Partida Rol por web

Monster hunter +18 (Hentai-yuri)

Campamento Norte (Radha)

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05/10/2021, 19:40
Cocoa

Cocoa estaba firmemente agarrada, aceptaba que Radha estuviera en su interior e incluso que se moviera en ese vaivén erótico cada vez entrando mas y mas profundo en su vientre. Ya no solo eran los gemidos de Cocoa y de Radha lo que se podía escuchar, era como un murmullo en el agua cada vez que la pelvis de Radha golpeaba las nalgas de Cocoa haciendo resonar el agua de una forma erótica y placentera. Ademas el agua caliente ayudaba mucho, ya no solo a mantener ambos cuerpos calentitos si no también a las sensaciones.

De por si las felynes era delgadas, con cuerpos esbeltos y mas pequeñas que la mayoría de humanas, en este caso Cocoa tenia un cierto cuerpo juvenil tirando a infantil pero con unas proporciones perfectas a su altura y tamaño, pero lo que se notaba enseguida era por donde pasaba el miembro de Radha que tenia un tamaño mas que aceptable. Por lo que Radha al pasar la mano por su vientre, su apretaba un poco era capaz de sentir el palpitar de su propio miembro mientras que la felyne se encorvaba de nuevo moviendo un poco las nalgas al ritmo de los movimientos circulares de Radha como si estuviera acomodando el miembro en su interior soltando un maullido parecido a un bufido pero combinado con uno de placer.

-Eres...juguetona...- Sonrojada notando esos lascivos besos interiores, el glande rozaba su entrada mas profunda casi como si se estuvieran dando cariñitos, por el tamaño de Cocoa iba a ser muy difícil el entrar tanto pero aun con todo se notaba que cada vez que movia el miembro de lado a lado tenia un espasmo de placer, como si fuera una chispita eléctrica que erizaba el pelaje de sus orejas que se movían en pequeños espasmos.

-Mhmmm....- Enterró de nuevo el rostro entre sus brazos sintiendo los besos de Radha, manteniéndose quieta antes de que la propia felyne empezara a follarse a si misma. Era un suave movimiento porque apenas tenia espacio para moverse pero Radha podia notar el movimiento en sus pelvis, como se pegaba las nalgas a su pelvis empujándola levemente hacia atrás solo para que al volver chocaran haciendo un sonido delicioso, como si fuera una palmada seca. Lo que también se podía escuchar era como un ligero goteo, gota a gota de fluido por parte de Cocoa que iba bajando por sus labios que devoraban el miembro con golosidad pero al estar tan encendida se colaban por esta cayendo en el agua de forma erótica.

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06/10/2021, 16:39
Radha

Llegadas a ese punto el cuerpo entero de la bárbara estaba muy sensible, tanto que incluso estímulos como el roce del agua caliente sobre su dura piel se sentían más intensos que lo que deberían. Siguiendo esa lógica, huelga decir, el estar dentro de Cocoa suponía una fuente constante de placer que hacía a la cazadora estremecerse.

Curiosa hizo una presión muy leve sobre el pequeño vientre ajeno, cosa que le permitió notar en buena medida su propio sexo, pero también la acercó a lo que pudiera estar sintiendo su compañerita. Aquellos sonidos de felyne hacían que la humana se erizara de gusto mezclado con pizcas de ternura pues resultaban dulces, tan provocativos como gemidos de su especie; tan emocionada estaba que aunadas a los movimientos que hacía intensificó sus caricias y besos casi como si quisiera comerse a Cocoa… y realmente no estaba tan lejos, aunque en un sentido figurado. La curandera era una delicia.

Quizás le costaría entrar hasta el final de la gatita, bien podría ser imposible, pero eso no quitó placer a Radha según se frotaba, al fin y al cabo conectaba bien a nivel físico con Cocoa y por cómo reaccionaba la ajena era claro que también ella se sentía bien, además no todo se reducía a llenar su útero: una compañera bien dispuesta tenía multitud de zonas sensibles y puntos débiles que la bárbara podía aprovechar para llenarla de placer sin dejar de sentir ella su buena parte. Precisamente por eso era que continuaba moviéndose como poseída por una intensa lujuria. — Tú me haces querer jugar… — traviesa confesó, en parte siendo provocación hacia la morenita que bufaba.

