Partida Rol por web

Manhattan

— Manhattan

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15/07/2023, 03:49
Aaron Jesus Carballar

Le hace gracia el gesto que pone Clem, pero tenía mucha razón y ahora que se ponía a pensar bajo que contexto un chico como él se hubiera conocido y acercado tanto a una chica como ella, compartido un verano de en sueño y ahora volverse a ver en la misma ciudad; era bastante mágico cuando uno se ponía a pensar en ello.

-Jajajaja... vaya, comienzo a notar lo afortunado que fui al encontrarte en el verano.- 

Aunque esos recuerdos llenaban de dicha e hinchaban el pecho de emociones lindas, la conversación les llevó a aquella noche de la pelea de las amigas.

Aaron baja la vista y ladea la boca entristecido, pero no se deja abatir por la culpa, se apresura en acercar su mano a tomar una de las de Clementine, la mira con compasión. -No, no la he visto... tampoco sabría que decirle. Me encantaría poder hacer algo.- Esa frustración por la impotencia 

-Mira, ella puede que esté muy enojada... Cuando estamos enojados podemos hacer o decir cosas que realmente no queremos; en todo caso ahora sabes que es capaz de enceguecerse así por su rencor.- Aaron, siempre comprensivo.

-Aunque podríamos buscar distintos restaurantes por aquí. La próxima vez si aún no quieres ir a las escaleras, podemos hacer alguna reservación.-

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16/07/2023, 00:00
Harley Jensen

Menos mal que había aparecido por allí Fía sino habría hecho dieta. Tras abrir la tartera descubrí una ensalada de pasta con trozos de fruta y lo que parecía carne empanada en el otro plato - lo mío es más tradicional, si alguien quiere probar, adelante, es el momento. Bufé libre - en casa no eran precisamente unos artistas elaborando las comidas pero al menos no había sorpresas, de hecho la carne no estaba dura y la ensalada había sido confeccionada con gran esmero - acabo de ver un trozo de piña y ya llevo contados 7 ingredientes. Me sorprende la cantidad de tropiezos que puedo encontrarme entre los vegetales - estaba muy rica.

Había probado los pierogis del pelirrojo y no me había convencido su sabor - para mí son empanadillas, te admito el nombre artístico pero tienen la misma forma y aunque no sepan del todo igual... Empanadillas - tampoco me iba a complicar la vida. Últimamente el mundo de la cocina era más creativo a la hora de las denominaciones que los sabores.

Robin, la chica nueva se interesó por el concierto a su manera - eres libre. Si te apetece te pasas y sino pasas. No me voy a molestar - había sido una invitación desinteresada, tampoco me iba a poner a rogarles su asistencia; aparte que presuponía que no iba a estar sola.

Al acompañante de Fía no lo conocía, de vista puede, pero nunca antes había hablado con él - ¿Axwell? Tienes nombre de colonia, lo sabes, no? - muy original, sonaba potente - sí toco la guitarra y canto. Tienes que venir - parecía haber un evento antes a la que yo ¿estaba invitada? Vaya ésto era nuevo - Al Dumbo, vale. 

- Xavier, ok. ¿Estilo? grunge, punk, rock, metal... una mezcla. Tienes que venir para valorarlo, además así te presento a la gente.

- Sí claro, Axwell... me apunto a esos bolos. Cualquier cosa, fiesta que queráis hacer... me avisas - la información fluía y el interés también, la cosa marchaba.

Apareció la otra rubia, no la tenía calibrada y me sorprendió la forma en que se presentó - joder, yo que creía que ibas a venir a soltarme un discurso lleno de amenazas y resulta que me he quedado corta comparada contigo jajajjaja - me sorprendía y a la vez aceptaba la realidad. Clementine no era tan querida como cualquiera pudiera imaginar, éso o que me había juntado con su club de anti-fans.

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17/07/2023, 15:39
Fía Baxter

¿Reyes del baile nosotros? Oh, no lo había pensado—dije y abracé a Ax—. ¿Nos ponemos las coronas?

