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La senda del destino II

E5.- En las telarañas del fin del mundo

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31/08/2016, 15:13
Director

Tras un largo desayuno y un merecido descanso en el que todos aprovecharon para ponerse al día tras lo primero expuesto por Kurt, el grupo, alentado por el caballero bretoniano, hubo de continuar su camino. Jaime había sido atendido de nuevo por Lorantha durante aquel descanso, y en la opinión de la elfa, no moriría, no obstante, se encontraba en un mal estado y con una fiebre alta que no paraba de subirle. Domochievsky por su parte daba signos de mejoría, lo cual era un aliciente sobre todo para Valdia que solo tendría que hacer de enfermera/niñera de dos y no de tres.

Llegada la noche, el grupo alcanzó a ver muchas luces del otro lado de la montaña a medida que ibas descendiendo. Se trataba de algún emplazamiento enano a las afueras de Karak Azul, incluso parecía haber mucho movimiento entre este lugar y la entrada al valle donde se erigía la formidable ciudad enana. Por ello, era probable que aquel fuese el camino comercial enano a Karak Azgal que ya tanto deseaban ver.

La marcha continuó varias horas pues el grupo ya ansiaba poder viajar de nuevo por un camino seguro tras tantas semanas de viajes sumidos en el peligro. Y sin embargo, llegado su momento hubo que acampar de nuevo en las solitarias rocas de aquella montaña. Esa noche fue notorio que Jaime se encontraba muy mal y que si durante el próximo día no mejoraba, quizá no se pudiese hacer nada. Por su parte, el kislevita ya había despertado y empezaba a comer algo y hablar, aunque solo con Valdia e Igor pues no salió del carromato en ningún momento, quizá debido al cansancio.

La mañana les despertó con una frescura rejuvenecedora y un panorama por demás favorable. Las luces que vieran la noche anterior justamente representaban a una pequeña fortaleza enana a las afueras de Karak Azul y sobre el camino de los comerciantes que iban a Karak Azgal. Desde las alturas se podía ver muchas caravanas que avanzaban de ida y vuelta, patrullas de enanos que cuidaban los caminos, pero lo más importante, un asentamiento de comerciantes a las afueras de aquella fortaleza en lo que parecía ser un gran mercado comercial a las afueras de la ciudad, idóneo para los viajeros apresurados. Y si eso no era lo suficientemente bueno, Domochievski se levantó esa mañana para avanzar en su corcel junto a los demás, aunque se notaba mas callado que de costumbre, y sumamente cansado.

Notas de juego

Melissa y Lorantha: Se traspasan un kit contravenenos. He suponer que el de Lorantha lo usa una vez mas en el campamento para acabar de atender a Jaime.
Todos: Amanecer del 32 de Kaldezeit del año 2523. Signo astral predominante "Caldero de Rhya".
Todos: Si parten ya, llegarán a la fortaleza enana (el punto mas cercano en el camino) al atardecer.
Todos: Con esto finalizamos la escena, espero sus post finales en caso de que deseen hacer algo importante.
Todos: La nueva escena es solo un epilogo para la partida, las aventuras en Karak Azgal vendrán con otra entrega. Por lo pronto vamos con la penúltima entrega de experiencia.

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31/08/2016, 15:15
Director

Notas de juego

Sentir magia (Lorantha): Los vientos de la magia azulados y poco contaminados te dan a entender que aquello no es magia de los pieles verdes, probablemente el goblin lo robó de algún lado, quizá a alguna enano. Lo cierto es que no puedes saber para qué sirven, solo saben que son mágicas y que el viento azul de la magia, el Azyr, les rodea.

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01/09/2016, 22:20
Kurt Schüman

Kurt mantuvo en todo momento las distancias con Nathan y su reciente adquisición. No sabía que diablos eran, pero estaban en manos de un piel verde, eran gemas verdes y algunas brillaban. Puede que fuera paranoia, o solo una justificada precaución, pero no iba a arriesgarse a convertirse en un engendro mutante, allá el resto. Más allá de eso, su comportamiento fue el que podría esperarse de un hombre muy herido, cansado por el combate y, en cierto modo, preocupado por el estado de Jaime. 

Cuando llegó la mañana, algo más descansados, todos se pusieron en marcha de nuevo. Y al poco su esfuerzo se vio recompensado al divisar un camino transitado y una fortaleza enana, además de un mercado. Puede que un lugar donde descansar y esperar que el mediano mejorara. 

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01/09/2016, 23:47
Nathan Von Carstein

Emprendimos viaje hacia un nuevo destino hasta llegar a lo que parecía la carretera comercial que buscábamos, seguro que allí no tendríamos problemas como los que habíamos pasado en las montañas. Mas aun no habimos llegado a ningun lado, por mi parte viajaba en carro, con el caballo atado que poco a poco se iba curando de aquel mal desenlace y mi perro que nos seguía aunque un poco herido se curaba también, por mi parte sabia que poco a poco y con recuperación o con las sabias manos de Lorantha acabaría sanando pues mis heridas aunque serias no eran de una muerte directa.
Durante el viaje le pregunto a Lorantha:- Lorantha que has descubierto sobre las piedras si es que has podido averiguar algo.

