Partida Rol por web

Los últimos días de Midgard

Acto II, Frigg: ¡¡Asgard!! ¡¡Esto es injusto!!

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02/03/2017, 17:17
Director

 Frigg no destacaba sólo por su fuerza, también por su astucia en combate. Sin saber mucho acerca de la naturaleza del destructor intuyó que siendo como era el protector del reino no pondría en peligro un edificio tan importante como el salón de los científicos, un gran pabellón ancestral que conectaba con la biblioteca. La calzada era una cosa, pero las partes vitales del reino, otras.

 Los golpes consiguieron nada. No se inmutó, pero su posición le hizo dudar mientras calculaba la previsión de daños por parte de las acciones.

 Podía prever que aquello le iba a resultar más dificil, pero fueron sólo unos segundos. Mientras su hermana menor corría en busca de armas, la mediana se debatía entre ayudar a Frigg o asistir a la pequeña, temía que si tardaba demasiado todo empeorase.

 Pero una buena noticia no tardó en llegar, el martillo se alzó de donde reposaba, con el brazo del destructor amputado aferrado a él. Levitó escasos instantes y voló a una velocidad endiablada con dirección al espacio. Su abuelo reclamaba lo que era suyo por derecho. El destructor, en lo que el martillo siguiese cerca, no cejaría en su empeño. Esa era la mala noticia, en esos segundos, había decidido, si no podía atacar con energía atacaría con su duro cuerpo.

 Su puño alzó la calzada de piedra sin necesidad de llegar a tocarla, la velocidad era terriblemente extrema y Frigg no pudo anticipar el golpe. Cuando quiso darse cuenta, el puño del destructor estaba a la altura de su estómago y ella bloqueaba con los brazales y el martillo un golpe que podría llevarla a salir mal parada. El forcejeo sería titánico, y cualquier movimiento desafortunado por parte de Frigg, le costaría un golpe poco recomendable. Debía dejar de forcejear, pero con astucia, o sería derrotada.

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02/03/2017, 22:12
Frigg

¡¡AUGH!! Bramó Frigg al detener el golpe e incrustarse en el suelo. Su treta había funcionado, solo más o menos. Al menos ahora estaba pendiente de ella, dejando a sus hermanas en paz. 

Vio por el rabillo del ojo cómo Atli corría a buscar armas, pero no vio marcharse a Ellisiv. Mientras apenas contenía el golpe para que no le alcanzase la cabeza, buscó a su hermana mediana con la mirada, viéndola ahí plantada. Aunque quería espabilarla, quizá el grito le salió algo más brusco de lo pretendido, a causa del esfuerzo.

¡¡CORRE, MALDITA SEA!! Atli sin duda traería las armas más impresionantes, pero era Ellisiv quien conocería mejor que nadie los poderes y las leyendas que habían cada una de aquellas piezas de museo. ¡¡TÚ SABES MAS!!

Esperando que le hiciera caso, volvió a centrarse en lo que tenía entre manos (y sobre la cabeza).

Si fuera horizontal... le haría caer. Pero retroceder no serviría de nada...

Miró el suelo agrietado, hundiéndose bajo sus pies bajo las colosales fuerzas que lo ponían a prueba. Sonrió con ferocidad y miró hacia arriba. Aunque era una especie de robot, o gólem, no podía evitar sonreírle con burla.
Veamos si sabes volar...

Frigg tomó aire mientras levantaba el pie derecho en lo que dura medio pestañeo, y gritó con todas sus fuerzas mientras lo descargaba con toda la potencia que la pierna le permitía. El suelo quedaba sobre uno de los puentes altísimos que recorrían Asgard, así que aquél pisotón lo destrozaría.

Si todo salía como esperaba, caería con el Destructor, y podría saltar sobre sus hombros o su cabeza. Debería tener la fuerza suficiente para alcanzar altura y llegar a un lugar que no se hubiera desplomado.

Y con suerte ganarían unos minutos.

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15/05/2017, 18:52
Director

Frigg contempló como sus hermanas desaparecían de la vista. A salvo, y tras haber aguantado el embate de aquella creación titánica su plan fue llevado a cabo con éxito. El golem no comprendía tan bien como Frigg lo que significaba el sacrificio, las fintas o los engaños. En el pasado, aquel que llamaban "El destructor" había demostrado ser eficiente acabando con sus enemigos, deteniendolos o siendo indestructible, pero nunca había destacado por su intelecto, por su capacidad de decisión, sólo por su capacidad de adaptarse.

 Aquel ser o ente metálico no podía adaptarse a algo como eso tan rápidamente. No le brotarían alas, ni se convertiría en algo tan liviano como una pluma, la caída sería al peso, como una montaña precipitándose a un vacío abisal.

 En sus torpes intentos de aguantar, se agarró a par del puente que ahora colgaba con su único brazo, y eso le obligaba a soltar o a prescindir del intento de agarrar a la propia Frigg que no tendría ninguna clase de problema en saltar sobre él y ponerse a salvo.

