Partida Rol por web

Hogwarts Express: El Secreto Tras el Silbato [2ª Ed]

Capitulo 2: Vagón de Primera Clase

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22/02/2026, 08:34
Narradora

Notas de juego

Como una imagen vale más que mil palabras. He retirado el fuelle que cubre el espacio entre los dos vagones y que os protege de las inclemencias del exterior. El ancho de la escalerilla es el de una persona. Solo se puede subir de uno en uno.

Creo que con esta referencia visual entiende mucho mejor. Niall está con los pies en el último peldaño. Y el resto en la plataforma entre vagones. 

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22/02/2026, 16:35
Ahmad Mwangi

Notas de juego

Bueno, pues Ahmad trata de abrirse un poco el paso entre ellos y mirar por un costado de Niall.

Ahmad no es bajito(de hecho es de una estatura más bien promedio), pero sin duda no lograra asomarse por encima del hombro de este chico para ver que ocurre.

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22/02/2026, 20:36
Narradora

Notas de juego

Os vais a quedar un poco encajonados en la escalera si insistes en asomarte mientras Niall está ahí. Podrías esperar un instante a que se mueva y deje la escalera libre... Pero lo que quieras.

Yo narro lo que me pidas.

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23/02/2026, 19:43
Niall Cambell

Lo que veían sus ojos no parecía ser cierto: ¿el Perfecto Prefecto siendo vapuleado? Era un sueño hecho realidad... O al menos lo sería de no ser por lo que ello implicaba en aquellos momentos. De hecho, ¡le faltaba un maldito brazo! Y nada más y nada menos el que parecía haberse llevado su varita.

- ¡Rowle necesita ayuda!- con este aviso, terminó de subir la escalera, empujándose de las piernas más que de los brazos.

- ¡Protego!- ¿hacia qué? Pues a su persona y el Prefecto, ¿no? No sabía si lo que le había arrancado el brazo volvería a atacar, pero prefería adelantarse a quedarse sin algún miembro por pensar demasiado. O al menos esa era su intención.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Antes de que Ahmad se encajone, Niall sube hasta el techo :)

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25/02/2026, 18:29
Ahmad Mwangi

¿Protego?

¿Para que necesitaria un hechizo como ese si-?

El grito que dio me dejo quieto de la sorpresa, y empece a subir de golpe hacia el techo. Cuando vi el estado de Rowle, no dude en mantener mi varita en alto. No veia bien hacia donde estaba aquello que ataco al prefecto, pero Niall estaba alerta y listo para defenderse..... O eso parecia, hasta que su hechizo no sale como quiere.

Yo, por mi parte, me ahorro comentarios y decidó efectuar yo mismo mi propio Protego.

Ojala y sea lo suficientemente resistente y amplio para los dos.

- Tiradas (2)

Notas de juego

¿Me creerian si dijera que, cuando la subiste hace rato, no se me cargaba la imagen?

Como sea, Niall ya dijo que subió por completo y Ahmad puede subir sin problemas. Se prepara para atacar a lo que sea que se acerque a ellos, por lo que supongo que esta ayudando...... Pero por si acaso, tambien lanzo un Protego para asegurar.

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25/02/2026, 20:48
Narradora

El techo del vagón no ofrecía protección alguna.

Superficie curva. Metal remachado. Vibración constante bajo los pies. El viento golpeando con violencia lateral mientras el tren devoraba vía a una velocidad imposible.

Rowle yacía sobre ese techo desnudo, sin nada en lo que apoyarse salvo la propia curvatura del vagón. La sangre oscura se extendía en una franja irregular que el viento intentaba secar sin conseguirlo. Donde debía estar su brazo derecho no había más que un muñón mal sellado por magia apresurada.

No había cobertura. No había dónde esconderse. Niall no dudó.

-¡Protego!

Intentó abarcarlo todo. A sí mismo. Al prefecto. El espacio inmediato en aquella superficie expuesta... Fue demasiado. La magia respondió con exceso. El escudo se formó, sí, pero comprimido por la ambición del gesto. Demasiada energía contenida en demasiado poco espacio. La cúpula vibró apenas un segundo sobre el metal curvado.

Y estalló. No hacia fuera. Hacia dentro. Un fogonazo blanco, brutal, reventó entre ambos como una bengala encendida a un palmo del rostro. La luz fue total. Hiriente. El mundo se volvió una mancha ardiente en las retinas de Niall.

El equilibrio se le escapó. En un techo inclinado y vibrante, perder la vista aunque fuera un segundo era perderlo todo.

Ahmad subía cuando el estallido ocurrió. Vio el error en el mismo instante en que se producía. No intentó reforzar el hechizo fallido. No buscó cubrir al prefecto. Eligió a Niall.

-Protego.

El suyo fue compacto. Direccionado. No una cúpula amplia, sino un escudo inclinado, anclado contra el viento, cubriendo el flanco expuesto del compañero que acababa de cegarse.

Y fue justo a tiempo. Desde el lateral del vagón, algo emergió. 

