Partida Rol por web

Otosan Uchi

El Futuro Presente

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02/06/2010, 12:33
Director

La shugenja parece de repente contrariada con la afirmación de su yojimbo pero en cuestión de un segundo cambia la cara.
Pensáis que se ha dado cuenta de algo, sin embargo hay algo más.

Detrás de ella una escultura de piedra, sin forma definida o simbología aparente, con una textura gris, que sin embargo hace remarcar la luz que proviene de cada punto del templo. Esta piedra hace de telón a algo que os seca el alma. La joven se queda inmóvil, paralizada con una mueca de horror en su cara. Se queda quieta, fija su mirada en un punto distante, que esta mas allá de lo que cualquier ser humano podría vislumbrar, y podéis intuir, podéis saber ambos, sin conocimientos de magia, que su mente esta mas allá de donde os encontráis, que no esta ahí con vosotros.

De repente, su cuerpo empieza a temblar cada vez más rápidamente. Solo pensáis en ayudarla en lo que quiera que este pesando y los dos os acercáis unos pasos para ayudarla cuando algo más extraño aun sucede y os deja clavados al suelo del templo.

Sus ojos, sus bonitos ojos de color avellana se tornan brillantes con la rapidez de un latido de corazón, amarillos, o dorados,  despiden una luz propia que no habíais visto jamás en vuestras vidas, bella y aterradora a partes iguales. Una luz que os ciega durante unos segundos. En vuestro cerebro veis algo. Algo parecido a la iluminación, algo que no debería de ser visto jamás por personas normales.

Veis el interior de una cueva, llena de seres, amorfos, babeantes, parecidos a reptiles. Miles de ellos en una cueva y veis. Ese flash, tan pronto llega, se va. Y recuperáis la vista.

La jovencísima Isawa esta tumbada en el suelo, aun cada poco la sobreviene un temblor. Pero esta inconsciente, desmayada quizás.
Os miráis durante un segundo sin saber bien que decir. Que pensar.El  aire a vuestro alrededor vuelve a ser limpio. La respiración de la joven se calma y el brillo de aquel día explendido os devuelve otra vez a la realidad.

 

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06/06/2010, 23:04
Shiba Nashiko

Otra vez esa visión. Otra vez con ese miedo de mis pesadillas recorriéndome la espalda y que ahora también había afectado a la joven Isawa. El Makoto-sama tenía razón en su consejo, pero el destino me había alcanzado demasiado deprisa y se había cobrado a la shugenja por el camino.

- ¡Ochiai-sama!

Grito mientras intento incorporarla, mas la chica no responde, aumentando mi preocupación por ella y haciendome buscar culpables a su estado. Por desgracia, el Doji es el más cercano y mis ojos amenazantes se posan rapidamente en él.

- Alejaos de Ochiai-sama.

El tono frío que utlizo advierte que no le permitiré continuar tan cerca la fenix y que para mí es el principal culpable de su actual estado. Además, de no estar en el templo de Amateratsu y tener que sujetar a la joven, podría asegurar que mi katana ya le hubiera atravesado el corazón como si su sola presencia fuera la justificación necesaria para hacerlo.
Pero la salud de Ochiai era lo principal y el tiempo de castigar al grulla debería esperar a saber algo más del asunto o que no hiciera caso a mi advertencia.

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07/06/2010, 00:22
Doji Yoshi

Una extraña visión me sacude, una visión terrorifica que solo dura unos instantes. Antes de que me reponga la Isawa se desploma y su yojimbo se apresura a ayudarla amenazandome como si yo fuera el responsable, no es momento de discutir, y ni siquiera se si quiero estar allí.

Iré a buscar ayuda, tu cuida de ella... Digo tratando de hacer que mi voz parezca sosegada. Me doy la vuelta y me alejo en busca del encargado del templo, sin duda él sabrá más de lo que acaba de ocurrir que yo o la yojimbo.

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07/06/2010, 11:08
Shiba Nashiko

Persigo con la mirada a Yoshi mientras va en busca de ayuda. Casi deseo que el sea el culpable de todo esto para así poder castigar a alguien, pero la luz en los ojos de Ochiai, el lugar y las sensaciones despertadas al contemplarla me obligan a preguntarme quién estaba dentro de la shugenja.

- ¿Ochiai-sama?

Vuelvo a preguntar sin que la fenix reaccione y aumentando mis preguntas. Quizás el Maestro del Vacío pudiera hacer algo, o algún henshin podría explicarnos un poco de lo que había pasado, pero ambas opciones pronto resultaban inviables y sólo un nombre aparece en mi cabeza como explicación a lo vivido.
Me inclino sobre ella para poder susurrarlo a su oído, con bastante miedo de que esa posibilidad estuviera ocurriendo en realidad y me esfuerzo por pronunciarlo con el mayor respeto del mundo.

