Miro furiosa al muy imbécil por el ataque desprevenido.
— ¿Estás bien, Ciferia? — pregunté preocupada.
— Sera mamón... Sí... Es estoy bien...
Ciferia, Alfons, que no consiga el anillo. Tratad de noquearlo.
y corro hacia él cuando oigo a Alune decir que lo detengamos. Le ataco con mis dagas, pero maldigo cuando esquiva mi ataque con facilidad.
— Serás hijo de...
Mascullo, mirándolo molesta.
Motivo: ataque a Pozos
Tirada: 1d20
Dificultad: 12+
Resultado: 6(+3)=9 (Fracaso) [6]
Las ordenes de Alune son claras y el equipo entero intentan atacar al mago. Los ataques de Alune y Alfons impactan en el joven mago, haciendo que retroceda, pero no puede alcanzar el anillo. El mago cae al suelo de rodillas, con el agua llegándole al pecho.
—Maldición... sois un equipo bastante compenetrado. Una lástima para mí. Si tuviese el anillo podría acabar con vosotros fácilmente pero creo que esta no va a ser la ocasión. Es de sabios saber cuándo retirarse para volver a intentarlo en un futuro.
Con eso el cabello de Auren vuelve a cambiar de color a su característico medio-medio. El chico levanta la vista hacia el grupo y levanta las manos. Sonríe como pidiendo perdón.
— Vuelvo a se yo, chicas.— Se pone de pie poco a poco con las manos aún en alto. — Parece que os he dado un pequeño susto, ¿eh?
Alfons bufa y pasa por su lado dándole un empujón con el hombro para llegar al anillo y cogerlo él mismo. No iba a dejar que nadie tocara esa cosa.
— Será mejor que te libres de esa cosa como sea o me veré obligado a liberarnos de ti.— Amenaza el viejo.
El grupo mira la estatua que está detrás de Auren y la ven recubierta de brazaletes, collares, una corona, varios anillos y decoraciones en sus ropajes de piedra. Alfons se gira hacia las chicas con una sonrisa.
— Lo hemos conseguido. Hemos conseguido, hemos encontrado el tesoro del rey pirata.
Casi ni se lo cree, pero sabe que va a ser bueno para poder mantener el gremio que tanta ilusión le hace a Alune. Ahora podían coger todas las joyas y abalorios que pudiesen cargar, decidir qué hacer con Auren y, sobretodo, decidir por qué salida del pozo escapar.
Motivo: Control Auren
Tirada: 1d20
Dificultad: 14+
Resultado: 6 (Fracaso) [6]
Motivo: Ataque Alfons
Tirada: 1d20
Dificultad: 12+
Resultado: 10(+5)=15 (Exito) [10]
Motivo: Daño Alfons
Tirada: 1d8
Resultado: 6 [6]
Motivo: Ataque Auren
Tirada: 1d20
Dificultad: 14+
Resultado: 6(+5)=11 (Fracaso) [6]
Felicidades!! Habéis resuelto la batalla final. Ahora debéis acabar esta escena y decidir por dónde vais a salir. Una vez decidido cómo acaba la escena dentro del pozo os haré una pequeña escena extra con lo que puede pasar según por dónde salís y para finalizar la campaña.
Batalla finalizada:
Auren malvado: Dificultad 12, Vida 3/17
Poder del mago 6/7 (maná)
Alfons: PV 22/32
Ciferia: 21/33
Alune: 21/22
Miro con desagrado a Auren, enseñándole los colmillos con un bufido, pero cambiando radicalmente a una gran sonrisa al ver las joyas y paso de largo del molesto, acercándome al tesoro.
- ¡Oooh! Cuantas cosas... ¡Podremos hacer montones de dinero! ¡Alune! Con esto si ganaremos fondos para el gremio.
Le sonrío con una sonrisa amplia, con el pulgar hacia arriba.

Mis ataques junto a los de Alfons lograron alcanzar al Auren malvado. Habíamos conseguido que no llegara al anillo. El hechicero al caer de rodillas se rindió, al menos por ahora. Auren volvió a ser el de siempre y sonreí aliviada.
— ¡Bienvenido de vuelta, Auren! — dije feliz. Reí un poco nerviosa ante el comentario de Alfons —. Jajaja, no te preocupes Auren, no habla en serio... — aunque sabía que sí.