Cuando la sintió moverse, la humana hizo lo posible para darle a su compañera espacio suficiente y que así pudiera maniobrar, también se quedó relativamente quieta, disfrutando tanto de la sensación como de la vista y de lo que se escuchaba. Ver a Cocoa así era algo muy peculiar y que sin duda no iba a olvidar. Tras disfrutar así un rato Radha volvió a moverse, esta vez llevando su mano hacia los pechitos de la felyne para estimular sus puntas al unísono aprovechando la diferencia de físicos. Lo hacía con las yemas de su índice y pulgar, presionando muy poco o bien rozando. Con su otra mano sostuvo por un momento las caderas de la gatita para luego darle una palmada sonora aunque no muy fuerte, debía cuidar el no lastimarla. Solo entonces se acercó de nuevo a sus orejitas y susurró — ¿Puedo masajearte la cola? Se sentirá bien… — ello con voz tan pervertida como curiosa, revelando que sus ganas de tocar el apéndice felino no habían desaparecido, solo se estaba aguantando…

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07/10/2021, 19:33
Cocoa

El sonido del ambiente empezó a cambiar, ya no se escuchaba el sonido de las gotas de fluido caer si no mas bien el movimiento de la propia felyne y de Radha compaginadas para que cada una recibiera su dosis de placer. El interior de Cocoa era estrecho pero con cada embestida hacia que fuera mas fácil moverse, solo moverse ya que todo el miembro de Radha estaba siendo estimulado de forma continua. Conforme se iban moviendo los maullidos iban en aumento, solo un poco, pasando de ser un bufido a un maullido mas dulce y alargado que no paraba de resonar por todo el ambiente.

Los pechos eran como dos gelatinas siendo movidas por Radha antes de la palmada dejando en alerta a Cocoa que tenso las orejas por un instante pero eso solo hizo que Cocoa golpeara por un momento la pelvis de Radha con sus nalgas como si fuera un senton, como devolviendo esa palmada a su miembro adentrándose un poco mas en ella antes de escuchar aquella petición que a los idos de la felyne era de lo mas pervertida. -Eres...una...pervertida...decir que mi cola...no tocar...zona sensible...- Maulló Cocoa mirándola con los ojos rasgados de nuevo hacia atrás antes de volver a acomodarse hacia delante.

Pero el cuerpo de Cocoa era mas honesto que ella, sus fluidos salpicaban sus muslos y era cada vez mas agradable el entrar en ella, sus morenas nalgas golpeaban a buen ritmo la cadera de la cazadora mientras que la cola apretaba de una forma muy linda el musl de Radha como si no quisiera que se separaran demasiado. Incluso por el balanceo, ahora que Radha tocaba los pechos de Cocoa estos se balanceaban de adelante a atrás amenazando con tocar el agua su bajaban un poco de mas.

Estaba tan caliente que volvió a mirar hacia atrás mirando a Radha antes de soltar una especie de bufido de resignación, moviendo su mejilla de lado a lado en sus brazos ya que seguía cómodamente semi tumbada en la piedra. Suavemente Radha podía notar como la cola pasaba por su muslo, acariciando su pelvis e incluso por unos instantes sus labios vaginales, subiendo hasta su fuerte vientre hasta que tras unos balanceos se pego a la espalda de Cocoa.

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08/10/2021, 01:09
Radha

Por momentos la mente de Radha era como embriagada por ese maullido continuo que le recordaba en parte a cuando estuvieron en la aldea felyne, sin embargo el de Cocoa era más dulce, poseedor de un cariz especial para la bárbara, y por ende lo disfrutaba más ya que era reflejo del placer de su compañerita. Cuando no estaba así, la mujer se veía absorbida por el placer de estarse moviendo dentro de la felyne o bien de recibir las respuestas que esta daba en forma de embestidas. Su falo podía sentir las distintas texturas que había en aquel caliente interior, y gracias a eso el placer era tal que aquello terminaba expandiéndose para estimular aunque fuera de manera indirecta su femenina cavidad, misma que ahora también goteaba aunque de forma menos profusa en comparación a como sucediera con su compañera.

Mmm… ahh… — la humana no tardó en reaccionar con esa “contestación” que dio el cuerpo de la morenita, sin embargo ni así dejó de magrear sus suaves pechitos, a los cuales parecía profesarles marcado gusto ya que los consentía de cualquier forma que pudiera: frotándolos, amasándolos, tirando suavemente de sus cimas, solo cubriéndolos… era como si se hubiese vuelto adicta.