- ¿Amateratsu?

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08/06/2010, 18:57
Director

La situación os altera irremediablemente. Os procura ira o miedo a partes iguales, y os deja con un sabor de boca amargo.

El grulla consigue encontrar a un hombre que trabaja en el templo, que accede a ayudar en todo lo que pueda. Ya de vuelta ven como la yojimbo de la joven Isawa se pega a su cabeza intentando oír algo de sus labios, como si esta aun pudiera hablar.

La joven cuando la examina el monje parece reposar en un estado de sopor. Como si durmiera, aunque no responde a estímulos externos. Después de un poco, decide que su diagnostico pasa por un sueño inducido, o un coma quizás. Aunque asegura que tampoco es un experto en el tema.

Decide que se marchara corriendo para pedir un transporte que la lleve a su domicilio.
Una vez más os quedáis solos con el silencio, y esta vez unas grandes dudas en vuestra mente, y en vuestras bocas.

Sin embargo tenéis otro problema acuciante. Las gentes, las pocas que estaban deambulando por la zona del templo, han escuchado algo, y se acercan curiosos para ver qué es lo que ocurre.

Tendréis que lidiar con ellos para que la imagen de la joven shugenja no se vea afectada.

Notas de juego

Teneis un turno para decir lo que querais, y para el siguiente la gente empezara a llegar a donde estais.

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08/06/2010, 19:02
Isawa Ochiai

Tu mente palpita con las palabras que acabas de escuchar.
Ochiai abrió levemente los ojos, brillantes como soles, y dijo unas palabras en silencio, palabras que resuenan una y otra vez mientras el monje la examina.

No te atreves a mirar siquiera al grulla, intentando entender que es lo que escuchaste y quien te lo dijo.

Cuando el partió a buscar ayuda, te acercaste para preguntar. Ante el nombre de la diosa sol, Ochiai, o lo que hubiera en ella, abrió lentamente los ojos y te susurro con voz queda.

Debes detener la invasión, y el será tu ayuda. Juntos podréis pararlo todo.

Luego lentamente sus ojos perdieron aquel brillo hasta ser solo un brillo opaco en el fondo del ojo. Para finalmente cerrarlo.
Ahora parece que está dormida, respira con normalidad, e incluso quieres pensar que sonríe de felicidad. Sin embargo la visión de aquel lugar te amedrenta.

Y las palabras pronunciadas te vuelven loca. Como iba aquel hombre, aquel embustero a ayudarte a ti en nada. Como.

Tus preguntas se quedan en un segundo plano, cuando notas que gente se aproxima. Sabes por tu entrenamiento que aquello no es bueno. Te han enseñado a proteger a tus objetivos de todo mal. Y que hablen de ella en aquella ciudad, aunque solo sea para decir que se desmayo, sería un problema.

Para ella, para su padre, y podía incluso ser un problema para su enlace. Que te gustara o no el hombre que habían buscado para ella, estaba claro que era lo que habían decidido para la joven, y así debía de ser.

Tenías muchas cosas en mente, pero tenias que pensar rápido.

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08/06/2010, 19:09
Director

Miras desconsolado a aquella mujer. La que debía ser tu esposa. Hay algo raro en todo aquello. Que era lo que estaba sucediendo era algo que aun no podías entender. Qué clase de broma era aquella.

Sin embargo, mientras el monje intentaba reanimarla tomabas consciencia de que no se trataba de una broma, ni siquiera de una del destino. Allí pasaba algo, algo importante.

El silencio de la Yojimbo de tu prometida te decía en lo más profundo de tu ser, que sabía algo, que había visto algo, quizás las mismas imágenes de locura que habías visto tu, durante apenas unos segundos.

El hombre iba a buscar transporte. Aquello te ayudaba a pensar, cosas productivas, cosas que pudieras hacer ahora.
Sin embargo aquella afirmación te devolvió a la realidad.

Sabias que si hablaban de que ella estaba enferma, o que tú la habías agredido, tu reputación caería antes incluso de que llegaras a tocar en la puerta del emperador.
No, no podías jugártela así. Tenias que esconder aquella escena. Arreglarlo todo, y luego ver que opciones tenias. Que podías hacer para convertir aquello en un éxito.

Un éxito. Pensabas en un éxito mientras tu prometida estaba tirada en el suelo. Tu mente daba vueltas, y otra vez estabas pensando en aquella visión. Tenías que hacer o decir algo. Tenias que reaccionar de verdad.

