Magna Opus, el mundo creado por el más perfecto y poderoso de las deidades eónicas, está sujeto a la influencia del akasha. Dicha influencia establece la existencia paralela de realidades alternativas fruto de decisiones, variaciones y demás. En esta realidad Avhile, Señor del Abismo y dios supremo de la violencia, el odio y la destrucción, ha logrado la victoria sobre las fuerzas del Orden provocando el apocalipsis, el fin de las eras. Los dioses mas poderosos, las civilizaciones, la vida tal y como se la conocía... todo ha sido destruido.
El Señor del Abismo le ha dejado los restos a sus hijos y Archidemonios, los ahora amos del mundo y él se ha retirado a su Dominio. Cada uno de ellos posee un Fragmento de Señor que mantiene unido el Plano Material al Abismo. Si se destruyen, se podría salvar lo que queda, pero nadie puede enfrentarse a ellos.
Salomón, la última deidad mayor que queda, ha recurrido a un ritual creado por sus Archimagos para traer héroes épicos de todas las realidades para que luchen en contra del Imperio Necroviano y sus 12 Emperadores. Sin embargo, el ritual tiene un defecto: Aquellos que trae son caprichos del destino. Pueden ser héroes virtuosos o infames villanos.
¿Será esta la salvación o, en cambio, hundirá todavía más el mundo en el Abismo?
La Extensión de Koronus siempre fue un dentro de aventuras y peligro en igual medida, uno de los sectores mas alejados de la Sagrada Terra y Su luz. Pero que desde la caída de Cadia y la apertura de la Cicatrix Maledictum que dividió en dos al Imperio, las cosas están acercándose a un nivel crítico: la única conexión relativamente segura con el resto de la galaxia, el Pasaje de Koronus (mas conocida, apropiadamente, como "Las Fauces") se ve asaltada por constantes tormentas de disformidad, haciendo imposible el escape o la llegada de refuerzos para asistir a los siervos del Amo de la Humanidad.
Xenos, piratas, herejes y adoradores de los Dioses Oscuros plagan el sector, los restos de la Marina Imperial incapaz de detenerlos al encontrarse mas que de sobre-extendida. Pero no todo esta perdido, y son momentos como estos en que la sabiduría y previsión del Emperador queda en evidencia: serán Sus ungidos, los portadores de la sagrada Garantía de Comercio los que se pondrán sobre sus hombros la responsabilidad de salvar el sector.
O terminará de hundirlo en las tinieblas...