Me reí por ello, es que Clem me odiaría si llegase a serlo y prefiero mantenerme allí, lejos de todo ese tipo de exposición. Eso sí, le agradecí a Xavier su comentario con una sonrisa agradable. Igual el obento estaba riquísimo, solía comer bastante de este estilo de platos, era una fan de la cocina Japonesa. 

La sorpresa se inundó en mi rostro cuando vi a Cassie, ella era como mi hermana y siempre verla era todo lo que estaba bien. No dije mucho más, era importante comer y después... Quemarlo con Ax a escondidas, era la magia de tener a este rubio delicioso a mi lado. Incluso cuando cayó la invitación, acepté feliz. 

¡Claro! Me gustaría—comenté y le respondí a Harley cuando le hablaba a Axwell—. Iremos a verte, eso ni lo dudes. 

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18/07/2023, 10:13
Axwell Donovan

Se estaba formando un grupito para ir a jugar a los bolos, tanto Cassie como Harley (aún y con la mano vendada) se apuntaron y por supuesto Fifi también.
Kotku parecía tener que recorrer media ciudad en el metro para poder cambiarse, pero con suerte Cassie le llevaría con su Uber o lo que fuera.
También podría llevar yo a alguien… ofreció, aunque los asientos traseros del descapotable no eran los más espaciosos del mundo.

Harley le hizo reír cuando dijo que tenía nombre de perfume.
Díselo a mi madre. Estos suecos son muy raros poniendo nombres, sólo hace falta ir al IKEA y ver cómo llaman a las sillas o armarios… bromeó …ah sí, mi madre es sueca. aclaró.

Sea como fuera, faltaba Xavier y la otra chica (aunque le daba que no vendría) por pronunciarse.
Una vez estuvieron los miembros confirmados guió al grupo a una bolera cercana, uno de esos lugares modernos con crane games llenos de peluches, juegos Arcade y de monedas.

Cuando se dirigía a la recepción de la bolera, se detuvo en seco, mirando uno de esos crane games como si hubiera visto un fantasma.
Se giró y agarró del brazo a Fifi, que andaba unos pasos detrás charlando con Cassie y le señaló los peluches que había tras el cristal de la máquina.

¡Es Mickey Cop! ¡El jodido Mickey Cop! gritó emocionado como un chiquillo.
Harley, ¿puedes ir reservándonos sitio para los bolos? ¡Este tengo que pillarlo! abrió su cartera y le dio un billete de cien pavos a Harley, y enseguida se puso a intentar coger ese peluche.

Notas de juego

No sé si habría que dejar de marcar a los que no están, pero bueno.
Para los bolos podemos tirar 1d20 y gana quien saque más.

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20/07/2023, 20:02
Fía Baxter

El lugar era una maravilla y tras aprovechar hablar algo con mi amiga, sí que en cuanto me pilló del brazo mi chico, rápido le seguí los pasos. En cuanto mencionó a Mickey Cop, una risilla se me escapó que me trajo recuerdos de la fiesta que nos montamos en nuestro viaje a Disney. Pobre la Sirenita. 

Venga, a ver—comenté al rodear con mis brazos desde la espalda su cintura—. Tú puedes, no nos puede faltar ese muñeco. Es un referente de nuestra relación. 

Bromeé como nadie, sólo él me entendía. 

¡Vamos que ahí lo tienes! Si lo pillas te doy un premio... Ahora. 

A ver si con esa motivación, lograba algo. Ax era perfecto, tenía ese aire de chiquillo y después era un chico muy sexy, atrevido y con la piel que teníamos, me lo pasaba super con él. 

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20/07/2023, 20:07
Robin Ballmer

Notas de juego

Chicos, a mi podéis desmarcarme, ya que Robin es una rancia y no habrá ido jajaja 

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22/07/2023, 02:27

Notas de juego

ídem, Kotku se fue a la reunión del Club de Teatro y se llevó a Xavier arrastrado con él (?)

