Partida Rol por web

El Brazal de Oro

- Capítulo III: Penumbra - (Ylva y Glyrhel)

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17/09/2019, 00:44
Trondni

Trondni rió entre dientes, y luego dio una palmada (bastante fuerte) en el hombro de Glyrhel.

—Hablas en común, jovencito —dijo—. Los dos lo hacéis... pero por algún motivo, parece que comprendéis el khazkil. Y sólo el khazkil, por lo que acabamos de ver —añadió señalando a Merial y Mawi.

Se rascó la frente, mientras sus ojos miraban a un punto sin definir, cavilando sonriente. Luego negó con la cabeza y se encogió de hombros.

—Nah... es inútil que nos devanemos los sesos. Está claro que aquí hay magia involucrada, y de la que uno no encuentra todos los días. Pero no os preocupéis, en cuanto volvamos a la atalaya, le preguntaremos a Uwa. Ella sabe mucho de estos temas. Mientras tanto, seguro que tenéis hambre y sed, ¿verdad?

No lo habían pensado hasta ese momento con todas aquellas emociones, pero lo cierto era que estaban realmente hambrientos...

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17/09/2019, 13:41
Glyrhel

Glyrhel sabía que tenía dos hombros. Lo sabía desde que tenía uso de razón porque siempre habían estado ahí manteniendo los brazos unidos a su torso. Pero desde hacía escasos instantes, gracias a aquella inesperada palmada propinada por el enano, era tristemente consciente de la existencia muy concreta de uno de ellos debido a una mezcla de dolor y entumecimiento.

El muchacho miró a Trondni sin reproche alguno en su mirada, aunque algo compungido porque le hubiera dado tan fuerte.

- Sí, tengo hambre, sí- respondió moviendo el hombro esperando que volviera pronto a la normalidad.

Entonces recordó el diente enano, sus peculiaridades y diferencias con respecto a los humanos, y temiendo que no pudiera comer lo mismo que ellos, no pudo por menos que preguntar.

- Esto... ¿Qué coméis vosotros? ¿Está rico?

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17/09/2019, 15:43
Ylva

—Sí, algo de hambre tengo. De hecho, me comería un jabalí entero, con pezuñas y todo —la chica sonrió de nuevo, esta vez de forma más tranquila. No parecía que fuesen a encerrarlos en lo más profundo de una mazmorra, aunque desde luego, nunca se sabía.— Y aún así, más que comer me gustaría saber donde estamos... Al menos si estamos cerca de Skermnir o si la atalaya a la que os referís es la de Kaz-Umzur. Prometimos estar al lado de la princesa y ayudarla y ella va hacia allí. Todos nosotros hemos dejado en el camino a gente que queremos. Para ellos nos hemos desvanecido sin ninguna explicación. 

Por muy interesante que fuese todo, por mucha curiosidad que despertase la barba de los enanos, su cultura, la magia que había en aquel sitio y todo lo demás, quería asegurarse de que todos estaban a salvo. Quería confirmar que su padre estaba bien y contarle como Glyrhel y ella habían derribado a un esqueleto que ni siquiera Astrid había podido vencer. Quería ver a su amiga negociar. Quería ayudar a Mawi y Merial a encontrarse con los suyos. Quería preguntar más cosas a Runi sobre la aguja, pues seguía queriendo visitarla y explorar los bosques que había a su alrededor. Y nada de eso sería posible si no sabían ni siquiera donde se encontraban.

—Por cierto, ¿eres explorador? ¿algo parecido a Strummi? Yo también lo soy... bueno, más o menos. Aún me queda mucho que aprender, claro.

 

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19/09/2019, 21:59
Trondni

Trondni se alejó hasta un armario que estaba cerca del fuego, y cuando volvió llevaba los brazos llenos de cosas. Una jarra, tres escudillas de piedra, un trozo grande de queso, un par de tomates, una cebolla y un pan de un color curiosamente grisáceo. Repartió las viandas entre los chicos, y se volvió a sentar. Pero antes, Mawi pidió un poco de agua, ya que ella no podía comer esas cosas.

—No es gran cosa, pero estamos es un puesto de guardia —dijo el enano, una vez que sirvió a todos—. El pan es para mí. Es pan enano, y dudo que vuestros estómagos puedan con él. Pero podréis probar la cerveza, si queréis. Aunque quizá seáis un poco jóvenes... pero supongo que no os matará. Eso sí, vuestra cerveza es como agua en comparación. Estáis avisados...

Mientras comían, respondió a las preguntas de Ylva.

