Partida Rol por web

Monster hunter +18 (Hentai-yuri)

Escena montaña noche (+18)

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09/01/2020, 15:37
Directora

Notas de juego

Aqui acabareis la escena hentai ya que no quiero demorar la aventura mas de lo necesario, os pongo los ultimos cuatro posts para que no os perdais de acuerdo?

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09/01/2020, 15:38
Laika Stroud

Aunque la petición había sido emitida, la barbara no parecía ser de las propicias al juego del engaño y la sorpresa, como había anunciado antes, y quizas la de cabellera del mismo color que el algodon de azucar podría haberse dado cuenta de la treta a la que sería sometida, de no ser por una cercanía para con la otra donde el ambiente generado le hacía sentir que se había desconctado del mundo y que lo que estaba ocurriendo en esa cama, formaba parte de algún añorado plano onírico donde nada era real.

-KYAaah...ahhhhhg... Un ligero chillido, seguido del proceso de ahogar el mismo en el suave gemido que ahora era, fue la respuesta mas lógica e inminente que su ser tomo ante esa clara prueba de que no se encontraba dentro de un paisaje mental. El dolor de los dientes imprimiendose en su cuello fue suficientemente intenso como para dejarle claro que aquello no era un sueño húmedo, pero si provocaría que aquel adjetivo comenzara a aplicarse en la parte baja de su cuerpo donde sus piernas se abrazarían y entrelazarían entre las ajenas, tomando a una de estas en una escusa de rehén para sentir un roce mas directo en la zona mas sensible de su cuerpo. -Ahhh....a eso me refería- había sentido tanto miedo en sus últimos encuentros de ese tipo de pedir rudeza, que ahora la sensación de libertad era exquisita, ponía su temperatura corporal en un aumento indefinido aunque paulatino, pero ya era capas de sentir como su piel ardía con la sensaciones que eran obsequiadas por la barbara.

Se dejaría apresar, por que resistirse a ser sujetadas ambas manos con un fuerte agarre de la ajena?, por que negarse a el desliz de sus cuerpos o el ser ahora testigo de como se veía el cuerpo de su acompañante de cama sin la escasa ropa que portaba. Laika se relamia los labios ante la espectativa que generaban tener el trabajado vientre de la barbara y sus pechos a la vista; se veían bastante mas pequeños pero no le restaba atractitvo a Radha en lo absoluto, solo traía a la mente de la guerrera la teoría sobre su sensibilidad o si sus pesones podían ser mas duros que los propios. Al menos esta ultima interrogante no demoro en llegar al juntarse el busto de ambas y encontrarse la dominante en aquel momento con una ligera resistencia, una presion en su pecho que Laika ofrecía junto a una desafiante sonrisa y mirada, antes de ser apaciguada por un nuevo cruce de sus labios donde su espiritu se manifestaba en su inquieta lengua y movimientos de su cuerpo que sugerían que podría querer liberarse del agarre ajeno. Aunque nada de ello era mas lejos de sus reales intenciones.

Con el movimiento de su cuerpo, negandose a ser sometida repentinamente, lograba que sus pechos se deslizasen entre si, los pesones enemigos se encontrasen y frotasen ocasionalmente; y aquella aspera mano ajena fuese en ocasiones apresada por la raiz de la pierna de Laika contra su cuerpo, o entre sus piernas si es que bajaba tanto.

-No te lo pondre ... facil a ti cariño- Reia risueña y divertida, excitada a mas no poder y con una voz desafiante y serena, quebrada ocasionalmente por unos gemidos de gusto ante el trato ajeno. Quería llevarla mas lejos, despues de todo, una presa que no se resiste es aburrida y no llena al cazador de esa ansia de un desafío y una aventura memorable. Aunque nada mas que gemir con mayor intensidad, era lo que podía hacer cuando sus pechos eran victimas de la alevosiá ajena, solo en esos instantes cuando sus botones eran tomados con fuerza y jalados es que genuinamente se hundia en el profundo e intenso gozo que provocaba la sensación de placer tras el dolor de que jugasen con su cuerpo, era muy distinto a las monstruos y eso dejaba en claro a Laika que aunque estas tuviesen cualidades que los humanos no podían igualar, esta misma raza contaba podía ser igual o mas estimulante que las otras. Y Radha no era la excepción.

-Eso fue jugar...ahh sucio...Cuando te descuides mordere tus hermosos senos....y me vengare- Un claro aviso que pretendía cumplir y una sonrisa divertida fue la compensación de la pelinegra por aquel trato rudo al que había sometido a su contraría, aunque esta lo disfrutase plenamente.

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09/01/2020, 15:38
Radha

Sin ánimos de limitarse su fuerte muslo se movió entre los ajenos, acercando la parte superior de su rodilla al húmedo punto caliente de la que alzaba la voz de tanto en tanto, para así empujar un poco hacia arriba con esmero propio solo de quien pretende tentar..

La diversión y el deseo que Laika mostraba eran al parecer inagotable combustible para las emociones y los deseos de Radha, ya que impulsada por dichas, las bárbara devolvía intensos gestos de lasciva complicidad y diversión ya no de cazadora, si no de guerrera que compartía con su similar algo más que palabras; duros sus pezones de oscuro rosado encontraron placentero apoyo sobre la suave textura que ofrecía la de ojos verdosos, pronto llenándolos de tibia sensación además, lo que tenía enloquecida a la salvaje.

