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¡Jumble!

Eiko - Principio (Concluida)

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18/03/2010, 14:02


PRINCIPIO

 

 

Cinco estrellas fugaces...

 

- ¡Eiko! ¡Venga! ¡Venga! Van a empezar las clases -

Te tiraba del hombro y te aparto de la ventana, despertándote de un sueño fugaz. Era alguna de las compañeras de clase aunque no te fijaste en cual era, solo obedecías sin rechistar. Ambas entrasteis en el aula y tomasteis asiento. El profesor apareció pronto por el pasillo y comenzó a dar la clase de física avanzada. Por algún motivo todo parecía diferente hoy.

Enishi también se había comportado de forma extraña aquella mañana. Parecía absorto en sus pensamientos y ni siquiera te había prestado atención: Era como si solo existiera él y el cielo azul.

 

- Aoyama Eiko...

 

El Cielo Azul...

Las noticias decían que esta noche abría una lluvia de meteoros, pero por lo visto algunos se habían adelanto a ultima hora. Y los cinco de hacia un momento no eran los únicos que habías visto hoy, Enishi también tenía sus ojos puestos en el cielo.

 

- ¿Eiko?

 

El Cielo Azul...

Algo en tu interior te advertía, y eso te ponía aún mas nervioso. ¿Estaría despertando? ¿Pero que era? Y... ¿De que me advierte? Algo interrumpió toda cavilación.

 

- ¡AOYAMA EIKO! -

Todos los compañeros te miraban, y el profesor tenía la cara roja como un tomate.

- ¿Sabes la respuesta al enunciado? No me imagino que no, la señorita prefería estar en las nubes ¿Verdad? ¡Sal el pasillo ahora mismo y quédate de pie hasta que se acabe la clase! -

No había más remedio que obedece, ¿Siempre había sido así de irritable?.

 

Por lo menos podía volver a mira por la ventana, las estrellas fugaces ya habían desaparecido. No era lo mismo.

Lo que te llamo la atención esta vez fueron tres siluetas que se movían entre los matorrales: Eran hombres, o eso parecían, altos y robustos y con un aspecto completamente desaliñado. Uno de  ellos se adelanto y surgió de entre la maleza... No se veía bien, tenía las manos enormes... Los otros dos sin embargo parecieron seguir los setos hasta perderse en una esquina del edificio. Algo no iba bien ¿Serían ladrones?

El que estaba en el patio miro hacía arriba, hacía las ventanas, pero por lo visto no se fijo en ti; estarías muy alto. Dio un paso en frente, luego otro, hasta ponerse tocando la pared, adelanto su anómala mano y tanteo el muro, mirando siempre hacía arriba.

Estará buscando la escalera, quiere subir a...

El crujido de la piedra decía que no. Luego otro. Para cuando miraste hacía abajo aquel hombre colgaba, ya a medio metro del suelo,  de sus manos que se hundían en la pared del edificio; solo que no eran manos lo que poseía aquel hombre, sino gigantescas garras...

Puede que ahora la definición de "hombre" resultara un poco más discutible...

 

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18/03/2010, 15:54
Eiko

Era un día raro...
Lo había sabido nada más despertar.

Pero aún así, había intentado concentrarse e ir a clases. Le resultó extraño que Enishi no le prestase atención, pero, tan sólo pensó tal cosa a un "segundo plano", puesto que ni ella misma estaba segura de por qué parecía que las cosas se moviesen a una velocidad más lenta y aburrida...

Saludó a sus padres y se encaminó a clase. O eso cree que hizo, puesto que no se dio cuenta de sus propias acciones hasta que el Sensei le reprendió por no estar prestando atención...

-Etto... Yo... Hmpf...
-Pero tampoco le apetecía responder, así que simplemente salió de la clase y se dirigió al pasillo, prestando más atención al cielo, que tan azul y profundo se aparecía ante ella.

Al acercarse a la ventana, descubrió que las estrellas habían cesado ya... Pero entonces, encontró algo mucho más interesante a la par que peligroso: unos desconocidos... ¿Pretendían "asaltar" el instituto...?

