Partida Rol por web

La Casa en los Confines

Resumen de lo acaecido.

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07/05/2016, 00:01
Guardián de los Arcanos

RESUMEN DE LO ACAECIDO
 

Notas de juego

De las vivencias infantiles de Aeryn (cuyo semblante onírico es una sombra de lo que era), Amanda (y su rostro herido), Donald (y sus chimeneas), Fawkes (y sus fábulas, rompiendo trajes), Jimmy (pero Jimmy Abbott, el Amo del Palo de Caca, no Jimmy el Moco), Hammer (por el apellido, no por el nombre de pila, porque Hammer es así) y el ya bastante perturbadillo catedrático Richard Tyler.
 

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12/05/2016, 18:54
Mike Hammer

“¡¿¡¿Como?!?! ¿Que el moco y compañía nos habían dobado nuesta caja del tezoro? Se iban a enterar esos malditos sorbe mocos, come cacas. La pandilla cazi al completo nos dirigimos hacia ellos. Y allí estaban, todos juntos, la maldita pandilla del moco intentando abrir nuestra caja. Pedo como éramos los mejores, pensamos en un magnifico plan! Me pintaron como si fuera un bicho de esos de las películas que reviven después de muertos. Y salí para azustarles. Y creo que fue bien, hasta que empezaron a tirarme piedras. Volví corriendo con mi primo y loz demás y con un par de chichones sangrantes de regalo.

Pobe primo! Siempre se llevaba la bronca por mi culpa!

Tuvimos que reagruparnos para pensar nuevos y magníficos planes para derrotar a los malvados mocos.

Entonces uno de los mocos llegó y como no pudieron abrir la caja, nos popusieron una coza, zi pasábamos una noche en la casa de la cima, noz devolvían la caja. Y como zemos los mejores, y no tenemos miedo, pada allá que fuimos.

Nos pertrechamos de todo lo necesario (alguna cuerda y un buen palo con caca) y zubimos hacia la cabaña. Todo era… Raro. Los insectos eran más grandes, los árboles estaban como dibujados... Fawkes el glotón comió una manzana y acto zeguido se dumió largo rato. Al llegar a la falda de la cabaña, nos puzimos a escalar con Fawkes atado, caímos alguna vez, y acabó po despertá (po la fruta que le habíamos dado? Por la caída?) finalmente llegamos a la cabaña que la puerta daba al vació y nos recibía una chimenea. Kingsport había cambiado, era mucho más antiguo.

Casi me cargo la ventana, pero al final decido abrirla normal...jejeje.

Cuando investigamos el interior...llegó él, y fue nuestro amigo durante años...”

Mike.

 

Cierro el antiguo diario de cuando era pequeño, una leve sonrisa aflora a mis labios. Eran tiempos felices, ahora... La guerra atroz ha terminado. Los que fuimos volvemos a casa como podemos. La pandilla nos hemos vuelto a juntar, estamos en la falda donde todo empezó… Éramos críos, nos comíamos el mundo.

Una noticia triste nos había reunido de nuevo allí. Una tormenta la noche anterior había hecho añicos la casa. Subimos pero no encontramos nada, todo estaba reducido a cenizas. Volvimos cabizbajos y nos quedamos a dormir todos en casa de Aeryn. Cual fue nuestra sorpresa cuando a la mañana siguiente, al despertar, la casa volvía a estar intacta. Eso no podía ser. Así que volvimos a reunir pertrechos (cuerdas y luces estaban entre los objetos que portábamos) y volvimos a subir. Parecía que todos recordábamos vagamente nuestra juventud en la cabaña, pero teníamos algunos retazos. Y uno de ellos era el tema de las luces y la oscuridad. Como descubrimos al poco que alguien se quedó a oscuras. Unas sombras tenebrosas nos empezaron a asediar. Finalmente llegamos a la falda de la cabaña y conseguimos trepar hasta arriba, evidentemente, mejor que cuando éramos jóvenes (aunque Fawkes volvió a caer...).

