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Ocaso

Capítulo II: Libertad y muerte

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30/07/2016, 01:11
Elisa Requena

Su sombra dijo que le iban a violar. Elisa no creía que fuera a pasar tal cosa, aunque la verdad ahora no sabía si ese acto le dolería tanto como aquello. Aunque era un dolor que jamás había experimentado, no era exactamente físico, ni emocional, trascendía esos campos pero no por ello era mejor. Quizá lo contrario. No pudo ahogar un fuerte grito, por mucho que lo intentara.

Solo esperaba que aquel acto cruel contra ella tuviera alguna recompensa, y es que la voz de sus adentros sí que se merecía aquello y más. ¿Conseguiría su propósito o sufriría solo para alegrar a un hombre tan misterioso como corpulento? La idea de acallar a su sombra por una semana era tentadora, aunque la de someterse a ese proceso a menudo no es que le entusiasmara demasiado. Elisa aún no comprendía por qué aquellos tipos se preocupaban tanto por aquella voz. Cierto es que era molesta, pero a veces ella pensaba que solo sería peligrosa si le hiciera caso. ¿No se fiaban de ella o realmente esa sombra era capaz de manejarla de alguna forma aparte de atormentar su mente?

- Tiradas (2)

Motivo: Fuerza de voluntad

Tirada: 5d10

Dificultad: 6+

Resultado: 14 (Exito)

Motivo: Fuerza de voluntad

Tirada: 5d10

Dificultad: 6+

Resultado: 10, 9, 6, 3, 2 (Suma: 30)

Exitos: 3

Notas de juego

No recuerdo si las tiradas son siempre en abierto, en secreto o solo ocultas cuando lo especifiques tú, así que las hago abiertas y si no valen, pues eso (aunque me han salido muy buenas, creo xDDDDD).

P.D: ¿Los puntos de corpus me los quito yo o lo haces tú?

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03/08/2016, 00:32
Connor Gordon

Tragué saliva o, más bien, lo intenté, olvidando hasta cierto punto dónde y en qué estado me encontraba, provocando que un agudo silbido de protesta escapara por mi cuello al ver la jeringuilla que el Castigador enarbolaba casi como un arma. Técnicamente, no tendría por qué ser peor que una extracción de sangre, pero al ver como le levantaba la camiseta y apuntaba a su pecho, aparté le mirada y reforcé involuntariamente la presión en los brazos de la chica temiéndome una reacción visceral de la que, desde luego, no podría culparla.

Una vez terminada la operación, solté a Elisa y, sintiéndome un tanto culpable, le pregunté -¿Qué tal te encuentras?- Belford, por otro lado, parecía encontrarse muy satisfecho con el trabajo realizado, pero yo no alcanzaba a comprender en qué se basaba para decirlo. El líquido negro que había pasado por la aguja resultaba muy ominoso, y no pude evitar alzar la voz para inquirir con una cierta incomodidad -¿Esa cosa es la Sombra? ¿O solo su... Angustia?

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07/08/2016, 19:01
Narración

La solidez de Elisa parece verse afectada, su corpus parpadea un poco, dejando ver pequeñas porciones traslúcidas y ella misma parece bastante incómoda. Belford retira la aguja con rapidez y la observa durante unos instantes antes de girar su cabeza para darle a entender a Connor que le observa a él.

-Ni siquiera el mejor Perdonador puede sacar a la Sombra de alguien. Esto es sólo la angustia de la Sombra de Elisa- dice mientras baja la mirada, y con una mano, comienza a hacer girar una pequeña argolla metálica en la punta de la lámpara negra en el suelo. -Esperaba algo más. Quizás sobrestimé el poder de vuestras sombras- dice mientras retira un pequeño tapón metálico, e introduce la punta de la aguja en medio del líquido espeso dentro del contenedor. Presiona lentamente el pistón, desocupando el negruzco líquido dentro de la lámpara.