Tendría que avisarle a alguien... O...

"O... Al menos... Pero... ¿Qué...?"

El hombre que se había quedado, había sacado unas garras... Y... ¿Trepaba por la pared?

Con el rostro pálido, y ya totalmente atenta a lo que sucedía a su alrededor, la joven retrocedió dos pasos por puro acto reflejo...
Miró a un lado y a otro, comprobando si el pasillo estaba vacío o no...

Si salía corriendo y daba la alarma, era probable que... Bueno... Que ya fuese demasiado tarde...

"Además... Si aún no me ha visto, podría ser una ventaja... Pero en ese caso... ¿Hacia dónde se dirige...? Quizás... ¿Podría yo... Intentar... Detenerle...? Al menos si... Enishi estuviese aquí...."

Lo primero era cerciorarse de que "no había moros en la costa".. Y si los había... Dar la alarma, e ir a buscar a Enishi...

Eso igual era la mejor opción...
Puesto que no estaba todavía segura de controlar su "maldición", ni de qué hacer aún así, con ella... ¿Desprender al hombre de la pared...? Eso requería demasiada concentración, desde luego...

Así que... Enishi... O... alguien...

Sí...

"Tengo que dar la alarma..."

Y se dispone a mirar en busca de alguien, pero sin intentar perder de vista al "individuo" que escalaba la pared...

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19/03/2010, 17:36

Pero no había nadie en el pasillo. Solo las voces amortiguadas de las aulas delataban la presencia de alguien más en aquel edificio, todos estaban en sus respectivas clases, y de mientras eso continua subiendo.

La velocidad a la que ascendía era sorprendente, en poco más de lo que habías tardado en mirar a banda y banda ya había ascendido otro metro y no cabía duda de que tardaría poco en llegar a tu altura.

 

Muy Poco...

Toda la excitación y terror que padecías no parecía reflejarse en aquel hombre con garras que escalaba la pared. Solo miraba hacía arriba, hacia el frente... hacia tu ventana. Te miraba con ojos de humano ocultos tras una larga melena, casi de león, que no parecían reflejara ninguna emoción.

Casi como si todo esto fuese su rutina.

 

Seis metros, cuatro metros, tres metros... y seguía subiendo.

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19/03/2010, 19:08
Eiko

Eiko tragó saliva.

Tenía que reconocer que estaba asustada. Aunque odiase admitirlo. Esa "cosa" le daba miedo. Y punto.

Cerró los ojos, no tenía mucho tiempo, tenía que concentrarse.
Miró a su alrededor, en busca de algo con lo que defenderse, algo que pudiera tirarle apenas entrase.

Tenía que concentrarse.
Era lo que tenía que hacer, concentrarse y utilizar su "maldición"...

O al menos intentarlo...

Sabía que aún no controlaba bien lo suyo... Pero...
Pero ahora mismo no se le ocurría ninguna alternativa...

Se movió hacia atrás, lo más lejos que pudiese de la ventana, y buscó algún banco, algo semi pesado que pudiese levantar y tirárselo nada más entrase...
Y que... En caso de no poder levantarlo con su "rareza", al menos pudiese empujarlo mediante sus propias fuerzas...

También calculó la vía de escape más rápida...

Realmente, escapar sería lo mejor...
Pero...

Algo le decía que no había tiempo y que...
Al menos lo intentase...

Así pues, se preparó...

Se concentró...

Y comenzó a intentar realizar su plan...

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22/03/2010, 18:39

Si, había un pequeño banco metálico en el pasillo... Pero parecía pesado ¿Lo podrías levantar?

    El banco comenzo a vibrar...

No era suficiente necesitabas más concentración... ¡Nunca habías movido algo tan pesado! Ni durante los entrenamientos de Enshin. Esto no era lo mismo que levantar una pelota o un jarrón, y ya en aquellas ocasiones el control resultaba difícil, Ahora bien de eso a levantar un banco...

