Partida Rol por web

Traición a la Sangre

Un refugio para la ira

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01/12/2009, 11:43
Director

El quiosco donde trabajaba Flavia estaba por el centro de la ciudad. No era gran cosa, pero tenía un sótano lleno de revistas viejas y libros de poesía que podía valer para pasar las horas de luz. No tenía cama, por supuesto, pero Giulia tampoco necesitaba dormir.

La changeling había insistido para que la repudiada la acompañara, y esta, sin otro sitio al que acudir y nada que perder, accedió. ¿Qué importaba ya todo? El velo, Pietro, Ángela, el mundo… Riccardo la había echado de su casa. De SU casa, en la que había vivido 100 años de su nueva vida. Ya nada tenía sentido.

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01/12/2009, 15:35
Flavia DiAngello

Flavia volvió con una manta y un chocolate caliente. Parecía muy tímida y todavía recelosa de ti, pero se comportaba de forma amable.

- Toma- dijo tendiéndote la manta- No se si tendrás frío… Nietta nunca me habló de ello.

Nietta era su antigua mentora, que había muerto hacía algunos años. Era una mujer regordeta y amable, pero nunca tuviste trato con ella. Y no, la verdad es que tu cuerpo ya no siente ni frío ni calor, así que una manta te da igual.

Ella se sentó al lado tuyo y bebió del chocolate.

- No tengo… alimento para ti. Lo siento. ¿Estás bien, Giulia?

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01/12/2009, 19:44
Giulia Ricci

 

       -Si, estoy bien-
 
    Aquello no era acogedor, ni mucho menos, y tampoco se parecía a sus antiguos aposentos pero era su única opción. En ese momento hubiera dado lo que fuera por volver a ser humana, para tomar aquella manta y sentir el calor que le proporcionaría, volver a sentir esa sensación tan… tan agradable. Ahora estaba completamente sola y dependía de aquella changeling que no conocía más que de vista. ¿Por qué le ofreció su ayuda? Giulia estaba confusa, no sabia que podía hacer en ese momento pues el tiempo pasaba lento y en pura añoranza.
 
 -Muchas gracias Flavia, posiblemente en una horas estaría muerta si no fuese por ti-Se detuvo y miro la miró- ¿Por qué lo has hecho? Soy una completa desconocida para ti.
 
   Giulia volvía a querer llorar, esa situación era bastante dura y el ser rechazada por su propio padre, al que tenía gran afecto, le iba a costar muchas horas de pensamientos inútiles.
 

 

 

 

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01/12/2009, 20:22
Flavia DiAngello

Ella dio un sorbo a la taza agachando la cabeza y después miró a la vampiresa de reojo.

- Bueno… es muy triste que te dejen sola. Cuando Nietta murió yo me quedé sola.- hizo una pausa- Es… triste. Y se te ve abatida. Riccardo no parece muy buena persona.

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02/12/2009, 19:10
Giulia Ricci

-Riccardo es buena persona, solo que perdí los papeles y…- Giulia suspiró

 Reflexionó unos segundos sobre sus propias palabras. Se estaba mintiendo así misma y lo sabía.
 
-Para que mentirnos, creí que después de tanto tiempo le importaría algo a Riccardo como para que entendiera aquella situación. Pero no fue así. Me dio a los garou como si yo no fuera nada y yo… tuve miedo. Ojala… ojala pudiera hacer que Riccardo se diera cuenta de lo que me ha hecho, ojala que sienta el miedo que he pasado yo delante de Ángela, ojala que…
 
Sus palabras fueron quebrándose poco a poco, quería mucho a Riccardo mas lo que le había hecho era imperdonable y ese instante Giulia deseaba casi lo peor para su Sire.
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02/12/2009, 20:24
Flavia DiAngello

Flavia torció el gesto y se adelantó en la silla para darle unas palmaditas en el hombro.

- Te veo muy resentida… Desearle eso a alguien es muy duro, y más en tus circunstancias. Pero… la venganza es algo muy complicado y más sin aliados. Los vampiros debéis saberlo bien.- apuntó.