Obviamente se sorprendió cuando la que estaba debajo comenzó a contraatacar en esa guerra carnal que tenían, sin embargo sería apresurado decir que la tomó completamente desprevenida, pues al fin y al cabo la compañera de Vainilla había ido demostrando esos acentos de carácter así que seguro debía ser capaz de eso y más…pero eso para nada causó molestia en Radha.

Al contrario, según la otra cazadora comenzó a moverse de forma tan hábil y retadora pese a la relativa dificultad impuesta, la bárbara respondió cerrando los ojos y gimiendo de forma más femenina arriba, deleitada por el intercambio de lujuria entre los pechos de ambas, pero así mismo aumentando la pasión en sus incursiones manuales. Si Laika no iba a dejarla sacar su mano de ahí, invasora la norteña solo podía ir más hacia adentro ¿no?

Acorde, pues, con lo ya dicho, de momento solo un par de los dedos de Radha se encargarían de separar lo más posible aquellos labios cálidos y suaves, valiéndose de la humedad aceitosa bien presente alrededor para deslizarse hacia adentro del sexo de Laika con soltura, serpenteando con el objetivo de conocer a fondo cada punto débil de la cavidad…

— Pues muerde entonces…si puedes — así mismo ella también retó a la que tenía voluntad de pelear pero seguía estando debajo, tan deseosa como irreverente, salvaje en una forma distinta a su normalidad, tras lo que ejerciendo todavía más fuerza en su agarre dejó ver cómo se tensaban los desarrollados músculos de sus bíceps y tríceps. No conforme con ello la usuaria de espadón aplicó similar ímpetu en su trabajo dactilar, por momentos siendo demasiado intensa, impulsada por la lujuria…y es que la voz de la contraria le gustaba como para hacerla gritar, gemir.

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09/01/2020, 15:38
Laika Stroud

Aquel par de subitos intrusos le arrebataron a la de cabello rosa un profundo y sorpresivo jadeo que pronto se volvió un lento y extenso gemido de gusto. Su interior ya se encontraba presa de la creciente humedad que la ajena había provocado en su cuerpo en general pero centralizado en especial en ese punto.

-Me debilitas...juju...- Suspiraba gustosa la guerrera ante el trato ajeno, disfrutando de devorar con la mirada el cuerpo que se imponía ante el propio, con un porte fuerte y erguido que cada vez nacían en la propia mas y mas ganas de derribarla y ponerla en la misma situación en la que se encontraba. -Exquisita..- pero sus suspiros, el timbre gustoso de su voz ante las caricias ajenas provocaban en ella el impulso de apresar aun mas fuerte aquella mano, no la dejaría ir, demandaba imperiosa la menor de altura que prosiguieran con ese placer tortuoso al que era sometida, al que por pura maña y capricho de querer seguir con aquel juego de la resistencia y de la presa indómita que no renuncia hasta el ultimo momento a dar vuelta la situación.

Incluso esta presa movía sus caderas a propósito para lograr mayor movilidad de su cuerpo y una oportunidad de lograr un momento de distracción donde iniciar su contra ataque. Buscaba el momento apropiado donde la tensión que tenía sobre sus muñecas, largo tiempo sostenida hasta el momento, con periodos donde la fuerza que Radha aplicaba era mayor y si algo sabía bien la Guerrera, es que cuando alguien ejercía mucha fuerza por momentos, como aquellos donde la pequeña Laika se arremolinaba bajo su opuesta, luego venía un corto periodo de liberar la tensión y no poder ejercerla de inmediato. La traviesa cazadora había esperado a ese momento justo para cumplir su amenaza, al liberar una de sus manos para aferrarla rápidamente a la nuca de su compañera esa noche cual presa en proceso de defensa, obraría con una ofensiva mordida al cuello ajeno, pudiendo sentir finalmente la sensación de imprimir sus propios colmillos en la firme piel tan anhelada. Laika se dio el gusto de relamer la zona afectada aun con sus dientes ejerciendo presión y tras ello las caricias de una gentil amante con sus labios, carnosos, de tono rosa que en un movimiento en descenso bajaron por su cuello en busca de su real objetivo.

-No me descuides...yo también- Y como las historias para asustar a los mas pequeños, donde el feroz y veloz cazador conocido como Nargacuga, abre sus fauces lenta y siniestramente antes de arremeter contra su presa; aquella sería la pantomima realizada antes de atrapar uno de sus objetivos entre sus dientes. -Muerdo..- y en ese preciso instante la presión ejercida sobre uno de sus pesones sería mayor, así como el calido suspiro al que sería sometido aquel prisionero pues los dedos de Radha no dejarían de hacer estragos en la usuaria de la espada y el escudo.

-Sabes bien mi querida Radha- Liberaría a su prisionero solo para darse el gusto de marcarlo con el paso circular de su lengua, una y otra vez. Lo pinceleaba con cuidado y lentitud para disfrutar mas de este y de ver y oir lo que causaría en la dueña del mismo. Quería que ella la viese, con su rostro cubierto por el rojo de la mas pura pasión a la que se sumía sin cuidado mas haya de lo que podía aparentar. Que viera ese par de esmeraldas clavadas en los ojos carmín de su contraría y que la escuchase susurrar con deseo su nombre mientras sus labios besaban ocasionalmente su busto y se movían entre repeticiones de aquel gesto cariñoso y pasional en las zonas circundantes a sus senos como la parte baja de estos y la superior, buscando hombros y cuello por igual.

