Partida Rol por web

GELUS VIRICA

[FLASHBACK]

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11/08/2008, 11:56
John R. Dryden
Sólo para el director

Me carcajeo nuevamente, con más fuerza ahora, al escucharla hablar.
-¿¿¿"Maridito inglés"??? ¡Jajajaja! ¡Hay que joderse, hasta dibujos y cartas! Ya con cinco años eras de lo más espabilada, desde luego. ¡Joder, así que Dan sigue siendo el mismo macarra que era, ¿eh?! Tengo unas ganas de verle que no te imaginas... En serio, para mí tu hermano fue una inspiración y una especie de mentor. Pero le pega mucho eso de ser nostálgico... -bajo entonces la mirada, con una sonrisilla tonta, al ver cómo me escruta-. Pfff... Buen ojo... Si sólo soy un tontaina... Pero una cosa es cierta: buen ojo sí tienes. Buenos ojos, realmente, porque son preciosos. Yo nunca había visto unos como esos, en serio -piropeo, de forma espontánea y desinteresada, como si, simplemente, estuviera remarcando el hecho más lógico del mundo. Aunque realmente a mí me lo parece así.

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11/08/2008, 12:05
Dale Lantana (Slang)

- Dan es el mentor de todos, aunque nos joda - ríe - Sigue siendo un macarra... Campeón de Australia de boxeo clandestino, sin guantes - se tocó los nudillos - Vive en un puto parque de caravanas cuando podría tener su propio yate... Lo malo es que por su expediente no le cogen en otros trabajos, pero como tampoco los quiere... - se encoge de hombros.

En ese instante, en el que Rewell hacía un sencillo piropo, Dale parecía mirarle cual lince una presa.

- ¿Te gustan mis ojos? - preguntó, descarada - Dime algo bonito. Más piropos. Si lo haces... Te canto, ¿qué te parece? - sonrió, casi peligrosa...

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11/08/2008, 12:11
John R. Dryden
Sólo para el director

Río ampliamente al saber cuál ha sido el destino de ese cabroncete que tanto me enseñó en tan solo unas horas. ¿Campeón de boxeo clandestino sin guantes? Debe repartirlas de dar gusto... No me gustaría ponerme delante de él en una pelea, la verdad.
Lo que sí me pilla completamente por sorpresa es lo otro... -¿E... Eh? -pregunto, con la boca torcida, todavía por la risa, que ya se apaga. ¿Piropos? Es verdad que le he soltado un piropo... ¿Lo he hecho? Sí, es posible, aunque ni me he dado cuenta de que lo era hasta ahora... Pero, qué coño, si yo no sé hacer estas cosas... Ehm... A ver... -. Ah... Bueno, sí, sería la hostia oírte cantar, pero... A ver... -Joder, no puede ser tan complicado... Simplemente hay que decir algo de ella que me guste...-. Uhmmm... Creo que... creo que tienes una voz increíble. Sí, es una voz de esas que no te cansas nunca de escuchar. Y creo que eres muy guapa... Sobre todo me gusta tu perfil, por esa naricilla tuya. Creo que es muy bonita. Ah, y tu pelo, tienes un pelo precioso, el color me gusta mucho y... y... -¿qué más? ¿¿Qué más?? Algo tiene que haber...-, y tu piel. Parece muy agradable al tacto... -¿qué cojones has dicho, John Rewell Dryden? ¿¿De verdad has dicho eso último?? ¿Qué has echado en el chocolate, farlopa? ¿Cómo le puedes decir eso a una chica? Es como una especie de declaración de intenciones, o algo así... Va a tomarlo a mal... ¡Va a tomarlo muy a mal, joder!

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11/08/2008, 12:23
Dale Lantana (Slang)

Efectivamente, Lantana abre los ojos sorprendida y arquea una ceja, esbozando una sonrisa sardónica.

- ¿Mi piel...? ¿Sabes...? Tengo más... - dió unos pasos hacia delante y pasó un dedo por el abdómen del muchacho, divertida y centrando la vista en sus pupilas, echando el cuello hacia atrás para mirarle desde su posición - ¿Qué tal si te llevo al baño y te lo demuestro...? Te aseguro que en tu vida has probado una cosa semejante... Y si estás igual de proporcionado en toda tu anatomía... - frunció la sonrisa, traviesa - por mí perfecto... Sólo hay un momento en que la voz me sale más bonita que cantando...

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11/08/2008, 12:28
John R. Dryden
Sólo para el director

"¿Mi piel?" ¡YA ESTÁ, YA LA HE JODIDO! Un momento... No, no parece eso... ¿Qué... qué hace? ¿Qué...? Mi cabeza salta hacia abajo, como un resorte, al sentir cómo se posa el dedo en el abdomen. ¿Que qué tal si me lleva al...? De pronto me parece como si estuviera a punto de desmayarme, del golpe nervioso que me azota de pronto. ¿No... no se suponía que iba a cantar? Abro los ojos desmesuradamente, sin dejar de mirar los suyos. A mis veintiseis años es la primera vez que tengo a una mujer así... Y no sé qué coño hacer. Es que no tengo ni idea. Y es que mi cabeza se bloquea de tal forma que una canción salta a ella, sin desaparecer, en modo "Repeat".

El labio inferior me tiembla levemente, sin parpadear, sin que los ojos hayan dejado de estar así de abiertos* en ningún momento. ¿I... Igual de proporcionado, dice? Pe... pero qué está pa... Con todo esto que está ocurriendo, con mi cabeza absolutamente fuera de combate, mis labios únicamente reaccionan de forma automática, al hilo de lo que estaba diciendo, sin pensar en las posibles consecuencias (porque es que ahora mismo soy incapaz de pensar).
-A... ah... ¿y qué... qué momento... es ese?
-pregunto, en un hilillo de voz más agudo de lo normal.

Notas de juego

* O_O

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11/08/2008, 12:39
Dale Lantana (Slang)

Apretó los dientes y metió la mano debajo de la ropa, clavando las uñas sobre la carne de Rewell y entornando los ojos de forma salvaje...

- Pues cuando FOLLO - encogió un hombro, no se había cortado un pelo ni tenido la más mímina compasión - ¿Te lo deletreo, encanto...?

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11/08/2008, 12:43
John R. Dryden
Sólo para el director

Mala suerte, señor Dryden, ha hecho usted la pregunta equivocada. Si esto fuera un concurso de la tele, seguro que el presentador hubiera dicho esa frase. Abro la boca en un grito sordo e insonoro al sentir las uñas clavadas en la carne. Creo que tengo miedo... Al menos eso debe ser, porque el corazón debe estar a punto de salírseme por la boca. Así que... cuando folla...
-No, gracias, no hace falta... -un pitido más digno de un adolescente que de un mamotreto de 2,10 y veintiseis añazos. No me había dado cuenta, pero mi mano se ha agarrado a la barra y está ya blanca de la fuerza emitida. No me sorprendería si llegase a partirla en dos ahora mismo... De cualquier modo, continúo completamente bloqueado. No soy un romántico, nunca he llorado con una película, aunque no me disgustan los dramones. Nunca he pensado que en el futuro conocería a una chica de la que me enamoraría a primera vista y con la que me casaría y tendría hijos. Nunca he pensado en ese tipo de cosas, deseado mujeres, tenido perspectivas de futuro junto a una chica. Soy un bicho raro. No creo que haya ningún hombre en el mundo al que le haya pasado eso más que a mí. Por eso, porque nunca he pensado en cosas como esas, no sé qué hacer ahora. No es que esto me resulte impúdico, feo, sucio, ni nada parecido. No es que me sienta mal por royos morales ni nada por el estilo (sobre todo porque yo aún no he hecho nada). Simplemente es que... no sé qué hacer... Es que estoy paralizado. Así que sólo hago una cosa, obligando a mi cuerpo a moverse, aún sin pestañear. Y es que obligo a mi cuerpo a que se mueva, aunque sea un poco... Aunque sea para decirme a mí mismo que no me he congelado para siempre. Por eso mi otro brazo asciende, lentamente, para posarse, simplemente, sobre su hombro. No ejerce presión, no hace nada más. Sólo se posa sobre el hombro.

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11/08/2008, 12:59
Dale Lantana (Slang)

Dale dejó salir una sonora carcajada, incluso algo enternecido.