Era cierto, los vampiros acostumbraban a darse puñaladas traperas por la espalda día si y día también, pero no entre familia. Giulia notó que algo parecía cambiar en la changeling, quizás su tono de voz, que ya no era tan inseguro. Cuando pronunció la palabra venganza sonó como si tuviera un significado oculto…

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02/12/2009, 21:19
Giulia Ricci

 

Giulia se quedo inmóvil. Por un momento sus palabras le sonaron bruscas, llenas de rencor y frialdad. Desde luego que era muy duro, pero la fuerza de sus palabras era mayor. Tal traición no iba a ser tragada así como así pues las palabras de Riccardo aun retumbaban en su mente. Por la sangre de la vampiresa corría la palabra venganza y estaba dispuesta a lo que fuese por ver derramada la sangre de Riccardo
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02/12/2009, 22:27
Flavia DiAngello

Flavia ladeó la cabeza y te miró interrogante.

- ¿Qué piensas de lo de… la ruptura del Velo? Y más ahora que no tienes… casa.

¿Qué podía interesarle a la changeling aquello?

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03/12/2009, 15:38
Giulia Ricci

La muchacha miro a Flavia inquietante ¿Qué pensaba de la ruptura del velo? Sencillamente en ese momento el velo no era lo más importante, aunque si era cierto que la ruptura conllevaría el caos. Quería decirlo con precaución, escogiendo bien cada palabra pero había pensamientos predominantes en su mente que le impedían hablar con la razón.

 
-El velo…Si se rompe, todos estamos condenados Flavia, seria nuestra sentencia final. Pero tal y como van las cosas, si el velo no se rompe nos mataremos entre todos, todo este caos del hospital nos esta volviendo unos contra otros. Esto es como si fuera el principio del fin. Psss... No se que quieres que te diga, todo me es  igual, acabaremos todos muertos de una manera u otra jajaja (Risa irónica o malvada, como lo quieras interpretar). Ahora mismo mi único objetivo, es ver sufrir a Riccardo.
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04/12/2009, 21:08
Flavia DiAngello

-¿Sabes, Giulia? Tienes razón.-la changeling se levanta y camina por el sótano- Todas estas obras de arte, estos libros, poemas, revistas… siguen aquí, ocultos al mundo porque nadie los quiere. Obras pasadas de moda. Si el Pacto se rompiera todo sería un booom. Sin embargo, querida, no todos serían descubiertos. ¿Quieres venganza? Yo puedo dártela, pero debo saber que puedo confiar en ti, y que no se te pasará la rabia y volverás pidiendo sopitas a Riccardo.

Flavia rebuscó en una caja hasta sacar un colgante roñoso de plata.

- Si confías en mi, póntelo. Automáticamente quedarás inmunizada a la magia, todo tipo de magia. Pero deberás pronunciar un juramento de lealtad hacia mi.

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05/12/2009, 01:21
Giulia Ricci

Giulia estaba un poco insegura, desde luego deseaba venganza pero como dijo Flavia ¿Y si se le pasaba? Por unos instantes dudó, a pesar de todo, lo que Riccardo le había hecho era imperdonable y no pensaba dejarlo pasar así como así. Tenia sed de sangre.
La muchacha tomó el colgante con la mano segura de si misma:

-Dime Flavia, ¿Qué he de hacer?

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05/12/2009, 01:22
Flavia DiAngello

Flavia sonrió, y no de forma amable.

- Coge el colgante y álzalo. Así, y repite conmigo;

"Que el poder del Ensueño me envuelva y me proteja de la magia agena, siviéndome de esta changeling, Flavia, como catalizador para el sagrado enlace. Sírvete, Aracadia, de mi cuerpo. Aliméntate de mi mente. Consérvame inmune por mi sangre."

Enonces la feérica cogió una botellita de cristal de la estantería y se la dio a Giulia para que bebiera. El un líquido de vivos ymúltiples colores... y olía a sangre dulce. Muy dulce.

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06/12/2009, 17:09
Giulia Ricci

Con decisión repitio las palabras de Flavia:

-Que el poder del Ensueño me envuelva y me proteja de la magia agena, siviéndome de esta changeling, Flavia, como catalizador para el sagrado enlace. Sírvete, Aracadia, de mi cuerpo. Aliméntate de mi mente. Consérvame inmune por mi sangre.

Despues tomó en sus manos la botella. Parecia un liquido muy extraño pues tenia muchos colores. Aquello parecia de todo menos bebible, aun asi, sin ninguna objeción dió un sorbo de ella. Tenia un sabor muy muy dulce.

