Todo comenzó...
¿Como comenzó todo esto? Te preguntarás. Yo te daré la respuesta. Estate atento, no voy a repetirlo dos veces.
el día 12 de Enero de 2005, mientras un equipo de salvamento común, ajeno a este equipo, llevaba a cabo una extracción en lo alto del monte McKinley, llegó a nuestra base de operaciones un mensaje encriptado. Aun con nuestra tecnología, tardamos cerda de dos horas en conseguir desencriptarlo y ver que había en su interior. El mensaje decía lo siguiente:
"¿Cual es el precio de escalar una montaña cuyo valor es incalculable? Retire al equipo de salvamento, de la orden, o la montaña se cobrará sus vidas."
La localización nos llevó, precisamente, a algún lugar de la montaña. Como si alguien hubiera transmitido desde allí un mensaje.
No podía ser real: No había ningún tipo de operación científica en aquella montaña. Dimos por sentado que serían solo unos locos que querían atemorizar, aunque algunos, como yo, no estábamos del todo conformes: No pedían siquiera rescate. Era una advertencia.
Así fue.
Horas después, recibimos una transmisión desde el equipo de rescate solicitando ayuda. Los había atrapado un alud, y ahora no podían salir, y mucho menos realizar su misión.
Así que nuestro equipo se puso en marcha. No obstante y como misión secundaria, se les asignó a investigar el interior de la montaña y buscar un orificio o algo parecido desde el que pudiera haberse hecho la misteriosa transmisión.
El equipo no encontró nada. Consiguieron sacar al equipo de rescate, pero los que se habían encontrado en primer lugar en peligro no pudieron sobrevivir. Murieron congelados ante de que la ayuda llegara.
Aquello nos hizo escarmentar, nos hizo creer que había algo que nos amenazaba. Algo mas allá de un simple alud.
Durante meses buscamos el lugar desde el que se emitió la señal. No encontramos nada: Era buscar un hueco en una montaña. Algo sumamente complicado.
Al quinto mes desde aquello, volvió a aparecer otro mensaje, codificado nuevamente. Al descodificarlo nos encontramos con un texto espeluznante.
"No vuelvan a desatender una advertencia, o morirán mas personas."
¿Quienes eran aquellas personas? ¿Qué querían? ¿Matar por matar? ¿Porque si? ¿Qué estaba sucediendo?
La catástrofe de Missouri
El caso Mckinley nos tuvo ocupados durante cinco años. Siempre que se sucedían aludes, se extremaba la precaución. Pero aquella organización o lo que fuere no daba señales de vida. Como si hubiera sido borrado del mapa.
Cinco años después, en 2010, el mismo día, un 12 de Enero, hubo un aviso de terremoto fuerza 5 en la escala de Ritcher en Missouri. El sismo no parecía demasiado peligroso en sí, pero había que disponer medios de evacuación y rescate por si sucediese cualquier cosa.
Todo estaba controlado: La gente se encontraba fuera de los edificios y los equipos de salvamento y de élite se encargaban de mantener la calma.
Hasta que volvió a llegar otro mensaje.
Este decía: "Solo un dios puede controlar las catástrofes naturales. Ahora, yo soy vuestro dios."
Una hora mas tarde, el terremoto pasó de fuerza 6 a fuerza 10. Un terremoto de proporciones bíblicas, jamás visto. Los edificios caían, los puentes y las calles se resquebrajaban. Todo se destruía y hubieron miles de muertes.
Pocos sobrevivieron a aquella catástrofe que se notó incluso al otro lado del país y en otros países vecinos.
Entre ellos, los que,a partir de ahora, se conocerán como los veteranos de la catástrofe de Missouri.
Un nuevo mensaje volvió a llegar. En este, por primera vez, quedaban claras las intenciones del grupo.
"Dejad las armas, y dejadme gobernar como vuestro nuevo dios. STORM posee los medios para salvaros, igual que para destruiros. Este aviso va también para Europa. Temed a la ira de vuestro nuevo dios, o acabaréis destruidos, insectos."
Aquello era un asunto de urgencia internacional.... Un escalofriante tema que se mantuvo, como se pudo, en secreto.
Actualidad
A día de hoy, se han celebrado cuatro cumbres internacionales para intentar solventar el tema de este tipo de terrorismo. No obstante, nada ha sucedido.
No vamos a volver a caer, no vamos a creer de nuevo que no sucede nada.
Así fue como se creó una unidad especial entre las élites, destinada a dar con STORM y detenerlos, como prioridad.
Allí donde se encontraran, debían encontrarlos.
Una científica ha descubierto el modo de inhibir la señal con la que, se cree, se generan esas catástrofes naturales. La mujer permanece asegurada en un laboratorio, trabajando en el mas oscuro secreto para tratar de evadir a esa maldita organización. Ella cree que el lugar de origen debe de ser en el centro del lugar afectado, siempre. Así que allí donde haya una catástrofe, estará STORM, y con ello, su misión. Han sido entrenados como los mejores en situaciones límite, entre la unidad de desastres naturales y en colaboración con otras fuerzas del orden.
Parece que, al fin, conseguiremos efectuar un contraataque hacia aquello que nos atemoriza tanto. El estado de alerta permanece, pero al fin parece que tenemos un motivo por el que seguir luchando.