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23/07/2023, 10:40
Xavier Anderson

—No te preocupes por el ir y venir yo te llevo. Y te ayudo con lo de elegir outfit si quieres.

Se volvió al grupo e hizo un saludo de despedida antes de seguir al pelirrojo hacia el club de teatro

 

Notas de juego

Kotku se fue a la reunión del Club de Teatro y se llevó a Xavier arrastrado con él (?)

Xavier se deja arrastrar, pero solo si el suelo está limpio

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25/07/2023, 02:54
Cassie Ocean

Usualmente pasaba un brazo por los hombros de Fía, pero en su lugar solo enredó su brazo con el de ella mientras le contaba (con mucho mejor humor y hasta haciendo voces y caras) como perdió la moto y cómo planeaba robarla (en lugar de ser cuerda y solo comprarse otra para resistir hasta el viernes). Estaba tan feliz por ella que ni siquiera sintió celos cuando la agarró también del brazo para señalarle un Michey Policía.

— ¿Un policía? — volvió a acercarse a Fía. — me tienes que contar esa anécdota…

Fue la primera en ir por los bolos. Se puso los zapatos de boliche, casi brincando. De pequeña ir a los bolos sonaba a un lujo inalcanzable, y aunque ahora podía derrochar todo el dinero que quisiera, el solo hecho de poder ir (y tener amigos con quienes ir) hacía que todo el pasado fuera menos oscuro. Un día, eso esperaba, sería solo un recuerdo deslavado por todo lo bueno que tenía ahora.

— ¡Yo primero! Esta se la dedico a la directora. — alzó el bolo. — Que deje de ser una momia gruñona. 

Con ese nuevo estado de ánimo, lanzó el bolo, ¡y vaya que fue un buen tiro!

- Tiradas (1)
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27/07/2023, 22:48
Axwell Donovan

Fifi le abrazó por la espalda y aquello le hizo perder la concentración.
¡Ya lo tengo! sí claro, pero las pinzas tenían la fuerza de una hormiga.
Pero no se puso nervioso aún y fallando también su segundo intento.
Sabía que esos juegos tenían un momento en el que las pinzas “recuperaban” su fuerza y se podía llevar el premio.
Sólo tenía que esperar.

Ohh, ¿me vas a dar un premio? preguntó en un tono sugerente.
Espero que no sea nada fuera de la ley… o sí… le guiñó un ojo y siguió.
Un par de intentos más y al sexto intento… ¡por fin!
Mickey Cop cayó por el agujero y Axwell lo agarró y lo alzó como si acabara de ganar el Mundial.

¡¡Ooeeeeeeeeeeeeeeeeeee!! dio un par de saltitos emocionado y luego le dio el peluche a Fifi.

Eh, que no es gratis. ¿Dónde está mi premio? preguntó haciéndose el ofendido.

No tardarían en ir a la zona de bolos donde Cassie ya estaba conectando Strike tras Strike.
¿Qué…? Ax parpadeó incrédulo, ¡la tía parecía profesional!

Cassie… ¡madre mía! ¿Tienes bolera en casa? preguntó mientras cogía una de las bolas.

Su actuación fue bastante buena también, pero después de lo que había hecho Cassie, era imposible ganar.
¡Vamos F-I-F-I! deletreó su nombre como si fuera una jodida animadora, esperando verla lanzar.

- Tiradas (2)
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29/07/2023, 01:02
Fía Baxter

Mi chico estaba decidido a conseguirme el Mickey cop como sea y sé que con mis enormes pechos contra su espalda, más los susurros en el cuello, no le ayudaron en demasía. Pero lo conocía y solía ser persistente, no por una era bueno en lo suyo como deportista. 

—Si, en cuanto lo saques te doy un premio de esos que te gustan Ax—respondió al darle un lameton en el cuello, esto era motivacional—. Siempre es fuera de la ley, en nuestra línea... 