Una vez arriba, todo volvía a estar como antes. Entramos por la ventana de siempre. Esperamos, pero no venía nuestro viejo amigo. Así que en un ataque de envalentonamiento Aeryn decidió atarse una cuerda y salir a la puerta que daba al vacío, por donde de pequeños viajábamos con él. El plan fue peor que mal, la recuperamos como pudimos pero no pudimos salvarla, murió. Entonces llegó el anfitrión. Le explicamos lo sucedido y llamó a Nodens. Le explicó lo de la casa, resultó que en la vida real sí que había sido destruida, era en la tierra de los sueños donde seguía entera. Con lo cual Aeryn no murió, solo perdió su yo onírico.

Despertamos en la casa de Aeryn, esta se había vuelto loca, intentaba matar a Jimmy y tuve que frenarla de un disparo del calibre 12. Por suerte no hubo que lamentar pérdidas.

El sueño terminó… De momento.

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18/05/2016, 15:47
Jimmy Abbot

De pequeños, todo había sido más fácil, más inocente quizás. Jimmy aún recordaba como empezó todo, como se había juntado con los que acabarían siendo sus amigos no mucho después. Y, desde luego, recordaba el día en que aquella aventura empezó y como lo hizo. Iban hacia el apartado lugar en el que guardaban la caja con sus ahorros, para ingresar unos nuevos ingresos, cuando descubrieron que les habían robado. La caja ya no estaba allí, y el rastro acabó conduciendo hasta Jimmy el Moco y los suyos. 

Intentaron una jugarreta, disfrazando a Mike con lo que tenían a mano para hacerle pasar por un monstruo que los asustara. Se creían muy listos en aquel entonces... Pero no coló, y el pobre Mike se llevó unas cuantas pedradas, además de que tuvieron que huir al notar que les estaban rodeando. Poco después, sin embargo, un emisario del Moco vino a hablar con ellos, ofreciendo un trato: el contenido de la caja a cambio de pasar una noche en la casa que había en la Cabeza de Kingsport. Algo que ellos aceptaron, y tras hacerse con algunas cosas, emprendieron la marcha aquella misma tarde, cuando anochecía. 

Poco a poco se abrieron paso por la escarpada pendiente, aunque conforme más subían, más extraño era todo: plantas que no se correspondían con las de la zona, insectos extrañamente grandes e irisados... Y el primer árbol "raro" que encontraron, un manzano, tan nítido que parecía irreal. Recogieron unas cuantas manzanas, y Fawkes se atrevió a probar una. Dijo que estaba buena, aunque al poco rato se quedó dormido y no hubo modo de despertarle, así que nos tocó llevarle a rastras, así hasta dar con la zona más alta: casi como un pilar de roca, requería trepar, y en la cima parecía verse la casa. A un lado, además, un retorcido árbol con granadas, pero también extrañamente delineado. Cogimos unas cuantas frutas, e incluso le dimos a probar una al dormido Fawkes, a pesar de que se resistió. Pero no pareció tener efecto. 

Improvisaron un modo de subir, con él en cabeza. Aunque, a la mitad de la subida, tras despertar Fawkes y encontrarse colgando a gran altura, la cosa salió mal y todos rodamos de vuelta al punto de inicio, lastimándonos. Por suerte, el siguiente intento salió mucho mejor, y lograron subir del todo. Y les recibió la mítica casa, que realmente estaba allí, aunque desde luego era antigua. Tenía incluso cristales emplomados y todo. Pero, cuando miraron hacia Kingsport, comprobaron que no era lo único antiguo. Allí abajo, el pueblo estaba cambiado. Era mucho más pequeño, y los barcos anclados tenían mástiles y eran de madera. De algún modo, habían viajado al pasado. Extrañados por aquello, buscaron un modo de entrar, para encontrar que el porte de la casa daba al precipicio vertical que era el final de la Cabeza de Kingsport. En un primer momento, se intentó romper una ventana, aunque después Mike recapacitó y consiguió abrirla sin romperla, entrando todos dentro. 

