No entendía mucho de barcos, pero esas cantidades eran demasiado grandes para cualquier persona común,
Con ese dinero podríamos comprar un barquito y seguro que Lena podría llevarlo. No necesitamos negociar con estos tipos con esas cantidades tan tan elevadas comenté en voz alta, tenía intención de presionar al tipo para que bajara el precio.
La negociaciones estaban a cargo de Triton y Glimbur, aunque Llorense y Elan intentaban entrar en la puja era claro que solo el rey enano podía conseguir el trato más beneficioso. Por su parte Milo no opinaba solo se dedicaba a darle caladas a su pipa mientras observaba el camarote del capitán.