Al fondo se divisaba un mercado enorme donde podrían abastecerse otra vez de comida, bebida, curas, vendas, ropa, y vender lo que le sobraba, era un paso hacia Karak-Azgal, allí seguro que se jugarían la vida como tantas veces, pero las recompensas podrían ser mayores, que huyendo de cientos de pieles verdes...

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02/09/2016, 00:29
Walter VonHoffen

Con una "buena" comida y un merecido descanso, lo acaecido el anterior día solo podía parecerme una horrible pesadilla. El estado de nuestros heridos había mejorado ligeramente, ahora solo quedaba llegar hasta nuestra ciudad objetivo o con suerte una población donde pudieran atender a Jaime que cada vez que lo veía me parecía que estaba peor. Domochievsky no hablaba con nosotros sino fuera por su carácter huraño pensaría que nos culpaba a nosotros por su estado de salud y en parte podría tener razón al no haber avanzado con suficiente rapidez como para ayudarle contra las arañas. 

Tuvimos varias paradas antes de encontrarnos con el camino de caravanas que nos llevaría hasta la ciudad enana, solo teníamos que apretar un poco más el paso para salir de estas montañas dejadas de las manos de los dioses y plagadas de peligros.  

Si apretamos posiblemente mañana podamos descansar en una posada.

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02/09/2016, 11:19
Grunt Haraldsson

Gracias al desayuno de Valdia y al descanso aguanté bastante bien volver a emprender el camino hacia Karak Azgal. Llegada la noche nos detuvimos para descansar de nuevo y me ofrecí para hacer la primera guardia, habían otros que estaban más cansados que yo. Vi unas luces en lo lejos y se lo comenté al resto, dedujimos que se trataba de un asentamiento enano por la localización.

A la mañana siguiente, la pregunta encontró respuesta en forma de una fortaleza enana, con un mercado exterior, caravanas de mercaderes y patrullas de guardias enanos:-Por fin hemos llegado. No perdamos más tiempo, en llevar a Jaime hasta allí. Quizás encontremos a un boticario que le pueda ayudar.-sugerí en cuanto todo el mundo se desperté del sueño.

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02/09/2016, 23:22
Grim Hrafnkell

El grupo avanzó sin descanso hasta llegar al camino principal desde el que se divisaba la fortaleza enana y un asentamiento que sin duda servía de mercado entre humanos y los enanos. De ese modo se mantenía a los avaros comerciantes de otras razas lejos de las fortalezas enanas y se mantenía el secreto de estas. Grim no pudo más que asentir ante aquella muestra de inteligencia enana. Las caravanas y los soldados enanos avanzaban por el camino hacia o desde el asentamiento en un constante flujo que hacía levantar el ánimo al grupo cansado como ellos. Habían pasado por una experiencia bastante dura luchando contra apestosas arañas en cuevas oscuras y aunque a él no le importaba las cuevas no le gustaban las arañas. Con el ánimo por los suelos por haber tenido que ceder la carreta a los enfermos y al viejo loco había tenido que realizar toda la marcha a pie sin poder centrarse en volver a intentar inscribir runas nuevas. Sentía que se estaba oxidando, y aunque ahora había tenido experiencias interesantes que podrían ayudarlo a avanzar en su tarea necesitaba tiempo para ponerse a inscribir. La idea de poder descansar en una cama de posada no hizo más que acelerar el paso del grupo algo que en ese momento no molestó al enano que deseaba llegar.

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03/09/2016, 00:14
Sir Hugo de Châtillon

Al paso avanzaban. Y en verdad la mayoría estaban bien, pero Jaime le preocupaba. O llegaban pronto a un boticario, médico o lo que fuera, o no sabía si el mediano aguantaría el viaje.

En buen momento te quedaste dormido, estúpido.

Siguió al paso con su caballo hasta que apareció un asentamiento de comerciantes. Saldría de sus pensamientos para comentar a sus compañeros.

- Jaime necesita ese puesto mas que nadie. Aceleremos, pero sin forzar los caballos. Bastante han sufrido ya. Solo falta que los reventemos al final del viaje.

Comprobaría los alrededores y volvería a mirar hacia el asentamiento.

Me muero por dormir en una cama...

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09/09/2016, 16:09
Melissa P.

Melissa se concentró en lo que tenía delante, como la mayoría iba callada y taciturna. Había sido una victoria pero estaba tan cansada. Seguía con polvo y suciedad de la roca, necesitaba un baño con urgencia, cuando se rascaba la cabeza, le daba la sensación que encontraría un nido de arañas o algo parecido en esa línea asquerosa.

Ver un asentamiento enano tampoco la alegró demasiado, no le había gustado el trato que tenía con esa raza, demasiados herméticos, incluso sus compañeros la miraban con receleo y la ignoraron cuando les pidió ayuda para grabar sus hojas. Sin dinero de por medio no hacían nada.

Parece que nunca iban a salir de estas malditas montañas. Con una ligera sonrisa se consuela con la cantidad de recuerdos que tiene, y que como una hurraca, atesora más que el dinero.