Sin embargo sus caderas no dejaban de moverse, ella quería sentir mas aquellos traviesos dedos moverse. Su mismo cuerpo pedía a gritos mas atención, mas gentilezas y rudezas por igual con involuntarios espasmos que comprimian a los intrusos y arrancaban gemidos en la pelirosada que ganosa tentaba a su contraría con cada gesto y con ocasionales besos lanzados al aire y relamidas de sus propios labios, con un mensaje muy claro impreso en aquel intenso momento y fantasmales movimientos de estos sin sonido alguno emitido.

"Besame"

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09/01/2020, 15:39
Radha

Bien metida en el juego, deseosa de cada instante ansioso, de cada gemido ahogado por jadeos y de cada gota de sudor que perlara la piel ajena, la bárbara quizás pecó de incauta dejándose llevar…pero es que no podía simplemente acallar sus instintos, el propio control era algo cuya experticia le era lejana, por no decir desconocida en muchos casos, y ciertamente las provocativas acciones de Laika alevosas empeoraban aquello… ¡si tan solo se tratara de una pelea de vida o muerte!

Por obviedad incluso alguien como la bárbara eventualmente sería alcanzada por el cansancio, tal y como lo iban demostrando lo cada vez más habituales jadeos calientes, las gotas de sudor propio que resbalaban por piel un poco más morena; a lo largo de su cuello, en sus brazos y hasta en su frente, cargadas sus venas se iban haciendo más notables; la cazadora no quería detenerse…hasta que pasó.

— Hahhhh — Radha fue mordida por la táctica ajena basada en esperar su desgaste, erizándose y gimiendo fuerte por lo repentino, sin embargo impulsada también en su excitación por obra del fuerte estímulo que para esos momentos resultó más placentero que doloroso; ante las palabras de Laika, la bárbara sonrió volviendo a reconocer que no estaba ante una novata, que la pequeña recostada de hecho era de cuidado, sabedora de cómo usar las armas que tenía en la boca para enrojecer la piel de sus objetivos y provocar ardor en los sentidos…

— Huhhh ¡Mierda! — o en la misma piel, tal como el siguiente ataque certero logró, llevando a que la que se encontraba encima se sacudiera mientras su voz ruda se volvía de lo más dulce y ansiosa a pesar de la palabra que soltó; para Radha las indefensas zonas capturadas eran epicentro de intenso placer en su ser, escapes para su fuerza… no obstante con la intensidad de su deseo, su agresividad nata daba nuevos vuelcos…

Bajó así su mirar para contemplar la cara del deseo ajeno, ella por su parte ruborizada cual carbón al rojo vivo, sus ojos, no obstante, daban cuenta de salvaje pasión lista para hacer erupción en vez de transmitir vergüenza o debilidad, sugerían el grado de excitación de Radha tanto como el exceso de humedad manando de su latente sexo lo confirmaba. La guerrera definitivamente tenía la atención de la norteña — Definitivamente eres peligrosa, Laika — y esta no tardó en reconocer, inclinándose para buscar fundirse en pasional beso al ser invitada de forma tan traviesa…

Comenzó presionando sus propios labios contra los suaves y carnosos de la excitante chica frente a ella, pasando luego a succionar y a morder con algo de suavidad el inferior; la boca de Laika tenía un breve dejo de sabor a Radha, mientras que la de la bárbara mostraba también lo propio, esto debido al extendido intercambio de besos y mordidas. Pronto la inquieta lengua de la más alta se unió para efectuar lasciva danza con la de la otra, envolviéndose, frotándose; entre las piernas de la ojiverde, la mano de la usuaria de espadón recuperó mucha de su fuerza pero la usó ya no para arremeter sin control, sino para dar inicio a una serie calma pero intensa de movimientos precisos que tenían como objetivo atacar en las zonas ya antes descubiertas por Radha: ahí donde más placer hubiera notado que Laika podía sentir.

Para ello la bárbara dispuso sus dedos como en gancho, alevosa empujando hacia arriba y luego jalando hasta casi salirse de la palpitante intimidad; no conforme además la norteña se valió de su rasposo pulgar para acosar desde afuera el sensible clítoris de la guerrera, mismo que aunque tuviera que buscar, la más alta confiaba en que no se resistiría, pues en el proceso de caza pretendía explorar y estimular a conciencia hasta el último centímetro de la zona, desde los remanentes labiales hasta la capucha de piel, de esa forma con tres hábiles dedos Radha podía desatar nueva intensidad para impulsar a Laika más y más hacia las cimas del placer.

Hablando de cimas, dado que la compañera de Cocoa cesó en sus intentos por mantener quieta a la contraria, para no tener ociosa una de sus manos aprovechó para recorrer cuidadosa la anatomía de la que ahora tenía como amante, empezando desde los torneados muslos, pasando por sus caderas, donde aprovechó para apretar un poco, su fina cintura, y finalmente estacionándose para magrear uno de los pechos que a comparación de los propios eran bastante más grandes, solo que en vez de concentrarse solo en la dichosa cima, Radha se tomó su tiempo para palpar y descubrir cada curva, estirar la piel, comprobar el volumen de aquel pecho. Solo cuando estuvo bien contenta con eso, finalmente fue hacia el rosado pezón para presionarlo bajo su pulgar, trazando semicírculos sin dejarle ir….