- ¡Dios! ¡Qué torpe eres! ¡Mírate...! - le llevó la mano directamente a la entrepierna, sin apartar la mirada de la suya - ...TE MUERES DE GANAS.

Mantuvo un corto silencio sin quitar la mano de donde estaba y sin dejar de estudiar con aquellos ojos depredadores el gesto de Rewell.

- Pero prefieres que sea Lady Mosquita Muerta... Entiendo.

Apartó la mano, pero deslizándola lentamente hacia arriba, pasando por su torso y finalmente colocándola tras su propia nuca, muerta. Ladeó la cabeza.

- Tienes un cuerpazo, y eres un buen hombre. No tengo porqué ser el amor de tu vida... Pero te juro que seré el polvo de tu vida, y por aquí no hay mucho más con lo que divertirse... - se giró, casi de forma insultante, dándole la espalda - Si decides estrenarte como debe ser, en la liga de los mayores... Me tienes a tu entera disposición. Pero no te cantaré hasta entonces - deslizó la mano sobre la barra para interceptar su taza de chocolate, rodeó dicho mueble y, guiñándole el ojo, echó a andar hacia la salida.

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11/08/2008, 13:06
John R. Dryden
Sólo para el director

Y una vez más me quedo sin respiración al sentir su mano en esa zona tan particular. ¿Torpe? Sí... Supongo que esto es torpeza. ¿Me muero de ganas? Po... podría ser... No lo sé... Puede que no esté interpretando del todo bien lo que me está pasando... Tal vez sea un montón de deseo, así, comprimido todo en una especie de grano de arroz a punto de explotar... ¿Qué cojones estoy pensando? ¿Granos de arroz? ¿Se me va la olla o qué pasa aquí? Y en el momento en que por fin aparta la mano y vuelve a ser la Dale de antes, consigo centrarme milagrosamente.
Vale. A ver. Piensa rápido, piensa todo lo rápido que puedas... Ella es una mujer. Tú eres un hombre. Te has acojonado... Bueno, es normal, ¿no? Pero parece que el de ahí abajo no estaba tan acojonado... Analízalo. ¿Por qué? Se podría decir que todo esto le ha puesto como una moto y, en cierto sentido, también a ti. ¿Qué ha pasado entonces? ¿Ha sido miedo? ¿Miedo a no hacerlo bien, miedo porque te impresionan las mujeres? Podría ser todo eso, sí... Pero a la conclusión a la que llegamos es a que ha sido miedo.

¿Y qué se hace con los miedos? Superarlos. Tienes veintiseis años, por el amor de Dios. Dale es una chica guapa, inteligente, majísima... Y, sorpresa, le pareces guapo y un buen hombre. ¿Qué hay de raro o de malo en ello? Nada, ¿no? Después de todo, esto es algo normal... Aquí pasa constantemente y nadie parece disgustarse con eso. Incluso, según ha dicho la misma Dale, debe ser divertido. "En la liga de los mayores". ¿Podría decirse que es algo adulto? ¿Un paso lógico y normal? Sí, claro que sí. Es que lo es, cojones. Además no me cantará hasta entonces... ¡Eh, eso ha estado bien! Ha sido como una justificación en plan graciosa. Vale, Rew. Venga. Lánzate y haz lo que se supone que debes hacer. ¡No pasa nada! Está bien, joder. Admite que cuando se ha colocado así sobre ti te ha gustado, apartando todo ese acojone... ¿A que sí, a que ha estado bien? ¿A que ha molado sentir ese calor? Sí, joder, claro que sí... Venga, a por ello, valiente.

-Dale... -consigo decir, a sus espaldas-. La verdad es que me gustaría oírte cantar -ladeo una sonrisa, aún algo nervioso, pero mucho menos. Ahora viene el plato fuerte... ¡Venga, con dos pelotas! -. Y también me gustaría escuchar tu voz cuando es aún más bonita... -¡toma ya, macho! ¡¡Ni Casanova!! ¡¡Esa ha estado bien, ¿¿a que sí??!! Vamos, Dale, dime que sí...

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12/08/2008, 19:18
Dale Lantana (Slang)

Dale se detiene, y de espaldas a él, sonríe. Un plato fuerte debía ser éste Rewell: No estaba enseñado, tenía un cuerpo digno de trabajar de él en cine para adultos y seguramente la ternura del principiante...

Pero Dale Lantana sabía bien cuándo podía pedir más...

Se giró entonces y miró a Rewell desde su posición, con una mirada cargada de intenciones... Sobre todo de hacerle oir su voz como más le gustaría.

- ¿Cuántos días serás capaz de aguantar sin escucharla...?

¿Qué más se podía pedir de un polvo como aquel podía ser? Sólo una cosa: La pasión del que se ha muerto de ganas durante días y al fin estalla.
Le guiña un ojo y de nuevo se vuelve, desapareciendo por el pasillo, casi triunfal.

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12/08/2008, 19:27
John R. Dryden
Sólo para el director

Seh... Esto debe ser lo que se llama: "Dejar a alguien con un palmo de narices", muy a la altura de "calentar la bragueta"... Pero ha sido realizado con un estilo semejante y una maestría tal que lo único que puedo hacer cuando se pierde por los pasillos es soltar una gran carcajada. Hay que joderse, qué control del género masculino...
Lo mejor de todo es que, quitando el momento de tensión, el resto del tiempo está chica es increíble. Esto merece un chupito de whisky...
Aún sonriente, cojo un vaso de chupito y me sirvo un buen lingotazo, que alzo en el aire.
-Por la australiana más acojonante de este jodido mundo, más pirao que una puta regadera... Chin, chin -y trago el contenido de golpe, exhalando con fuerza después y retirándome el pelo de la cara hacia atrás nuevamente. Guardo todo y lavo lo usado, tras lo que me dirijo hacia mi habitación, bastante más relajado ahora. Creo que podría olvidarme por un rato de que todo esto es una basura. Igual duermo unas horas y no tengo pesadillas... Todo es posible, aunque tampoco voy a apostar ahora mismo por ello...

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17/08/2008, 04:12
John R. Dryden
Sólo para el director

Carta a Dale. Supuestamente se entregará si llegan a tener relaciones, dicho de forma fina, xDDD. Ahí va:

Cita:

Hola, Dale.

No sabía bien cómo decirte esto, así que mejor lo escribo. Si Dan me viera diría que soy un cagado de mierda. Creo que no fallaría.
Quería decirte que anoche lo pasé genial contigo. Fue cojonuda toda la noche y... bueno, el final fue acojonante, en serio. Gracias a ti me olvidé un poco de toda esta puta mierda y conseguí dormir unas horas. Espero que tú también lo hicieras.

No he hablado de esto con nadie, pero la última misión fue una verdadera pesadilla. Pasé miedo de verdad, no sé si tanto más que en toda mi vida. Y pensé que iba a morir. Pero, ¿sabes en qué pensaba entonces? En que quería volver a ver a Jolene, a Donovan y a Amber pero y a ti. Igual te suena raro, pero es verdad, no te mentiría.

No sé, creo que me fascinaste cuando nos vimos en casa esa mañana, en Londres. Me acojona un poco, pero es verdad que sólo al verte sentí cosas que no había sentido antes. No sé cómo pensar en eso. Sólo sé que pasó algo dentro y quería que lo supieras. Y anoche pensé que Madison... No sé, es guapa y eso, pero a mí la belleza nunca me ha importado. No la de fuera, al menos.

Igual piensas que no me pareces guapa con eso que he dicho. No es así, ¿eh? Creo que eres guapísima. Te lo dije, me gustan mucho tu pelo, tus ojos, tu naricita, tus labios, tu cuerpecito. La verdad es que no me imaginé nunca que podría gustarle a una tía que estuviera tan buena. Creo que lo que pasó en la habitación de casa es que te vi como un ángel.

Estabas ahí sentada, mirándome, y sólo pensé en abrazarte. Eras como una estrellita, brillando con fuerza en el cielo, entre toda la oscuridad. No sé, todo esto es cursi de cojones, ¿no? Ya debes pensar que soy un mamón, pero sólo quería que lo supieras. No sé, tienes todo el derecho a saberlo, ¿no? Bueno, pero a ver, he estado pensando en una cosa. Me gustaría ser tu novio, si tú quisieras.