—Sí, la atalaya de la que hablamos es Kaz-Umzur. No estamos lejos de ella, y el camino desde aquí es más directo que por la superficie. Llegaremos pronto, en cuanto el capitán Urri dé la orden. Y sí, soy "algo parecido a Strumni" —sonrió al escuchar el nombre del enano montaraz—. Aunque yo no me aventuro tanto en la superficie como él, entre los nuestros el viejo Strumni es casi un bicho raro por ese motivo. Pero ya quisiera yo tener su habilidad para rastrear...

Estaban en esas conversaciones cuando el capitán enano asomó una vez más por el arco de piedra.

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19/09/2019, 22:08
Urri

El capitán fue a paso tranquilo hasta el grupo, y se detuvo frente a ellos.

—Se han dado instrucciones para que nuestras patrullas peinen los túneles que acaban de abrirse —anunció—. Nadie los conoce, pero si vuestra princesa está en ellos, la encontraremos. Mientras tanto, os escoltaremos a Kaz-Umzur.

No parecía muy conforme con lo que estaba diciendo, pero se limitó a añadir algo antes de volverse y alejarse una vez más.

—Órdenes de arriba...

Por la cara que puso Trondni, aquello debía ser algo bastante excepcional.

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20/09/2019, 20:47
Glyrhel

Glyrhel agradeció que les trajeran comida, no tanto con palabras o gestos como por la avidez con la que se abalanzó hacia ella en los primeros momentos. Incluso se atrevió a dar un sorbo a la cerveza, pero el amargor que por unos instantes se apoderó de todo haciendo que un escalofrió le erizara el vello hasta de los brazos, fue suficiente escarmiento para no volver a hacerlo. A partir de entonces siguió comiendo, más tranquilo no obstante, y a medida que sentía que el agujero en su estómago se iba llenando, no dudó en hablar cuando no tenía que masticar algo.

- ¿Puedo?- preguntó señalando el pan de color extraño.- No, no es para comer. Es... Ehm... Para tocarlo.- Sabía que sonaba raro, pero sentía curiosidad por saber las razones por las que no podía comerlo. Quería ver si era más duro o más blando, aunque no creía que este último fuera el caso.- ¿De qué está hecho?

Poco después llegó Urri con una noticias que quiso creer que, en lo que les atañía, eran buenas, a pesar de lo ominoso del tono con las "órdenes de arriba". Esperó a que Urri se marchara para preguntar a Trondni pues se había mostrado mucho más dispuesto a hablar con ellos.

- ¿Quiénes son esos que han dado las órdenes?

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20/09/2019, 22:56
Ylva

—Muchas gracias, y si me gustaría probarla, pero prefiero hacerlo cuando nuestro trabajo aquí haya terminado y la reunión haya concluído— dijo alegremente, sabiendo que no era bueno mezclar el alcohol, por muy poco que fuese, con el arco. Y esperaba volver a conseguirlo.

La mención de la atalaya le había tranquilizado, pues implicaba que irían al mismo lugar donde tenía que ir la princesa. Esperaba reunirse pronto con todos. La niña no solo tocó el pan que había cogido Glyrhel, también lo olió como intentando adivinar de que estaba hecho antes de que los enanos respondiesen. ¿Sería trigo? ¿Avena? ¿O quizás cebada? e incluso murmuró para ella misma "¿centeno?" La pequeña exploradora se inclinaba por eso último. En aquel momento, levantó la cabeza al oír los pasos que precedían la aparición de Urri.

—¿Lo de ir ahora significa que no iremos donde Uwa? —preguntó la niña que no veía la hora de conocer la magia enana y de saber como se resolvería el tema de los viales. Unos segundos después, añadió— No creo que la princesa esté en los túneles. Cuando nos... noquearon.. íbamos con Astrid, una de las guerreras del clan, con una volariana, otros dos arbóreos y la hermana de Merial. Pero eh... señor... ¿Podría devolvernos nuestras cosas? Podéis confiar en nosotros, de verdad... Y aunque no lo hagáis, si estáis escoltándonos no podremos atacaros, pero si sale aparece algo, como el troll de antes, podemos ayudar.

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23/09/2019, 11:51
Trondni

Trondni sonrió ante la curiosidad natural de Glyrhel, y le tendió el pan grisáceo.

—Pruébalo si quieres, jovencito —dijo—. Pero te juegas una indigestión. El pan enano se hace con harina de cebada fuerte de montaña, a la que se le añade roca pulverizada. Para nuestros dientes y estómagos, eso no es problema, pero para los vuestos... no diría tanto.

A las palabras de Ylva, el explorador enano respondió alzando su vaso con una sonrisa. Después de que Urri anunciara las órdenes, Trondni se puso serio. El capitán no había respondido a los chicos, pero él sí lo hizo.

—Órdenes superiores... sólo puede haber sido Uwa —dijo—. Es la sobrina del Rey, así que está por encima de los capitanes. Parece que habéis llamado su atención, jovencitos...

Se levantó y recogió la comida. Cuando volvió a hablar, lo hizo en un tono más bajo.