— La verdad…no me importaría ser devorada por ti, pero no pienso dejar quieta mi boca… — repentinamente entre índice y pulgar tomó el pezón capturado y ligeramente sádica lo estiro tanto como pudo hacia arriba, entonces antes de soltarlo para que volviera a su forma original aprovechó para saltar de las cercanías de la boca ajena a dicha área, enganchándose con la propia no mordiendo, pero si succionando sin reparo…

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09/01/2020, 19:09
Laika Stroud

El animo de continuar con las provocaciones era parcialmente aplacado ante las reacciones de Radha, algo que llevaba a Laika a que su ego se inflara con cada gemido que le arrebataba a su compañera de sabanas esa noche. Escuchar el quiebre de la voz de la barbara era un regalo que se guardaría para si misma la guerrera, y no por algo como ese ego que ella misma alimentaba o acaso si fuera posible el sentimiento de superioridad que algunos podían llegar a tener en una situación así. Para Laika escuchar como Radha mostraba un tono tan dulce y puro en su voz era digno de grabarlo en su memoria como un valioso tesoro que en estos momentos, ponían en constante elevación la temperatura de su cuerpo, el deseo por la autora de ese sonido tan preciado.

Su voz y su reconocimiento trajeron una nueva sonrisa traviesa entre los ininterrumpidos jadeos de gusto de aquella que aparentaba la sumisión y se dejaba hacer ahora mas que antes. Las luchas por la dominancía comenzaron a menguar por su parte, sobre todo cuando su tacita suplica era contentada y ante los nuevos estimulos regalados, aquellos toques habiles que hacían temblar sus propias piernas.

Los gemidos de la guerrera eran aplacados por aquel baile entre sus lenguas, por sus ansias de seguir siendo tratada de aquella manera tan atenta. Podía percatarse que parte de sus intenciones tenían el deseo propio por satisfacer la curiosidad de sentir el cuerpo de la mas baja de estatura, pero se sentía sumamente atenta cada una de sus atenciones, muy diferente a los ultimos encuentros carnales que había tenido recientemente; lo mas cercano fue el intento de la Barroth de contenerse y cuidarla, pero la diferencia de tamaño y fuerza convertía aquella situación en algo completamente distinto de lo que vivía actualmente.

Incluso aunque Radha hubiese cambiado de las caricias en los pechos propios de Laika, a un fuerte tirón de los pesones, no se podía comparar a sus memorias mas recientes, pues aquella rudeza era algo que mas que doloroso, daba paso a oleadas de placer de lo mas profundas. El hecho de ya no tener las manos unidas, daba a la guerrera la oportunidad de demostrar cuanto disfrutaba.

-Tienes manos ma... No podía completar la frase, su respiración se agitaba con cada toque, cada vez mas y mas. Podía sentir como su interior presionaba con fuerza aquellos dedos no con la intención de expulsarlos, sino de retenerlos dentro de si misma. -Ahi...ahi..just..o La idea de estimularla tanto por dentro como por fuera estaba provocando estragos en la que se sumía tanto en el placer que no medía la fuerza con la que sus uñas se clavaban en la espalda ajena o que quizas ya no estaba controlando apropiadamente su respiración como para tomar pausas entre sus besos para respirar, pues solo lograba obtener el necesitado oxigeno en los momentos que los dientes de la pelirosa buscaban el cuello en el que si buscaba a conciencia dejar una marca notoria.

-Mas...maass....- Exigia, o mas bien suplicaba por aquellas atenciones, pues sabía que pronto estallaría. Mas pronto que tarde llegaría al primero de los gloriosos éxtasis, que solo precedería a un segundo de forma continua y tan intensa que a Laika se le escaparía un chillido de gusto que apenas y buscaría ahogar al imprimir con mas fuerza los colmillos pero esta vez, en el hombro ajeno y aferrandose con ambos brazos a la espalda de la morena de cabello.

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10/01/2020, 18:16
Radha

Impune la bárbara forcejeó con aquellos dedos que además de capturados por el interior ajeno parecían condicionados en su movimiento por las suaves paredes de Laika, imponiendo ritmo, cómo no, impulsada en su hacer gracias a la voz de la que sentía derretirse; mañosa, de un momento a otro Radha optó por pasar de lo intenso y concentrarse en tortuosa suavidad que no dejaba de estimular a la guerrera, pero de forma fundamentalmente distinta, esperaría a que la otra se acostumbrara al nuevo ritmo más, incluso si no, repentinamente volvería a la intensidad de antes, así intercalando pero cada vez más perversa, más detallista con cuales fueran los movimientos de sus dedos ahora cubiertos de femenino placer líquido.

Inspirada seguiría la febril indicación de Laika, centrando la mayor parte de sus esfuerzos en aquel punto que desde su vista parecía mágico, pero cuya experiencia su propio interior añoraba, y es que claro, mientras más se dedicaba Radha a dar placer a la otra y más tentada era por la misma, mayores eran sus ansias de liberar también su propio ímpetu, llámese la caliente acumulación entre sus muslos que la llevaba a empujar sus caderas hacia las extremidades infreriores de Laika; el ardor causado por las unas de la contraria clavadas, pese a dejar marca en su espalda, servía de combustible antecedente…

Con los ánimos sumamente inflamados, pues, la norteña cesó temporalmente de los besos en pos de concentrar la inquietud de su boca en mordidas que de autoría propia dirigió hacia el cuello, hombros y hasta orejas de la guerrera; a la par que la susodicha explotaba, llenando el ambiente de sexual fragancia, Radha saboreaba su piel y alevosa buscaba dejar sendas marcas sobre la misma como Laika ya había logrado en la de ella; teniendo aferrada a la otra chica ella la imitó, pero solo la sostuvo con un brazo pues el con el otro continuaba en su interior.