Porque, joder, una pareja es como un equipo, ¿no? Y creo que formamos un buen equipo. Tú eres rubia y yo tengo el pelo moreno. Tú eres delgadita y pequeñita y yo alto y grande. Tú eres listísima y yo soy normalito. Pero vamos, lo más importante es que me gustas un huevo y creo que yo a ti también, ¿no? Me parece flipante, pero es la hostia.

Y disfruto mucho hablando contigo, creo que tienes una personalidad flipante. Me encanta escucharte, aprendo mucho contigo. Cuando me cantaste casi me meo encima de la emoción. Fue un momento que no sé describir. Además sobre todo quiero ayudarte a que te desenganches de esa mierda. Quiero curarte el Ígnea y quiero protegerte de todo lo que te pase. Pero esto será igual aunque me digas que no. Todo será igual.

Sólo era eso, que pensé que sería lo normal y que me encantaría ser tu que tuviéramos algo juntos. Algo cojonudo.
Bueno, creo que no me dejo nada. No sé qué tal ha salido, porque es la primera vez que escribo una carta y eso. No tienes por qué contestarme enseguida. Piénsalo si quieres (si hay algo que pensar, no sé). Y respóndeme cuando prefieras. Con otra carta, o a la cara. Supongo que tú sí harías eso, responder a la cara. Bueno, nada más.
Un beso, Dale.

J.R. Dryden

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24/09/2008, 14:47
[Madison Greens]

-Silvie, ¿¿¿YAAA???- Madi la miraba enfurruñada, llevaban demasiado rato delante del espejo, con cosas que ella consideraba tonterías. Y además, estaba bastante nerviosa, primera visita de Ethan, llevaban tres meses sin verse (ella no lo sabía, pero sería sería la última vez que el fuese a verla…).

Silvie por el contrario estaba feliz, sopesando si podía forzar un poco más a su compañera de habitación, quizás con un cinturón ne…. Su segundo de indecisión le costó caro, Madison se plantó. – Se acabó, me quedo así….. – Apartándose con rápidez del cristal y girándose para el veredicto de la otra- por favor, dime que estoy bien…- alisando la camiseta, al final, los nervios salieron por la boca...

Su amiga se levantó, le había costado mucho conseguir que se pintase un poco, que cogiese algo de ropa y se arreglara. Para ella, lo del novio era sólo una excusa, tenía sus propios planes.- Estás guapísima, estoy segura de que Ethan se va a caer para atrás en cuanto te vea.- Su sonrisa era sincera.

-¿No estoy demasiado…. Rara?- Para la muchacha de Bird, aquello era una prueba de fuego, él iba a verla, después de tanto tiempo, de haberse cortado el pelo,…. y no se lo había dicho a nadie. Se acarició un mechón del flequillo y finalmente lo colocó detrás de la oreja. Suspiró.

-¿Tú crees que yo iría con una rara a la fiesta?- Soltó una carcajada, aquella muchacha era increíble, parecía que se iba a romper todo el tiempo. Se miraron a los ojos, ambas sabían que no se estaba riendo de ella, sólo demostrándole lo estúpido que era que pensase algo así. Increíble, se le hacia un mundo una ropa un poco mas moderna y un poco de maquillaje, Silvie la miraba con cara de “Ay Madi, ¡¡¿Qué voy a hacer contigo?!!”

Al final, Madi sonrió, con una mezcla de inseguridad, alegría y, como siempre, un poco de timidez. -Bueno, entonces me voy a recogerlo ya, nos vemos en la habitación de Patrick.- De camino a la puerta se volvió, se acercó a Silvie, dándole un beso en la mejilla. -Me tenías harta ya…- Cogió su bolso de cuero, el chaquetón y se marchó.

Escuchar, casi al instante, el ruido de unos silbidos de admiración por parte de un chico, junto a imaginarse la cara de su amiga al recibirlos (en realidad, esto sobre todo), consiguió que Silvie se fuese a ducharse partida de risa.

Notas de juego

he pensado en continuar un poco la historia de la paquete esta...

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26/09/2008, 11:08
[Madison Greens]

La chica llegó bastante temprano al aeropuerto, los nervios casi no la dejaban respirar desde hacía un rato. Todo tenía que mejorar, ella iba a hacer todo lo posible, los cuatro días serían perfectos...

Las puertas de los viajeros que llegaban se abrieron, y ella estaba esperando de las primeras, comprobando complacida que tenía muchas ganas de verlo. Lo vio antes que él a ella, claro, el muchacho tenía muchos más rostros que escudriñar, había mucha gente esperando a sus conocidos. Para cuando él la encontró, ella ya tenía una sonrisa de oreja a oreja. Ethan notó como se desarmaba, como sonreía ampliamente y durante un segundo brilló una sorpresa curiosa en sus ojos, su pelo…. Se abrazaron muy fuerte, durante mucho rato, un abrazo cálido, muy sentido por ambos, habían estado distanciados tanto tiempo… desde antes de que ella se marchase a Montreal.

Cuando sus caras volvieron a estar frente a frente, para que engañarse, fue raro, se miraron a los ojos unos instantes, él le acarició el recién estrenado corte de pelo y casi se le quebró la voz al susurrar -Estás preciosa, Madi- después, la besó, descubriendo ella, horrorizada, que no quería que lo hiciese. Había mil motivos, tanta gente, tanto tiempo sin verse, tenían que recoger las maletas, ir al hotel, luego a la fiesta, no tenían tiempo… o a lo mejor sólo había uno, otro escondido, pero ella se agarró a esos. Por supuesto no se apartó, sólo que correspondió cohibida, con las mejillas coloradas. Por un segundo dudó de que todo fuese a salir bien.

.... sonaba mientras entraban a la fiesta, en el cuarto de Patrick. El rato que estuvieron allí fue divertido, Madison estaba deseando presentar a Ethan y a Silvie, y notó, aliviada, que se cayeron bien, lo cierto es que el muchacho estuvo encantador, sonriente, atento con las dos, animado, divertido, y Silvie le lanzaba guiños y gestos de sincera admiración a Madi cuando su novio no miraba. A Sylvie le simpatizó mucho, pero no tanto como para no ir a ver que especímenes había en la fiesta, así que tras un par de horas se marchó guiñándole un ojo a Madi, y al rato, Ethan dijo que estaba cansado del viaje, con lo que decidieron que era hora de ir al hotel.

Pasearon hasta la puerta del mismo, situado a sólo 15 minutos de la residencia de Madi. Ella se paró en la puerta del motel.

-Buenas noches, Ethan, que descanses.- Mirando al suelo, por supuesto.
-¿Qué…?- el hombre sonrió, Que ocurrente es, pero la ausencia total de tono bromista o una simple sonrisa en el rostro de ella le torció el gesto.- ¿No vas a subir Madison? ¿No vas a dormir conmigo?- Un tono de clara sorpresa… y algo más. Dos mil kilómetros para esto.
-No puedo pasar la noche fuera de la residencia… Cruzándose de brazos y apretándolos un poco con las manos.
-No fastidies… ni me tomes por un imbécil.- Negando con la cabeza y escudriñándola fijamente. -Por lo menos mírame.-
-Vale, -levantando la vista despacio, apenada,- Perdona, tienes razón, no es sólo por eso….

Uy, que tormenta se avecina, demasiado pronto, además.

-Te escucho. –Luchando por escapar del cansancio acumulado en tantos meses, que volvía con fuerzas renovadas.
Ella se mordió el labio. -Yo… es que… no se cómo explicarlo… es que… no creo que sea buena idea.-
Él apretó la sien derecha con la yema de tres dedos, en movimientos circulares, dudando de si ella había cogido como deporte el acabar con su paciencia cuando estaban juntos.
-A ver, Madi, vamos a subir y hablamos tranquilamente, ¿vale?- Respiro profundamente un par de veces, intentando calmarse.

Ella suspiro, asintió y finalmente subió. La puerta se cerró tras ellos y él se sentó en la cama dando un golpecito en el borde para que ella se colocase a su lado.-Vamos, ven, cuéntamelo.- Como haya otro tío y no me hayas ahorrado el viajecito…
-Ethan, los dos sabemos lo que implicaría que durmiese aquí…y… yo…. después de cómo nos despedimos, de tanto tiempo sin vernos… pues… no estoy preparada para que pase eso.- Nuestra primera vez no puede ser así.

