Esta partida está abierta, por lo que acepta nuevos jugadores.
Puedes apuntarte a ella pulsando el botón correspondiente. Si el director te acepta se pondrá en contacto contigo.

Desafiar la voluntad de los cielos, luchar para proteger lo que amamos, llorar y reír con aquellos que viajan con nosotros, disfrutar de como la lluvia se clava y se escurre por vuestra piel; y sonreír cuando la peor de las tormentas pasa y la luz del día acaricia vuestra piel... La vida está llena de sorpresas y misterios. Un día saldréis al mundo y entenderéis lo cortos de miras que habéis sido hasta entonces...
Uno de los muchos sermones de vuestro maestro
Hace tres años vuestro maestro fue asesinado y el que había sido vuestro hogar fue destruido por completo. Había sido el mismo día en que pasasteis un desafío que iba a marcar vuestro paso de niños a adultos, un día de celebración, un día que no acabó como esperabais.
Hacía años un viejo maestro os acogió y sin pedir nada a cambio os entrenó, os dio un hogar y os protegió de los peligros que acechaban en el mundo. Eráis un grupos de cinco niños de distintos orígenes y durante años entrenasteis y vivisteis juntos. Eráis una familia que d por segunda vez en vuestra corta vida lo habíais perdido todo. En los escombros de vuestro hogar hicisteis un juramento, descubriríais quien había matado al hombre que os acogió y le vengaríais. Sabíais que no erais lo suficientemente fuertes, por eso os separaríais para entrenar en el mundo exterior y dentro de tres años os volveríais a encontrar en la Conferencia de los Jóvenes aullidos al cielo, de la gran ciudad de Jarad del norte donde participaríais y demostraríais como habéis crecido durante el tiempo que os habéis separado.
El año que os separasteis había sido el año que habríais ido para observar el torneo, pero sin vuestro maestro esto había perdido todo el sentido. Os conformarais con reuniros dentro de 3 años y demostrar al mundo el legado que vuestro maestro dejó.
¡Aquí comienza vuestra senda de la ascensión!
La narrativa del rol es una extensión del juego de los niños. Las personas se meten en unos personajes mientras crean una historia. Muchos no tienen reglas, o si la tienen las ignoran o cambian siguiendo el gusto de los jugadores. La partida que propongo es una donde no hay máster. La autoridad narrativa estaría repartida por todos los jugadores. Yo mantendría el puesto de director, por lo que me ocuparía de la logística de la partida per se. Seleccionaría a los jugadores, crearía las distintas escenas, buscaría sustituto y arbitraría si fuera necesario.