-Esto debería facilitar las cosas- comenta cuando termina, volviendo a cerrar y dedicándose meticulosamente a guardar los diferentes elementos que había extraído para la operación.

Casi al mismo tiempo, Lucy y Wallace aparecen por la puerta con varias piezas de armadura que depositan sobre uno de los muebles cubiertos con sábanas. Entre las piezas se cuentan un par idéntico de piezas: pecheras, cascos, pequeñas rodelas metálicas, un par de botas reforzadas y hombreras. Todas las piezas parecen gastadas y el metal de las mismas parece ser bastante irregular, como si hubiesen sido fabricadas con diferentes materiales. Lucy lleva dos cinturones cruzados del hombre a la cintura, de la que cuelgan dos pequeñas espadas.

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07/08/2016, 19:11
Wallace

-Muy bien, si habéis terminado, poneos los uniformes- ordena Wallace con un pequeño indicio de autoridad. -Rose, adelántate. Necesitamos que nuestro hombre en la ciudadela vea el mensaje cuando Connor y Elisa vayan de camino.- dice, y casi como un resorte, la chica de la chupa de cuero asiente y sale rápidamente por la puerta que lleva hacia la planta baja.

-Vais a tener que comportaros como guardias. Es una lástima que no los hayáis visto mucho...- dice Wallace encarándoos de nuevo. -Pero es una cuestión de comportaros como si tuvieseis autoridad sobre todo aquel que no lleve vuestros uniformes.- explica rápidamente.

Notas de juego

Para ajustaros la armadura bien, necesitáis una tirada de Destreza+Academicismo a dif 7 (conocimientos de historia). Si no tenéis Academicismo, haced una tirada oculta de Destreza a dif 8. Si falláis o pifiáis, podría ser que vuestra armadura quede mal, o que no os... "dificulte" las cosas.

Podéis pedir ayuda... claro.

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20/12/2016, 20:48
Connor Gordon

-¿Que sobreestimó el poder de nuestras sombras?- Pensé, más confundido que antes de que contestara. -Eso es bueno... ¿verdad?

Afortunadamente, la llegada de los otros dos revolucionarios cargados con esas extrañas piezas de metal nos llevó a dirigir nuestra atención a temas menos desagradables. Si no fuera por su aspecto ajado e irregular (y translucido, aunque ese era otro tema), estaba seguro de que más de un historiador habría dado un riñón por echarle mano a cualquiera de esas armaduras. Aunque era consciente de lo que nos estábamos jugando, lo cierto es que una parte de mí casi disfrutó con la idea de ir a ceñirse al cinto una de aquellas espadas.

-Supongo que tampoco es probable que nadie nos pida explicaciones si vamos así vestidos, ¿no?- Pregunté a Wallace, mientras trataba de recordar las imágenes de soldados que había visto en los manuales del instituto. Afortunadamente, esa época tampoco quedaba tan lejos de mí como podría. -Los que vimos tampoco parecían demasiado habladores.

Una vez que me las apañé para colocarme todas las partes en el lugar que les correspondía (o eso quería creer), me volví hacia mi compañera. Todavía estaba un poco preocupado por ver cómo había titilado como si fuera a desaparecer. -¿Necesitas ayuda?

- Tiradas (1)

Motivo: Armadura

Tirada: 5d10

Dificultad: 7+

Resultado: 10, 4, 1, 1, 6 (Suma: 22)

Exitos: 1

Notas de juego

Bueno, pues aquí volvemos a la carga =)

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24/12/2016, 08:44
Elisa Requena

No sentía su sombra, pero igualmente había veces que no la oía, así que tampoco estaba del todo segura de que hubiera funcionado. Pero sí estaba segura del dolor, aquello la hacía sentirse extraña. Y aún encima decían luego que no parecía para tanto, que igual habían exagerado un poco con su estado. Cuando el daño ya estaba hecho.