Miramos la estatua, repleta de joyas y accesorios. Mis ojos brillaron de alegría al ver todo lo que podríamos ganar con lo que lográramos llevarnos.
— Lo hemos conseguido. Hemos conseguido, hemos encontrado el tesoro del rey pirata.
- ¡Oooh! Cuantas cosas... ¡Podremos hacer montones de dinero! ¡Alune! Con esto si ganaremos fondos para el gremio.
— ¡Siii! ¡Lo hemos conseguido! Después de tantas dificultades, por fin podremos hacer crecer el gremio — grité de alegría. Rápidamente me acerqué a Alfons y lo abracé —. ¡Hemos conseguido completar una gran aventura! ¿Crees que mis abuelos estarían orgullosos?
Luego comencé a recoger todo lo que podía guardar en mi bolsa.
— Auren, eres miembro del gremio. Yo no tengo inconveniente en que te quedes. Aunque no puedo hablar por el resto... pero si decides quedarte, tendremos que encontrar la manera de librarte de lo que tienes dentro. ¿Qué te gustaría hacer a ti? — pregunté. Después señalé hacia una salida —. Espacio encontró una salida yendo al sur, hay que bajar todo lo que podamos y girar a la izquierda. Allí hay un pozo (6). ¿Queréis salir por allí?
Recordar a Espacio me hizo bajar la mirada con tristeza, había conseguido un familiar y no supe cuidarlo.
Auren da un respingo cuando Ciferia le bufa, estaba seguro de que la gata iba a darle el golpe de gracia, pero la chica pasa de largo y se va directa a la estatua con los ojos brillantes.
— ¡Bienvenido de vuelta, Auren! — dije feliz. Reí un poco nerviosa ante el comentario de Alfons —. Jajaja, no te preocupes Auren, no habla en serio... — aunque sabía que sí.
— Por supuesto que hablo en serio.— Insiste Alfons siguiendo a Ciferia hacia la estatua. La verdad es que era todo un hallazgo el haber encontrado este tesoro.
Auren mira a Alune con una sonrisa, casi disculpándose.
— ¡Siii! ¡Lo hemos conseguido! Después de tantas dificultades, por fin podremos hacer crecer el gremio — grité de alegría. Rápidamente me acerqué a Alfons y lo abracé —. ¡Hemos conseguido completar una gran aventura! ¿Crees que mis abuelos estarían orgullosos?
Alfons se gira hacia ella y extiende los brazos para que la elfa vaya hasta él.
— Por supuesto que sí, Estrellita. Estoy más que seguro de que estarían muy orgullosos de ti. Ya eres toda una aventurera, y con un corazón enorme.— Gira la cabeza para mirar a Ciferia. — Tú también, gatita. Seguro que están muy felices de ver lo fuerte y confiable que te has vuelto. Sois unas chicas estupendas.
El grupo empieza a recoger las joyas y abalorios y los guarda en sus bolsas mientras que Auren se queda algo apartado.
— Auren, eres miembro del gremio. Yo no tengo inconveniente en que te quedes. Aunque no puedo hablar por el resto... pero si decides quedarte, tendremos que encontrar la manera de librarte de lo que tienes dentro. ¿Qué te gustaría hacer a ti?
— A mí... quiero librarme de él. Del mago. Pensaba que ese anillo lo destruiría pero me había engañado.— Baja la mirada, perdiendo ese aire chulesco que le caracteriza.— Os lo oculté porque no quería asustaros y casi lo empeoro todo...Lo siento mucho. Aun así... no estoy seguro de poder enfrentarme a esto solo, pero no me veo en el derecho de pediros nada.
Alfons ya sabe que Alune va a ofrecer ayudarle, y más siendo parte del gremio. Aunque el chico no le gustase tampoco se veía con corazón de abandonarlo. Alfons mira a Alune y asiente, dándole a entender que si quería ayudar al chico podía contar con él.
— Espacio encontró una salida yendo al sur, hay que bajar todo lo que podamos y girar a la izquierda. Allí hay un pozo (6). ¿Queréis salir por allí?
Alfons y Auren asiente ambos. Si Espacio no había detectado peligro podían intentar salir por allí. Después de recoger todo se ponen en marcha.
Voy a abrir escena final. Podéis escribir algo más aquí si queréis finalizar alguna conversación.