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08/06/2010, 22:11
Doji Yoshi

La situación como las visiones es demasiado extraña, pero tiene un peligroso potencial, unos rumores de una extraña enfermedad o de algún desafortunado incidente podían hundir su reputación y la mía. Miro hacia la yojimbo tratando de dilucidar que es lo que sabe pero no es momento para hacer preguntas, ni siquiera de quedarse junto a ella es momento de pensar algo y rápido que pueda desviar la atención de los curiosos que se acercan. Tengo una idea que espero que funcione por que no se me ocurre otra forma y no tengo tiempo que perder, nunca había sido demasiado bueno componiendo haikus pero era mejor una reputación como mal compositor de poemas que la verdad... por lo menos hasta que sepa que es la verdad.

Cuida de ella, yo me encargo de que no haya curiosos mientras viene la ayuda para que la saqueis de aquí... Dicho eso empiezo a caminar y digo en voz alta Tanta belleza en estos jardines son inspiradoras

Hay estorninos
en las tejas antiguas
del monasterio

Espero que los curiosos vengan a donde estoy yo y les de tiempo a sacar a Ochiai con discreción

- Tiradas (1)

Tirada: 5d10
Motivo: Poesia
Resultados: 4, 5, 3, 1, 9

Notas de juego

Gasto puntito de vacio para la inspiración y sumo 1 por la especialidad de poesia

 

Tiro Inteligencia+Narración(poesia) 4g3 que se convierten en (5g4)+1 por el punto de vacio y especialización si no me equivoco

Total=22

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10/06/2010, 23:20
Shiba Nashiko

Al menos el grulla serviría como distracción a la gente mientras buscaba un lugar donde llevar a Ochiai para mantenerla a salvo de las miradas de la gente, aunque el único lugar disponible es detrás de la piedra que provocó la situación.
No pierdo el tiempo con dudas sobre si el acercarla a ese sitio significará un empeoramiento de su actual estado y la llevo en brazos hasta ella, esperando que el monje no tarde en llegar con el transporte.
Una vez allí, la dejo apoyada sobre la piedra como si simplemente se hubiera quedado dormida mientras meditaba tras una noche de vigilia, mientras yo me dispongo a vigilar que nadie se acerque al lugar a comprobar si la escena es en verdad lo que parece.

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11/06/2010, 12:16
Director

La estratagema surte efecto. El grulla desvía toda la atención. Y durante unos minutos concentra a todas las miradas sobre él.
Cuando finaliza, las gentes del imperio vuelven hacia sus quehaceres, convencidas de que no hay nada más que ver en aquella zona.

Coincidiendo casualmente con la vuelta del monje.
Al parecer ha conseguido un palanquín de un hermano de un monje para trasportar a la joven hasta donde decidáis. A
No lo pensáis mucho, y tan disimuladamente como podéis sacáis a la joven de aquel lugar.

Os tranquiliza verla respirar con normalidad, como si durmiera. Pero sabéis que en algún momento tendéis que hablar de lo que acaba de ocurrir.

Los hombres que portan el palanquín no se enteran de que es lo que pasa. Así por ese lado estáis tranquilos. La única persona que aparte de vosotros sabe lo ocurrido es el viejo monje, y os inspira bastante confianza.

La marcha empieza hacia vuestro próximo destino con ambos siguiendo el palanquín con la mirada.

Notas de juego

Por cierto a donde va el palanquin. A la casa de Isawa, a un medico particular. ¿?
A jugar!

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11/06/2010, 20:50
Doji Yoshi

Cuando veo que se acerca el palanquín interrumpo el recital agradeciendo a los presentes por la atención prestada, y nunca sabrían lo mucho que se lo agradecía. Me acerco a la yojimbo y al monje.

Creo que deberíamos llevarla ante algún shugenja versado en las artes de la curación, supongo que entre los emisarios Fenix en la ciudad habrá alguno... Digo incluyendome sutilmente en la acción de acompañarla. 

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13/06/2010, 01:19
Shiba Nashiko

- Sólo necesita descansar.

Respondo seria descartando la sugerencia. Podía ser que hubieramos escapado sin demasiadas complicaciones del gentío gracias al Doji y también debería acabar colaborando con él para averiguar que estaba ocurriendo.
Pero sabía por experiencia propia que la Isawa sólo necesitaba descansar, quizás un par de días, y luego volvería a ser la misma chica inocente que me regalaba tantos quebraderos de cabeza.

- La llevaremos de vuelta a casa. Y después me ayudarás a solucionar este asunto Doji-san.