Pero Elisa dejó de pensar en eso y se centró. Si quería libertad, si quería volver a buscar a su amada necesitaba antes hacer esa misión. Se sentía como pez fuera del agua haciendo de soldado de un mundo del que sabía poco para liberar a otros como ella. Pero decidió esforzarse.

-Sí, creo que quizá necesite algo de ayuda- le dijo a Connor o a cualquiera de los otros hombres. Si empezaba así de poco segura de sí misma sospecharían de ella una vez infiltrada, pero era mejor tener la armadura bien puesta. Ya tendría tiempo para actuar luego.

- Tiradas (2)

Motivo: Armadura

Tirada: 5d10

Dificultad: 7+

Resultado: 30 (Exito)

Motivo: Armadura

Tirada: 5d10

Dificultad: 7+

Resultado: 6, 10, 6, 2, 2 (Suma: 26)

Exitos: 1

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16/01/2017, 18:05
Narración

Las piezas de la armadura os toman varios minutos. Haciendo memoria y usando la lógica, sois capaces de deducir como ajustar la mayoría de las piezas, mientras vuestros nuevos compañeros de causa os miran con seriedad, evaluándoos silenciosamente mientras esperan a que acabéis con los ajustes. Cuando estáis listos, podéis percibir que la armadura tiene cierto peso, restringe algunos de vuestros movimientos y vibra con cierta facilidad, emitiendo sonidos metálicos agudos y sobrecogedores, como si apenas perceptibles corrientes de aire escaparan del frío metal del que están forjadas. 

Es Lucy la primera en hablar nuevamente. Mientras os ajustáis los cinturones con las dos espadas de tamaño mediano. Sus hojas son negras e irregulares, pero hechas del mismo extraño metal. Son más pesadas de lo que parecen y difíciles de maniobrar en conjunto con el peso que lleváis encima. -Esto será vuestra única defensa. Están hechas de acero de almas. No son las más efectivas, pero os darán suficiente tiempo si lanzáis uno o dos tajos con precisión. Pero si encontráis problemas, casi que es preferible que tratéis de huir- añade con una seriedad solemne.

Luego es Wallace quien os habla. -La marca a la altura del hombro de vuestra armadura- dice mientras os señala un símbolo tallado en el metal con forma de una espada alargada hacia arriba en forma de flecha, con dos puntos rodeando a la empuñadura. -Es la marca de la Legión Siniestra. Allí son reclutados todos los wraiths que mueren en circunstancias violentas. Por lo general hacen parte de los destacamentos numerosos que patrullan las calles principales... así que podría verse sospechoso cuando intentéis pasaros por guardias. Permaneced juntos y recordad que todas las patrullas tienen al menos dos hombres. Tened cuidado con vuestros supuestos superiores, si os topáis con algunos. Y recordad que si descubren vuestra identidad... os llevarán a las forjas para acabar con vosotros y hacer más armaduras como las que lleváis puestas- comenta sin rodeos el líder de los Renegados.

-Nuestro infiltrado tratará de guiaros lo mejor posible sin exponerse a sí mismo. Liberad a los prisioneros y salid de allí cuanto antes. Vuestro tiempo es limitado- recuerda secamente. -¿Preguntas?

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21/01/2017, 20:35
Connor Gordon

Cuando aferré la espada no pude por menos que volver a preguntarme si acaso estaba realmente muerto y no únicamente dormido y envuelto en la más perturbadora de las pesadillas. El arma parecía dolorosamente real: sólida y pesada a pesar de pertenecer al mundo de ultratumba. Nada más empuñarla se despejó toda mi desconfianza acerca de si realmente podíamos sufrir daño en ese estado: decididamente, eso tenía pinta de cortar. Aun así, no podía por menos que coincidir con Lucy acerca de la importancia de la retirada; sinceramente, no me veía a mí mismo enfrentándome en ningún duelo y saliendo indemne con toda esa carga encima. Los caballeros de las películas eran un mal reflejo de lo que debió ser verdaderamente pelear en la Edad Media.