Joder, Madison. El joven sabía que algo de razón llevaba, aunque él había ido con la esperanza de que la ausencia hubiese hecho que aquello se calmase y que la alegría de verse de nuevo junto a las ansias del poco tiempo que tenían para estar juntos (sin contar con la clara oportunidad del sitio), les activara para dar el paso, él quería… desde siempre. Y acababa de estrellarse contra un muro, el que había levantado ella.
-Necesitas más tiempo. - Y el tono de decepción no pudo ocultarlo.
-Lo siento, pero sí. - Lo miró a los ojos, visiblemente triste, por muchísimas cosas. -Por favor, no te enfades.- puso su mano en la mejilla de Ethan, le dolía hacerle daño, le dolía mucho, pero sabía que no quería llegar a más con él, por ahora no.
-Madison, -Evitando cuidadosamente llamarla con el que se le antojaba el diminutivo mas dulce del mundo, hablándole con tono duro. –¿De verdad quieres que lo intentemos?... ¿De verdad quieres que estemos juntos?... ¿De verdad le ves un maldito futuro a esta relación?- Subiendo un poco el tono de voz en la última frase. Me he dejado la piel en esto, maldita sea…. ¿Será culpa del Patrick ese?

Este tipo de relación es muy complicada, muy larga, muy calida, y sobre todo, muy cómoda. Madison quiere a Ethan, pero no sabe cuanto, no sabe si lo suficiente, no sabe de que manera…. Pero tampoco sabe si está lista para dejarlo marchar, pese a que le duele mucho verlo así: otra vez impotente, otra vez triste, otra vez muy enfadado. Lo mínimo era ser sincera con él.

-Ethan, lo siento mucho, de verdad, no sé que me pasa... la verdad es que no sé si puedo seguir o no.- Lo cierto es que no tengo ni la más remota idea.

Genial, esto es genial, sonrió tristemente al rostro de la mujer que quería, controlando la furia de sus palabras, egoístamente sabía que darle una bronca, independientemente de que se la mereciera o no, sólo la alejaría de él según el cariz que estaban tomando los acontecimientos. Espero varios segundos para contestar, calmándose y mirando fijamente sus ojos marrones.

-Vale, no te preocupes, tranquila, Madi.- ahora sí quería usarlo, la cogió y la abrazó, recostando la cabeza de la muchacha en su pecho, acariciándole suavemente la mejilla, preguntándose si ella sabría alguna vez el daño que le estaba haciendo, él que le hizo en aquellos meses de pesadilla. -tienes razón, ha sido todo muy rápido, y nos han pasado muchas cosas antes. Mira, vamos a hacer una cosa, vamos a disfrutar estos cuatro días, tranquilamente, sin ningún compromiso de nada, y cuando acaben, pues ya vemos, ¿Qué te parece?- Y sonrió, aunque no tenía ninguna gana. Joder, espero que me salga bien la jugada.

Ella se agarró al clavo ardiendo.-Sí, Ethan me parece bien.- Y respondió a su abrazo, apretándolo fuertemente, así, en caliente, se sintió una estúpida que había dicho tonterías, ¿Cómo iban a dejarlo? ¡Si era una de las mejores cosas que tenía en su vida! Negó con la cabeza para si misma, todo se arreglaria.

Notas de juego

NENA, DISFRUTAD MUCHO!!!!! y que caiga alguna cerveza a mi salud XDDD

Silvie:

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12/11/2008, 08:13
Hanne Lundquist

ÉSTO ES PARA GUARDIANES DEL TIEMPO, NO TE EMOCIONES XDDDDD

Loki parecía la clase de chaval que con un empujoncito sería una joya con la que pasar el rato. Ese aire de estar a la que salta en cualquier momento prometía mucho. Además pertenecía al superior círculo de los pelirrojos, y tenía los ojos azules. Lástima que estuviese escuchimizado. Podría ser mi hermano, ¿quién sabe? Me gusta su tatuaje. Le sonreí de lejos, se diera cuenta o no, y continué mi repaso general sobre los compañeros.

¿Anderson? Otro escuchimizado, ¡joder, podría ser el puto Harry Petas de los libros esos para los críos. Ni hablar. Sólo de pensarlo me ofendo conmigo misma y me entra un repelús que me hace fruncir un poco el ceño.

Dubois... El típico hijo de puta que algún día emborrachará a una pobre virgen y la encerrará en una habitación para que sus compañeros de fraternidad la jodan por todos los agujeros mientras él graba, porque es impotente, y lo pretende suplir luciendo una ropa cara del copón. No se me borra la sonrisa, sólo miro a Illianne ensanchando el gesto durante un instante.

Peter, ¡nos faltaba otro chichipán! Por el amor de Dios... Illie y yo somos mucha mujer para éste crío, mal vamos, quiero volver a Brooklyn, o a East Village, a éstas alturas me da igual. Se me escapa una risilla desviando la vista al suelo, la Virgen, ¡qué patio tan lamentable!

Me arriesgo a volver a mirar. No debí hacerlo, porque me acabo de encontrar con Seth. "Hola, soy un chico de familia bien, el neutral de la clase tirando al guaperas, quizás voy de flor en flor o quizás busco una novia encantadora que presentarle a mis encantadores padres y sea mi reina del baile". Interesante. Pero le faltan tres centímetros de estatura, medio metro de melena y esperemos que ninguno de lo que a la hora de la verdad importa.

Alex. Bujarra fijo, y más le vale, porque si es hetero se va a perder la mención de honor que son mis piernas. No dejaría acercarse esas cejas tamaño mesa a mi Excelentísimo. Sin embargo, si es marica, igual podemos intercambiar fotos de tíos buenos, eso nunca viene mal...

David, cámara en mano, un estilo de rockero de la vieja escuela bastante logrado... Tiene pinta de tener un lado oscuro. Ya veremos qué podemos obtener de ello. Es alto, no como el resto de pigmeos que rebañan la clase, de momento va ganando junto con el pelirrojo.

Warren. Observo a Illianne, ahora sí, con una sonrisa bien definida y una mirada colmada de intenciones. El chico alto, con melenita, con cara de follar poco y callar mucho... Va provocando con esa camiseta tan pegada, que no se queje si le acosamos. Tiene cierto aire de malote, así que debemos entender que se revuelve...
Espectacular. Tenemos carne para desayunar.

-------PARA TODOS--------

Entro del brazo de Illianne, llevo unas botas de plataforma que me colocan a la altura de mi no mucho más alta compañera, comprendiendo una imagen muy peculiar de dos chicas altas que tanta carne enseñaban, sin duda, orgullosamente. Nuestro aire era mucho más urbano de lo que parecía ser el resto de gente... Al fin y al cabo es siempre raro para los neoyorkinos que nos saquen de la Gran Cagada y nos coloquen en una ciénaga sin discotecas, ni bares decentes, ni un centro comercial, ni nada que se le pareciera, tal como era Angel Falls. Alterno miradas entre la clase e Illianne, riéndome divertida, hasta que mi última mirada me conduce a Warren. De inmediato defino una sonrisa que oriento a Illianne y le cojo la mano. Como en un paso de baile le invito a rodear la mesa de Warren y así poder sentarnos en su mesa ambas, cercándolo. Yo en concreto subo la pierna, poniéndosela al lado y apoyando el pié en la mesa o en la pared, lo que sea que tenga detrás, dejando mi mochila en el asiento de al lado.

- ¡Vaya, vaya, vaya! ¿Qué tenemos aquí? ¿Hemos topado con el chico más guapo de Angel Falls...? - utilizo un tono de voz moderado y sensual, ladeando una sonrisa y haciendo chispear mis ojitos azules, calculando que Illie habría sacado ya el móvil con la cámara lista, le digo inmediatamente después de la descarada distracción - Mira, cariño - le cojo el mentón sin previo aviso y lo giro hacia la cámara, estampándole un besito en la mejilla para la foto, a continuación le limpio el carmín que ha dejado mi beso utilizando el pulgar de la mano con la que le había cogido. El acoso entre Illie y yo siempre es así de vertiginoso - ¿Cómo te llamas, encanto? - una mera formalidad, porque sigo comentándole - Mi amiga quería decirte algo de parte de las dos... ¿Illie?