Las cosas se pusieron aún más raras cuando repararon en su propio aspecto. Sus ropas y lo que llevaban, ya no eran de principios del siglo XX, también habían viajado al pasado. Era todo... Raro. Eran conscientes de que venían del siglo XX y que algo estaba mal, pero a la vez estaban habituados a aquello, como si fuera normal y pertenecieran a aquella época. Entonces, mientras registraban todo, la puerta se abrió y un hombre con barba entró. Quizás el resto no vieron nada, pero yo sí. Miré más allá, y vi una sombra que se alejaba, quizás volando, y extrañas nubes como de tinta que se retiraban.

Pero aquello había sido en el pasado. Ahora se encontraban, adultos, subiendo de nuevo la Cabeza de Kingsport, pero para comprobar algo malo. La noche anterior se había desatado una tormenta de mil demonios, y algunos de los viejos marineros escudriñaron la Cabeza con un catalejo a la mañana siguiente. Todos esperaban que la tormenta dañara y retrasara las nuevas obras, que estaban levantando una torre de radio en aquel lugar... Pero lo que había sido fulminado por los rayos era la cabaña. Por eso estaban subiendo, para intentar dar con el hombre de la barba, su amigo Willian Bane, y comprobar si aquello era cierto.

¡Cómo cambió la aventura! Siendo adultos todo era mucho más fácil, pero además las recientes obras, con la carretera hacia la torre que estaban levantando, facilitaban mucho buena parte de la ascensión. Todo era mucho menos mágico. Incluso la escalada final fue más fácil, debido a su mayor altura. Por desgracia, el fin de aquel viaje también tuvo muy poco de magia, y mucho de dura realidad. Apenas quedaba nada de la casa, y no había rastro alguno de William. ¿Qué le habría ocurrido? Ellos no podían saberlo. Sin embargo, una idea llegó a su mente. William les había enseñado, en los largos ratos que habían pasado con él, y que por algún motivo se habían desvanecido de su memoria, a soñar. Quizás, todos juntos, podrían soñar y dar con él. 

Por desgracia, despertaron a la mañana siguiente, sin recordar nada de ningún sueño. Aunque esa mañana tuvo una gran sorpresa, los mismos marineros ancianos que miraban ayer por el catalejo lo hacían hoy, sólo que ahora aseguraban que la casa volvía a estar en pie. Debían comprobar eso, y se pusieron en camino, esperanzados. A medio camino de subida se sumergieron en un inmenso banco de niebla, siendo complicado orientarse, y aunque Jimmy lo intentó, acabó llevando al grupo por el camino que no era, acabando en un camino del acantilado. Además, algo les atacó, dejando débil a uno de ellos, aunque decían que era una sombra. Justo en ese momento recordaron la advertencia de William de llevar tanta luz como fuera posible, y encendieron las linternas. 

Jimmy decidió dar media vuelta y tratar de encontrar de nuevo el camino, cosa que lograron. Y aunque treparon a la casa, lo hicieron con cierta tensión, pues parte del grupo se empeñó en que les estaban siguiendo. Sea lo que fuera, no se mostró, y finalmente acabaron todos dentro de la casa. Todo estaba como lo recordaban, pero William no estaba allí. Ante aquella espera, Aeryn decidió que podían intentar soñar para encontrarle. Intentó replicar lo que habían hecho tantas veces con William, salir caminando por la puerta para adentrarse en los sueños, aunque antes pidió a Jimmy que la atara, por si acaso. 