Tu voz es hermosa cuando desesperas — aprovechó además la cercanía para susurrarle, buscando al tiempo empalagarla a base de tiernos besos en la mejilla y oreja más cercanas; su agarre sin embargo era bastante fuerte, digno del duro cuerpo contra el que tenía a la guerrera; traviesos sus dedos estiraban la entrada a la ajena cavidad, amenazando con salir de esta solo para volver a entrar de forma extremadamente lenta, rebosante de la humedad que para ese momento abundaba allí.

Quiero oír más… — ella sí que demandó, alejándose asi fuera mediante algo de esfuerzo pero no para abandonar a la guerrera, sino para ser capaz de desnudarse ya por completo. Aunque en menor medida que su compañera de lecho y misión, Radha estaba ya también bastante mojada de la zona coronada por una mata de vello oscuro y asalvajado, como ella misma, ardiendo sus poros pese a la presencia de algunas gotas de sudor en su piel; contemplando el estado de Laika, la norteña no pudo evitar el comenzar a tocarse de manera invitante y algo intensa, repartiendo sus manos entre sus erectos pechos y su propio botón de placer mientras traviesa se mordía el labio inferior — pero también quiero que utilices la boca para otra cosa — acto seguido se llevó la mano todavía salpicada de la esencia ajena y golosa la lamió, saboreando la femineidad de Laika así fuera de forma indirecta — ven aquí — instó, marcando luego sin palabras un camino que llevaba directo hacia su palpitante sexo, hinchada cueva cuya presión necesitaba ser liberada…

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10/01/2020, 21:06
Laika Stroud

Radha estaba dominando por completo la situación, dejaba que la guerrera se sumiera en el placer mas exquisito y en las provocaciones que solo aceleraban aun mas su pulso a niveles que podrían ser considerados peligrosos, cual animal pequeño pero euforico en lo que respectaba a la reproducción. Energica ante las mordidas, Laika no temía en expresar su mas sincero disfrute con gemidos de lo mas intensos y prolongados, así como el uso de los dedos ajenos lograban que su ser se fundiese en caudales de fluidos que empapaban tanto a los autores de estos como los mismos carnosos muslos que ya no podían apretar con fuerza a su intrusa debido a los espasmos.

Los ojos verdes de la cazadora apenas y estaban a la vista, sus parpados se encontraban entrecerrados pero eso no evitaba que pudiese apreciar el como la barbara se mostraba para ella, como revelaba el estado de su propio cuerpo con una desnudez completa que se había hecho de rogar dentro de la mente de la que había sido asediada mayoritariamente por el calor del momento, por el fuego que emanaba la pasión de la morena que con total control de sus instintos, ahora no solo se dejaba llevar y se lanzaba por una receptiva presa, sino que hasta demandaba atenciones.

Laika sonreía, a gusto con esa idea. Aunque la situación evocaba los recuerdos del secuestro al que había sido sometida por la Tobi Kadachi, si traía consigo la sensación de disfrute por dejarse someter por una criatura que ya había demostrado ser superior, ese deseo de sumirse a los designios egoistas o no de la que tenía enfrente; solo que con Radha no existía una prueba de que ella era mas fuerte, pero podía lidiar con esa sensación.

-Si...- Susurro con una viperina lengua que relamio los propios labios en clara señal de que le agradaba la idea exigida. Laika se puso a gatear como pudo sobre la cama, aun estaba sufriendo los espasmos por un climax para nada silencioso, pero eso no la detuvo de apoderarse del terreno que se hallaba entre las piernas ajenas. Ansiosa y cautivada por los muslos ajenos, Laika exploro estos con suma cautela y tiempo, dejo sus manos recorrer su piel y la yema de sus dedos ejercer presión sobre los trabajados musculos de la barbara. -Que piernas mas fuertes...podrías asfixiarme con ellas si quisieras- Sería una sugerencía aquello?, ni siquiera la guerrera lo sabía pero la sola idea de que eso ocurriese tiraba de sus ansias de conocer el sabor de la ajena al punto de ser mas directa y dejar la esperas y triquiñuelas para un momento mas oportuno.

La guerrera libero su lengua a la vista y con su mirada oculta por sus parpados se dejo llevar y arrastrar hacía el interior ansiado de forma directa, quizas un poco torpe pero si de forma intensa al dejar su lengua la tarea de explorar su interior sin reparo en dudas. Sin quererlo su nariz, pequeña y respingada, presionaba en el epicentro externo del placer, aquel rosado botón que no fue excento de presión con esa parte de su rostro.

Su sabor era intenso y en respuesta la guerrera ahogaba su respiración en su interior, conducía al mismo atraves de aquella lengua que se movía hacía arriba y abajo de forma continua, ininterrumpida y con toda la intención de atrapar cada rastro de la interminable humedad para si misma. Sus manos no se quedaban quietas, pues ascendían en marcados trayectos por su piel sin un rumbo definido, solo disfrutando de la sensación que sus suaves manos recibían al acariciar la anatomía de su compañera y disfrutando de sobremanera, la sensación contradictoría a sus músculos explorados al llegar al busto ajeno. Pequeño a vista de algunos y grande para otros, Laika no categorizaba, solo disfrutaba de su firmeza, de lo facil que podía resultar atrapar ambos entre sus manos y darle un profundo masaje a los mismos aprovechando desde la base de sus manos a la punta de sus dedos para tantear cada caracteristica.

Peso, textura al tacto, calidez, suavidad o rigides, incluso la dureza de sus pesones que pronto fueron castigados con un testeo inconciente de ver cuanto podía soportar la barbara antes de convertir un gemido de gusto en un quejido de dolor, inconcientemente vengandose por el trato que antes había recibido.