Notas de juego

¿Qué te parece el ensayo? XDDDDDDD

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18/11/2008, 04:30
Jolene Dryden
Sólo para el director

Milo había puesto en aquella habitación incluso un corcho para las fotos de Jolene, y su nombre en la pared, con letras de madera en colores pastel. Desde la cama que le fue asignada, observó todo lo que equipaba la habitación.
Se tapaba con un edredón de plumas de oca, envuelto en una funda nórdica rosa, y su pijama de momento era uno de los del griego, blanco y muy, muy ancho para ella.
Era una buhardilla. Había una ventana en el tejado, y frente a ella estaban dos asientos de aspecto cómodo, un baúl que hacía de mesilla, una estantería con libros y útiles para desayunar (tales como una tostadora, una máquina de hacer té, una de café y una batidora, todo en color rosa), como al parecer era su favorito. Los cojines eran verdes, como la otra cama que había en su habitación, junto a la ventana. También tenía su propio ordenador y libros de texto sobre las estanterías.
Acabó levantándose de la cama y aproximándose a los asientos, cogiendo uno de los libros con curiosidad, encendiendo un flexo. Era de noche y fuera soplaba una tremenda ventisca, que consigo trajo la nieve... No se notaba, se condensaba en la ventana, la calefacción estaba a tope.

La soledad la escuchaba... Le guardaba el secreto... Y hojeando las páginas se dejó caer hacia un lado del pequeño sofá, abrazándose a sí misma y dejando caer el volumen al suelo, contraída y abrazada a sus rodillas, llorando en sollozos ahogados, como si temiese que la escucharan, que le quitaran su oportunidad de ser una nueva Jolene... Pero la puerta de la habitación se abrió, y con ella los ojos citrinos de la jovencísima Afrodita...
Milo la miró, recogida, temblorosa, desde el marco de la puerta. Le había parecido oírla desde su habitación (la puerta contigua) y había acudido a ver si todo iba bien. Él vestía una bata azul, con una "mi" griega bordada en el bolsillo del pecho. Debajo un pijama blanco... La preocupación en sus ojos grises al ver a la chiquilla que ahora estaba a su cargo así. No sabía casi nada de Jolene, tan sólo que tenía una hija de un añito, y que ella tenía solamente dieciséis, cumplidos no hacía mucho.

- Jolene... - la llamó él, con un tono suave, para hacerla reaccionar, acercándose lento pero seguro al pequeño sofá que había delante del suyo, al otro lado del baúl que hacía de mesilla - ¿Qué ocurre...? - ladeó la cabeza, estudiando la recogida y desconfiada posición de la muchacha - Soy homosexual, Jolene, y aunque fueras un chico, jamás te haría nada, ¿de acuerdo...? Vamos, cielo... Dime... ¿Quieres una tila? ¿Prefieres que vayamos a la cocina...?

Jolene tardó un momento en reaccionar. No sabía porqué se había puesto tan nerviosa de súbito, sólo con la entrada de Milo, que además parecía verdaderamente interesado en que ella estuviese cómoda. Habían estado toda la tarde eligiendo las cosas de la habitación en unos grandes almacenes de Estocolmo...
Tragó saliva, y aún sin voz asintió con la cabeza a la última petición. Milo asintió con una sonrisa comprensiva y se levantó, abriéndole la puerta a la chica caballerosamente, mientras ésta caminaba descalza, sujetándose el pantalón que arrastraba...

La cocina era tan acogedora como el resto de la casa, con una mesa que hacía las veces de comedor, dispuesta para recibir a seis personas de normal, a sus anchas. Encendió las luces para que cada movimiento se viera bien, el joven bombero quería que ella se percatara de que lo más peligroso que podía pasar era que se le quemara la tila. Jolene, con la mirada perdida en la mesa, sumisa, se quedó sin decir nada, con las manos juntas sobre el regazo, arañándose las propias uñas como máxima expresión de su repentina angustia e inquietud. Dirigía cautelosas miradas a Notara, que rápidamente apartaba si consideraba que él fuera a descubrirlas. Al final, el muchacho puso una tila con un chorrito de leche y dos cucharadas de miel ante la joven, que por la tarde había estado tan normal.
Se sentó al otro lado de la mesa, con una taza delante, que desprendía un aroma dulzón, el cual a Jolene, a pesar de ser una rica señorita inglesa, no le sonaba. Escudriñó unos segundos el contenido rojizo de la taza ajena, y miró un fugaz instante a Milo, que, aunque severamente preocupado, le sonrió, tratando de transmitirle confianza. Era la niña más preciosa que había visto, sin duda... Una sóla mirada suya le hacía enternecerse.

- "Rooibos" - dijo de pronto. Jolene frunció débilmente el ceño. Milo empujó la taza hacia ella, asegurándola del asa - Té "Rooibos" - explicó, una vez la chica lo pudo examinar y olisquear, casi como un gato abandonado y desconfiado en la calle, tan como se mostrara su hermano mediano cuando en Australia se vio desamparado - . Realmente no es un té, ¿sabes? Es más bien una infusión, africana, además - se cruzó de brazos sobre la mesa, mirando el líquido e invitando así a la chica a que le mirase sin la incomodidad de encontrar sus ojos, que a pesar de amables, eran masculinos - . En la lengua afrikáans "Rooibos" significa "arbusto rojo". Es una planta preciosa, y además es increíble todas las propiedades que tiene: Es un tratamiento estupendo para las alergias, para los problemas digestivos de casi toda índole, bueno para la piel, los huesos, los dientes, la boca, la garganta - iba enumerando con los dedos de su mano, y ella los miraba, alternando su atención con ellos y con la bebida - Equilibra el sistema nervioso, previene contra la obesidad, anti envejecimiento, antioxidante, anti acidez, isotónico y... Bueno, ¡creo que no me dejo nada, pero vete a saber...!
Ella esbozó una sonrisa tímida. Era agradable tener compañía con la que disfrutar de una simple conversación, y era agradable aprender algo. Observó la taza con algo de ansiedad. Deseaba probar aquel "mágico" elixir natural... Milo, que gustaba de observar a la gente y descubrir sus gustos, hizo un ademán con la mano, invitándole a beber.
- ¡Vamos! ¡Si se acaba, me haré un poleo, que tampoco está mal! Además, si te gusta, ya tengo una excusa para llevarte a ver sudáfrica. Es preciosa, y podríamos irnos de Safari... ¿Alguna vez has tocado la piel de un elefante...? Es una pasada, y subirse más - no la tomaba por tonta... El mediterráneo era así de jovial, y le salía tan natural que ni siquiera daba luz a sospechas...
Jolene miró con fascinación a Milo, apartando la tila y cogiendo con ambas manos la taza del Rooibos, calentándose y oliéndolo... Pero antes de echárselo a los labios, vaciló:
- ¿Y mi embarazo? No será malo ésto para el bebé, ¿no...?

La expresión de Milo cambió por completo. pasó a una mucho peor, mucho más escandalizada, pero no para con ella...

- ¿"Embarazo"? - preguntó, inseguro de haber oído o no lo que había comentado la menor de los Dryden.

Ella asintió, dejando la taza de nuevo sobre la mesa.

- Estoy de dos semanas...

Milo palideció. No acertó ni a tragar saliva. Lo primero que le salía era un "¿¡Otra vez!? ¿¡Quién coño es el que te preña!?"... Pero el griego era todo prudencia y, aunque frunció el ceño, no modificó el volumen de su tono.

- ¿Quién te ha dejado embarazada, Jolene...?

Ella no respondió. Se relamió los labios, nerviosa, negando con la cabeza, como si estuviese confesando un crimen... Que era exactamente lo que le pedía Milo, pero no uno crimen que ella hubiese cometido.

- Jolene - Milo tomó aire, intentando serenarse - . Sea quien sea... No puede llegar hasta tí estando tú en ésta casa, ¿lo entiendes? Aunque tenga toda la fuerza, el dinero o lo que sea... Nadie que tú no quieras se va a acercar a ti para hacerte daño...

Pero Jolene estalló, levantándose violentamente de la silla, tirándola al suelo y levantándola de las patas, golpeándola repetidamente contra el suelo mientras su pulso se aceleraba y las lágrimas caían en torrente ante la atónita mirada de Milo, que se levantó, acercándose lentamente. La silla le importaba poco, pero la chica estaba desatada...