Por desgracia, ella no logró soñar, y el nudo de Jimmy, de algún modo no era el que él había pensado, si no uno corredizo. La muchacha "cayó" hacia delante, destrozándose por el impacto de la cuerda apretando de pronto, y aunque intentaron rescatarla, no fue posible. La traumatizada mente de Jimmy bloqueó aquello, negándose a hacerse responsable de la muerte de su amiga, justo en el momento en el que apareció William, que observó horrorizado lo que habían hecho. Dijo que habíamos ido demasiado lejos, y que nunca más podríamos volver allí, aunque se le convenció de que nos ayudara, y empezó un extraño ritual, por el que alguien vino. Al abrir la puerta, se pudo ver como un señor mayor, pero con un cuerpo totalmente en forma y juvenil, entraba, escoltado hasta el exterior por una serie de criaturas fantásticas, y les respondió algunas preguntas, como qué había ocurrido con la casa. Y resultó que todo aquello era un sueño, habían estado soñando desde que lo intentaron en casa de Aeryn, aunque ella ya no podría hacerlo más. 

Poco después despertaron, la muchacha enloquecida por lo ocurrido, e intentó matar a Jimmy, que no resultó herido por pura suerte y por la intervención de Mike, que descargó su escopeta en la atacante antes de identificarla. 

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21/05/2016, 21:27
Amanda Hope

Aquel día me levanté pronto. Muy pronto.

Quería asearme bien, colocarme bien la máscara, preparar el botiquín a conciencia. A pesar de los terrores vividos durante mi labor en la guerra, adoraba aquella mochila militar. La tela era resistente. Tanto, que le auguraba aún unos cuantos años más a mi servicio.

La ilusión y cierto temor me hacían estar inquieta. ¿Cómo estaría nuestro amigo? Ese rayo que vimos, parecía que había caído cerca, muy cerca de la casa, si no directamente sobre ella. Una media hora antes del encuentro con el resto del grupo, ya estaba que me subía por las paredes.

Pensaba que todos estaríamos igual, pero para mi sorpresa, Fawkes y Don llegaban tarde. Podía imaginarme a Fawkes eligiendo traje durante horas... ¡Tendría que haber madrugado, como yo! O quizás era otra cosa lo que les había retenido. Fuera como fuese, fui con el resto hasta el borde "practicable" del acantilado, dispuesta a subir hasta la casa con los demás.

Fue relativamente fácil, gracias a la cuerda colocada por Jimmy, pero por el camino creo que todos nos preguntábamos cómo habíamos sido capaces de escalar aquello con nuestros débiles brazos de niño y nuestras cortas piernas. Además, habían crecido enormes zarzales que no hacían más que arañarnos.

Una vez arriba, apenas me da tiempo a fijarme en lo que había sido la casa, cuando todos escuchamos unas voces:

- ¡Eh!¡Eh! ¡Aquí abajo!

Nos asomamos y allí vimos a Don y Fawkes.

- ¡Venga, subid!

Al principio fue divertido ver a Fawkes intentar escalar evitando manchar su ropa, pues hacía movimientos extraños para sortear el roce con la piedra. Pero cuando llevaba una altura considerable, empezó a balancearse demasiado, hasta que cayó. Parecía que se había hecho daño, y como alma que lleva el diablo bajo del risco para ver cómo está, y estrenar mi botiquín en aquella excursión con él.

- Ayúdame, Don. Sujeta esto así...

Por suerte no es nada demasiado grave, o al menos, podrá continuar y subir. Además yo sabía que lo que realmente le había dolido era arrugarse el traje.

De nuevo arriba, esta vez miré desolada el lugar. ¿Y los extraños árboles? ¿Y la casa? Sólo quedaban ruinas. La tormenta había arrasado el lugar.

Aquella noche decidimos dormir todos juntos en la casa de Aeryn. Eso sí, antes pasamos por el hospital a Fawkes. Intentamos soñar todos juntos como antaño, pero no lo conseguimos, así que al día siguiente decidimos volver a las ruinas de la casa, durante la noche, y quedarnos a dormir allí.

Preparamos sacos, cuerdas, comida, y yo, sobre todo, un buen botiquín. Y para nuestra sorpresa, resulta que la casa volvía a estar en pie.