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13/01/2020, 21:14
Radha

Podríamos intentarlo… — mucho más directa, de alguna forma simple en sus maquinaciones pero no por ello lánguida, Radha contestó a la traviesa suposición que la ajena hizo sobre sus piernas y la notable condición de estas, al fin y al cabo para ella no era extraño “pelear” mientras también se relacionaba carnalmente con alguien más, como ya se dijo antes, pero ello quedó momentáneamente a la espera cuando la guerrera, tan asertiva como receptiva, finalmente acudió de lleno a la demanda de la bárbara…

¡Eso! — vociferó, irónicamente tras un agudo gemido, aquella que relativamente bien sentada recibió entre sus marcados muslos al rostro para nada invasor, ya que era bienvenido y deseado allí; expuesta a la progresión de Laika, pese a alagada torpeza, Radha que tampoco era de muchas sutilezas simplemente se entregó a sus más básicos y latentes instintos, esos que al recibir las lascivas atenciones de la pelirroja no tardaron en provocar mayor hinchazón tanto en los sentidos como en la carne de la usuaria de espadón.

Tan excitada estaba de antes, merced de la misma oji verde, que entre sus piernas la morena de cabellera era ufana fuente de invitante fluido y arrítmicas palpitaciones, de momento espaciadas, bajo promesa de aumentar según el ritmo oral de la invitada a sus adentros.

Según Laika iba más allá, no solo dedicándose a lamer y besar, sino también a tocar y a magrear, el fuerte cuerpo de la bárbara iba cediendo algo de su imponencia en pos de lograr su muy personal sensualidad, entrega que la ponía en un lugar de receptora, por ende jugando con el dominio que hacía unos minutos había mostrado; si bien no era su primera opción, ante alguien que se lo ganara Radha de hecho podía ser cooperativa y no tan demandante, dejándose hacer. Eso claro si no mencionamos cómo por reflejo propio una de sus manos fue hacia la encendida cabellera ajena, enredando sus dedos allí con tal de tirar de sus mechones fuerte pero solo un poco…

Ummm…ahhh…ahhh…me gusta…sigue…sigue… — con la otra mano, en paralelo, la cazadora tapó sus ojos tras echar la cabeza hacia atrás, como si no quisiera ser vista, pero en verdad era debido a que en esa posición tan relajada y abierta podía sucumbir más a los diversos estímulos de los que era objetivo, concentrándose mejor en la manera que utilizaban estos para expandirse por todo su ser. Acosados por la guerrera sus pechos, especialmente sus pezones, estaban ya lo más duros que podía, ardiendo ante el trato rudo, mientras que su femineidad rebosaba en latentes espasmos y abundante humedad, escurriendo un poco por las comisuras de sus labios sexuales; la conjunción entre las lamidas de Laika y las reacciones de Radha creaban lasciva sinfonía, pero no tanto como la sensación que a la bárbara le daba tener su botón continuamente estimulado por aquella nariz traviesa, lo que de tanto en tanto la impulsaba a frotarse por sí misma.

Un poco más…ahhh…m-más… a-ah….a-hí… — cada vez más arqueada la cazadora indicó, comenzando ya a sufrir reacciones físicas fuera de su control o que inconscientemente buscaban aumentar el placer o el morbo del momento, entre tales, destacó cómo sin dejar de su externar una voz sumamente femenina Radha sacó la lengua para empezar a moverla cual serpiente al aire libre, deseosa de ser estimulada incluso allí, pero irónicamente la mano sobre la cabeza ajena puso gran fuerza sobre la misma, como si quisiera zambullir a la guerrera su cada vez más dilatada y ansiosa cavidad…

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23/01/2020, 18:17
Laika Stroud

Las reacciones obtenidas por la barbara eran de completo agrado de la guerrera. Era un gozo sublime a su parecer el sentir aquella voz demandar mas atenciones, como esta se tornaba de lo mas femenina mas haya de su aspecto rudo, quebrando un poco aquella cualidad de ella, pero revelando un aspecto totalmente insospechado y delicado que provocaba estragos en las ansias de Laika, pues ahora deseaba con mas fervor el oir sus melodiosos gemidos de gusto y llevar a la mente ajena a un estado de frenesí y éxtasis cada vez mas grande a cada segundo que pasaba.

Todo ese conjunto de estimulos sensoriales provocaban en ella la misma rudeza a la que podía ser sometida, en este caso, pagando el precio los pesones ajenos ante subitas presiones que terminaron en los estiramientos al ser jalados con algo de malicia, pero solo por momentos, sabía hasta donde podía llegar con su tire y afloje antes de provocar una herida real y no solo la mera sensación de una tras el dolor y placer combinados.

Laika jadeaba por la falta de aire al ser presionada contra el sexo de la barbara, embriagandose con el delicioso néctar que esta podía ofrecerle, tomando tanto de este como le resultaba posible, lamiendo y relamiendo cada gota que era capaz de atrapar y disfrutando de suministrar de la sensaciones que podía producir con su propia lengua en las caras internas de sus muslos cerca de la raíz, en un intento de limpiar aquellos fluidos que podía escaparse, y bajando un poco mas, cada vez acercandose mas peligrosamente a un punto del cuerpo de la barbara que la ojiverde ya había vislumbrado bastante por encima de la ropa pero no por debajo de esta.