- ¡¡TODOS SOIS IGUALES!! - gritaba ella, desahogándose con el mueble - ¡¡"NADIE SE ACERCARÁ A TÍ"!! ¡"TENDRÁS TODO LO QUE QUIERAS, PORQUE YO TE LO DARÉ"! ¡"ERES UNA DIOSA"! ¡"ERES ÚNICA"! ¡"YO TE CUIDARÉ"! ¡¡ESTOY TAN BIEN CUIDADA QUE TENGO GANAS DE CORTARME LAS PUTAS VENAS Y TERMINAR CON ÉSTA MIERDA DE UNA VEZ!!

- Jolene... - Milo levantó una mano hacia su hombro, pero ella la apartó de un manotazo e incluso le escupió.

- ¡NO! ¡NO ME TOQUES! ¡NO ME TOQUÉIS NINGUNO, NO OS LO MERECÉIS, JODER! ¡YO DECIDO QUIEN ME TOCA! ¡TENGO UNA HIJA Y VOY A VOLVER A TENER UN BEBÉ! ¡¿NO?! ¡¡SOY MÁS!! - una de las patas de la silla se quebró contra la pared, saltando y derribando un cuadro que había colgado en aquella zona - ¡¡SOY MÁS QUE ESAS PUTAS TREINTONAS QUE ABORTAN CUANDO LAS VIOLAN!! ¡¡ME HE CARGADO GENTE POR MI HIJA, JODER...!!

- Cielo, te vas a hacer daño, para...

- ¡DÉJAME! ¡DÉJAME QUE ME HAGA DAÑO YO, JODER! ¡DEJADME EN PAZ, IROS A LA PUTA MIERDA DE UNA VEZ...!

Milo tragó saliva, con los ojos algo húmedos al ver a la chica, pero no la coartó. Dejó que destrozara la silla hasta agotarse, y fue solo cuando abandonó lo que quedaba del mueble y casi se deja de caer de rodillas cuando la cogió de los hombros y la sentó en otra de las sillas. Tenía los hombros tan estrechos... Era tan menuda... No quería ni imaginar qué clase de depravado podía desearla sexualmente, por muy heterosexual que fuera. Se acuclilló ante ella, acariciándole la cara, apartando los mechones de pelo y las lágrimas de su angelical rostro, absolutamente sobrecogido por aquella escena... Ella no dejaba de llorar...

- Jolene... - no reaccionaba. Era el momento para ponerse severo - ¡JOLENE! ¡ESCÚCHAME, CÉNTRATE Y CONTESTA! ¿¡QUIÉN TE HA DEJADO EMBARAZADA!?

Jolene se quedó callada, mirándole a los ojos. Esos ojos grises exigían, pero no parecían amenazadores, ni parecían querer poseerla, juzgarla o controlarla...

- Ba... Laguer... - respondió finalmente con un hilillo de voz.

Milo buscó la trampa en sus ojos, y se esforzó en recordar al español... Ya sabía de quién hablaba, y el impacto fue tremendo. ¿Qué edad tendría el chico? ¿Veinte? ¿Veintiuno...? Aunque tuviera dieciocho era imperdonable...

- Yo fui quien le sedujo, yo quise que pasara, ¡lo busqué yo...!

- ¿¡Qué ibas a buscar tú, Jolene!? ¡¡Eres una cría!! - se indignó él, sentándose. Jolene se echaba las manos al pelo y empezaba a llorar, sintiéndose culpable de delatar de algún modo a su "novio". Milo la miró, respirando hondo - Aunque así fuera, Jolene... Aunque supieras que ésto no es un juego y te hubieses paseado en lencería por delante de su cara... ¡Es un adulto! ¡Su maldita responsabilidad es...!

- ¿¡Rechazarme!?

- ¡NO: APARTARSE ÉL! ¡Tragarse las malditas ganas! ¡¡Y en lugar de eso ni siquiera usa anticonceptivos!! - se llevó las manos a la cara, negando asqueado por el español. Dios sabe que Milo Notara era un hombre liberal, pero no podía soportar aquello. Era demasiado inmoral, demasiado imperdonable...

- ¡Pero él me quiere! ¡Quiere formar una familia conmigo, y quiere a Amber...! - le defendió ella, gritando con cada vez menor intensidad. No estaba acostumbrada a ver que nadie se cabreara por aquello. Solían tragárselo y mostrarse dulces con ella, puede que por miedo a asustarla - Eres... Un animal... ¿¡Porqué me gritas!?

- Porque tengo un límite y hay cosas que... Que me cabrean, joder, ¡soy humano...!

- ¿¡Y porqué me gritas a MÍ!? ¡¡Yo no he hecho nada!!

- Está bien que te des cuenta...

El silencio llegó a Jolene como una revelación. Se quedó quieta, sin respirar, mirando a Milo. Dispuesta, por una vez, a dejar que alguien hablara del tema sin soltar un "tú no sabes una mierda de nada". Notara había captado su atención de forma natural, sin actuar de forma rebuscada o terapéutica, con plena sinceridad. Eso le interesaba e intrigaba.

- Jolene - dio un golpe seco al aire, con ambas manos paralelas la una con la otra - : Si de verdad alguien os quisiera a Amber y a ti... ¿Crees que te habría dejado embarazada? Tienes... ¡Por el amor de Dios! ¡Dieciséis años...! - cogió él la taza de tila, al final, llevándose un sorbito a los labios - Con dieciséis años y teniendo una hija... Si te quisiera, lo que haría sería ayudarte a que pudieras seguir estudiando mientras él cuida a Amber, en los ratos libres veríais pelis en el sofá o en el cine y te animaría a volver a hablar de música... Te ESPERARÍA, Jolene, como hacen TODAS las parejas: Afianzarse para dar estabilidad a los que quieren que sean su familia, conocerlos para saber cuidar de ellos, joder...

- Pero... - aunque las razones de Milo eran buenas, su caso era algo especial. Se hizo caracoles en un mechón de pelo - Pero yo soy multimillonaria. Mi padre me dará lo que yo quiera con solo abrir la boca...

- Ese. Ese, Jolene, es otro de los motivos por los que el asunto de tu bebé huele mal - se explicaba el greco, bastante irritado - Eres preciosa y rica. Claro que creo en los flechazos, y en el amor inter-racial, inter-cultural, homosexual, adolescente, e incluso en las historias de príncipes y mendigos... Pero BAJO NINGÚN CONCEPTO se puede ver bien que un adulto deje embarazada a una menor de edad que tiene los problemas que tienes tú y además tiene una hija de antes, que es lo más gordo de todo... Debería AYUDARTE con Amber y con tus estudios, joder... Si fuerais mayores los dos, como de veinte años, todavía pase el tener un patinazo, ¡pero con dieciséis...!

- Ah, o sea: Si ahora Hugo y María por ejemplo se enteran de que ella está preñada, no pasa nada, ¿no...? - rabió ella, planteándolo con retintín.

- No sé si tienen estudios o trabajo. Pero ellos al menos tienen una edad en la que pueden llegar a entrar en el mundo de los adultos, mundo que estimo absolútamente necesario para criar a un hijo. Y sí: Me daría pena, porque están enfermos, y el bebé correría peligro... Puede que se quedasen hechos polvo si se sucediera un aborto, por ejemplo... - entrelazó los dedos y apoyó en ellos la frente, los codos sobre la mesa... Las viejas heridas se abrían... Las cenizas de lo que Sloane quemó se agitaron...

- Ah... Entonces... A ver si lo entiendo: Los padres pueden ser unos adultos muertos de hambre antes que el hecho de que la madre sea menor, ¿no?

Milo la miró severamente, levantando la cabeza y cruzándose de brazos sobre la mesa. Tenía que entender las cosas. Era duro, pero tenía que poner en el suelo y ser consciente de su situación: Era madre de una criatura. Le gustara o no, debería madurar.

