectada, de rodillas en el piso, una imagen que había disfrutado pero que resultaba inaceptable para alguien que trabajaría en su equipo. Puso su mano en la espalda y se agachó levemente, susurrando a sus oídos - Doctora Duncan, tiene un segundo? permítame unas palabras antes de despedirme - le extendió la mano para que pudiese incorporarse.

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31/07/2017, 21:27
Skye Duncan

Continué en aquella postura durante bastante tiempo después. Trataba de dejar de llorar o al menos hacerlo en silencio. Las palabras de Robert hacia Curt me encendieron por dentro y estuve a punto de saltar, pero sus últimas palabras fueron lo que hicieron que me estuviese calladita y no moverme. Tan solo esperaba que Curt no hablase más.

Wolf arrojó algo más de luz a lo ocurrido la otra noche, donde Knox casi muere afixiado en manos de aquel ladrón. Por eso estaba tan confuso y no sabía decir que había ocurrido detrás de aquella puerta. Todos tenían claro que Chandler era un problema y no se equivocaban. Vendería a su madre si aún viviese con tal de salvar su culo.

La voz de Angelique me hizo temblar de nuevo, aunque esta vez sus palabras eran más elocuentes que nunca y mantenía la calma a pesar de la situación y de las palabras de su amigo. La voz de Lucine me calma de una manera sorprendente y eso que no me está hablando a mi. Pero si escucho como habla a Curtis y le dice lo que llevo viendo desde casi el principio de esta noche, lo que realmente me esta haciendo permanecer del lado "menos malo". Deseaba con todas mis fuerzas que las palabras de Lucine le hiciesen entrar en razón mientras, sin saber porque, sentía que le perdía.

Escuché unos pasos hacia mí y creí que era Curtis, que había entrado en razón y venía a disculparse. Pero la mano fría que se apoyó sobre mi espalda me decía lo contrario. Lucine... pensé seguidamente. ¿Quién sino tendría unas manos tan heladas como esas? Para mi sorpresa fue la voz de Sahra la que susurraba en mi oido. Levanté la cabeza y allí estaba, con su vestido negro y la mano extendida para ayudarme a levantarme. No tenía mucho que pensar y parecía que Sahra era más de fiar de lo que aparentaba, así pues me agarré a su fría mano y me levanté, dejándome llevar unos pasos más allá del resto, dispuesta a escuchar las palabras que tenía que decirme.

 

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31/07/2017, 22:26
Sahra Wolf

Sahra sujetó la mano de Skye y la ayudó a incorporarse, en sus gestos mostraba amabilidad y firmeza, y dio un par de pasos para alejarla levemente del grupo y tener cierta privacidad*. Le habló en voz baja con un tono maternal, como si hubiesen sido amigas de toda la vida - Escucha, se que esto es duro, lo de anoche fue difícil y a todos nosotros apenas nos conoces. Pero tienes que ponerte de pie y hacer frente a lo que está ocurriendo. La vida fue dura conmigo también, pero aprendí algo, "confía solo en ti y depende solo de ti", y gracias a eso he superado cada prueba. Anoche salve a tu novio de una muerte segura, aunque parece no recordarlo con claridad, también recuperé el trabajo que ambos hicieron estos últimos dos años, y hasta logré que tengas una excusa para alejarte del laboratorio sin demasiadas explicaciones, tu madre enferma puede ser la justificación de una prolongada ausencia. Admito que mis métodos son discutibles, pero hago lo que tengo que hacer para lograr lo que me propongo.- desde su adolescencia había tenido que ser ruda y ganarse su lugar a costa de cosas que otras mujeres no tenían el coraje de imaginar, tal vez por eso intentaba ayudar a Skye ahora, o tal vez simplemente le estaba dando la última oportunidad antes de descartarla, eso era difícil de saber con la setita - Apenas me conoces, no te pido que confíes en mi, yo en tu lugar aún no lo haría, pero sí confía en ti misma. Llegó el momento en que tú también hagas lo que hace falta hacer, por duro que esto sea. Los que aquí estamos creemos que eres la adecuada para terminar este trabajo, no nos defraudes- se sentía como su prima mayor, una identidad que había asumido minutos atrás sin sospechar que volvería a serlo tan pronto. No esperó respuesta, no pretendía que la doctora reaccionara en ese momento. Puso una mano en su hombro - Vayan con Lucine y descansen, los cuidará bien. Pero mañana comienza a planificar el laboratorio, me encargaré de que tengas todo lo que necesites para que trabajes al nivel profesional que te caracteriza. Tienes mi número, cuando estés lista, llámame.- dijo y se dio media vuelta, alejándose.