Ademas el sonido de fondo te turbaba: El sonido del crujir de la roca bajo sus garras, el avanzar de cada metro... su respiración... Te atacaba los nervios y te daba un vuelco en el corazón.

    El banco vibrava, ahora con mayor violencia, pero no levantarse aún.

Sentías el cansancio te invadía, como la punzada de mil alfileres en tu cabeza. Esto era demasiado.

    Al fín el banco comenzó a elevarse los primeros centimetros...

¡Si! De golpe todo el agotamiento había pasado a un estado secundario, dejando paso al entusiasmo y la adrenalina de momento:

 

Fue una lastima cuando el hombre de las garras se poso encima del banco y este golpeó contra el suelo probocando un terrible estruendo. Todas las esperanzas habían desaparecido de golpe y solo quedaba "él". Visto de cerca podía podía ver claramente que te habías equivocado en dos cosas: La primera, que no era un hombre, sino una mujer de mirada jugetona. La segundo, que no era un mujer, sino una mujer gato que no solo tenía garras, sino tambien cola, ojos amarillos, bigotes y pelaje de gato.

- ¡Miaaawwwww! -

Fuera como fuera aquella sonrisa picara no auguraba nada bueno. Por mucha fantasía que pudiera suponer para algunos aquella femina felina, hay quien diría que sonreía como un gato que estaba apunto de cazar a un rato.

Y los gatos se comen a los ratones.

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24/03/2010, 21:31
Eiko

Eiko nota cómo sucede todo demasiado rápido...

Demasiado...

Desesperada, nota cómo la concentración rehuye de su mente y se dispone a pasear libremente por "a saber dónde".
Cuando lo que creía que era un hombre raro llega cercano a ella, puede comprobar de que en realidad es una mujer...

Una mujer gato con...
Con ansias de comérsela o cazarla o a saber...

Pero... ¿Por qué?
¡Si no la conocía de nada!

Instintivamente, retrocede, mirando a un lado y a otro, sopesando sus posibilidades...
Aparte del banco, ¿habría algo más?

Corre hacia detrás del mismo, para tener algo entre ella y la "mujer felina", a la que mira con ojos muy abiertos, y a la que, por estúpido que parezca, sólo se le ocurre preguntar, para ganar tiempo:

-¿Qué quieres? ¿Qué haces aquí?

Simultáneamente, intentó volver a centrar su mente en el banco, mientras miraba con prudencia a la chica...

"Vamos... Concéntrate... Sólo es un banco... No es una pelota ni un jarrón, sí... Pero... Si puedes con ello, con esto también... Es activar el mecanismo... Activarlo... Sólo activarlo... Ojalá Enishi estuviese aquí... Activar... Activar... ¡Muévete banco! ¡No me jodas! ¡Impacta sobre ella!"

Se sentía algo cansada, pero, aún así, no se daba por vencida...
No pensaba ser el ratón.

A ella siempre le habían gustado mil veces más los gatos.

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24/03/2010, 23:02

-Miawww-

De un brinco la mujer gato se bajo del banco, su cola juguteaba en su trasero y sus manos, acabadas en redondeados dedos con unas afiladas garras en los extremos que parecian brillar con luz propia. Y seguía sonriendo.

Se ergió y husmeo el aire, pero desistio al cabo de poco. Luego reparo en tu presencia y se inclino hacia con un ligero contoneo de hombros. Su cara se paró a un palmo de la tuya, y sus afliladas garras estaban suspendidas en aire, inmoviles pero cerca de donde pudieran encontrar tu carne. Fuera lo que fuera que pensara hacer aquella femina gatuna te gustaría lejos, muy lejos de sus planes.

Se lamio los labios y te hecho un atento vistazo. Tu por tu parte permanecias inmovil, concentrandote incluso cuando las fuerzas te fallaban aún sin perder la esperanza. Ella seguía cualquier pequeño movimiento que hicieras con la miradas; un respiración entrecortada,  un temblor, un parpadeo. Todo, absolutamente todo parecía estar bajo su control.