 El destructor emitió un gemido mecánico casi lastimero.

 El martillo se había ido, reclamado por su autentico dueño. Frigg debería estar fuera de peligro ya. Aún así, restaba una decisión, dejarlo caer o a ayudarlo a ascender.

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16/05/2017, 12:31
Frigg

Frigg apretó los dientes cuando todo se venía abajo destrozado. No esperaba que aquél cacharro se agarrase al puente con tantos reflejos, pero eso le facilitó el poder subir al puente, saltando sobre su cabeza con mucha más facilidad de la esperada.

Una vez arriba, se quedó un instante en el puente quebrado, mirando al Destructor a punto de caer.

Se presentaba ante ella un dilema inesperado y algo más profundo de lo que parecía. Aquella criatura se repararía, una caída como esa no lo destruiría. Por otra parte... según sabía, no tenía nada que temer de él, pero no podía estar completamente segura... Tal vez si lo 'salvaba', la atacase de nuevo por sacar el brazo de Asgard, y no es que temiera pelear con él, pero no le apetecía perder más tiempo: La vida de su abuelo estaba en juego.
Si hubiera sido Asgard el que estuviera en peligro, necesitarían al Destructor, pero... no parecía que Galactus fuera a ser una amenaza para su mundo natal, por tanto, podrían prescindir de él mientras se autorreparaba y volvía a su puesto.

¿Pero qué pasaba si Thor moría? Desde luego, no quería pensarlo, pero tenía que ponerse en todas las situaciones. En ese caso, toda ayuda iba a ser poca, y Asgard no podría prescindir de aquella herramienta ni un día.

Ya tenía el pie levantado, lista para romper el trozo de puente del que colgaba el Destructor para hacerle caer al vacío.

Tch... En qué estas pensando, Frigg...

Afortunadamente, aquella criatura no tenía demasiadas luces. Si la levantaba, tendría una lucha encarnizada. Tras haberlo pensado... un poco, se acercó al borde y le miró. Se puso a tiro de su rayo destructor. Si simplemente se quedaba colgado, o de algún modo pedía ayuda, le levantaría. Si empezaba a cargar su rayo, al parecer uno de los pocos trucos que tenía, entonces saltaría hacia atrás y terminaría de derruir el puente.

Espero que no lo termine de romper él y caigamos los dos... Pensó mientras miraba al 'rostro' del Destructor.

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16/05/2017, 16:38
Director

 No parecía dispuesto a golpearte. Tu ayuda fue inestimable a la hora de hacerlo ascender, aunque si no te tuviese como amenaza, tal vez, podría haberlo logrado por sí solo. Que le faltase uno de sus brazos hacía su labor algo mucho más complicado. Eso es lo que tu abuelo debía sentir cuando no tenía aquella extremidad prestada. Afortunadamente ya estaba de camino, habías hecho lo que teníais que hacer. Facilitarle las cosas. ¿Era suficiente?

 Cuando el destructor se puso en pie, frente a tí, ignoró los cascotes que caían al vacío bajo sus pies, sin buscar apartarse del borde del precipicio. Te miró fijamente con sus bocas fulgurantes preparado para atacar. Si era mínimamente inteligente, había jugado con eso. No te atacó, pero podía traicionarte ahora. Cargó su rayo en un instante, con un sonido crepitante de energía pura dispuesta a estallar contra tu cuerpo si no eras capaz de esquivarlo a tiempo.

 Entonces, algo cambió. Un crujido, como de ensamblaje, y el destructor apagó su fuego. Aún permaneció unos segundos casi cara a cara contigo salvando la distancia de su altura, se irguió por completo y comenzó a caminar como un autómata sin almas de vuelta al arsenal. Ahora, ya no eras una amenaza, sólo la nieta del padre de todos.

 Alguien tendría que preparar el portal a Midgard o buscar una nave capaz de alcanzar un mundo tan lejano, tus hermanas no estaban cerca, pero sabías que regresarían.

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17/05/2017, 00:57
Frigg

Frigg ayudó a aquella cosa a subir, sólo para constatar que no era tan idiota.

Magnífico... eres tú más lerda que el Destructor

Frustrada por alargar un combate que tenía ganado, empuñó su martillo y se quedó en el puente. Planeaba saltar hacia arriba y atrás cuando el Destructor disparase, de forma que él mismo terminase de destruir el puente roto en el que estaba ubicado... Pero se detuvo.

Frigg parpadeó dos veces perpleja, entonces se puso en guardia cuando se acercaba, pero fue relajando la pose al ver que simplemente pasaba por delante.

Suspiró bajando el martillo y mirando un instante el puente roto.
Menuda se está formando...

Echó un último vistazo al Destructor, para asegurarse que no era otra jugarreta, y entonces corrió a ver a sus hermanas. Mucho estaban tardando, y no había ni un solo segundo que perder.