Una noche más doctora, una noche... pensó mientras caminaba. La contrabandista había decidido darle esa oportunidad a Duncan antes de buscar nuevos profesionales capaces de llevar la investigación, esa mujer había mostrado su inteligencia en la reunión de la noche anterior y eso era algo que la setita respetaba. Sin embargo, no le temblaría el pulso en eliminarlos y comenzar todo de nuevo si no reaccionaban pronto.

Notas de juego

* Los que tienen auspex asumo lo escuchan en voz baja, el resto tal vez alguna palabra suelta.

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01/08/2017, 00:10
Skye Duncan

Permanecía atenta a las palabras y los gestos de la mujer. Sabía que había salvado a Knox. De ser partícipe del robo y sabiendo lo que ahora sabía, él hubiese muerto de estar ella involucrada en todo aquello. La falta de riego sanguíneo y oxígeno al cerebro fueron las causas más problables de que Curt no recordase bien lo ocurrido. Una mirada de agradecimiento por salvarle fue lo único que pude aportar en ese momento. Le amaba tanto y sentía tanto dolor en ese instante que era capaz de articular palabra. Y menos para hablar sobre él.

Terminar el trabajo... Eso era lo que me diferenciaba del resto. Yo era científica, nací para la ciencia y asumí mi papel junto con el de Danielle cuando ella se marcho. Por eso todo fue distinto con el resto, me facinaba la ciencia y nunca conocí lo que era realmente el significado de la palabra amor hasta que conocí a Knox. Ni lo doloroso que podía llegar a ser. Pero el trabajo me daba vida y me centraba... aunque ahora Knox ganaba esa batalla.

Cuando puso nuevamente su fría mano en mi hombro, recordé a C12... aquella cobaya infectada, viva y muerta a la vez. Su temperatura corporal era más baja de lo normal, fría al tacto. Como Sahra, como Lucine. No la respondí, mi cabeza tenía demasiadas cosas que asimilar, aunque una de ellas me vino de manera fugaz a la mente. Vi como se daba la vuelta y se alejaba.

- ¡Espere! - exclamé al tiempo que salía tras ella. Nada más alcanzar a Sahra, con un acto de valor mezclado con la curiosidad científica, puse mi mano sobre el pecho de Sahra y la miré el abdomen. - Los diarios de Lambert... es todo verdad... - su pecho tenía la misma temperatura que su mano, pero su corazón no latía... y su cuerpo no mostraba signos de respirar.

Di un paso atrás, ya no por miedo, si no por la invasión de mi espacio vital, el cual había roto yo misma. - Eres... tu... Lucine... todos... - balbuceé. Era difícil de pronunciar y aceptar de golpe la existencia de vampiros y que estábamos rodeados de ellos. - ... infectados... - dije. No necesitaba decir nada más, todos habíamos entendido el mensaje.

Me giré hacia Knox, quería abrazarle, necesitaba hacerlo. Pero seguía sin comprender porque dijo aquellas palabras y que le impedía acercarse nuevamente a mí, viéndome destrozada en el suelo como estuve. Temía un rechazo por su parte y sentir más dolor. Caminé hacia el grupo y crucé por él sin detenerme. - Os espero en el coche. - dije al pasar junto a Lucine y Curt, con los ojos nuevamente llorosos y mirando al suelo, mientras mis brazos fingían ser los de otro y me abrazaban, haciéndome sentir menos sola.
 