Le aclaró divertida y aprovechando que su amiga ya había arrancado con los bolos, su novio estaba por lograrlo, hasta que finalmente obtiene aquel peluche tan significativo para ambos. Al verlo saltar me morí de amor, pero también me reí cuando me reclamó el premio. 

Cogí el muñeco y le di un apasionado morreo, de esos que suelen ser un motivador entre los dos para encerrarnos en cualquier rincón y... Follar. Teníamos la libido muy arriba siempre, así que sabía dónde atacarle. 

— Después hay más... En el auto o en el baño—susurré sobre sus labios. 

Luego del instante romántico, con su Mickey Cop, pensó que la tenía difícil y encima, quien la mandaba a usar faldas cortas y lanzar bolas. Nada de esto combinaba. 

—Mickey, deséame suerte muchacho. 

Le di un besito al peluche y tras dárselo a mi chico, camine hasta donde estaban los bolos. Pensé en como lanzarlo sin que se me vea hasta el apellido, no por Ax que me conocía perfectamente sino por la gente de allí. Solo que ante el bonito animador que tenía, no dudo y lancé esa bola. Ni tan mal, había sido un buen tiro, no como el de Cassie. Eso sí, el muestrario de piernas fue evidente de mi parte. 

—No tan bien como ustedes, pero venga, segunda ronda—comenté y abracé a Ax—. ¿Me recuerdas traer pantalones para la próxima? 

- Tiradas (1)
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01/08/2023, 22:40
Cassie Ocean

Alzó los brazos como si celebrara un campeonato, emocionada por la porra de Ax. Dio una vuelta sobre sí misma y movió los brazos como si fuera baile de victoria.

— Casi creo que es una señal de que dejará de ser una vieja gruñona. Casi. 

Un par de niños de seis o siete años se acercaron a la máquina de al lado, emocionados por ver que era de minions, pero esos eran más pesados que los Mickey. Pero uno tras otro se les caían, y no tardaron en acabarse el dinero sin llevarse nada. Antes, los únicos juguetes que tenía eran peluches, pero porque Alana sabía cómo ganarle uno con una a tres monedas. Cuando estaba sobria era maravillosa. Le enseñó como abrir puertas con tarjetas de crédito, como abrir coches con un gancho de la ropa, como abrir cerraduras con un pasador y un desarmador, y como hacer que las máquinas expendedoras escupieran cambio. Bueno, ese truco del código dejó de funcionar hace años, pero fue un salvavidas. Se acercó y les hizo ojitos para que la obedecieran.

— Esas cosas están arregladas… Si me permiten… — Puso un cuarto de dólar en la máquina y les señaló al costado. — Cuando diga “ya”, empujan la máquina hacia mí.

El primer truco era que las pinzas estaban más débiles que el Waiver de demanda de Ocean Gate tras la implosión del Titan. Comenzó a acercar las pinzas, pero para tomar el peluche por el cuerpo en lugar de la cabeza, dejando que una de las patas de las pinzas se metiera en la axila del Minion y otra en la entrepierna. Notó que otra de las patas casi llegaba a la etiqueta que estaba abierta, y cabía la pata en el agujero que se formaba en el medio. Movió con cuidado la muñeca, para empujar y que la pata se metiera en el hueco.

— ¡Que nadie respire!

Frunció el ceño mientras se elevaba el peluche y comenzó a moverlo despacio. Aunque estaba un poco atorado en las pinzas por la posición, la cosa es que aparte tenía que balancear el gancho para que la garra no perdiera presión de aire.

— “Ya” — los dos niños empujaron y justo cuando estaba por soltarse el Minion y caer de vuelta con los demás, el impulso hizo que se meciera hacia ella y cayó en el hueco.

Los niños sacaron al peluche y comenzaron a pedirle otro. Hoy se sentía como rockstar y ebria de éxito fue por el siguiente juguete. En lugar de solo darles dinero para que se compraran, otro volvió a repetir el truco. Fue por un Pikachu con sudadera, lo hicieron caer, y luego otros niños de una máquina vecina se dieron cuenta y le pidieron otra.

