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En busca de Bennett (Tierra Hueca II)

Despacho de la directora

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24/12/2024, 18:42
Director
Sólo para el director

RECLUTAMIENTO

  

Aloyssius Bennett ha desaparecido. Bueno, desapareció en 1944, sin dejar rastro, pero tanto Rick como Sarah saben perfectamente lo que sucedió con él. Pero hasta que han podido por fin preparar una expedición para ir en su búsqueda han pasado muchos años. Estamos en 1962, y ellos ya no son lo que eran, pero su hijo, Arthur... él si podrá ayudarles a encontrar a Bennett, para quien según la diferencia temporal que hay en la Tierra Hueca, apenas habrán pasado unas semanas. Lo intentaron en 1961, y fracasaron. Ahora el tiempo es crucial. Es una época convulsa y la 3ª Guerra Mundial parece más próxima y real que nunca.

Es el momento de ir a buscarle, aunque encontrarle suponga darse cuenta de que el tiempo no ha transcurrido en balde para Sarah y Rick y que ya nada volverá a ser lo mismo.

En 1936 un equipo variado formado por militares, científicos y especialistas en distintas áreas se aventuraron para intentar alcanzar la Tierra Hueca antes de que lo hiciesen los nazis. Para cuando salieron de la misma, habían pasado 5 años, pues el tiempo no corre igual en la superficie que en ese fantástico lugar recién descubierto, viéndose inmersos en la Segunda Guerra Mundial.

El capitán Aloyssius Bennett, alguien importante para el matrimonio formado por Sarah McDuncan y Rick Heatherley, desapareció sin dejar rastro, aunque no quedó duda de que en realidad había ido a parar de nuevo, por accidente, a la Tierra Hueca. 

  

Por desgracia, la guerra y la vida, no permitieron a ninguno de los dos ir en su búsqueda.

Dos expediciones independientes se realizaron para intentar regresar, ambas dirigidas por dos de las aventureras que consiguieron volver, Marion Rosenwood y Astrid Strindberg... sin que hasta el momento se sepa que han sido de ellas. Quizás estén aún con vida en algún lugar recóndito de la misma o simplemente pereciesen en su intento de regresar.

 

En el vigésimo cumpleaños del joven Arthur, hijo de Rick y Sarah, llegó el momento que esperaban. Antes de que ambos no pudieran físicamente con el viaje, tenían que intentarlo; debían intentar volver a la Tierra Hueca y encontrar a Bennett, para quien no habrían pasado más de un mes.

Pero no será fácil.

La primera vez todo corrió a cargo del ejército. Ahora dependía de ellos y nadie más, y el tiempo rara vez da segundas oportunidades... y mucho menos una tercera.

Se buscan jugadores para llevar un personajes en la continuación de la partida Expedición a la Tierra Hueca.

En esta ocasión repiten aventura, pero 20 años después, en 1962:

  

Rick Heatherly | Sarah Heatherly | Aloyssius Bennett

 

Y se incorpora a la expedición:

Arthur ¿Heatherley o Bennett?

Rick Heatherly................Erica Strange. Ex militar. Acabó con el rango de Capitán al finalizar la 2ª Guerra Mundial y se retiró con su familia en cuanto pudo. Se casó con Sarah McDuncan antes de ser llamado a filas y entrar en combate, tras regresar de la misión que les llevó a la Tierra Hueca. Meses después nació su único hijo, Arthur, el cual, por una broma del destino, tiene uno ojo de cada color...

Sarah Heatherly..............Erawen. Anteriormente Mayor McDuncan, doctorada en medicina. Tras conseguir el divorcio con su primer marido al regreso de la Tierra Hueca, se casó con el hombre que amaba y que sabe que siempre amará. Siempre quisieron tener muchos hijos, pero solo se les concedió uno, el cual tuvo la suerte de tener dos grandes padres y una madre... Porque Sarah necesitaba a alguien más en su vida, alguien que completase ese hueco que Rick no podía... y no supo ni que existía ese lugar hasta que Bennett entró en sus vidas.