- Tiradas (1)
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01/08/2017, 01:08
Gerhard Mörwald

Tengo tan pocas ganas como ninguna de recorrer las calles de la ciudad en compañía de Angelique después de su imperdonable proceder pero es cierto que hay que encontrar a Chandler antes de que otros lo hagan; suponiendo, claro está, que no lo tengan ya en su poder.

Si no tuviese la certeza de que es Sahra quien trata de manipularnos, podría incluso llegar a sospechar que Chandler es quien ha vendido nuestro secreto a terceras personas. Sin embargo, teniendo en cuenta que fue Wolf quien se ocupó de contratarle, todos los indicios vuelven a apuntar nuevamente en su dirección.

No creo que detrás de todo esto esté el Prefecto y no deseo creerlo tampoco. Hasta el momento es muy poco lo que sabemos de su modus operandi pero, por lo que sé, estas formas no encajan con las que adoptó en el pasado. No en Estocolmo, al menos.

Tengo la sospecha de que Sahra ya se ha ocupado de su secuaz pero si Chandler se le ha escapado, todavía tendremos una oportunidad de obligarle a confesar la traición de la que estamos siendo objeto. Además, confío plenamente en Lucine y sé que se ocupará de los dos investigadores con la misma diligencia con que lo ha hecho hasta el momento; no necesita para nada mi colaboración para ello y ya sé dónde se dispone a llevarlos.

Hago caso omiso de los cuchicheos entre la doctora Duncan y Wolf. No tengo razones para sospechar que la primera esté conspirando con nuestra... ¿socia? Y si lo hace, es en su propio perjuicio y no en el mío.

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01/08/2017, 01:34
Dr. Curtis Knox

El abanico de emociones por las que pasa el doctor Knox en unos pocos segundos se refleja con claridad en su rostro. De la frustración y la cólera a la estupefacción, la tristeza y la impotencia al ver a Skye postrarse de rodillas a sus pies. Y de esta compleja amalgama de sentimientos a una mezcla de desafío, temor y resignación cuando Robert le apunta con su arma a la cabeza. Y de ahí, al más absoluto terror y desesperación al ver cómo el matón cambia de objetivo para amenazar a su Skye.

De Curtis no queda más que un cascarón vacío de emociones cuando el bravucón decide que no va a llevar a término su ultimátum y sigue dócilmente a Lucine cuando ésta se dirige a él con comprensión, amabilidad y dulzura.

Cansado de discutir, cansado de luchar, cansado de fallar y cansado de vivir, el doctor Knox toma silenciosamente asiento en la parte de atrás del coche y cierra los ojos procurando, en vano, que el sueño y el olvido vengan a reclamarle.

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01/08/2017, 16:49
Sahra Wolf

La doctora Duncan la había tomado de sorpresa, acostumbrada a su falta de iniciativa y a verla deshecha no previó que al voltearse pondría su mano en su pecho. Dejó que lo haga, no porque estuviese a gusto, sino porque esa era la mujer que había visto en la reunión, firme, decidida, inteligente, capaz de dar un paso hacia el conocimiento aunque le doliese. Simplemente la observo, vio como en palabras sueltas su mundo se derrumbaba, sus ojos reflejaban el fin de una vida, ya nada sería igual para Skye. Sahra alguna vez había estado en una situación similar, aunque lo había vivido diferente, había visto a su sire como su salvación y un modo de ir mas lejos de lo que la pobre vida humana le permitía.

Caminó hacia el grupo mientras veía como los doctores entraban al auto, no había notado que era el de la Toreador, Sahra siempre usaba Taxi para no dejar rastros. Observó el vehículo y luego respondió a Lucine en el mismo tono de voz - El enemigo no esta dentro del grupo, no te dejes llevar por las obsesiones de Gerhard porque sus ideas no hacen mas que debilitarnos. De esos doctores depende nuestro éxito, Lucine, me alegra saber que están en buenas manos - tras ello caminó hacia las sombras, que parecían estar esperándola, ansiosas por abrazarla.