Al mismo tiempo, tenía la sensación de que debía aprovechar ahora para resolver todas aquellas dudas que me pasaban por la cabeza, pero lo cierto era que tenía la mente en blanco. Había tantas lagunas en ese plan y en nuestra función que no era capaz siquiera de saber por dónde empezar. Finalmente, carraspeé un momento, antes de resumir -Entiendo entonces que debemos reunirnos con el contacto, hacernos pasar por miembros de la Legión Siniestra actuando como si tuviéramos autoridad y evitando a los líderes, permanecer juntos para no llamar la atención, encontrar donde están encerrados los prisioneros, liberarlos, y volver lo más rápido posible.- Dicho así sonaba aún más absurdo que hacía unos instantes -Bien... eh... sí, supongo que está todo claro, dadas las circunstancias, al menos. Supongo que, después de todo, una vez allí vamos a tener que improvisar de todas formas.

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23/01/2017, 17:11
Elisa Requena

No le gustaba el plan. Muchas lagunas. Ellos eran nuevos, sería fácil ver que no sabían nada sobre el funcionamiento de la Legión. Y, obviando un infiltrado que estaría más preocupado por no delatarse que la seguridad de ellos, estaban solos. Lo hacía solo para poder volver a su búsqueda. Se arriesgaría lo que fuera por eso. Pero, ¡dudas? No tenía dudas. Sabía ya de antemano que no todo saldría bien.

-Supongo que será el infiltrado quien sabe donde están detenidos y cual es la mejor forma de acercarse a ellos. Así que supongo que mejor será hacerle a él las preguntas.

Ellos les vendían a los lobos, ¿qué iban a saber ellos si no arriesgaban su vida en esa misión?

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23/01/2017, 17:22
Wallace

-Tenéis el factor sorpresa de vuestro lado. Y no es inusual que legionarios estén movilizando prisioneros dentro de la misma ciudadela. Siempre que mantengáis vuestro disfraz estaréis relativamente a salvo.- explica Wallace. Os mira durante unos instantes, pensativo, antes de volver a hablar. -No es la situación ideal, pero es lo mejor que podemos hacer en tan poco tiempo. Cuando salgáis, regaremos la voz para distraer la atención del grueso de otras patrullas, eso debería quitaros algo de presión encima.- responde mientras pone una mano en el hombro de Connor.

-Sois parte de nosotros. Haremos lo posible para ayudaros si las cosas salen mal.- añade finalmente. Angus y Lucy asienten de inmediato. Sólo es Belford quien da un paso y vuelve a hablar.

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23/01/2017, 17:26
Belford

-Si os capturan- dice con su voz cavernosa y profunda -intentarán torturar a vuestras sombras para chivarnos. Una vez paséis por allí, vuestros secretos no estarán a salvo a partir de ese punto y no les seréis más de utilidad. Usad la cabeza si es necesario para evitar llegar a ese punto...- añade con un tono que podría parecer amistoso si su intimidante apariencia no lo le diera ese aspecto alienígena y ajeno.

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23/01/2017, 17:30
Wallace

-Salid por atrás, y caminad hacia la glorieta de Market Street y Cockburn Street. El callejon de Warriston es donde debéis encontrar a nuestro hombre. Procurad no llamar la atención, las calles del casco antiguo siempre están llenas de vivos y muertos.- explica Wallace.

-Beannachd Dia dhuit- dice Angus rompiendo el silencio desde el rincón con gesto adusto y Wallace sonríe y asiente.

-Es una bendición en gaélico. Que la fortuna os acompañe, compañeros- añade el hombre y os ofrece a los dos un apretón de manos antes de esperar vuestra partida.