—Vamos, id preparándoos. No servirá de nada insistirle ahora a Urri con que os devuelva vuestras cosas o sea más comunicativo. Conozco esa mirada en sus ojos, está preocupado por algo. Y no nos interesa contrariarle ahora...

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23/09/2019, 11:58
Merial

Cuando Trondni se alejó, los cuatro se quedaron solos una vez más, salvo por los dos guerreros que les custodiaban a algunos pasos. Merial se acercó a Glyrhel e Ylva, y habló con un susurro que apenas pudieron oír.

—¿Qué creéis que deberíamos hacer? —preguntó—. ¿Seguir con ellos o... intentar escaparnos?

Aquella sugerencia sonaba un poco descabellada, pero la elfa parecía sentirse intranquila desde que aquellos enanos les habían capturado.

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23/09/2019, 12:56
Ylva

La chica suspiró resignada al comprender que aún tendrían que esperar un rato más hasta ponerse en marcha. No veía la hora de encontrarse con Uwa y de dirigirse a la Atalaya. Con un poco de suerte, podrían reunirse allí con todos. Quizás por eso la reacción de Merial le sorprendió tanto.

—Pero nosotros tenemos que ir... —objeto la chica abriendo ligeramente las manos, como intentando que la comprendiese— Tenemos que reunirnos con Ingelyn y tampoco podemos dejar aquí... ya sabes... Además, si encuentran a los otros, también los llevarán allí. Allí estarán los nuestros, pero también pueden estar Ilwen, Wik y Kuwo. Merece la pena intentarlo, ¿no creéis?  

La niña miró a Mawi, que había estado especialmente callada.

—Mawi, ¿te encuentras bien? —preguntó finalmente con tono preocupado

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24/09/2019, 09:51
Glyrhel

- Claro- coincidió con lo dicho por Ylva.- Desde que estamos aquí lo único que hemos querido es saber dónde estamos y salir. Ya sabemos dónde estamos. Más o menos... Y si vamos con ellos vamos a poder hacerlo, si no... Bueno, si no ya sabéis- dijo recordando al trol, el derrumbamiento y a la figura misteriosa de la sonrisa.- Además, ¿qué vamos a poder hacer nosotros solos? Al parecer los túneles esos, donde aparecimos, no los conocen ni los enanos. ¿Nos vamos a meter en ellos sin saber qué son y adónde llevan?- Glyrhel meneó la cabeza para evitar equívocos y confirmando sin dudar lo que él respondería.- Y si huimos por estos, están vigilados por los enanos. Les pertenecen. ¿Qué haríamos nosotros si nos encuentran después de escapar? ¿Qué harían ellos con nosotros? Además hemos dicho que formamos parte de la comitiva de la Princesa Ingelyn. Lo que hagamos la afecta también a ella. No podemos huir, Merial. Pero dinos, ¿qué es lo que temes? ¿Ocurre algo?

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24/09/2019, 21:22
Mawi

Mawi miró a Ylva con sus grande sojos cuando la chica le preguntó si se encontraba bien. Giró un poco la cabeza, dubitativa.

—Ah, sí, sí... Estoy bien.

La arbórea no parecía tan preocupada como el resto. O quizá era su curiosidad lo que la llevaba a mirar alrededor y no estar tan pendiente de la conversación como los demás. Pero parecía sentirse más segura que antes desde que los enanos les habían encontrado.

—Sólo estoy un poco preocupada por Wik y por Kuwo...

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24/09/2019, 21:24
Merial

Merial, por su parte, escuchó a Ylva y Glyrhel antes de asentir levemente. La elfa sabía que sus compañeros tenían razón, pero por algún motivo, la idea de seguir con los enanos no parecía seducirla del todo.

—Bueno, es que... —empezó a responder a Glyrhel—. La verdad es que los enanos me dan un poco de miedo...

Se puso como un tomate al decir aquello, consciente de que sonaba absurdo. Pero algunas veces se decía que los elfos y los enanos no terminaban de llevarse del todo bien. Aquello no siempre era cierto, pero quizá Merial había crecido creyéndolo y no se sentía segura en compañía de tantos guerreros enanos.

—Y también estoy algo preocupada por mi hermana —dijo—. Ella sigue en esos tún...

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24/09/2019, 21:27
Narrador

Pero Merial no pudo continuar, porque en ese momento, un grupo de enanos se puso en pie y se dirigió a donde ellos estaban. Había llegado el momento de ponerse en marcha. El capitán Urri dirigía la comitiva, y Trondni también les acompañaría. El explorador enano les sonrió y les dijo que Urri se lo había permitido, ya que parecía que habían hecho "buenas migas".

