Partida Rol por web

El Oddissey: Terror en la nieve

Bernie y Maurice: Un Pueblo Abandonado

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03/09/2012, 20:12

Maurice disparó tantas veces como balas quedaban en la recámara. Una ráfaga llenó el aire como en esas películas de mafiosos.

Bernie tuvo eso que precisaba, tiempo de salir corriendo junto a su compañero a quien ahora le debía la vida. Pero la criatura, aunque había recibido varios impactos de lleno en su enorme cuerpo peludo, seguía caminando. Un poco aturdida, muy enfadada.

La verdad es que correr era lo único que los salvaría de esa cosa a la que las balas parecían hacerle cosquillas. No fue necesario que se lo preguntaran, se miraron y al unísono echaron a correr escaleras arriba. Llegaron al puente de mando del Oddisey, en donde los marineros aun dormían la muerte eterna. De allí había que ir nuevamente al fiordo, bajar por esa cuerda solo que con menor dificultad puesto que la gravedad era siempre una mejor aliada de bajas que si subes.

Pero debían apurarse...

 

Notas de juego

Tirada ahora sí de atletismo. Dificultad entre los dos 14 (si entre las dos tiradas suman eso pasan sin problemas, sin importar que uno saque bajo)

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05/09/2012, 19:29
Maurice Stolker

Las balas parecían rebotar contra una pared de hormigón pero, al menos, aquel monstruo estaba lo suficientemente distraido con los fuegos artificiales como para haberle dado tiempo a Bernie a situarse junto a él. - ¡Corre! -fue su escueto mensaje hacia su compañera. Y los dos salieron como balas hacia le puente de mando. Maurice tenía claro que su destino era salir de aquel espantoso barco, solo o acompañado. Ya se había arriesgado una vez por la periodista y no pensaba volver a repetirlo quedándose allí. Por su parte se podían ir a la mierda tanto la compañía como el puto Oddissey. Fue hacia la cuerda, dejó a un lado sus modales y se dejó caer primero.

- Tiradas (1)
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07/09/2012, 12:30
Bernie Gardner

Los disparos atronadores hacen que reaccione. Me giro a toda prisa, sin importarme si el bicho ha muerto o si Maurice ni siquiera le ha dado, aunque me inclino más por lo segundo. Lo único que quiero es alejarme, huir y salir del maldito barco. Así que echo a correr como alma que lleva el diablo, seguida de cerca por el detective. ¡Benditas sean todas esas horas corriendo por el parque!

- Tiradas (1)

Notas de juego

Un UNO xD Pero aún así, la atlética Bernie salvó la huida...

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07/09/2012, 20:34

Bernie consigue llegar abajo un poco más rápidamente que su compañero, que en el camino de bajada, se pega un resbalón. Por fortuna lo único que le ha quedado del mismo es un golpe en el trasero contra el hielo y algo de humillación, superada por el hecho de que le ha salvado la vida a la chica, y eso tapa cualquier caída poco digna.

Un aullido se siente desde arriba, uno lleno de ira, agudo y potente. Ambos echan a correr esperando que el ser no tenga tanta rapidez aunque lo dudan. Sus respiraciones se hacen continuas, y el vapor de sus bocas sale como vestigio del terrible frío. Siguen corriendo y en un momento pierden la noción del tiempo. La noche es plena y el ambiente inhóspito; Bernie es la primera en perder el conocimiento. Maurice la intenta hacer reaccionar pero no tiene ya fuerza. El aullido, que los ha seguido desde que salieron del Odissey se acerca. El detective cae de rodillas sobre la nieve.

La oscuridad se hace total. Cuando ambos despiertan es de día, y están siendo tirados en un trineo por un hombre que tiene un tapado de piel de morsa. Están agotados pero vivos y ven, a la distancia, que se están acercando a otro barco.

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12/09/2012, 19:36
Maurice Stolker

Corre, corre, corre maldito gordo - era lo único que se repetía una y otra vez Maurice mientras escuchaba los aullidos de la bestia cada vez más cercanos. Estaba desentrenado, muy desentrenado y Bernie cada vez se alejaba más. Tiene cojones, humillado por una niñata antes de morir.

Diez minutos después no pudo más. El corazón se le detuvo por un momento y la sangre no le llegó a las piernas ni al cerebro. Estaba KO. Un ténue "socorro" salió de su boca antes de desmayarse.

Las pesadillas se arremolinaron en su cabeza. Estaba en el Odissey otra vez, apuntando al monstruo. Pero la pistola se le encasquillaba y la bestia devoraba ante sus ojos a Bernie. Y él no podía ayudarla, no podía moverse. Estaba misteriosamente paralizado. Después su punto de vista cambió, y era él el que estaba devorando a la chica. En ese momento, Boring despertó...tenia el estómago revuelto.

Se estaban moviendo. Abrió los ojos y el solo le deslumbró. Poco a poco fue recuperando la visión y observó como Bernie estaba a su lado, aún dormida. Se giró hacia ella y la sacudió, mientras en voz baja le decía: Bernie, Bernie, despierta.

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18/09/2012, 17:05
Bernie Gardner

Noto cómo Maurice me sacude y su voz me llama, sacándome del extraño sueño en el que me encontraba. Lentamente abro los ojos, con la mente espesa. Nos movemos. ¿Dónde estamos? Lo último que recuerdo es la terrible carrera de la noche, huyendo de aquella bestia...

La imagen de esa cosa hace que me despeje de golpe, y me incorporo de un salto. Tras una mirada a mi alrededor, comienzo a captar algo. Estamos en un trineo. Es de día, y estamos vivos. El detective me mira fijamente.

Señalo con la cabeza al que guía el trineo, que no ha dado ninguna muestra de notar que estamos despiertos.

- Perdone... - digo carraspeando.

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18/09/2012, 19:56

-Mi trabajo es llevarlos al barco y que salgan con vida, señores. Es un placer saber que lo he cumplido con éxito.

El hombre con pieles encima, no se voltea ni una vez. Bernie ha hablado y él ha dicho eso como si así contestara sus posibles preguntas. El paisaje blanco empieza a cambiar a medida que se acercan al otro barco, mostrando más el gris de las rocas de la costa.

Un par de marineros bajan del mismo y los ayudan a subir. Maurice y su compañera dan un último vistazo al hombre de las pieles de morsa mientras son llevados en camilla arriba de la nueva nave.

-Por cierto, la bestia no los molestará. Llegué justo a tiempo, señores... justo a tiempo.

El trineo se aleja por el terreno helado. Ambos son subidos al barco y se les da sopa caliente y medicamentos para algunos problemas respiratorios que han debido sufrir a causa del frío. Mientras están tomando y calentándose por primera vez en tanto tiempo, Bernie encuentra una nota en su abrigo.

"No debían bajar al compartimiento de carga, esas eran sus órdenes."

Con más preguntas en la cabeza tuvieron que compartir el viaje y las especulaciones. Se enteraron de que el barco pertenecía a la Winnipeg Chemicals Inc. y que por órdenes de la señorita Silverstone estaban volviendo a casa. 

 

Notas de juego

Aun no respondáis que me falta otro post. Seguimos en epílogo.