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04/02/2017, 18:06
Connor Gordon

La presión de la mano en mi hombro, a pesar de pertenecer a un muerto, me resultó extrañamente reconfortante. Podía comprender por qué Wallace era el líder de ese pequeño grupo de conspiradores... aunque claro, sus frases de apoyo habrían quedado mucho mejor si nuestro compañero de la máscara se hubiera ahorrado la parte de la tortura. Decididamente, eso no era un juego y tal vez estuviéramos metiéndonos voluntariamente en la boca del lobo... pero precisamente por ello, no podía dejar que otros pagaran el precio por algo de lo que yo era el responsable. Simplemente no estaba en mi naturaleza. Además, tal vez podrían rescatar también a sus otros dos compañeros que se habían quedado atrás: no había pensado mucho en ellos hasta el momento pero, siendo ignorantes como Elisa y él mismo, quién sabía qué podrían haber hecho con ellos. Después de todo, él se había librado prácticamente por casualidad.

-Gracias- Respondí, finalmente, ante la bendición. Nunca había sido precisamente un tipo religioso pero, después de todo, la intención es lo que cuenta. Y sabía que eso se había dicho con la mejor de las intenciones. -Haremos lo que podamos... No, eso no es suficiente. Lo conseguiremos.- Indiqué, con una seguridad que estaba lejos de sentir, mientras le devolvía el apretón a Wallace. Pero, por la cuenta que nos traía, no podíamos permitirnos fallar.

No las tenía todas conmigo con muchas de las cosas de ese mundo, pero ese pequeño grupo de revolucionarios se había ganado mis simpatías. Hasta Belford, a su peculiar manera. Por lo menos, estaba seguro de que estaban dispuestos a arriesgarse por aquello en lo que creían, y eso era más de lo que había visto hacer a muchos en vida.

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04/02/2017, 22:39
Elisa Requena

A ella todo el plan seguía sin gustarle. No conocían casi nada sobre ese mundo y la Legión. Debían estar desesperados para mandar a unos novatos a una misión en territorio enemigo. O eso, o les importaban bien poco sus vidas. Como fuera, se había comprometido a llevarla a cabo, y lo haría lo mejor que pudiera. Claro que aquello de la tortura no le agradó para nada.

-Bien, allá vamos, nos vemos- dijo como despedida habitual, pero sin estar convencida de que fuera así. Puede que no volvieran a verse más.

Por muchas bendiciones gaélicas que tuvieran consigo. Les habían dicho que si algo salía mal no duraran en correr o huir. Pero, ¿se podría huir de una fortaleza enemiga? Elisa lo dudaba. Pero sabía que cuanto más lo pensara, más le costaría hacerlo. Así que intentó darse prisa y hacer lo que les habían dicho. 

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05/02/2017, 17:20
Narración

Os deslizáis hacia la salida de aquel bar, mientras la mirada de los que ahora son vuestros compañeros os siguen. Cuando descendéis las escaleras, todo queda atrás y sólo el ruido de las armaduras y de vuestros pensamientos sobresale en medio de los murmullos de mortales y la ausencia de todas las señales vitales que no están presentes en vuestros cuerpos. 

Por delante sólo queda la gran incógnita de la misión. Cada instante era vital, pero las perspectivas de éxito eran algo difíciles de considerar. ¿Lograréis infiltraros? ¿Podréis encontrar a los prisioneros? ¿Podréis sacarlos sin despertar demasiadas sospechas? Sólo contáis con aquel gladius negruzco y la palabra de los demás Renegados de que intentarían daros soporte de alguna manera.

-Eh, Connor, Elisa- dice la voz de Lucy desde arriba de las escaleras. -Algo más. Nuestro contacto... cuando os encuentre, insinuará algo que sólo vosotros sabéis. Respondedle en tono ofensivo recordándole que su abuelo fue forjado. Ya sabéis como funcionan nuestras contraseñas- dice la chica y trata de sonreír para daros ánimo, pero en sus ojos también existe incertidumbre. -Buena suerte- añade y os observa continuar escaleras abajo.

Afuera, la negra tormenta ruge en el cielo oscurecido, mientras queda por delante el camino hacia el punto de encuentro... y hacia el inicio de vuestra misión.

Notas de juego

Fin del capítulo II