
Me llamo Jennifer. - dice la mujer. Ella se mete en la cocina y empieza a preparar algo de beber. La verdad es que el sitio este está bastante bien. - Sí, el gin tonic está bien. - me desperezo en el sofá y añado - Me gusta esto que tienes montado aquí. ¿Es tu residencia habitual o está pensado para momentos de ocio?
Perdona otra vez. La última semana ha sido horrible. Continuemos.
Jennifer sonríe mientras te acerca la copa, un gin tonic, a la vez que aprovecha la oportunidad para acariciarte el brazo mientras se sienta a tu lado.
Oh, ¿Esto?, antes vivía mejor pero hasta que mi ex-marido me pase la pensión es lo mejor que tengo para vivir. El yate lo heredé de mis padres pero no se manejarlo.
¿Quieres jugar a los médicos? - te dice secamente y con una mirada lásciva ante tu falta de comunicación. He sido una enfermera mala, muy mala
- ¿Tu ex-marido? - le digo con una media sonrisa - Espero que lo dejaras tú. No se me ocurren palabras para definir su estado mental si fuera al revés. - Dejo el vaso en el suelo y acaricio su pierna - Bueno, sólo para que no se me olvide. ¿Has llegado entonces a escuchar o ver cosas raras por aquí? Con un sí o un no me vale, preciosa.
Cada post tengo que meter una disculpa...Joder como voy...Espero no volver a cagarla...
La guapa y adulta MILF (MQMF en castellano) no para de intentar engatusarte pero esta claro lo que espera de ti.
Oh, guapo muchacho, la información tiene un precio. Estoy tan sola y aburrida en este agujero... oh, que calor, voy a retirarme esta prenda. ¿No quieres hacer lo mismo?
Podemos abreviar si quieres. Ella quiere algo de ti, y tú quieres algo de ella. ¿Aceptas?
Espero que no tardes un mes en responder de nuevo xD
- Un precio que estoy encantado de pagar. - le digo mientras la ayudo a quitarse la ropa. Me fundo con ella en un abrazo demoníaco en la que la llevo a cotas de placeres que probablemente no haya sentido antes. Un placer de otra dimensión, de hecho.
Una vez terminados, saco un cigarro y me lo enciendo. - ¿Y bien, nena?
Tras unos instantes de lujuria y pasión desenfrenada que terminan más bien pronto os sentáis en la cómoda cama mientras confías en que te hayas portado mientras ella resopla sonriente. Finalmente ella alarga la mano para retirarte el cigarillo sonriente.
Muy bien muchacho. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien, ji ji. Respecto a lo que buscas tendrás que mirar en un barco que esta estacionado a mitad del muelle, plaza número quince. Hay un tipo que duerme en él y lo tiene muy sucio, creo que es un comunista de esos que no quieren pagar.

- La número 15, estupendo. - me levanto y me voy vistiendo - Voy a ir yéndome, a ver si soluciono esto. Igual si acabo pronto puedo echarte otra visita luego. - le digo a Jennifer con una sonrisa. - Nos vemos, preciosa.
Salgo del barco con el abrigo sobre el hombro y echo un vistazo a ver si veo a mis compañeros. Si no los veo, me dirijo hacia la plaza número 15.
No ves a tus compañeros por ningún lado pero los viejos que vistes antes te observan desde una ventana de su barco. La mujer te mira con desprecio y el hombre con una expresión triste. Giras la cabeza hacía el barco de enfrente y ves a un niño pequeño mirándote desde la ventana pero un adulto le pone la mano en el hombro y lo aparta de la ventana por lo que dejas de verlo.
Te acercas a la plaza número 15 y oyes ruidos en el interior del barco que esta allí estacionado.
Venga, te reencuentras con tus compis en la entrada del muelle. Antes de abrirte la escena confirmame que sigues vivo.