Aloyssius Bennett............Erica Strange. El capitán desaparecido durante la 2ª Guerra Mundial. Pilotaba su avión cuando lo último que dijo fue: -¡Es de noche y son las dos de la tarde! ¡No me jodas! Superviviente también de aquella expedición en la Tierra Hueca, fue tragado de nuevo por ella. Para los Heatherly es alguien muy especial en su familia y para el joven Arthur aún lo es más. Aunque tras 20 años, Sarah aún no le ha olvidado.

Arthur ¿Heatherly o Bennett? .......................Erawen.   Arthur Heatherly o quizás Arthur Bennett. Nadie lo sabe con certeza, pero durante el poco tiempo que Aloyssius estuvo con él le trató como un hijo y Rick se volcó con él como si fuese su verdadero padre. Aunque no sepan quien es el padre, ninguno renunció a él, pues el joven nació con un ojo de cada color y a presar de que ciertos rasgos parecen más de Aloyssius, otros menos visibles son claramente de Rick. A Arthur jamás se le permitió olvidar a su otro padre y sus primogénitos se encargaron de enseñarle todo lo que aprendieron allí y de llenarle la cabeza de lo que para muchos no serían más que historias de locos, simples mentiras o recuerdos del pasado... uno de hace más de 66 millones de años.

 

¿QUÉ PERSONAJES PODRÍAN UNIRSE?

-Familiar (hijo/hija, hermano/hermana) de Astrid Strindberg, que se una a la expedición para buscarla. Aunque durante mucho tiempo fingiría que ya estaba muerta, ahora es el momento de la verdad y si existe una posibilidad de encontrarla con vida, no hay más remedio que aceptar que la Tierra Hueca existe y puede llegarse hasta ella.

-Kyle Burns, hijo de Harry y Marion. Kyle es hijo de un millonario. Es el mejor amigo de Athur y un friki de la tierra hueca desde que su amigo le hablara de ella por primera vez. No sabe muy bien si fueron sus ruegos o que su padre encontró otras razones, pero el caso es que acepto financiar la expedición y llevarle con él. Su sueño de ir a Tierra hueca estaba a punto de cumplirse, como tantas veces habían fantaseado en su habitación planeando el viaje junto a su amigo. Es el hijo mayor de Harry Blackhorne y su esposa Marion. Ella es dueña de la empresa que financia el viaje pero la comitiva ha puesto sus condiciones, pues Harry es quien la preside en funciones pues su esposa se perdió en una incursión a la Tierra Hueca años atrás. Lo intentó el año anterior, sin éxito, pero podría volver a hacerlo este año, antes de que todo explotara por los aires.

 

Harry y Marion Blackhorne

-Encargado de la seguridad y bienestar del equipo. Un tipo fornido y bien preparado para lo que sea, guía, especialista en safaris...

-Podría ser también un buscador de tesoros aunque públicamente le interesara sobre todo encontrar esa nueva tierra hueca de la que hablan.

-Arqueólogo, paleontólogo, criptozoólogo... cualquier científico con interés en lo que pudiera hallarse en la Tierra Hueca, aunque recordando siempre que la prioridad es encontrar a los perdidos.

-Agente de la CIA/Agente de la KGB encubierto, con una tapadera que permitiese no quedarse atrás en el descubrimiento del siglo. Nadie sabría que lo es y podría tratarse de cualquiera de los anteriores.

-Cualquier otro perfil que tuviese una explicación compatible para unirse a la expedición.

 

* * *

Sistema de la partida: Tierra Hueca, al menos en sus aspectos más básicos, porque yo soy más de narrativo que de lanzar dados. Es muy sencillo.

Ritmo de la partida: Medio actualizando los MIERCOLES Y DOMINGOS. Pero si entre medias podéis seguir roleando los jugadores por placer no hay impedimentos.

Cualquier duda, no tenéis más que mandarme un mp y si tenéis en mente algún personaje concreto, pues lo mismo. 

Gracias a todos y a todas por el interés.

Sí, pero no tardéis demasiado en venir a buscarme,
que esto es más aburrido que un burdel lleno de monjas
y ya las tengo a todas muy vistas.

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24/12/2024, 18:45
Director
Sólo para el director

-¡Es de noche y son las dos de la tarde! ¡No me jodas! 