- Tu eres madre. Dímelo tú. ¿Qué preferirías? ¿Que Amber te dijera con veinte años que ha tenido un desliz con un chico... O que tú te encontraras en la situación en la que está ahora tu padre? - tragó saliva al ver la expresión de impacto que dibujaba el rostro de Jolene, a la que debían estar poniéndosele los pelos de punta - ¿Qué creías? ¿Que Amber iba a ser siempre un bebé que puedas llevar siempre en brazos? Crecerá... Y al igual que cualquier adolescente, querrá estar con chicos. ¿Qué le dirás, Jolene? Tendrás treinta años cuando ella tenga quince... ¿Cómo te tomarías lo de ser abuela a los treinta y uno...? ¿Cómo te lo tomarías si se repitiera? ¿Cómo podrías mirar a tu hija a los ojos y decirle que el tío que la ha preñado no la abandonará... ¿Enseñándole la pistola que llevas en el bolso y diciéndole que te lo cargarías? - un par de espasmos agitaron el cuerpo de la adolescente - ¿Eso quieres para Amber...? - Dryden negó enérgicamente con la cabeza, queriendo apartarse de esa realidad - ¿Esa es la mamá que vas a ser, Jolene...? - ella se tapó los oídos, pero él no paraba - ¿¡Crees que no llegarás a los treinta!? ¡El tiempo pasa, Jolene! ¡Seguramente recordarás como un parpadeo el tiempo desde que pariste Amber hasta hoy!

- ¡¡CÁLLATE!! ¡¡¡DÉJAME EN PAZ!!! ¡¡NO SABES NADA!!

- ¡NO! - Milo le cogió de la muñeca, apartándola de su oído, pero sin hacerle daño. Ella, achantada, le miró destrozada ante aquellas nuevas evidencias, tan reciente y traumáticamente agolpadas en su cabeza. Notara relajó entonces su tono de voz, dulcificándolo, pero sin quitarle el hierro que realmente tenía aquello - Jolene: Soy mayor que tú. Debes respetarme. No puedes hacer callar a los mayores así como así, y menos si lo que intentan es ayudarte... ¿De acuerdo? Voy a soltarte... Pero escúchame, ¿vale...?

Jolene tragó saliva. Cuando un hombre le agarraba así la muñeca...
Tomó aire nerviosamente un par de veces, parpadeando, calibrando la situación en tensión. Milo, al percibirla, cogió la taza de Rooibos y la acercó a ella, alzando las cejas y soltándole la muñeca... Y aquel gesto rompió el rígido ambiente. La muchacha se serenó un poco y cogió la taza con ambas manos, bebiendo un sorbo... Estaba delicioso... Y de alguna manera, eso la hizo romper a llorar de nuevo, llevándose las manos a la cabeza, entre las perfectas hebras azabache que componían la exuberante y serena belleza de su lacio cabello...
Verla así le partía el corazón a cualquiera... Tan perdida, tan confusa...
Milo acercó una silla hasta ella y lentamente acercó sus manos para frotarle los hombros, confortándola mientras se desahogaba un poco.

- Nena... Escucha: Sé que intentas ser fuerte, que intentas ser una buena madre... Y puedes serlo. Ya lo creo que sí... Pero aunque un hijo es algo maravilloso y no me cabe duda de que lo crees así... Dime, Jolene... ¿No te gustaría ahorrarte éste trance y dedicarle el tiempo que se merece a tu pequeña...? Mira: Hasta el mes puedes interrumpir el embarazo con pastillas, ¿comprendes? Simples pastillas, nada traumático, el feto no tiene ni brazos, no siente, es una célula más...

Ella negó con la cabeza, frustrada...

- Bueno... - siguió Milo, ya hablando con paternidad y dulzura - Tanto si quieres seguir embarazada como si no... Yo te voy a ayudar mientras estés aquí. Y si algún día me necesitas cuando salgas de Kiruna, solo tendrás que llamarme por teléfono, ¿de acuerdo? Pero óyeme: Te voy a a-yu-dar, no a hacer las cosas por tí. Y esa silla... Que sea la última que rompas.

Aquella última revelación hizo que Jolene mirara al joven mediterráneo. Alguien que quería ayudar sin tomarla por inútil o por un caso perdido... Algo totalmente nuevo.

- Soy una mierda de madre...

- Bueno... - suspiró él, dando algo de cancha, inclinándose para buscar su mirada - No vas a serlo más. Mientras Amber se cura, tú vas a estudiar y a leer libros de maternidad, a prepararte para ser una adulta. Cuando lo logres, estoy seguro de que serás una madre fenomenal. Le pones mucha pasión a las cosas, Jolene, se nota. Lo malo ahora es que vas desencaminada, y nadie se digna a decírtelo. Pero conmigo... Has pisado una espina, nena: Soy más terco que una mula - le sonrió.

Ella observó aquella sonrisa... Se parecía a la de su hermano, tan amplia y jovial... De las que iluminan el mundo... Sus ojos eran grises, como lunas, y su pelo oscuro... Parecía como si Donovan fuese el día y Milo la noche. Al establecer aquella comparación, acabó por sonreír. Quería complacerle... Y ella misma estaba realmente complacida por cómo había sostenido la situación. Por primera vez se sentía como una adolescente en su casa: Con alguien que la obligaba a estudiar, a pensar las cosas, que le reprendía cuando hacía falta. Nunca pensó que se tomaría tan bien que le llevaran la contraria.

En los días siguientes, Milo se llevó a Jolene a pasear por el pueblo. Primero la llevó muy tapada, otro día le descubrió los ojos, luego le descubrió el cabello, finalmente le bajó la bufanda. El objetivo no era otro que el de acostumbrar a los kiruneses a la deífica belleza de Jolene sin causar estragos, poco a poco, nada repentino.
Durante esos días la tuvo muy ocupada: Le exigía estudiar y hacer ejercicios por la mañana, y por la tarde se la llevaba simplemente a caminar, para que hiciera ejercicio. Los desayunos, comidas y cenas se servían siempre puntuales, nunca a deshoras, igual que la chica tenía que acostarse y levantarse a horas decentes, por mucho que refunfuñara. Había hecho un pacto en secreto con Donovan, Arthur, su tocayo Hayes y Dale para mantener a Balaguer alejado de Jolene. Cada semana, durante una hora, la chica veía a su padre, a sus hermanos y a su hija, con la que se mostraba distante. Milo explicaba a sus familiares que Jolene estaba atravesando una fase de introspección y cambio de hábitos, que no quería inmiscuir a Amber en ello, pero que cuanto hacía era mejorar para ser una buena madre. De hecho se mostraba fría con toda la familia. Fueron pocos los días en que se percató de estar decepcionada con su padre y hermanos, cosa que también transmitió Milo, sin poner pegas a intentar una redención por parte de ellos, incluso ayudando.

Había llegado al fin el día treinta y los dos hacían el idiota en el súpermercado. Ella, subida en el carro que él empujaba, alargaba las manos y sumaba a la compra tabletas de chocolate y turrón, sin cortarse mucho. Estaba emocionada: Iba a ser su primera fiesta de pijamas y de Nochevieja. Miranda le había hecho un precioso vestido largo de color chocolate, y Milo les dejaba la casa a ella, a Renka, Mortymer, Arthur, Miranda y a tres amigos de ésta: Jarno, Dhani y Marita.

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26/01/2009, 13:32
[Madison Greens]

Todo llega.

Tras unos días visitando y recorriendo Montreal, Ethan y Madi llegaron a la última noche. Unos días que no sirvieron para que sintiesen que todo volvía a estar como antes del final. Las dudas hicieron presa en ambos jóvenes, cada uno por diferentes motivos. Imposible explicar todas aquí.

Cerraron la puerta tras ellos, en la habitación de Ethan, que ya no esperaba nada. Sólo sabía que tendría que empezar la conversación. Se sentó en la cama, ella lo siguió.

Muchas gracias por todo Madi, me lo he pasado realmente bien.- No como tenía pensado, eso seguro, pero bueno, las cosas raramente ocurren como uno espera. Ella sonrió, bajando la mirada, no había que ser muy lista para saber que lo había decepcionado.

De nada Ethan, al contrario, gracias a ti por venir a verme…- Levantó la mirada y lo miró a los ojos, estaba tan perdida que los ojos comenzaron a brillar. Mordió el labio inferior y se preguntó porque tenía que ser así… que parte de culpa tenía cada uno, y hasta que punto era de “lo otro”, eso que le daba tanto pavor desde que lo descubrió.

El muchacho no sabía que hacer, no quería discutir, no quería que todo acabase… pero tenía que conseguir algo, bueno o malo… -Bueno, Madi, tenemos que hablar, lo sabes… ¿Tienes algo más claro?- El no sabía si quería saber la respuesta. Cogió la mano de la canadiense, sabiendo que eso no cambiaría nada.

