Partida Rol por web

Aves de verano

Ciencia demente

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09/05/2023, 09:15
Astrid Korklan

Astrid pensó que el guardia debía haber dejado entrar a Dixon y decidió echarle un poco de drama a la petición de su hermano. 

—Señor guardia, un hombre nos ha agredido y ahora— sacó un pañuelo, ahora estaba llorando de verdad—, ahora que venimos con la policía, se ha escapado con sus cosas y creemos que ha entrado aquí a esconderse, es un muy peligroso y llevaba una bolsa de viaje... Pero aquí también trabajan nuestros padres, y le pedimos que los llame, por favor, señor guardia. Le pillamos usando cosas de tecnología y nos atacó... Podría ser un espía, pero por cómo nos atacó parecía más un loco... 

Niños llorando que acuden con la policía, que acusan a un tipo raro que ha entrado a deshoras con una bolsa de viaje, piden que llamen a sus padres. El vigilante lo debía haber dejado entrar hace solo unos minutos. Miró a sus compañeros: como el guardia no cooperara se declaraba, de facto, cómplice, y habría que hacer más ruido para conseguir que la rata saliera de la ratonera.

Lo miró con lágrimas en sus ojos. ¿Hasta donde vas a mojarte para cubrirle?

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09/05/2023, 12:28
Director

El policía habló con el guardia de seguridad pero el tipo de la caseta se mantenía en sus trece, no podía dejarles pasar a menos que trajesen una orden firmada por un juez federal. El agente Buckleberry tomó la radio del coche y llamó a sus superiores, Theo y Cindy pudieron reconocer la voz del ante Parker al otro lado, quien no parecía estar muy por la labor de que su muchacho siguiera allí perdiendo el tiempo. Así que Cindy imaginaba que su petición de refuerzos iba a caer en saco roto. 

El guardia de seguridad del Bucle escuchó como Theo primero, y más tarde Astrid, se dirigían a él. El primero alarmado y la segunda llegando a recurrir incluso a las lágrimas. Finalmente accedió a llamar a los padres de los dos hermanos, tomó el telefonillo que tenía a su lado y marcó un número, después preguntó por los nombres que le habían dado los muchachos y tras un rato de espera logró contactar con uno de ellos. Explicó lo sucedido, asintió y después colgó con total tranquilidad para decirles a los hermanos que su madre llegaría en unos instantes. 

Un rato después, una puerta pequeña, a la derecha del portón y destinada para el paso de personas, se abrió y la señora Korklan, madre de Theo y Astrid salió al exterior. Al ver a la policía con todos los niños se le cambió el semblante y se mostró terriblemente preocupada. Corrió hacia Theo y Astrid y los abrazó casi temblando.

¿Qué ha pasado? ¿Estáis bien?

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10/05/2023, 12:41
Theo Korklan

Ver a su madre tan angustiada a punto estuvo de causarle a Theo cargo de conciencia. También que viera a Astrid llorar, como si fuera responsabilidad suya que su hermana estuviera bien y su madre le hubiera pillado en falta. Por eso se ruborizó un poco hasta darse cuenta de que con lo que tenían entre manos aquello era una tontería y en cuanto ella le preguntó, quiso alertarla lo más rápido que pudo.

Se trata de Dixon, mamá, Donald Dixon. Dejó de trabajar aquí porque estaba metido en un proyecto suyo muy peligroso. Mira. —Echó mano a su bolsillo y sacó el chip que habían enseñado antes al sargento Parker. También sacó el diario del ingeniero y dejó ambas cosas en sus manos—. Tiene un laboratorio en la isla de Sentinel, en una nave magnetrínica abandonada. Allí inserta estos chips en algunas aves, gaviotas y otras, y después las controla. Hemos visto cómo unos pájaros destrozaban a otros o como atacaban a gente, y Dixon ha intentado que nos atacaran a nosotros para que no pudiéramos detener su máquina. Está muy mal de la cabeza mamá, y acaba de entrar al Bucle, le hemos seguido hasta aquí con la ayuda de este policía —comentó señalando al agente—. Va a hacer algo, algo muy peligroso. ¡Hay que detenerle!

Theo estaba muy nervioso y sofocado por la carrera que se habían dado él y Cindy. Inspiró profundamente para tratar de calmarse pero no lo lograba. Miró a su madre con ojos implorantes y se quedó a la expectativa.