Aferrado al costado del tren, paralelo al techo, una silueta traslúcida ascendió con movimientos antinaturales, como si el viento y la velocidad no existieran para ella. El aire se comprimió contra el escudo de Ahmad con una presión sorda, invisible, que hizo vibrar la barrera mágica sin romperla.

El Protego resistió. Pero el frío atravesó. No como corte. Sino como agotamiento súbito.

Niall seguía prácticamente ciego, viendo solo sombras y destellos. El techo vibraba bajo sus botas. El vacío rugía a ambos lados.

La criatura no insistió. Se desplazó hacia delante, avanzando por el lateral del vagón en dirección a la locomotora, con una calma que no era retirada.

Era elección.

Ahmad sostenía el escudo. Niall intentaba recuperar la vista. Rowle respiraba con dificultad sobre el metal curvo. Y no había ningún lugar donde ponerse a salvo.

Notas de juego

Si, te creo. A veces los navegadores tienen comportamientos extraños con las imágenes cargadas desde fuentes externas.

No te preocupes. Ya sabes que tengo paciencia y os explico lo que haga falta, las veces que sean necesarias.

Niall sufre los efectos de su propio conjuro fallido: 

Hechizado/a (-1 a cualquier tirada que implique la vista durante unos asaltos. Os diré cuando se pasa)

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25/02/2026, 21:13
Lysander Rowle

La luz se desvanecía lentamente de la visión de Niall, pero no lo bastante rápido.

Rowle no veía nada. La explosión del Protego fallido le había arrancado el mundo de golpe. No había sombras. No había formas. Solo una claridad dolorosa que pulsaba detrás de los ojos como una herida abierta. Respiraba con dificultad. No por el brazo. Por la humillación.

-¿Eres idiota…? -la voz salió áspera, cargada de veneno contenido-. ¿A quién se le ocurre usar un Protego así en solitario?

No esperó respuesta.

Extendió la mano izquierda -la única que le quedaba- con un gesto brusco, autoritario, como si el Mundo todavía estuviera obligado a obedecerle.

-Accio… varita.

La palabra salió tensa, pero firme. Durante una fracción de segundo no ocurrió nada.

Luego, desde más atrás, algo se desprendió del techo del vagón. La varita de Rowle, que había quedado varios metros por detrás tras el ataque, se elevó contra el viento con una trayectoria irregular, sacudida por la velocidad del tren.

El aire intentó desviarla. La gravedad intentó arrancarla hacia el vacío. Pero la llamada fue más fuerte.

La madera golpeó con violencia la palma abierta de Rowle. No fue un aterrizaje limpio; fue un impacto seco que le hizo apretar los dientes. Aún cegado, aún tambaleante sobre el metal curvado, alzó la varita con la izquierda, adaptándose a la nueva postura con una rapidez que no era improvisación. Era disciplina.

-La próxima vez -gruñó hacia Niall, sin poder verlo- piensa antes de jugar a héroe. ¡La locomotora! ¡El maquinista! ¡Ahora!

El viento rugía alrededor. El tren no disminuía la velocidad.

Y aunque Rowle no podía ver, su postura dejaba claro algo inquietante: No se sentía salvado. Se sentía estorbado. 

El Prefecto se estaba comportando como un auténtico capullo. Así era Lysander Rowle. Incapaz de reconocer que Niall y Ahmad le habían salvado la vida. Era más fácil señalar los errores ajenos, que asumir los propios. Si no hubiera sido por los chicos, quizás el bodach hubiera terminado lo que empezó por su brazo...

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27/02/2026, 20:24
Niall Cambell

¡No veía una mierda! El fogonazo tras el fallido Protego le había quemado la retina, al menos temporalmente, pero era incapaz de ver nada. Eso sí, la voz del Prefecto era capaz de meterse perfectamente en su tímpano como una urraca quejicosa.

- De nada y eso. No sé quién es más idiota, ¡yo sigo teniendo dos brazos!- se frotaba los ojos con rabia mientras gruñía.

Otra voz se había sumado allí arriba, seguramente el motivo por el que no había sentido ataque alguno en sus carnes.

- Ahmad, ¿no?- si el joven se fijaba, podía comprobar que Niall no miraba en su dirección. Bueno, no es que pudiera mirar ni saber exactamente dónde se encontraba el otro muchacho. - Gracias. ¿Sigue el bicho por aquí?- levantó la varita, dispuesto a actuar de indicarle que era necesario.

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27/02/2026, 21:27
Lysander Rowle

El viento golpeaba el techo del vagón con una violencia constante, una presión sostenida que intentaba arrancarlos del metal curvado mientras el tren avanzaba sin reducir velocidad. El traqueteo subía por las botas hasta las rodillas, y el vapor arrastrado desde la locomotora impregnaba el aire con olor a carbón húmedo y hierro caliente. Ese calor mecánico contrastaba con el frío antinatural que se filtraba entre respiración y respiración, como si algo estuviera drenando la voluntad misma.