— Lo siento, ya me toca en los bolos… está bien, uno más, pero el último… ¡Feliz de ayudar, aquí tienes! Ahora sí, ya me tengo que ir… — más expresiones de los niños de primaria — ¡Bueno, otro más!

Por algo Alana se limitaba a solo un peluche por máquina. Se formó tal bolita de niños, que no tardaron en llamar la atención. Un chico en uniforme le habló a otro, luego este le habló al gerente, y el gerente se acercó con Cassie.

— En serio, ya me toca… Sí, soy muy cool… ¡Está bien, está bien! Solo voy antes con mi mejor amiga y su galán de telenovela vikinga para decirles que me han secuestrado… — se giró, y casi chocó contra un señor de cuarenta años con el doble de su peso y gorra de boliche, camisa con un pin enorme que decía “CEO de la bolera” y otra que decía «Johnny Staack». — Lo siento… — se hizo a un lado para tratar de seguir de vuelta a los bolos, pero se le volvió a poner enfrente.

Antes de irse tiene que pagar por eso. — señaló con el índice a los niños y sus peluches.

— Oh, ya pagué por los intentos. Ahora, si me disculpa… — iba a rodearlo, pero se le volvió a poner enfrente.

— Cada peluche tiene un valor de veinte dólares. Son… — con el índice comenzó a contar — siete, así que nos debe ciento sesenta.

¿Disculpa? — puso los brazos en jarras.

— Si no tiene para pagar, se lo vamos a cobrar a esas señoras. — señaló a un grupo random que ni sabía si tenían algo que ver. — O puede dejarnos algo en garantía mientras consigue el dinero.

Mira… — cerró los ojos, respiró, frunció la nariz, y volvió a dirigirse a él. — Para empezar tu matemática está mal. No sé si sean políticas del lugar o te los van a cobrar a ti, pero tampoco quiero ponerme Karen como para pedir hablar con el dueño…

— Yo soy el dueño. — Señaló a un letrero que decía «Lucky Staack» y luego a su pin con su nombre.

Oh… — se cruzó de brazos. — Bueno, aprecio la mentalidad de tiburón, pero no voy a pagar ciento cuarenta dólares.

— ¿Alguien que viste Balenciaga no puede pagar ciento cincuenta? — señaló a la bolsa. — ¿O es piratería china?

Es original y puedo pagar eso y más, pero yo a ti no te debo un centavo. ¿Y aparte no se supone que son ciento cuarenta? — Tomó uno de los peluches. — ¡ni siquiera tiene la licencia! — le dio al niño el peluche de regreso.

— Tengo una hermana que los vende por cuarenta dólares.

— ¿Vende Scentsy o qué?

No tardó en volverse más acalorada la discusión. Fía sabía algo sobre Cassie. Cuando se enfadaba, no cedía y prefería que entre los dos perdieran más a que el otro se fuera con el menor premio.

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03/08/2023, 23:00
Harley Jensen

Habíamos entrado a repartir leña a la bolera. Aquel juego me gustaba, una especie de justicia poética de carácter revolucionario, había que derribar los bolos, aquellas creaciones artesanales estiradas. Y había que hacerlo lanzándoles algo grande, gordo, pesado, que se acercaría rodando. Molaba.

En la caseta me dieron unas deportivas que olían a reflex o algo parecido, un pestazo... - no sabía que tuvierais armas biológicas aquí dentro - en otros locales rociaban los playeros con desodorante. A saber lo que habían echado aquí para lograr aquel olor. Para colmo no había mi talla - no me jodas, parezco un puto payaso con estas mierdas - me quedaban grandes y al hacer ademán de dar una patada para comprobar el grado de ajuste, el zapato salió disparado - casi que voy con mis botas - me las volví a calzar y me acerqué donde estaban los demás.