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10/05/2023, 13:50
Becca White

El asunto se estaba embrollando mucho. 

-¿Es que ningún adulto ha visto a los pájaros, los raro que están? Vayan al barrio de Dixon y pregunten, pregunten, verán qué les dicen del ataque de esta mañana.

Becca se apartó un poco de Astrid y Theo, les dejó espacio con su madre. Se acercó a Liam y Cindy -Yo creo que de aquí no pasamos -susurró.

Y, a prisa, se adelantó a aclarar -¡Y nos atacó y retuvo en su casa! Bueno, en una de las naves recicladas como cuartel general secreto. -Miró con aire compungido al agente de policía. Ella no había mentido, exagerado un poco, de acuerdo, pero era totalmente cierto que les amenazó. 

-Theo dice la verdad, señora Korklan. Mi tía prima Diane anda metida también en el asunto. Pero no sabemos si todo esto es por amor o porque Dixon está como una cabra o las dos cosas. Ya sabe, un científico loco. Con perdón, eh, jajaja. 

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10/05/2023, 19:43
Cindy Woods

Cindy tenía el ímpetu de salir corriendo de nuevo y colarse por la fábrica, ya que opinaba que Becca tenía razón y de ahí no iban a salir. Pero ver a la madre de Theo y Astrid le paró los pies: Quizás ella podría hacer algo. 

- Es verdad todo lo que dice.- Le dijo a la señora Korklan. Por alguna extraña razón, le dio una vergüenza repentina estar hablando con ella y no se atrevió a decir nada más, solo asentía a todas las verdades que contaban, aunque no entendió por qué Becca decía que les había retenido en casa. 

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10/05/2023, 19:53
Liam Brown

Liam temía que el guardia no les tomase en serio ahora que destapaban el pastel. No era la primera vez que se metía en aventuras con su hermano y sus padres achacaban sus anécdotas a su viva imaginación. Por suerte, en aquella ocasión, habían podido demostrar que un robot había caído en mitad de la granja. Ahora, sin embargo, su historia parecía algo descabellada. Tenían que mostrar pruebas.

Hay varios vecinos que han sufrido ataques de las gaviotas y decenas de aves muertas no muy lejos de aquí. No pueden dejar que escape.

Y, para reforzar su testimonio, ayudó a Theo a explicar cómo funcionaban los chips y los planos.

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11/05/2023, 10:56
Allison Korklan

La madre de los hermanos tomó el chip que su hijo le brindaba y las anotaciones del diario de Dixon y le explicó resumidamente todo lo que habían averiguado, el laboratorio de la Sentinel, el control de las aves, la maquina de Dixon, y todo lo que habían vivido aquella tarde de locos. La madre de Theo pareció abrumada con tanta información, llevó la vista del chip al diario, del diario a su hijo, y de éste al policía.

¿Habéis llamado vosotros a la policía? —preguntó con la voz congestionada.

Mientras Theo quedaba a la expectativa de lo que hacía su madre, Becca intervino implorando a los adultos que hicieran algo para ver las numerosas pruebas que ellos habían visto. Los ataques de los pájaros, el hecho de que los hubiera retenido en la nave magnetrínica y todo aquello. Aunque lo de que les hubiera retenido era una mentirijilla, puesto que habían sido ellos quienes se habían colado allí dentro. Al decir Becca aquello, el policía enarcó una ceja, y es que antes le había dado a entender que les había retenido en la casa, no en un cuartel general secreto, cosa que empezaba a sonar como la típica historieta que unos muchachos se imaginarían en sus juegos. 

¡Theodore Daniel Korklan! —cuando su madre decía su nombre completo* era algo malo, pero cuando además lo hacia tornando su cara del mismo color que la camisa que llevaba... Eso significaba que Theo estaría pronto en problemas—. ¿No te da vergüenza andar inventándote estas historias? ¡Y molestando a la policía! ¿Sabes que es posible que alguien necesite ahora mismo la ayuda de este buen agente y que por estar aquí perdiendo el tiempo con vuestras invenciones no le pueda salvar la vida a alguien? —era la típica exageración de madre, pero lo peor fue que hizo extensible la bronca al resto de ellos—. ¿No os da vergüenza? Colaros en la casa del señor Dixon y decir que os ha tenido retenidos. Ese buen hombre que no le haría daño ni a una mosca. Lo está pasando muy mal, ¿sabéis? Ya estáis pidiéndole perdón al agente de policía y dejando en paz al señor Dixon. Y Becca, querida, sé que echas de menos a tu prima Diane, pero la realidad es que fue despedida de aquí y se marchó, sé que debe ser duro para tu familia, pero es lo que es. Y Cindy Woods... —por alguna razón miró de mala manera a la pobre Cindy— ¿Saben tus padres que andas medio desnuda por las calles? —por supuesto el rumor se iba a extender, aquello era Boulder City, los secretos viajaban más rápidos que el teletipo. 