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06/12/2009, 19:15
Director

Giulia sintió el sabor de la sangre dulce deslizándose por su garganta. Era poco líquido lo que contenía la botella, pero al instante sintió que nunca antes había probado nada tan delicioso ni adictivo, y quería más. Y sabía dónde encontrarlo. Solo le bastó respirar hondo una vez para percibir el mismo aroma desprendiéndose de la piel de la changeling. Había bebido de su sangre.

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06/12/2009, 19:16
Flavia DiAngello

Una socarrona sonrisa se dibujó en el rostro de Flavia cuando vio como Giulia bebía de su sangre hasta vaciar la última gota de la botella. Asintió satisfecha.

- Bien, Giulia. Me alegro de que ya formes parte de mi “pequeña familia” ¿Sabes? Mi especie está muerta. Menos que las hadas, claro, pero en comparación con vosotros nos quedan dos días. Nietta murió hace dos tres años, y nadie excepto yo lloró su muerte. Era una gran persona…- el resentimiento y la tristeza se hicieron presentes en su voz- Desde aquel día juré que vengaría y que haría renacer a los feéricos. Y eso es lo que estoy haciendo, Giulia. En todas las familias hay traidores, ovejas negras, gente resentida. Yo solo los he buscado entre las vuestras y les he hecho ver la luz. ¿Quieres venganza sobre Riccardo? ¿Qué mayor venganza que ver como su mundo, su Madre, su reinado de oscuridad tiembla y se destruye? Los vampiros son así, retorcidos y siempre cubiertos de niebla. Tu todavía puedes salvarte de su influencia, cielo.- ella se acerca y te acaricia el rostro. Sus ojos brillan de malicia- Ayúdame y yo te protegeré de los humanos al igual que voy a hacer con Alexandro, tu hermano que ya renegó de Riccardo. Él es mi infiltrado.

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06/12/2009, 22:05
Giulia Ricci

-Pero… ¿Qué?  Es tu…sangre…- Balbuceó

Ahora la vampiresa sentía un fuerte vinculo que le unía con Flavia, la sentía como nunca había sentido a un ser mágico, sentía, como si fuera parte de ella. Se rindió sobre el suelo, ya no tenía vuelta atrás. Tomó el camino de la venganza, de la ira y el rencor, y lo debía mantener hasta que la situación actual cambiara. Por suerte para Giulia, exceptuando situaciones melancólicas, era una persona fría y calculadora por lo que fingir no le suponía ningún problema.

-Con que Alexandro es el traidor ¡Ja! Jamás lo habría dicho, pasa totalmente inadvertido-

A pesar de las horas tan sufridas que había pasado, la chica esbozó una amplia sonrisa. Se sentía viva.

 

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06/12/2009, 22:33
Flavia DiAngello

- Si, ¿verdad? Es un fantástico actor. Al igual que tu, está arto de Riccardo y sus aires de mandamás. De la burocracia y la hipocresía que reinan a vuestra raza. Cuando el Pacto se rompa yo le protegeré de los humanos, al igual que a ti. Hay otro más, un garou. Pero ya te diré quién es. No quiero que ellos sepan todavía que estás de nuestro lado, al igual que ellos no saben que soy yo quien lo maneja todo.

Flavia se levantó y cogió un pedazo de pergamino en el que comenzó a escribir con una pluma y tinta.

- Verás, me comunico con ellos mediante este tipo de mensajes. Son como cartas que se aparecen y desaparecen. Llevo dos años hablando con ellos y convenciéndoles de mi causa. No fue nada fácil encontrar a los Traidores, se ocultan muy bien. ¡Ah! Aunque lo puedas pensar, Calíope no tiene nada que ver aquí. Y rezaremos para que no se entere, porque si alguien tiene poder para tirarlo todo abajo es ella. ¿Comprendes? Tiene como 4.000 años y un poder impresionante. Ya la viste en el Hospital. Una chispa y todo ardió en llamas. Voy a enviarles el próximo plan, que será mañana por la noche. Hay que actuar rápido antes de que vengan los Ancianos. Tu y yo nos encargaremos de anular el sistema de seguridad del Museo de Ciencia, y de bloquear salidas para al gente. Por supuesto dejaremos varias cámaras. Después llegarán Alexandro y el garou y harán el trabajo sucio. Por cierto, querida, ¿has comido? Quedan un par de horas para amanecer y si no lo has hecho deberías.

La feérica terminó de escribir la carta, se levantó, la dobló y la quemó.