Mientras caminaban escoltados por los enanos, recorriendo una vez más los Caminos Subterráneos, Trondni les puso un poco al corriente entre susurros de lo que las patrullas habían averiguado. Por lo visto, un montón de túneles habían dejado de conducir a donde solían hacerlo y en su lugar habían sido reemplazados por aquella extraña fortaleza abandonada que ningún enano podía identificar. Montones de criaturas despreciables habían invadido los Caminos, seguramente procedentes de aquél extraño lugar. Las patrullas se habían redoblado, y se había informado a Kaz-Umzur de lo ocurrido. Los enanos al mando de la región habían tomado medidas para asegurar la atalaya y habían enviado informes al Rey Grummdar de que algo raro estaba pasando, además de pedir refuerzos.

Pero lo que más interesó a Ylva y Glyrhel fue lo último que Trondni dijo. Por lo visto, algunos de los goblins contra los que los enanos habían combatido, les habían contado que se había visto a más humanos en los túneles. Así que era probable que, al menos alguno de sus compañeros estuviera también por allí cerca. Y se había ordenado a más patrullas enanas que partieran en su busca para rescatarlos y conducirlos a Kaz-Umzur.

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24/09/2019, 21:34
Trondni

—Dos de esos despreciables seres verdes dijeron que vieron a una elfa y dos humanas en los túneles. La elfa supongo que será conocida de vuestra amiga —dijo Trondni señalando a Merial, a quien se le iluminó el rostro al escuchar eso—. En cuanto a las humanas... una de ellas era pelirroja y tenía aspecto de montaraz. La otra era joven, skaldi y de pelo corto y rubio, con una espada de hielo, o algo así dijeron. ¿Supongo que esa podía ser vuestra famosa princesa?

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24/09/2019, 23:52
Ylva

—Eso es cosa de Sonrisita. Seguro— dijo la muchacha cuando oyó la explicación sobre lo ocurrido con los túneles.— Tiene poderes... raros...

El camino no era tan interesante como Ylva había pensado en un principio, pero aún así, la chica puso gran atención en él. Nunca se sabía cuando había que salir corriendo, aunque claro. Si de pronto los caminos cambiaban tampoco sería de demasiada utilidad. En cualquier caso, más valía aprenderlo. Ylva sonrió al imaginar a la princesa cargar con el portentoso hacha de Astrid y negó con la cabeza. Parecía que estaban a salvo. Entonces cayó en cuenta... ¡Astrid llevaba un hacha, no una espada! ¿Y qué era eso de una espada de hielo?

—Pelo corto... ¿O rapado? Y joven... ¿como nosotros o algo mayor?— La sonrisa de Ylva había desaparecido al hacer aquellas preguntas, convirtiéndose en un gesto pensativo— ¿Y no sabrás si han visto a la gente de Mawi?

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26/09/2019, 01:22
Glyrhel

Glyrhel siguió a la comitiva de buen grado, aunque tampoco es que tuviera otra opción, y mientras avanzaban internándose en lo que para él era desconocido, prestó toda la atención que pudo. No tanto al camino y al por dónde iban como a quiénes iban, qué hacían y qué decían. Considerando que en pocas ocasiones se tenía la oportunidad de viajar en una comitiva enana, salvo si se era enano, tenía intención de aprovecharlo todo lo posible, máxime cuando se suponía que podía entender su idioma.

- ¿Pero iban juntas o separadas?- preguntó no pudiendo evitar fruncir el ceño con extrañeza al escuchar lo de la espada de hielo.- ¿Y solo las han visto a ellas? ¿Nada más?

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26/09/2019, 22:04
Narrador

Trondni se encogió de hombros ante las preguntas de los chicos, dando a entender que no sabía nada más de lo que les había contado. Así que tuvieron que resignarse a seguir en ascuas, al menos por el momento...

Continuaron su camino durante más tiempo del que hubieran imaginado al principio. Empezaron a sentirse un poco fatigados. Los enanos eran bajos, pero también resistentes, y eran capaces de mantener un paso bastante rápido. Glyrhel, Ylva y Merial pudieron seguirlo... pero Mawi empezó a dar muestras de sentirse realmente cansada, y Trondni le ofreció llevarla a cuestas lo que restaba del camino. La arbórea accedió y se subió a sus hombros, mientras que el enano apenas pareció notar su peso.

Un rato después, doblaron un recodo y llegaron a una ruta más ancha y en la que había más guerreros enanos. Daba acceso a una enorme gruta en la que había una especie de muro de roca tallada como si fuesen enormes sillares. Urri ordenó a los guerreros enanos que se detuvieran, e hizo un gesto a los chicos para que le acompañasen. Les bastó un asentimiento de Trondni para que supieran que acababan de alcanzar su destino. Habían llegado a la atalaya enana de Kaz-Umzur.

Notas de juego

- Fin del capítulo -