La señora Korklan también echó una mirada demoledora hacia Liam, sabía que aquel muchacho tenía juegos de esos de rol y cosas satánicas similares y estaba convencida de que todo aquello había empezado por su culpa. Seguro que aquello de los pájaros y los chips era cosa del rol y no quería ver a sus hijos caer en aquella espiral de perversión que sin duda les conduciría a hacer daño a otras personas con armas medievales. La madre de Theo y Astrid se dirigió al agente Buckleberry para pedirle disculpas y también al guardia de la caseta. El agente dijo que no pasaba nada e intentó ser conciliador, dijo también que los pájaros eran muy territoriales y que a veces tomaban un lugar como suyo y atacaban a la gente que pasaba por allí. Era como todo lo que decían los muchachos, que los adultos le buscaban una explicación más lógica. 

¡Me habéis dado un susto de muerte! ¡Pensé que os había ocurrido algo de verdad! —les dijo a sus hijos—. ¡Os voy a llevar a casa y olvidaros de salir y de las consolas el resto del verano! ¡Vamos, al coche! Y será mejor que no os volváis a juntar con ese rarito —añadió en voz baja mirando a Liam.

Notas de juego

*Me he permitido la licencia de añadirte un segundo nombre. 

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11/05/2023, 11:30
Director

Los muchachos se fueron de allí con la impotencia de que los adultos no les tomaban en serio ni les creían, y eso les dolía especialmente porque lo que decían era cierto. Habían salvado a Boulder City, y probablemente a todo el estado, de una catástrofe tremenda. Si no llegase a ser por ellos, los pájaros habrían tomado el control de todo y habrían ocasionado grandísimos problemas en la ciudad. Quién sabe hasta donde hubiera llegado su destrucción si el plan de Dixon hubiera seguido su curso. Pero como ocurría con algunos superhéroes de los cómics, tendrían que conformarse con saber ellos mismos que habían sido los salvadores de la ciudad, ya que nadie iba a darles el reconocimiento que merecían. 

Theo y Astrid estuvieron castigados un par de días, por fortuna su madre era algo blanda y le dolía tenerles encerrados en casa cuando sus amigos seguían libres como aves de verano. Les levantó el castigo bajo promesa de no volver a meterse en un lío similar. Peor lo tuvo Cindy que estuvo castigada una semana y media. El rumor de que se había desnudado en la calle llegó a sus puritanos padres y no hubo explicación que valiera, durante los siguientes días tuvo que rezar más que en toda su vida y terminó leyéndose la Biblia de un extremo al otro. 

Durante los siguientes días los pájaros asesinos que había creado Dixon fueron dando problemas en algunas zonas de Boulder y del desierto, pero con el paso de los días cayeron muertos por las infecciones que los chips implantados les provocaban. El azor, en cambio, fue avistado hasta varias semanas después, sobrevolando el Bucle aunque sin causar problemas, al menos que se reportaran. De Donald Dixon no volvieron a saber en todo el verano, se marchó de Boulder tal y como dijo y no ocasionó más problemas. Le dejó la casa a Stacy, quien pudo vivir en ella junto a Clifford y estuvo encantada de recibir a la pandilla siempre que quisieron y de vez en cuando se juntaba con ellos para vivir alguna de sus aventuras, aunque mucho más tranquilas que aquella. De hecho, el resto del verano fue genial, las aventuras que la pandilla se limitaban a explorar el desierto y algunas naves magnetrínicas que lo salpicaban. Pasaron mucho tiempo jugando al juego de Liam de los dragones y de vez en cuando Stacy se les unía llevando a una guerrera bárbara acompañada de un fiero lobo que tenía una suerte impresionante con los dados y no paraba de decapitar orcos y sectarios con túnica. 

Fin