Esta vez subir no fue tan fácil: primero una espesa niebla nos impedía avanzar con seguridad, y nos perdimos. Pasé muchísimo miedo al sentir que algo nos observaba, algo que instantes después nos atacó.

Menos mal que llevo el botiquín...

Con ayuda de Aeryn, curé las heridas de los afectados y seguimos adelante, esta vez más precavidos, con las linternas y las armas, vigilantes, pues todos notábamos una presencia extraña. Así, uno a uno escalamos hasta la casa.

Teníamos la esperanza de que igual que la casa volvía a estar en su sitio, William también estuviera allí, pero no. Echamos un vistazo por si acaso, y vimos que William era lo único que faltaba. No parecía que la casa llevara mucho tiempo vacía. No había polvo, no faltaba ropa ni ningún objeto que nos hiciera pensar que alguien había hecho un equipaje... nada. Mientras pensábamos qué hacer, curioseé entre los libros que ya había mirado otras veces, por ver si había alguno nuevo. Uno de ellos me llamó la atención: de repente recordé que ya lo había leído.

Al final, Aeryn quiso probar a soñar. Jimmy la ató con una cuerda por si acaso, y ella cruzó "la puerta". Algo salió mal. Aeryn cayó a gran velocidad, y la cuerda se escurrió hasta sus axilas. El nudo estaba mal hecho. Aeryn se ahogaba. Tiramos de ella lo más rápido que pudimos y yo intenté salvarla, pero mi mejor amiga murió en mis brazos.

Justo en ese momento apareció William. Se enfadó, y nos prohibió volver, pero nos ofreció su ayuda. Hizo un ritual por el cual convocó a una especie de Dios, un hombre al que le acompañaban todo tipo de animales fantásticos. Hicimos unas preguntas, y las respuestas fueron extrañas, al menos al principio, pues de repente nos dimos cuenta de que todo aquella había sido un sueño...

Desperté en la habitación con Aeryn. Estaba enloquecida. Cogió un arma y se lanzó pasillo adelante. La seguí, intentando detenerla. Entró en el cuarto en el que se encontraba Jimmy e intentó dispararle, pero por suerte pude placarla.

Jimmy pudo escapar, y Aeryn se tranquilizó, pero jamás volvió a ser la misma...

Notas de juego

Yo no hablo de la experiencia de niños porque no la viví on rol ;)

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26/05/2016, 17:02
Don Poppins

Sepa querido padre
que la vida me trató mal,
y gracias a mis amigos he recuperado
la capacidad para soñar.

Hay mundos extraños
ocultos en gran medida.
La historia que vengo a contarle forma parte de mi vida.

Jimmy “El Moco” nos robó
los ahorrillos que guardábamos,
éramos pequeños pero valientes
y al matón confrontamos.

Dígame padre,
¿Qué clase de fruta contiene
tal perfección que al mirarla
trasmite la sensación inhumana
de ser pintada por reyes?

Los niños que me acogieron
a pesar de mi pobre condición,
eran la luz que iluminaba la oscuridad que usted me dejó.

Diantres,
gracias doy por el hijo del marino,
pues sin su ayuda me temo
que Gordi quedaría ensartado en el risco.
Jimmy Abbot,
sin miedos ni peros asistió
como un buen catador
a todo cuanto quisimos.

Además de aquella aventura
multitud de recuerdos nos llevamos,
gracias a la rebelde Aeryn,
que se encargó de tomar fotografías y dibujos
de cada escena que encontramos.

Los primos con su entereza,
siempre atentos y armados,
siguiendo el camino recto
y en ocasiones el atropellado.

Nuestra querida Amanda cuidaba de nosotros
si algún rasguño alguien sufría
un jirón de su ropa usaba
para curar nuestras llagas.
No estuvo el día primero,
por razones de muchachas,
mas en los tiempos venideros,
ella nunca faltaba.

Y es que padre, aunque no lo crea, su hijo tenía razón,
en eso de que tras la cortina había algo mejor.
Un mundo de secretos, magia y tradición,
viajes en el tiempo y personajes de terror.

