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Harry Potter y el Elixir de la Resurrección

El Elixir de la Resurrección (Gran Comedor)

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12/05/2017, 11:43
Clarisse Delacroix

La situación en Hogwarts está siendo realmente difícil en estos últimos días y lo cierto es que Clarisse, continúa allí, casi sin saber como. Bueno, sí, sí que lo sabe. Le ha suplicado a su padre aproximadamente cien veces que deje que se quede y parece que por ahora está dándole una última oportunidad a la escuela. Pero lo cierto es que si ocurren más cosas, ni siquiera sus súplicas lograrán convencer a su padre de que no se la lleve a París. Y con razón. Sus padres están muy preocupados y no van a arriesgar la vida de su preciosa y única hija, por un simple capricho de ella. 

Le gustaría haber podido pasar más tiempo con Nikolay, haber podido arreglar las cosas como es debido, pero es cierto que la situación está haciendo mella en ambos y por consiguiente en su relación. No están mal, pero tampoco diría ella que estén bien. El caso es que están algo distanciados, pero no sabe exactamente por qué. Clarisse supone que simplemente, a veces las cosas son más difíciles de lo que uno puede controlar y sin más, se escapan a su alcance. 

Finalmente y después de rumores y cotilleo en El Profeta, se convoca una reunión en el Gran Comedor para hablar el tema que todos estaban esperando. Clarisse debería estar sentada en la mesa de su escuela, pero a estas alturas, ya le da igual cosas tan estúpidas como esas. Si se cancela el torneo, a saber si podrá volver a Kolia, hay demasiada distancia entre ellos... Y ahora prefiere prescindir cuanto pueda de esa maldita distancia. Está sentada al lado de él cuando McGonagall hace aquella pregunta. El corazón de Clarisse se encoge por un momento. No es ninguna cobarde, pero tampoco es una suicida. Y desde su punto de vista, Kolia lo está siendo. Pero no es culpa suya, Durmstrang los enseña así. La chica suspira cuando mete en el saco a todos los participantes de querer seguir con el torneo, pero ella no está tan segura.

No teme a Lord Voldemort pero traga saliva cuando pronuncia de aquella manera su nombre. Todos enmudecen y ella siente que Kolia busca una respuesta. No tardará en mirarla, en esperar a ver que se le une. La chica baja la mirada y se agarra las manos una con la otra, está un poco nerviosa. La situación no es cuestión de valentía suicida, es cuestión de pensar dos veces lo que se va a hacer, las vidas de todos corren peligro. Pero en caso de que se cancele el torneo... Ya está. Ella volverá a Beauxbatons en París... Y Nikolay volverá a Durmstrang en... ¿Suecia? No estaba del todo segura, pero lo que sí sabía es que estaba bastante lejos de su ciudad natal. No quería eso. Mucho menos ahora. No podía despedirse sin más de él y prometerse que algún día volverían a verse, ese tipo de promesas sólo se cumplían en las películas. Se puso en pie junto al chico.

— Estoy de acuerdo con él. Estamos aquí por algo. Todos los que nos presentamos a este torneo sabíamos lo que hacíamos y a lo que nos enfrentábamos. Sí, quizá no a tan grande escala, pero todos sabíamos que en Torneos anteriores ha muerto gente. Así que no seáis cobardes, pues todos aquellos que participáis, os presentásteis sin temerle a la muerte.  — Intentó ser lo más valiente que había sido jamás seguramente, pero también sincera. No quería que todo terminara ya.

 

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13/05/2017, 16:30
Aline Dunne

Los días posteriores a los incidentes que habían acaecido en el Gran Comedor y en el Club de Duelo fueron muy inquietantes. Un halo de misterio e incertidumbre reinaba en Hogwarts, motivado por las publicaciones de El Profeta. Muchos estudiantes se vieron en la obligación de abandonar la escuela por orden de sus padres, que también habían solicitado que se cancelase el Torneo. Aline hacía caso omiso de todo tipo de chismes, especialmente los que habían sido propiciados por la prensa, ya que su único objetivo era vender periódicos, no informar. Sin embargo, se hallaba algo intranquila por todos los sucesos que habían ocurrido durante los últimos meses. Pasaba algo, pero no sabía qué, exactamente. 

Los profesores decidieron llevar a cabo una reunión para decidir si el torneo debía continuar, y los participantes habían sido convocados a asistir tras la finalización de la misma para conocer el resultado. Cuando las puertas del comedor se abrieron, Aline tomó asiento en una zona próxima a la mesa de los profesores, y escuchó las palabras de la Directora de Hogwarts con atención. Nikolay y Clarisse comentaron su opinión respecto a la cuestión que les había planteado McGonnagall, y Aline prosiguió, diciendo:

— Yo también estoy de acuerdo con lo que han dicho mis compañeros. Pero me gustaría añadir que los únicos a los que deberíamos estar expuestos al peligro somos los participantes, no los asistentes a las pruebas. No sé qué protocolo de vigilancia hay en Hogwarts, pero debería revisarse, porque lo que pasó en el Club de Duelo pudo haberle costado la vida a alguna de las personas ajenas al Torneo que estaban allí presentes— comentó, seria.

Desconocía si los asistentes debían firmar algún tipo de autorización que les informaba de los peligros que conllevaba acudir a las pruebas. En el mundo muggle probablemente existiría esa medida. No obstante, lo que había ocurrido era ajeno a la organización del Torneo, y no quería dejar pasar la oportunidad de comentarlo.

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26/05/2017, 21:41
Director

El silencio acompaña las palabras del trío de voluntariosos participantes del torneo, que aguardan en pie a que el resto de rivales secunden su afirmación. No ocurre tal cosa y los murmullos inquietos comienzan a circular por el Gran Comedor. La palabra "cobardes" se repite con insistencia hasta que uno tras otro, los demás estudiantes se levantan de sus mesas para mostrar su aquiescencia más o menos voluntaria con la continuidad del torneo.

Eileen es la primera en reaccionar a las insinuaciones de cobardía, dejándose llevar por su amor propio y el coraje que tan bien ejemplifica el carácter de los alumnos de Gryffindor. También lo hace Vitaly, tras comprobar con cierta consternación que no Aline no va a desistir. Aaron y Elphie se muestran más dubitativos, pero no están dispuestos a avergonzar a sus respectivas escuelas.

El único que se muestra tristemente partidario de abandonar el torneo es Gabriel. Después de que Artemis Flamel perdiera la vida y de que él mismo estuviera a punto de hacerlo tras su combate con Aaron, sus padres han tomado la decisión no solo de que debe retirarse de la competición, sino también dejar de inmediato sus estudios en Hogwarts. No es el único alumno que se encuentra en esta situación, pero sí el más notable de ellos dado que competía directamente por el Elixir de la Resurrección.

De este modo, Eileen se convierte en la última representante de Hogwarts.