Aseguro firmemente, sin siquiera darle opción a negarse. Es más. Era su deber asegurar el bienestar de su prometida si de verdad deseaba contraer matrimonio con ella. De lo contrario yo solucionaria el problema y después restablecería el honor de Ochiai-sama con la sangre del cortesano.

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21/07/2010, 17:11
Director

El trayecto a la casa de los Isawa fue lento y silencioso. Nadie tenía especial interés en hablar. Fuera por el motivo que fuera, tanto el Grulla como la Fénix decidieron callar.

La preocupación por la dulce e inocente Ochiai les sumió en un mutismo que se alargo bastante. Llegaron a la mansión del diplomático, y dejaron que los empelados del hogar se encargaran de cuidarla y transpórtala hasta sus dependencias. Eran gente profesional y sabían lo que se jugaban, así que su discreción y su buen hacer estaban garantizados.

El padre de la joven fue avisado. Y esperabais en silencio en la habitación de invitados en la entrada de la casa. Nashiko san había dado instrucciones muy detalladas, si el estado de la joven variaba en lo mas mínimo les avisarían.

Sin embargo, en el tiempo que habían estado quietos esperando ninguna información de mejoría había llegado de la habitación. La joven debía de estar durmiendo, descansando como cuando habían llegado.

El día ya estaba por su mitad, y las emociones se estaban conteniendo dentro de una caja muy pequeña. Había muchas preguntas en las mentes de los dos. Y pocas soluciones.

Notas de juego

Podeis hablar, y si alguno quiere preguntar algo, que use su escena privada.
Luego seguimos, a ver que quereis hacer.

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23/07/2010, 20:46
Doji Yoshi

La curiosidad me va recarcomiendo por dentro, y no es simple curiosidad debo saber más de lo que le pasa a Isawa Ochiai para protegerla a ella y a mi mismo de posibles hablidurías en el palacio. Hay un silencio tenso que decido romper ya que la información es algo vital para mi.

¿Le han ocurrido antes episodios parecidos? Le pregunto a la que mejor puede saberlo, su yojimbo, si era algo habitual iba a tener que pensar como enmascararlos de una forma más definitiva que la de hoy.

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24/07/2010, 00:11
Shiba Nashiko

Debía acer algo. Quedarme aquí presa de la preocupación no iba a servir de nada, pero el recuerdo de la visión y la advertencia me mantienen petrificada.

¿Cómo...?

Me asalta la pregunta en mi interior ¿cómo podría detener esa invasión?. Quizás debía buscar a Nashodori-san y hablar con él sobre su episodio, interrogarlo sobre dónde ocurrio, qué fue lo que vio.
La pregunta del Doji me interrumpe y trae de regreso a la habitación apartándome de las ideas de mi cabeza.

- ¿Qué?

Le pregunto, confirmando que estaba distraída y apenas era consciente de que continuaba allí, aunque rápidamente recompongo mi cabeza para eliminar cualquier duda del grulla.

- No. Nunca.

Contesto y le doy una última vuelta de tuerca a mis ideas. Ochiai-sama, o lo que fuera ella en aquellos momentos, me aseguro que el grulla me ayudaría y eso precisamente iba a hacer. No perdería más el tiempo velando por Ochiai-sama e iría a solucionar el problema de raiz. La determinación vuelve a brillar en mis ojos cuando me levanto y me dirijo a él.

- Y no vamos a permitir que vuelva a ocurrir. Levantad Doji-san. Tenemos que ir a ver a alguien.

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24/07/2010, 19:15
Director

Las palabras de la joven Bushi se hicieron eco en el Grulla, que estaba cansado de estar sentado en silencio. Y agradeció el poder moverse, aunque no supiera aun a donde.

La yojimbo siguió en su tónica habitual de mantenerse muda.
Salieron a las calles de Otosan Uchi que estaban calientes a pesar de que el sol estaba escondiéndose en el horizonte. Las gentes del imperio trataban de volver a sus hogares tras un día duro de trabajo.

Ninguno de ellos podía imaginarse que aquella extraña pareja, de Fénix y Grulla habían vivido un episodio de algo mucho más complicado que trabajar durante todo el día.

Lentamente la Miwaku Kabe, la famosa muralla encantada que protegía la vieja ciudad imperial, y al castillo del emperador, se hacía más y más grande hasta volverse imponente.

Tenía la misma altura que los palacios que habíais vistos, y sin embargo, era toda una obra de ingeniería que estaba al servicio de emperador, y que había aguantado los envites de las tierras sombrías y los Gaijin.

Vuestro siguiente destino estaba allí, el Futuro os aguardaba.

Notas de juego

Fin de escena.