Tuvo que forzar un poco con su cabeza para despegarse lo suficiente para tomar aire y dedicarle senda travesura en su mirada a su compañera de pasiones.

-Tienes una voz muy dulce Radha, te devolvere el buen trato que me diste antes- Al decir aquello la guerrera se posiciono esta vez apenas mas encima, unos pocos centimetros de diferencia que le permitían cerrar sus ojos y centrarse en estimular con su hábil lengua el clitoris ajeno, sometiendolo a el actuar de su lengua en actitud exploradora, presionando y recorriendo la piel que recubria a este para etimularlo correctamente, invitandolo a salir del todo para poder hacer uso la guerrera no solo de su lengua, sino de sus labios mas que como un mero roce producto de un afectuoso beso depositado ocacionalmente tras un periodo de lamidas. Sin embargo esto no era todo, ya que la única forma de cumplir con sus palabras sería en el instante que dos de sus dedos aprovecharían la humedad de la barbara para deslizarse dentro de su cuerpo y entregar el mismo tipo de caricias.

La yema de sus dedos recorrían sus muros internos y el resto de sus dedos se movían frotandose entre si para dar aquella sensación de algo vivo dentro de su cuerpo, de un invitado inquieto que parecía no saber que quería hacer con claridad, pero sus provocaciones lo eran. Incluso la guerrera imito aquel movimiento que buscaba formar un gancho que arrastraba su "punta" por los muros superiores, buscando encontrar aquella zona rugosa tan cargada de receptores sensoriales, donde el placer aumentaba como las mareas en la luna llena y donde hacer enfasis en presiones al ser encontrado.

-Mirame Radha...no te gustan mis ojos acaso?- Alcanzaba a pronunciar, tentándola a abrir los propios y encontrandose con aquellos ojos esmeralda, espectantes, deseosos de vislumbrar el alma al desnudo de su compañera, de aquella que con absoluta concentración trataba de tentar cada vez mas, invitarla a dar rienda suelta a su pasión tanto con algo tan tangible como sus dedos y lengua como tan inmaterial e imaginario con lo que yacía tras esos ojos que la observaban casi sin pestañear.

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28/01/2020, 00:48
Radha

Está de más decir que la bárbara disfrutaba horrores aquellas alzas bien medidas de rudeza sobre sus zonas sensibles, pues al unísono de los movimientos de Laika, se retorcía y jadeaba con mayor ahínco, soltando no pocos pero si aleatorios gemidos producto del placer sobrepasando el control sobre sí misma; la piel ligeramente bronceada de la norteña brillaba perlada ya como prueba de los constantes esfuerzos y de la temperatura que, pese a ser fría en el exterior, en aquella habitación solo continuaba yendo hacia arriba sin pausa alguna…

Haciendo gala de desarrollada musculatura, en un momento dado la bárbara presionó la cabeza ajena entre sus muslos, pero fue más que nada por reflejo, algo momentáneo que luego quiso como remediar al separar por propia voluntad más sus extremidades inferiores; a esa distancia ya Laika debería vislumbrar bien su femineidad que hinchada buscaba su propia cuota de placer, sin duda ansiosa.

Tan metida como estaba en aquello, Radha no pudo evitar avergonzarse ante el cumplido de la guerrera, mismo que encendió un rubor imposible de esconder en ella y que incluso la llevó a sonreír nerviosamente — No esperaría menos, Laika… — pero tras unos instantes pudo decir, ya que al fin y al cabo eso era lo que ella misma buscaba; así pues, al sentir los embates de la inquieta y resbaladiza lengua ajena sobre su cima sensorial, la bárbara ya no buscó ocultar más su voz, sino que simplemente la dejó salir casi al unísono que los sonidos de humedad siendo batida buscaban adueñarse del espectro auditivo. La parte oculta por piel de la salvaje no tardó en hacerse obvia gracias a los esfuerzos de su contraria, antojadiza de aquellos besos que la otra repartía de forma errática pero hábil, ardiendo y tiritando por el mismo tipo de deseo. La repentina pero no inesperada invasión hacia su santuario llevó a Radha a empuja instintivamente sus caderas a favor de Laika.

A los inquietos movimientos de aquellos extranjeros, los interiores de la bárbara respondieron aferrándose con fuerza y no porque quisieran impedirles el paso…sino porque no querían que huyeran; parte del constante entrenamiento de la salvaje le daba peculiar fuerza allí, suficiente para hacerse sentir de lo más estrecha y golosa pese a que ya se había llevado su cuota recibiendo penetraciones no muy amigables que digamos, sin embargo la peligrosidad de la guerrera respecto a ella recaía en que la primera no era solo instinto y ansias de demostrar poderío, sino que además mezclaba ello con sus mañanas fueran propias o no; presionada, pues, por aquel “gancho” Radha sonrió pervertida y la humedad que de ella destilaba aumentó todavía más…

Excitada hasta límites peligrosos ahora fue la propia bárbara quien se encargó de sus pechos, siendo ruda como ella sola pues justo esa clase de estímulo necesitaban, Radha sin duda estaba dejando de pensar… hasta que la voz de la traviesa la interrumpió. Abriendo los ojos, la norteña clavó sin dudar aquel carmesí encendido en el esmeralda pícaro de la ajena, inyectándole su deseo y recibiendo el contrario, a todas luces rebosando en complicidad.