Tras perderse en los ojos de su primer amor, negó con la cabeza y apartó la mirada de él. -No… lo siento... es que… parece todo tan diferente que…- y se encogió de hombros.

El muchacho deseó con todas sus fuerzas que ella no fuese tan dulce ni tan tierna, que no pareciese tan vulnerable, sería más fácil enfadarse si no fuese tan evidente lo mal que lo estaba pasando… Suspiró, mirando una pared cualquiera. ¿Qué más podía decirle? –Eso no me deja muchas opciones. Supongo que te das cuenta...- Ella no es tonta, de hecho es una de las mujeres más inteligentes que conoce, el chico lo sabe perfectamente. –Es mejor que lo dejemos Madison, que… -tragó salvia.- seamos amigos.- La chica levantó los ojos, asustada por todo y por nada. La pobre no se hallaba…

Si es lo que quieres…- Y ya sí, la paciencia del chico llegó al límite, la chica sacó, otra vez, lo peor de él. El tono de voz que contestó era duro y alto.-Me cago en… ¡No es lo que quiero! Es lo que me obligas a hacer. ¿Qué esperas de mí? ¡Madison, por dios!- Joder, deja de crisparme los nervios.A ver, según tú, ¿Qué podemos hacer?- ¡¿Que cojones te ha separado de mí, Madi?!

Tras unos segundos pensando, volvió a mirarlo a los ojos… perderlo era como… - Ethan, y si…. ¿y si esperamos a verano? a que estemos otra vez en casa...- El hombre la miró. Cojonudo Madison, medio año más… Así. Bien pensado…. Era evidente que no era por otro tío, era algo entre ellos. Ya era un avance, y una puta buena noticia al fin. Pero sería la última oportunidad, eso seguro. Por un segundo imaginó que todo se arreglaba, que la vida en el pueblo les hacía revivir la estupenda época que vivieron, el redescubrimiento de aquellos sentimientos que parecían haberse evaporado. Sonrió con expresión triste. A lo mejor era un maldito buen plan. –Es eso lo que quieres? ¿Estás segura?- y ella lo miró, también había estado imaginando que todo se recuperaba allí, que conseguían volver a ser felices juntos, como pareja.- Yo, sí.. creo que sí… - y esbozó una sonrisa, tan dulce que volvió a desintegrar el cabreo de Ethan, pese a que las palabras de ella no le habían hecho la más mínima gracia… de nuevo. Suspiró lenta y profundamente. –Bien, pues entonces haremos eso. Veranito en Bird. – Un amago de broma, distendiendo la tensión… y el mosqueo.

Esa noche pasó lo mismo que las cuatro últimas. Ella se quedó a dormir. Pese a que ni durmieron ni hicieron ninguna otra cosa. Se abrazaron en silencio, eso sí, eso es bastante en algunas ocasiones. A la mañana siguiente, ella lo acompañó al aeropuerto.

Notas de juego

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07/10/2009, 12:03
Taylor Hawkins
Sólo para el director

Inauguro sección de las visiones de Taylor antes de postear en FILTHY FINGERS. De todos modos me gustaría aclarar algunos párrafos de tus últimos post, no sea que tengamos un malentendido y acabe metiendo la gamba. Al lío.

Cita:

...Pero de pronto pillamos un aviso de la división de Gulliver de que el comando enviado por la Reina de las Nieves estaba protegiendo a una traidora, la doctora Tarin, que tenía varios ensayos de la vacuna hechos y al parecer le faltaba ésto -cerró los dedos índice y pulgar indicando una escasa cantidad- para lograr la puta panacea... Así que mandaron a otro agente de la puta reinita, Thais, más conocido por el sobrenombre de "I-HEART", un hijo de puta que ha ido por ahí destripando mutantes y escribiendo con su sangre en la escena del crimen "I (dibujito de corazón) mutants". El objetivo principal era eliminar a la doctora y dar parte de los traidores, a ser posible con sus cabezas... El ejército intentó una maniobra de rescate para interrogar a los traidores y valerse de ellos para pillar las mierdas del puto Viejo Verde, pero llegó tarde...

Tal como yo lo leo, parece que Isenhall primero nos envía a Catagena protegiendo a Tarin y luego ella misma manda a "I-HEART" para matarnos a todos, incluída la doctora. ¡¡¿Ein?!!. ¿Lo entendí mal?.

Eso chocaría con lo que parecen ser, por lo que he entendido hasta ahora, dos grupos enfrentados: Gelus Virica (con el Faraón e Isenhall) y la gente de Zaan (a la que pertenecerían Dan, Carla, Radar, Obituary...a Dale en calidad de infiltrada).

Básicamente podríamos rolearlo como que esas conjeturas son las que ahora mismo están en la cabeza de Taylor (sin poder asignar un grupo a Dirzas, Elekainos y su difunta - gracias, Zaan - hermana)...Asímismo, y al contrario de lo que Rewell parece pensar, Taylor está convencido de que GV no pretende la exterminación de mutantes, sino la "limpieza genética" de los mismos (una idea muy nazi, máster XDD).

Para apoyarse en esto, te remito a las siguientes visiones:

30/03/2008 Escena: ZYKLON B 05:50 (Gabriel Zaan)
29/03/2009 Escena: KIRUNA-MILO 17:57 (Green Pharao)

(Te dejo ambas en DEJA VU)

Y ahora, teniendo en cuenta que Taylor no es Dale pero sí resulta un tipo con una inteligencia superior a la media (al contrario que un servidor XDD)...¿vá por buen camino?. ¿Alguna información adicional que él debería saber?.

Gracias por la paciencia.

Cargando editor
07/10/2009, 15:15
Director

Cita:

Tal como yo lo leo, parece que Isenhall primero nos envía a Catagena protegiendo a Tarin y luego ella misma manda a "I-HEART" para matarnos a todos, incluída la doctora. ¡¡¿Ein?!!. ¿Lo entendí mal?.

En realidad fue la división de Gulliver, pero digamos que nuestra Isey no puso pegas XDDD

Por lo demás... Vas por el mejor de los caminos:

Cita:

Asímismo, y al contrario de lo que Rewell parece pensar, Taylor está convencido de que GV no pretende la exterminación de mutantes, sino la "limpieza genética" de los mismos (una idea muy nazi, máster XDD).

:D XDDDDDDDDDD Para éste tipo de cosas puedes usar también la escena "Déjà vu" : D
Espero que te esté gustando todo éste lío, por fin se ve que detrás de la punta hay todo un iceberg :D

Notas de juego

Aquí las escenas con lupa. Por un lado comentarios que apoyan tu deducción (muy bien, cabronazo XDDDDD) y por otro alguna pista... Sé que Hawkins nos pasa en inteligencia a la mayoría, pero el objetivo de ésta partida es devanarse los sesos un poco XDDDDD Te acerco a ello, tal y como quedamos.

30/03/2008, 05:50 ZYKLON B Gabriel Zaan

Cita:

Es una moto preciosa... Como la que tiene el Faraón Verde, ¿verdad...? De hecho... Un amigo que es muy observador me dijo que la firma era del mismo fabricante...: "Dirzas".

Cita:

se alejó dos pasos atrás, con una sonrisa de suficiencia pintada en el perfecto lienzo que era su rostro, dirigiéndose entonces a los militares - Está bien... Recojan y márchense. Gracias por su colaboración... Y, por cierto, ¿van a tardar mucho en fusilarlos o entregarlos a experimentos?

Cita:

- ¿Zyklon-B? ¿Qué es eso? - preguntó Zaan levantando una ceja.
- El gas... Con que... Mataban... Los nazis... en las cámaras de... gas...
- Se le llamó así al proyecto simbólicamente, por que consiste en introducir a cuantos mutantes sea posible en una cámara cerrada... Pero en lugar de Zyklon-B se utiliza gas sarín...

29/03/2009, 17:57 KIRUNA-MILO Green Pharao

Cita:

Khandam está un poco lejos...

Cita:

Tú, como elemento de poca fertilidad y valía genética, no mereces ser conservado.

Cita:

en toda civilización hay ciertas fases que hay que pasar. Me he ocupado, como sabes, del efecto genético y psicológico de la endogamia.

Cita:

Es "el antídoto". Lo preparé con una solución que hará que las partes útiles de tu cuerpo sean más nutritivas para el entorno en que quedará tu cadáver.