Y luego se volvió a incorporar y sin decír más dirigió la mirada al fondo del pasillo, con su sonrisa de cazadora. Te ignoro por completo y con calma comenzó a cruzar el pasillo derecho hasta perderse en una esquina.

 

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31/03/2010, 19:54
Eiko

Asustada al principio, Eiko no supo cómo reaccionar...

Pero...

Pero en cuanto vio que la mujer la ignoraba...
No supo si sentirse aliviada o... ¿Enfadada?

Era un misterio...

Lo único que sí estaba claro era que esa mujer no debería de estar ahí por simple casualidad... Y no le parecía tampoco que fuera a hacer nada bueno... Así que... Con cuidado, comenzó a seguirla...

Fuera lo que fuese, no quería dejarlo pasar...

Ya avisaría a alguien por el camino si hacía falta...

Notas de juego

Siento el retraso! >.<

Tenía exámenes y entregas >.<

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06/04/2010, 22:26

Intentas ser lo más sigiloso posible, o lo que bien te permiten tus piernas, y sigues a la susodicha mujer gato con distancia prudencial.Pronto la alcanzas un par de pasillos más alla, lleva un ritmo pausado... sin prisas...

Si busca algo, no da señal alguna que se este esforzando demasiado.

Si esta al tanto de tu presencia, no parece importarle.

 

-Meaww.... -

La suerte o el destino quieren que a esta hora no haya nadie por los pasillos, y durante un largo rato solo se escucha el ritmico y lento paso de la "señorita bigotes" y algún que otro maullido de frustración...

 

...

....

 

¡Pasos! ¡Hay alguien más adelante!

La gata también parece escucharlo porque ahora cambia el rumba, directamente hacia el sonido, pero sin tensar la musculatura... lento como el gato que ya ha cazado el ratón. Luego desaparece por una esquina y silencio...

Intentas acercarte y asomas la cabeza para ver...

La gata se ha parado enfrente de una joven, una alumna algo más pequeña que tu, con la misma mirada de malicia pero ahora enseñando las garras... En cambio la chica (de un pelo rosado que te llama la atención) solo consigue hecharse hacia atras lentamente, sin levantar la vista del suelo....

 

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07/04/2010, 20:51
Eiko

Eiko sigue a la mujer gatuna durante un rato, realmente intrigada en lo que hará a continuación...

Cuál no es su sorpresa al ver que la felina parece ir vagando simplemente, cosa que la empieza a aburrir considerablemente...
Con cara de "¿y si me vuelvo al pasillo?", la joven está a punto de darse la vuelta cuando nota un cambio en su "víctima" (o quizás debería decirse al revés, es un misterio...).

Pronto descubre que el cambio se debe a que una pelirrosa ha aparecido delante de sus narices y...
Y ¿la mujer gato piensa atacarla?

Llevada por la irracionalidad total, Eiko se dice a sí misma que no puede dejar que esa pequeña... Porque tiene que ser más pequeña que ella...
"¿No...? A no ser que posea una fuerza bestial... Y... ¡Y venza a la mujer gato! ¡Sí, eso es...!

¡Calla, estúpida!"

Sin pensárselo una tercera vez, Eiko se lanza directa a las espaldas de la mujer gatuna, aprovechando los efectos de "un ataque sorpresa", aunque... Por supuesto...

Esa posiblemente sea la cosa más estúpida que acaba de hacer en su vida... ¿Y si al final acaba estampada contra una pared? ¿Y si en realidad no le iba a hacer nada a la chica?

En su mente le parece sentir risas... Como si fueran de su hermano... ¿Riéndose de ella como cuando eran pequeños?

-¡Mioaaaargh! ¡Corre pequeña desconocida! ¡Corre por tu vida! ¡Yo te salvaréeeeeee!-Grita, toalmente fuera de sí...

Y es fuera de sí no por estar enfurecida... Bueno, sí, el recuerdo de su hermano riéndose de ella la enfureció un poquiiiito... Pero más "fuera de sí" se encuentra por estar haciendo estupideces sin sentido que otra cosa...