Pero deje que le cuente, padre,
no quiera correr,
que las prisas son malas,
y peor el suponer.

Allá que fuimos buscando al Moco
para recuperar nuestros fondos,
cuando nos vimos envueltos en una apuesta,
que casi completa,
resultó ser extorsión.
(Entienda padre,
que incluso usando mis artes para el disfraz,
no fue suficiente,
pues aquella pandilla era numerosa
y demostraron ser pacientes.)

Una noche en la casa embrujada,
la casa perdida en el tiempo,
y un viaje extraño cargado de ilusión
y por qué negarlo, algo de sufrimiento.

Llegamos al fin a la cima,
y la casa resultó que albergaba vida.
Así fue como conocimos a nuestro mentor y guía
William Bane, un caballero muy correcto
que nos contó algunos secretos
y nos explicó por qué todo tan antiguo parecía.

Grandes historias vivimos
y mundos extraños exploramos,
mas debido a la Gran Guerra
nuestros caminos se separaron.
Solo quedé,
ya sin amigos,
y crecí bien gracias a los vecinos.
Incluso puede usted comprobar en mis letras,
que aquél chiquillo corto de miras,
ahora puede escribir en rimas
y añadir a la carta dibujos
que los ricos usan para decorar sus viviendas.

El día que volvieron no me lo creía:
¡Mis amigos años ha,
a casa retornarían!

Y como una broma del destino
una noticia llegó,
y es que la Casa del Tiempo
una fuerte tormenta destruyó.

Nos pusimos en contacto de nuevo, raudos e impacientes,
y ya no por vernos frente a frente.
Nuestro pasado, nuestro secreto,
se borraba poco a poco
y con él, nuestros recuerdos.

Me apresuré a recoger a Gordi,
tan presumido como siempre,
ahora con corbatas coloridas de todos los tamaños y tallas
y una gran calva en la frente.
¡Aprisa, Gordi, nos esperan!
¡Empiezo a olvidar grandes momentos!
Al fin estuvo complacido y marchamos al encuentro.

Casi sin tiempo para saludos emotivos
de repente nos vimos
entre cenizas y maderos,
en nuestra Casa del Tiempo,
abandonada y quemada,
y como sintonía nuestros lamentos.

Nos marchamos, padre,
trémulos e insatisfechos,
y en la casona de Aeryn la noche pasamos
intentando soñar al respecto.
No ocurrió,
y a la mañana siguiente en camino nos pusimos,
de vuelta a los restos de aquella pesadilla,
mas el retorno a la montaña nos trajo una agradable sorpresa
pues la Casa del Tiempo se alzaba entre la niebla.

¡Qué extraño! ¡Qué embrujo!
¿Qué horrible pesadilla?
Pero nunca ha de negarse un regalo de la vida.

Antes de entrar en la casa
un árbol decrépito me asaltó
y la belleza de lo extraño
de un suspiro se esfumó.
El peligro danzaba en las sombras
y mi energía disminuyó notablemente
cuando las ramas de aquél árbol se deslizaron hacia mí.
Advertí,
a mis amigos de los hechos
y a pesar de nuestra atención
sufrimos ataques y escuchamos una voz.
Le juro, padre, que no se trata de un cuento,
nuestro amigo Tyler es un hombre lleno de talento,
mas dentro de la niebla tuvo una visión
pues su voz cambió a grave y sus mejillas
se apagaron tras el encuentro.

 

A bien tuvimos recordar,
gracias a Gordi,
que todo cuanto éramos debíamos apuntar
pues en el pasado aprendimos
que la Casa del Tiempo
era como un lienzo
buscando los personajes que cuadraran en la escena,
y una vez allí, se difumina todo cuanto eras
para completar el cuadro,
sin importar el tiempo del que vinieras.