El destino me la tenía jugada, como si hubiera estado guardándomela hasta que por fin fuese capaz de echármela en car. ¡El muy cerdo! En realidad, ignoraba por qué pensaba en términos de tío cuando nos referíamos al destino, porque para mí que era una zorra de campeonato, de esas que te calientan con sobeteo de manos y restriego de muslos y después te sueltan que tienes que dejarte una pasta si quieres hacer algo con ellas.

A la última que me dijo algo así se lo dejé muy clarito.

Mira, guapa, que estás muy buena y todo eso, pero llevo mucho tiempo con mi hermana y te aseguro que eres tú quien se lo pierde porque ella tendrá lo que quiere aunque se lo tenga que dar yo, que dicho sea de paso, lo he hecho tantas veces que puedo hacerlo hasta sin manos.

Y en cuanto me bajé los pantalones y los gayumbos, la puta lo entendió. Pocas veces había visto algo tan hermoso como lo que yo tenía entre las piernas así que claro, al final fue ella quien tuvo que pagarme a mí, con varios servicios continuados por el precio infantil.

Me reí al recordarlo y estuve a punto de correrme al pensar en todo lo que había hecho.

Pero joder, volaba a ciegas y el avión dio un salto que me hizo golpearme la cabeza contra la parte superior de la carlinga.

-¡Coño! -exclamé, mientras recuperaba el control del aparato... aunque para ir a dónde, me pregunté. Miré la brújula y esta seguía dando vueltas como una zorra en una orgía. Vamos, que no tenía ninguna dirección de vuelo que seguir. Eso sí, estaba seguro de que había perdido a los tres aviones que me perseguían, porque o bien se habían vuelto, o los malditos estarían ahora tan perdidos como yo.

-Pero claro, no tienen el mismo ingenio que yo -pensé en voz alta -. Seguro que chocan entre ellos. Estos japos no son capaces ni de tocar dos tetas al mismo tiempo.

Mientras que yo, tocaba dos, tres, o las que hiciera falta, con lo que hiciera falta.

El sonido del motor me distraía pero no tanto como para no darme cuenta de lo que sucedía. Tenía poco combustible, por lo que yo sabía, podía haberme desviado bastante de mi dirección original a causa de aquellos "japos", y no tenía ni idea de hacia dónde me dirigía. Lo mismo estaba encima de Australia, o bien de los rusos. Ah, esos sí que sabían de la vida. En una mano, el vaso de vodka. En la otra, el culo de una rusa fría para calentarla.

Y al pensar en eso, recordé a mi Sarah. Con ella sí que se podían hacer cosas. Aquella timidez era fingida, porque rápidamente caía bajo mi embrujo y hacíamos lo que se nos antojara, incluso con el pelmazo ese de Jester merodeando por ahí. ¡Menudo sosaina!

Otra sacudida del avión volvió a meterme de lleno en la carrera por sobrevivir, aunque en aquella ocasión, no fue por culpa de los vientos, sino porque....

-¡Mierda! ¡Se acabó lo que se daba!

Me había quedado sin combustible y el motor estaba haciendo más aspavientos que cuando yo discutía con mi retrete, aunque el resultado era virtualmente el mismo.

Una gran cagada.

La hélice acabó por detenerse y miré a mi alrededor por si veía algo entre aquella maldita niebla, que se parecía sobre todo a estar debajo de los hábitos de una monja, y no lo decía porque alguna vez me hubiera encontrado en una situación así, aunque la verdad, en mi colegio había una joven monja que estaba para mojar... bueno, lo que se pudiera, pero si que había estado debajo de unas cuantas faldas durante mi corta pero intensa existencia y sabía de lo que hablaba.

Descorrí la carlinga para poder ver mejor aunque dudaba que abajo hubiera algo más aparte de mar, y cual fue mi sorpresa cuando por fin, la niebla se disipó y vi....

-¡¡Coño, pero si hay tierra!! -exclamé, lanzando un grito de júbilo. En ese momento hubiera sido capaz hasta de darle un beso con lengua al mismísimo emperador japonés, y mira que para esas cosas soy tremendamente exquisito. Si no hay agujero entre sus piernas, y no me refiero al de retaguardia, no me interesa.

Pero por sobrevivir podía hacer una excepción.