-No creo que los otros sean supervivientes del accidente. Esto era un avión comercial no llevábamos armas. Por lo que esos otros tienen que ser otra gente. Estamos en medio de la nada…tal vez sea una empresa privada que aquí hace cualquier cosa prohibida en otra parte no lo se.
Si era una empresa privada que investigara cosas ilegales estábamos bien jodidos.
-En todo caso nuestra mejor baza pasa por esperar a que Sayid arregle la radio y podamos pedir ayuda. Sobrevivimos a esa mujer de milagro. Y por lo que dio a entender los otros eran peligrosos y secuestraban gente. A mi eso no me suena a supervivientes de avión. También puede ser que sea imaginaciones y alucinaciones y ella naufragara en un barco .
Me quede pensando un momento.
Explorar la isla es peligroso ahora mismo y necesitamos víveres , no se cuanto tardarían en encontrarnos si Sayid arregla la radio tampoco sabemos exactamente donde estamos salvo que nos desviamos bastante del rumbo.
Con la ayuda de Boone, Claire y Gabriel, el censo de supervivientes no les llevó demasiado. Andreas necesitaba mantener la mente activa evitando ciertos pensamientos que sin embargo era incapaz reprimir: la sensación de que cada paso que había dado en los últimos tiempos había sido incitado, guiado de alguna manera para que terminara justo allí, donde fuera que estuvieran. El avión desviándose miles de kilómetros, partiéndose en el aire... ¿Qué sentido tenía esto último? ¿Era el precio a pagar por entrar donde no se debía entrar? Su mente rechazó esta idea, temeroso de caer en la paranoia o las locuras que pudieran compartir su abuelo, el padre de Renate Völz y todos los locos e hijos de puta que creían que las metas de uno pueden conseguirse a cualquier precio, que el fin justifica los medios, porque los medios siempre son los demás.
Estuvo callado, limitándose a preguntar y anotar nombres, recorriendo la playa en aquel segundo atardecer con el miedo a que la oscuridad trajera de nuevo rugidos y árboles arrancados, inquieto por si aquella cosa, fuera lo que fuera, decidía adentrarse en el campamento y arrasar con todo, ¿dónde podrían esconderse entonces?
Y así estuvo, muy callado, también cuando escuchó a Mackenson explicar el plan de que habían hablado al que simplemente asintió, hasta que oyó las noticias de Harper. La otra mujer, la morena de ojos claros estaba muy callada y según decían Iker había desaparecido. Pero ¿cómo?
—Si tuvieran a Iker más motivo para ir a buscarlos, sean quienes sean —propuso—. Y no tienen por qué ser más peligrosos que esa mujer que casi os mata. Ella debió ser quien puso la trampa y quien mató al hombre que vimos muerto a la entrada de la cueva donde está la poza de agua.
»Si hay alguien aquí, alguien más en la isla, tendrán medios para viajar, tendrán formas de comunicarse con el exterior. Si la radio de Sayid no funciona, ellos serán nuestra mejor baza, si es que existen. Lo que sí sabemos es que hay otras personas más allá, Miranda y Mackenson han visto el humo de una fogata. Podrían ser supervivientes o gente que vive aquí, pero en todo caso, iré con Mackenson a buscarlos. Saldremos al amanecer e iremos bordeando la isla pegados a la costa, adentrarse demasiado en la selva es peligroso si hay... osos y trampas y... esa cosa. Nos llevaremos provisiones. El señor Locke, Fayette y Rose saben dónde está la cueva y dónde hay frutales, podréis ir a por muchas más. Pero si decidís ir a refugiaros a las cuevas, estaría bien turnarse para mantener el fuego encendido aquí en la playa por si algún barco o avión nos puede avistar.
Ninguno de los supervivientes allí presentes se llamaba Juliette. Si ella sabía algo del diario que había hallado en la cueva, si había sobrevivido al accidente, necesitaba encontrar a esa mujer.
Edito: añadido el último párrafo.
- Ya te dije - Sawyer ladeó la cabeza, dejando caer su melena a un lado y mirando a la bailarina con deseo. - Eres mi persona favorita en esta isla. Eres demasiado buena... incluso para ese tío.
Abrió una nevera portátil y sacó dos cervezas de lata, entregándole una a Sophia.
- En ese caso, deberás preocparte porque no me pase nada; y que tu novio no me joda porque desee a su mujer.
Sawyer brindó con la lata.
- ¿noticias? Supongo que no. Alúmbrame. Han encontrado la radio. No, no... han encontrado supervivientes. No, han encontrado un barco.
Sophia sonrió encantada. Adoraba los halagos tanto como que la consintieran, y ahora mismo Sawyer hacía un excelente trabajo con ambas cosas. Hasta donde sabían, las cervezas que guardaba el rubio podían ser las últimas que vieran hasta que los rescataran.
—No te preocupes por mi esposo, no le tocaría un pelo a un amigo mío.
No porque le importara el amigo en cuestión, o siquiera porque le agradara, sino porque James sería incapaz de hacer nada que la entristeciera.
Divertida, negó con la cabeza a cada una de sus adivinanzas.
—Un oso polar, que intentó comerlos. Y gente, pero no supervivientes.
Abrió la cerveza y le dio un trago.
—¿Y sabías también que tenemos a una asesina y un agente del gobierno entre nosotros?
¿Valía de más la información si se la guardaba? Seguro. ¿Le apetecía? Ni un poco. Joder, es que ya debería estar de vacaciones. De hecho...
Se puso de pie y se quitó el pesado abrigo, que ya empezaba a darle calor, y volvió a sentarse.
—Resulta, además, que estamos a miles de kilómetros de nuestra ruta, así que ya podemos esperar sentados a que llegue rescate. Y algo gigante se comió al piloto, y luego secuestro a Iker... que creo que era el querubín rubito ese, ¿no? Cómo no, tres héroes fueron a rescatarlo. Y a saber dónde están esos ahora.
La invitación a un posible suicidio estaba ahí, y se la había dejado a Miranda para que sopesase si quería unirse a su causa o seguir esperando a que Sayid obrase un milagro de navidad haciendo funcionar la transmisión. Piénsalo bien Miranda. Ojos azules, Maggie.
Escuchó lo que dijo la chica joven (Rose) y asintió. -You better here. - dijo a modo de consejo intentando como en la otra ocasión que los grupos se separaron, que la chica entrada en carnes no les ralentizase, pero esta vez ya no era solo que pudiera hacerles ir más lento, no, es que se iba a jugar la vida tontamente si se iba con ellos. Mejor quédate donde estás.
MK parecía muy obcecado en moverse, asintió fuertemente a todo que sí, mientras Andreas hablaba, no captando la mitad de cosas que decía, y sin embargo quedándose con la principal, que él se apuntaba al plan de bordear la isla con la balsa.