Entramos,
no sin dificultades
y no sin miedo,
mas sí decididos a encontrar una explicación al respecto.
William no estaba, ni rastro había
y Aeryn, nuestra compañera y amiga,
encontró en la impaciencia
el final de su vida.
No quiero recordar, padre,
el momento de su muerte.
Sin embargo,
cuando recuperamos su cuerpo
allí que la honré con un beso,
cerrando sus párpados ya muertos.

No dio tiempo a reponerse
de tan funesta escena
cuando nuestro querido William regresó,
con voz grave y mano dura nos confrontó,
y tras nuestros ruegos y disculpas se reveló
tan turbia situación.

Padre, todo era un sueño.
Despertamos pues, en la casona de Aeryn.
y desde el tejado donde desperté
un trueno escuché
que provenía de la casa.
Cuando seguí al resto del grupo
nos encontramos con nuestros amigos en persecución,
y la dueña de la casa arma en mano,
con la firme intención
de al hijo del marino asesinar.
Gracias a Amanda y Mike,
Jimmy viviría un día más.

Y así es como Aeryn perdió la cabeza.
Su “yo” del mundo de los sueños estaba muerta,
y ella... ya no es ella.

¿Qué dice ahora, padre?
¿Qué excusa encuentra?
Le dije que Kingsport ocultaba algo,
y no soy el único que lo piensa.

¿Qué opina ahora de su hijo?
¿Cree que yo también he perdido la cabeza?
Le insto a comprobarlo,
reúna el valor que nunca tuvo,
y vuelva.

 

Enrolló la carta con cuidado, sin apretar demasiado para que los dibujos de insectos, árboles frutales, visiones fugaces, y la Casa del Tiempo intacta y su versión destruida, se deformaran lo menos posible en el viaje. A continuación introdujo el papel en la botella verde y ajustó el tapón añadiendo resina caliente para sellarlo del todo.

Con un movimiento de muñeca, tantas veces repetido, lanzó la botella al mar, y como siempre, esperó vigilante por si tenía que corregir la dirección en algún momento. Se quedó satisfecho cuando atravesó el punto conflictivo de las mareas rompiendo. Allí marchaba su carta, en el interior de la botella verde que flotaba apaciblemente.

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07/08/2016, 14:24
Aeryn
Sólo para el director

—¿Qué…? Oh, sí… Perdone doctor. Verá… Todo comenzó con aquel reto de El Moco. El Moco. Era un muchacho del pueblo. Él y su panda nos retaron a pasar una noche en la casa del acantilado. Fue en Kingsport. Recuerdo que papá me había enseñado a hacer fotos… —dice sonriendo con melancolía— …así que me llevé toda la parafernalia. Por el camino realicé muchos bocetos, quedaron muy bonitos… Había fotos de árboles curiosos, de bichos grandes… ¡Y recuerdo los frutos de los árboles! Uno de mis amigos se durmió por completo justo antes de que comenzáramos a escalar… No recuerdo los detalles, doctor, lo siento… Fue hace mucho tiempo. Recuerdo que mi amiga Amanda no estaba, estaba castigada en casa y no pudo venir aquel día, pero sí que vino los siguientes…

>>Recuerdo que llegamos arriba finalmente con mucho esfuerzo y viendo cosas muy curiosas… Desde allí, Kingsport era un diminuto puerto a lo lejos, en lontananza… Aquel lugar era mágico, era como si no hubiera pasado el tiempo por él y se hubiese quedado rezagado un siglo, relegado al olvido del tiempo. Así que saqué mis cosas y le hice otro dibujo. La casa era muy rara, porque tenía una puerta que daba al mismo acantilado, así que siempre teníamos que entrar por una ventana. Sí, al acantilado, eso he dicho… ¿Cree que me lo estoy inventando? ¡Por el amor de Dios, es la verdad!

>>Bien, veamos. Allí encontramos a un hombre que se hizo amigo nuestro y nos enseñó a viajar por los sueños. Eso he dicho, sí. ¿Quiere que continúe? Bien.  Pues déjeme hablar. Hicimos muchos viajes por esa Tierra maravillosa.