Sí, soy una total pervertida… y la verdad es que esa parte de ti me da mucho morbo, amo tocarla… — confesó, sin embargo lejos de forzar su camino, la bárbara mantuvo sus manos enfocadas en acariciar otras áreas no precisamente cercanas, como los mentados senos o bien uno de los muslos de su compañerita, donde aprovechó para hundir sus dedos — Pero no lo haré si no quieres… — finalmente remarcó antes de dar una lamida gatuna a la nuca ajena, ello para reafirmar el peculiar compromiso que ella misma había asumido.

Claro que sintió el apretón que la cola hacía sobre su pierna, de hecho lo disfrutó, pero fiel a sus palabras se centró en quedarse lo más pegada a la morenita aunque sin dejar de embestir, siendo golosa con las partes más humanas de ese cuerpecito entre moreno y enrojecido. Sin dejar de jugar con sus pechitos, Radha envió su otra mano hacia la entrepierna de Cocoa, pues allí buscó su pequeño botoncito con el cual comenzó a jugar, pero primero indirectamente pues tirada de la piel al dar un masaje más o menos intenso en el vientre ajeno, esto con un solo dedo.

Ah… se siente muy bien, eres tan suave… — instintivamente la bárbara fue a por una orejita ajena cuando la cola rozó sus hinchados y húmedos labios íntimos. Por un momento la bárbara pensó que seguiría así, pero ya que no, se arqueó un poco hacia adentró solo para que su abdomen rozara la puntita de la cola felina, a la cual no estaba tocando, solo estaba allí, así que no hacía nada malo, ¿verdad?

Mientras tanto en el frente de la gatita, la cazadora llegó hasta su clítoris sobre el cual puso la puntita de su dedo; una vez allí comenzó a trazar círculos muy suaves y delicados, pero su mano era naturalmente áspera, por suerte ayudaba la ingente humedad que había en la zona…

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11/10/2021, 12:43
Cocoa

Los maullidos iban en aumento ademas de ambos roces, ahora el abdomen de Radha acariciaba la cola de Cocoa la cual se erizo un poquito, solo un poco ya que estaba de lo mas húmeda por el agua pero se notaba que la felyne lo notaba ya que con cada golpe cadera de Radha y cada roce de su abdomen hacia que el interior de Cocoa se contrajera casi como si tuviera un espasmo de placer, atrapando aun mas al miembro que tenia dentro antes de soltar nuevos maullidos de placer. Radha tenia a Cocoa atrapada entre su cuerpo y la bañera de agua caliente, sus orejitas eran tomadas y se quedaran quitas ante el roce de Radha y su clítoris se notaba de lo mas hinchado, durito, podía nota perfectamente como sus morenitos labios vaginales estaban abiertos, como entraba y salia de su interior mientras babeaba el dedo de Radha solo con tocar su perla del placer.

La propia Coco parecía no saber muy bien en que fijarse, ella misma se movía como buenamente podía desde su posición, sus nalgas chocaban contra la pelvis de Radha y sus maullidos eran dulces, se notaba que disfrutaba cada lamida y toque de la cazadora. Sus pechitos seguían balanceándose buenamente como podían por el tamaño rozando ahora sus pezones contra el agua haciendo un chapoteo de lo mas lascivo mientras ambas lubricaban la cálida agua del onsen.

En una de estas, sorpresivamente Cocoa dio una especie de bufido algo erótico a decir verdad, sacudiendo su cabeza y dando un senton hacia atrás, un buen golpe de sus nalgas, aparto a Radha de su interior haciendo que su lubricado miembro hinchado saliera mostrando lo mojado que estaba ya no solo por ella misma si no también por el interior de Cocoa. La felyne se quedo un momento temblorosa de placer sacando colmillos incluso en un suave maullido antes de subirse encima del borde de la piedra, sacudiéndose un poco. -Pervertida...-Repitió de nuevo.

Se llevo una mano a su cabello y se lo recogió un poco en una cola de caballo para que viera bien su rostro mientras se sentaba tranquilamente encima de la piedra, de momento con las piernas cerradas, mirando a la cazadora de arriba a abajo antes de posar uno de sus pies encima de su miembro, acariciando el glande con sus deditos antes de tumbarse y estar ahora boca arriba, su cola apoyada en su vientre de forma tranquila y sus piernas abriéndose ante Radha, apoyando una en su hombro incluso mostrando lo abierta que ahora mismo estaba, se podía ver perfectamente su interior palpitar de placer.

-No aguantar demasiado...querer ver...venir no hacer esperar...- Bajando ella misma la mano a su propia pelvis, abriéndose con dos dedos invitando a Radha a acercarse todo lo que quisiera.