Ahhh…m-m..me…¡encantan! — aseguró sincera, si bien descontrolada, curiosa además tras ver cómo su imagen se reflejaba en aquellos espejos llenos de lujuria, como seguramente lo haría la ajena en los propios, según sus posibilidades; intensa Radha no pudo evitar el presionar todavía más la cabeza ajena contra su intimidad, pero además volvió a apretar los laterales de la misma con sus muslos, siendo un tanto belicosa y agresiva, pero es que su corazón latía a mil por hora y cada vez sentía más como su humedad estaba a punto de salir a chorros desde lo más recóndito de su cuerpo…

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04/03/2020, 12:15
Laika Stroud

El regalo que aquella salvaje e implacable mujer tenía para la guerrera era bien recibido y atesorado como un recuerdo sensorial muy fuerte, algo que seguramente le recordaría su escencia en algún futuro momento solitario que tuviese.

Que su añoranza fuese cumplida de forma instintiva lograba no solo el silencioso agradecimiento en el interior de la mente de Laika, sino que traía consigo una deliciosa sensación de asfixia, algo que no podría describir de forma clara el por qué de ese fetiche si la pregunta le alcanzará algún día. Pero si estaba segura que la fuerza ejercida por la bárbara era suficiente para cumplir su anhelo, para grabar en su mente la sensación de los músculos de aquel par de piernas tensarse alrededor de su rostro; algo que la detendría en seguir estimulando la intimidad de Radha, no por que fuera incapaz de seguir por la constricción, sino por detenerse a voluntad para sujetar con ambas manos aquellas piernas, como negándose a qué aquello parase. Pero todo tiene un fin y más aún cuando el prolongar aquello no era una buena idea.

Jadeante y con el rostro caliente al punto del enrojecimiento, tanto por la temperatura de su cuerpo en ascenso constante como por las claras marcas dejadas en su rostro de la presión de los muslos de la bárbara; aunque estás se desvanecerian tan rápido como se habían generado. Risueña, Laika, se mostraba agradecida y con la mirada perdida en la ensoñación aunque eso no era señal de que habían terminado allí, pues Radha demandaba más atenciones y ella pretendía complacer su deseo. Empujada contra el epicentro de su anhelo continuo con su dedicada labor tan avariciosa de cobrar con creces en la voz agenda como en lo que pudiera ofrecerle su cuerpo; como de generosa podía ser de darle a su compañera lo que quería.

Aunque más pronto que tarde el disfrute reflejo de transfiguraba en algo similar, en un deseo más fuerte de conectarse con su futura aliada de oficio.

-Dulce dulce Radha- musitaba en el momento que logro ganarle a la presión que era ejercida sobre su cabeza, como siempre esperando al momento apropiado para arrebatar las riendas con sus triquiñuelas. Y en esta ocasión hasta abandonaría aquella postura de servidumbre sumisa y se apropiaria con sus propias manos, clavando sus uñas en esas dormidas piernas ajenas, en una más precisamente, para tener el control necesario para acomodar su cuerpo de forma que las fuentes de deseo líquido y concentrado de ambas mujeres, tuvieran un encuentro más profundo, un contacto más directo que se volvió un desliz ardiente donde la más pequeña en altura empujaba con sus caderas una y otra vez.

-mhhh ahh me encantan tus piernas, me dan ganas de morderlas con fuerza- ansiosa la guerrera se abrazaba a aquella pierna que había vuelto a la misma un rehén que no tenía pensado liberar por las buenas.

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25/05/2020, 23:28
Radha

Sorprendida a la vez que encantada, aquella que llevaba hasta cierto punto las riendas hasta ese momento finalmente cedió, dando paso a la conquistadora ascensión de la compañera con la que tanto disfrutaba, curiosa de lo que haría. A pesar de lo ya dicho, la bárbara aprovechó para acariciar o directamente magrear el cuerpo esbelto pero bien desarrollado de Laika según tuvo oportunidad, luego deleitándose con la vista según se erigía ante ella la seductora imagen de la traviesa guerrera.

Logrado el nuevo contacto entre sus respectivas pieles, sintiéndose apenas restringida pero muy deseosa, aquel punto en común donde la humedad rebosaba fue epicentro también de copiosa fiebre, sensación lujuriosa y quemante, misma que al comenzar a resbalar sus intimidades por acción principalmente de Laika solo se disparó.

Cualquiera que la viera en ese momento podía notar lo feliz que se encontraba Radha para entonces, colorada del rostro al tiempo que con la piel algo brillante por el sudor; sin reparos la usuaria de espadón gemía y se retorcía, enterrando sus dedos en los muslos de la que estaba más erguida, o bien en sus caderas, en su abdomen, sin la mínima intención de detenerla.

Poco después, sin embargo, la norteña comenzó a empujar también en su propia medida, centrándose en el movimiento de sus caderas propias para resbalar y frotarse contra Laika; hinchada a más no poder, pero así mismo lubricada, la fricción obtenida por esto resultaba tan placentera que borraba momentáneamente todo pensamiento más allá de lo que acontecía. Con tanto ímpetu la cama comenzó a rechinar como si la torturasen…

U-un poco… — entonces dijo tras en respuesta al comentario de la contraria — P-puedes morder un poco… pero entonces también tendré ganas de hacerlo yo… —  aceptó y amenazó, dedicándole a la pelirroja una mirada llena de travesura y malicia, no era la intención detenerla, pues, pero mejor que supiera a lo que se atenía. Aunado a eso una sonrisa que solo aumentó la complicidad entre ellas apareció pronta en el rostro totalmente ruborizado y deseoso de Radha, quien luego abrió su boca para dejar salir los gemidos que hasta entonces contenía…

Notas de juego

Disculpen la tardanza >w<