>>Desde aquel día subíamos a ver a nuestro amigo muchas veces y siempre viajábamos con él por ese mundo. Fuimos creciendo, estalló la guerra y estuvimos entonces un tiempo separados, cada uno en un sitio… Cuando la guerra terminó, me compré una casita allí, en Kingsport —recuerda con un deje de añoranza nostálgica—. Un día hubo una fuerte tormenta y la casa de la colina fue destruida. Ese día nos volvimos a reunir y se quedaron todos en mi casa a dormir. A la mañana siguiente, estaba otra vez en pie, milagrosamente. No entendíamos qué podría haber sucedido, así que volvimos a subir y, cuando llegamos arriba, no encontramos a nuestro amigo por ninguna parte. Tras cansarnos de esperar, decidimos buscarle, pero no sabíamos cómo, así que yo decidí saltar por la puerta. Sí, por la puerta del acantilado, eso he dicho. Por allí era por donde salíamos siempre con él a esos Mundos lejanos. Solo que nunca lo habíamos hecho solos. Uno de mis amigos, Jimmy, hizo el nudo de la cuerda con la que me sujetarían. Recuerdo… —en estos momentos su rostro se vuelve serio, más de lo normal y su frente se contrae en una mueca de sufrimiento— …recuerdo que hizo mal el nudo… Y al dar un paso salí disparada… Caí hacia delante. Trataron de subirme pero el nudo que había hecho Jimmy era corredizo… Eso no podía estar más que hecho adrede… Me ahogué… Me ahogó… —en su rostro ahora sólo se ve ira, cuando levanta la mirada y la fija con ojos llameantes en el doctor— El muy cabrón me mató.

>>¿Cómo? Sí, sigo aquí, ya lo sé… No estoy loca, ¿vale? Sé que estoy aquí hablando con usted… Pero ya no puedo volver allí. Lo he intentado y nunca he podido volver. ¿Entiende lo que es eso? ¿¡Lo entiende!? ¡¡Ya no podré volver jamás…!! —entonces se quiebra y el llanto comienza a correr por sus mejillas, prófugas lágrimas de una cárcel de eterna vigilia.

—¿…cuándo salga de aquí? —su rostro se anima de nuevo al escuchar esas palabras— Oh, sí, ¡claro que lo sé! —sonríe abiertamente y dice como si nada— Voy a matar a Jimmy. Así que dígame, doctor, ¿cuál es la nota de  mi evaluación?

Esa noche suena la alarma en el hospital psiquiátrico de Boston. Los celadores corren por los pasillos buscando a quien ha dado la alerta. Cuando lo encuentran, la mujer, a través del pequeño ventanuco de su puerta, señala asustada a la celda de enfrente. Los celadores se asoman y, a través del pequeño cristal cuadrado de la puerta del otro lado pueden ver lo que ha asustado tanto a la pobre enferma: en la habitación frente a ella, una mujer pelirroja cuelga desnuda del techo de la sala acolchada, su cuerpo meciéndose levemente. Ha usado sus uñas y sus dientes para rasgar la pared, haciéndose sangre en las manos, hasta que ha conseguido escalar hasta el techo. Después ha rasgado también el acolchado del techo hasta que ha llegado a las vigas internas y, una vez allí, ha usado su propia ropa para hacer un lazo que se ha puesto ella misma al cuello, anudado con un nudo corredizo que jamás olvidaría cómo hacer…

Notas de juego

Máster, lo pongo así? O quito el final? Quieres que Aeryn siga viva de momento?

Guardián: mantén todavía sin resolver el desenlace. Conserva el texto, claro. Haz, si quieres, un texto con lo que pienses que los demás deben conocer (te habrán visitado, seguramente, en tu encierro, se habrán informado con el doctor... ), y no lo lleves hasta el final. Deja este texto tal cual, solo para el director. Vamos viendo cómo se desarrollan las cosas on rol.