Partida Rol por web

La tumba de la aniquilación

Capítulo I- Puerto Nyanzaru

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03/10/2020, 10:36
Director de juego

Te mantienes apartada en un discreto segundo plano, ajena en estos momentos a las conversaciones a tu alrededor, mientras bebes el buen vino servido por el tabernero y piensas que hacer a continuación. Sin embargo, en tu cabeza está aún la conversación con el espíritu que has visto anteriormente, y recuerdas las palabras que le has dicho anteriormente

-¿Muchos más, preguntas?-. La sacerdotisa esbozó una sonrisa triste. –Cariño, sólo tienes que echar un vistazo a tu espalda. Sois legión-.

Quizás lo habías hecho para no preocupar a una alma en pena -al fin y al cabo, bastante tenía con saber que estaba muerte y vagaba por allí quizás eternamente- pero era más que evidente que los espíritus errantes como aquel habían disminuido. Desde que apareció la maldición de la muerte, fue como si buena parte de esas almas desaparecieran por arte de magia. Algo que era sumamente preocupante para ti, puesto que el ciclo se estaba rompiendo. 

Y en ello estabas dándole vueltas al asunto, cuando oíste una conversación que hizo afinar tu oído.

Dicen que el Príncipe O´tambu ha recibido la visita de una bruja- dice uno de los hombres a otro.

Dicen que su cara está tan demacrada que para no asustar a nadie lleva una máscara siempre puesta- añade el otro.

Desde luego, al príncipe le gusta las compañías extrañas... cosas de la magia supongo. 

La conversación continúa pero tu ya has dejado de prestar atención. Una mujer enmascarada, ¿podría ser la mujer con doble rostro? Desde luego, eso tendría sentido. 

Notas de juego

Vale... ya te iré comentando cosillas respecto a los espíritus que ves conforme avance la partida, que ahora mismo no hace falta que te desvele mucho. Sin embargo, si has podido notar -eso te lo adelanto ya- que te da la sensación que no hay tantas almas como antes, y eso empezaste a notarlo justo cuando apareció la maldición de la muerte. 

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03/10/2020, 13:43
Shael Vyshar

-Qué interesante… Y oportuno-, pensó Shael mientras su finísimo oído captaba aquella mención a una mujer enmascarada en una conversación entre dos parroquianos. Aparentemente, la dama de rostro marcado estaba vinculada con uno de los Príncipes Mercaderes.

-Wakanga O’Tamu, mi destino-, dijo para sí misma sorbiendo con parsimonia el excelente néctar que le sirvió el tabernero y resuelta a continuar su investigación. Las visiones podían no ser precisas, pero rara vez erraban a la hora de conducirla sobre la pista de algo relevante en su vida. En cierto sentido, Shael se sentía como una marioneta mecida por los hilos de un destino insondable; pero con el tiempo había tomado conciencia de que ese destino, esa mano invisible que guiaba sus pasos, era un dios silencioso y justo que velaba por ella, como ella debía velar por las almas errantes.

Se detuvo un instante antes de proseguir su viaje y extrajo un viejo cuaderno de dibujo forrado en cuero que había adquirido hace algunos años. Era muy buen cuaderno. Tan bueno, que Shael se había hecho un juramento a sí misma hace largo tiempo según el cual no mancillaba sus páginas más que con dibujos de lugares fascinantes que hubiese visitado durante sus largos viajes en soledad, o de seres y criaturas que le hubiesen causado profunda sensación. Y vista la apabullante primera impresión que le había dado Chult al desembarcar, Shael comenzó por dibujar la taberna del Descanso de Kaya, deteniéndose un instante en las caras de los nativos más significativas que encontró en el interior.

Se permitió media hora de entrega a su ocio por las artes gráficas antes de alzarse discretamente de su mesa. Antes de abandonar el lugar, agradeció el trato al posadero –Shael podía llegar a ser extraordinariamente cortés-, se ajustó sus gafas de sol y su sombrero de ala ancha y se marchó de la posada rumbo al Zoco para visitar la residencia del Príncipe O’Tamu. El Descanso de Kaya dejó buena impresión en ella y anotó mentalmente volver más tarde para intentar averiguar si algún grupo de aventureros estaba organizando una expedición a las profundidades de la jungla.

Notas de juego

Excelente.

Una cuestión, a ver qué te parece: Dada la naturaleza algo compleja de la maldición, ¿Te parecería correcto que el talento "Ojos de la Tumba" de Shael pueda utilizarse para detectar a los que la sufren?

Normalmente sirve para detectar a los No Muertos, pero lo dejo a tu criterio. Puede ser divertido ;)

Ready to see O'Tamu