- Habéis empezado a lo grande - vi el marcador. Cassie había hecho pleno - Bestial - me acerqué a captar un bola revolucionaria - esta roja, seguro que me da suerte - metí los dedos en los agujeros y casi no pude volver a sacarlos por culpa de los anillos - voy a tener que usar la otra mano - la que menos anillos tenía. No era precisamente yo muy ambidextra, así que cuando me acerqué a la pista con la bola en la mano cambiada, las botas que resbalaban un poco sobre el parqué... en fin... no fue recto, ni mucho menos. La bola enfiló un lateral con bastante violencia, saltando hacia otra pista para acabar perdiéndose por otro carril - de puta madre.

Miré el marcador de nuevo. Era la única que había comenzado con un rosco - el Yin y el Yang - la teoría de los opuestos. Era curioso como estaba discurriendo el día: me habían pisado, insultado, casi pierdo los dedos y ahora no era capaz de lanzar recto una pelota. Para colmo Cassie se había convertido en el foco de atención del lugar, no sólo por su lanzamiento, también por culpa de ser demasiado competente en la máquina de las pinzas - increíble - y yo en segundo plano, una más del montón.

Me acerqué a la máquina de las pinzas y los peluches en cuestión. Era difícil enganchar los peluches por cómo se movía aquella garra metálica. Sin embargo todas teníamos nuestros trucos para conseguir lo que pretendíamos, unas más audaces que otras. Podría haber aprovechado la distracción para reventar la caja de la recaudación pero sentía que no era mi día. Tan sólo podía quedarme allí, de pie, pavisosa, contemplando el espectáculo.

Sin embargo no pude, cedí a la tentación y reproduje la secuencia con la que el encargado abría la máquina para reponer los peluches. Directamente se abrió y los peluches que aún quedaban se desparramaron por el suelo ante el alborozo de los niños que guardaban cola para hacerse con alguno de ellos - revolución, revolución... Sois libres.

 

- Tiradas (1)
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08/08/2023, 14:59
Axwell Donovan

Los lanzamientos de Fifi fueron realmente buenos, casi igualando su puntuación.
Axwell aplaudió a rabiar por su actuación, aunque hubo unos segundos de delay, exactamente los que tardó en percatarse de que había terminado de lanzar; sí, su atención había estado principalmente en la minifalda de su novia.
¡Woooooooooooooo! ¡Qué pasada! Seguro que con pantalones hubieras ganado. bromeó, y chocó la mano con Fía antes de darle un breve achuchón.

Luego lanzaría Harley, que cambió de mano al último momento lo cual demostró ser un error porque su bola hizo una extraña parábola terminando en el lane de al lado.
Axwell se rascó la cabeza sin saber muy bien qué decir.
¿Quizás la otra mano te iría mejor?… no pudo decir mucho más ya que Cassie, en lugar de volver para la siguiente ronda, estaba peleándose con un tipo con pintas de haber sido un nerd de cuidado en su época.
El encargado.

Axwell puso los ojos en blanco por el lío que se estaba montando y fue hacia allí a toda prisa.
¡Hola! ¿Qué tal jefe? se hizo el simpático aunque el tipo le daba bastante grima.

Muy chulo el local… nosotros ya nos vamos… nos quedan unos lanzamientos pero es que tenemos algo de prisa… dijo señalando la pista de bolos.

Cassie, vamos a tomar algo va. ¡Hay que celebrar tu victoria! le puso la mano al hombro sin apenas hacer fuerza, buscando con la mirada a Fifi, esperando que le ayudara a convencer a su amiga.
Claro que en ese momento Harley “liberaba” a un grupo de peluches de una de las máquinas. Ax se puso la palma de la mano en la cara, ¿qué estaban haciendo?
Aunque cuando vio a los niños correr a por su tesoro, le dio la risa. Estaban locas. Esto estaba siendo más divertido de lo que hubiera esperado.

Notas de juego

Ya que Cassie lo ha empezado, que decida ella cómo reacciona el encargado.
Ax se parte la caja viendo los niños saqueando los peluches!! :D