Rowle no veía.

La explosión anterior seguía latiendo en sus retinas, manchas blancas que persistían incluso con los párpados cerrados. El mundo era un mapa incompleto, una claridad dolorosa atravesada por sombras sin forma. Aun así, su postura se ajustó al techo inclinado con precisión instintiva. Flexionó apenas las rodillas y distribuyó el peso con cálculo frío.

La sangre del muñón había empapado la tela desgarrada y se enfriaba con el viento. El dolor era profundo, constante, pero no incapacitante. Alzó la varita con la izquierda. El agarre no era el habitual, pero tampoco inexperto.

Escuchó a Niall. Escuchó a Ahmad.

Un segundo de silencio.

-Al menos no habéis perdido la cabeza -dijo al fin, seco, sin elevar la voz-. Eso ya es más de lo que esperaba.

No sonaba a elogio. Sin embargo, no había desprecio en la frase. Solo una admisión incómoda, dicha como quien concede una verdad que preferiría no necesitar.

Respiró hondo.

-Expecto Patronum.

La magia se condensó en la punta de la varita como una estrella comprimida. La luz plateada empujó la neblina hacia atrás y se proyectó en una corriente firme que rasgó la bruma sin dispersarse. El aire vibró al contacto.

El zorro tomó forma sobre el techo del tren con una nitidez casi física. Su silueta era precisa, musculada, compuesta de filamentos plateados que ondulaban como metal líquido. Las orejas erguidas, la cola amplia equilibrándose con elegancia sobre la curvatura del vagón, los ojos brillando con una intensidad que no necesitaba calor para imponerse.

Allí donde el Patronus avanzaba, el frío retrocedía un palmo. No desaparecía, pero cedía terreno. La presión sobre el pecho se aligeró lo suficiente para que el aire volviera a fluir con normalidad.

En el lateral del tren, la silueta espectral quedó delineada por contraste. No completa, pero sí visible en su retirada medida ante la presencia del zorro. No era miedo lo que transmitía; era resistencia forzada.

Rowle sostuvo el hechizo con la izquierda, firme pese al dolor que irradiaba desde el muñón. La fachada seguía intacta.

-Esto lo mantengo yo -ordenó con calma controlada-. Vosotros id a la locomotora.

El viento arrancó parte de sus palabras, pero no la intención.

-Si esa cosa está aquí es porque algo no va bien delante. Aseguraos de que el maquinista está bien… o de que hay alguien capaz de sustituirlo.

Una pausa breve.

-Y moveos con cabeza. No pienso ir a recogeros si os caéis.

La frase tenía aspereza, pero no indiferencia. No les estaba apartando del peligro; les estaba confiando el punto crítico del tren. Les estaba dando una misión que importaba. Acaso el capullo de Rowle, ¿les había hecho un "cumplido" a su estilo?

El zorro plateado se mantuvo erguido sobre el techo vibrante mientras el tren devoraba la noche, y Rowle, aún ciego, sostuvo la línea con una determinación que no necesitaba espectadores para existir.

- Tiradas (1)
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01/03/2026, 20:16
Jackie T. Voorhees

Jackie ni se lo piensa. Sabe que entre Niall, Ahmed y posiblemente un poco de Haiss, el Perfecto Prefecto de Rowle estará bien atendido.

"Yo voy a la locomotora. Entretened a lo-que-sea que esté ahi ¡Vamos!"
Se que cada segundo cuenta. Me gustaría poder proteger, me gustaría poder sanar. Pero en este momento hay algo más sabio: DELEGAR. Y esa delegacion consiste en que si todos hacemos lo mismo, nadie está haciendo nada

"¡Y que alguien haga un Accio Brazo para Rowle, diantres! ¡Que se lo reimplanten luego!"

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02/03/2026, 17:53
Haiss Belarion

Esos dos mentecatos la habían vuelto a liar entre Niall y Ahmad no se quien era peor si  el león por imprudente o el otro por "sangre sucia", al menos este último consiguió salvar a un ciego Niall el cual había vuelto a liarla tras su " inteligente" manera de proteger al prefecto.

Cuando subí tras aquel jaleo para que no me afectaran las nocivas consecuencias de sus hechizos Jackie ya echaba a correr yendo hacia la locomotora mientras Rowle nos decía con su aspereza habitual que marcháramos hacia la locomotora, el prefecto parecía fuerte pero valía mas la astucia que la fuerza o la resistencia ¿hasta cuanto podría aguantar si ese presumido presuntuoso arrogante en su forma de hacerse el héroe si se estaba desangrando?, pero no me correspondía a mi valorar eso.

Con mi mirada helada le dije a Ahmad-segidnos cuando estéis listos pero no tardéis demasiado no creo que sea astuto separarnos ahora así que trata de que Niall se recupere pronto.

Seguí a Jackie hacia la locomotora confiando que esos dos resolvieran el atolladero en que se encontraban, yo no iba a hacer de niñera, bastante les había ayudado ya, además el tiempo jugaba en nuestra contra.