Partida Rol por web

Plaga

[Capítulo 3] - Tercera plaga

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19/12/2019, 23:55
Ulrich Morgenstern

El traqueteo del camión aumentó en cuanto entraron en la macroautovía, la pérdida de velocidad hizo que sus perseguidores les ganaran velocidad momentáneamente, pero por un momento, la atención de Ulrich se centró en la vista que les rodeaba. Toda aquella parte de la colmena estaba en llamas, aquél levantamiento debía de ser mucho más grande de lo que habían temido en un principio — ¿Dónde demonios está la FDP? — gritó a nadie en particular — ¿Dónde demonios están los nuestros? — y no solo los Dragones, había otro regimiento de drovelianos en Nugratis, ¿Dónde demonios estaba la respuesta a aquella revolución a gran escala?

El sonido del fuego de ametralladora lo devolvió al momento en el que estaba, tan solo para ver como de milagro no había sido alcanzado, pero cómo las balas acababan con la vida de otro miembro de la escuadra y herían gravemente al sargento. La muerte de Helga, aparte de una tragedia por sí sola, los dejaba también sin comunicaciones de largo alcance. Aun tocado, Karl siguió dando órdenes, aunque estaba claro que su estado era peor del que quería hacer ver a los demás. Al sacerdote también le dio la neura y empezó a gritar como un poseso en el que probablemente era el sermón menos apropiado para ser dicho en un templo imperial, pero que no podía ser más idóneo para una situación como aquella.

Volvió su atención a los perseguidores, para ver que apenas quedaban tres motos, pero los otros dos vehículos les seguían de cerca tratando de apuntarles correctamente. No pensaba darles la oportunidad — ¡Último cargador! — gritó, avisando a los demás. En modo sobrecargado, apenas debía de quedarle para cuatro o cinco tiros más, así que esperaba que le fueran pasando los que les sobraran a los demás. Ulrich apuntó al segundo artillero, decidido a salvar a su escuadra, y apretó el gatillo. Una lástima que no pudiera hacer nada contra esas ametralladoras... si les hubieran dado algún explosivo más...

- Tiradas (2)

Notas de juego

Apunto y disparo al artillero del Achilles 1. Magrund hace acción de salva.

Hago 11 de daño (contando Descarga láser) con PEN 2, y le impongo -10 a esquivar gracias a Experto en armas láser.

Cargador de la pistola: 22/30 [1 cargadores restantes]

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20/12/2019, 19:29
Ibn Sina

Ibn vio venir aquellos proyectiles y apretó fuertemente los dientes mientras cerraba los ojos, rezando por fervor por no ser alcanzado por ellos... Y así fue. Aunque, en su lugar, lo fueron el sargento y su ayudante. Por la última no se podía hacer nada, pero el sargento aún podría tener salvación, siempre y cuando salieran de allí. Y aquello no estaba nada, nada claro. Por eso volvió a abrir fuego, ahorrándose el comentario sobre la munición. Él tampoco iba precisamente sobrado. 

- Tiradas (1)

Notas de juego

Disparo en semiauto y apuntando, al artillero en caso de que Ulrich no lo mate y/o esquive, a la moto 6 si no, sin éxito. 

Pistola láser: 1/30

PD: 1/1

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22/12/2019, 03:08
Safwan Assad

El fuselaje recibía una descarga tras otra de munición de armas cortas, casi lo transformaba en un sonido mas del traqueteo del propio camión, pero no esperaba para nada los disparos de las armas pesadas, unas armas que empezaron abriendo surcos en el metal del camión y siguieron su inexorable camino hasta reventar a nuestros compañeros de unidad.

El Emperador protege ... ¡Queréis lanzarles unas granadas demonios!.

Suficiente tenía yo apretando el acelerador y esquivando vehículos como para estar esperando a que una bala subsónica desparramase mis tripas por todo el parabrisas. 

- Tiradas (1)
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22/12/2019, 11:38
Grigory Záitsev

La ráfaga de disparos que recibió el camión por parte de esos automáticos hizo que Grigory escupiera un chirrido en techna-lingua de frustración. Mantenía sus manos ocupadas en potenciar el motor y así evitar que perdieran fuelle y, con suerte, pudieran llegar a su destino, pero la capacidad para evitar el tráfico o esquivar los disparos no estaba en sus manos.

-¿Es que nadie tiene unas malditas granadas? -preguntó mientras continuaba con su labor.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Acción: Potenciar el motor más allá de lo normal.

Tirada: 46 (Int)+10(Competencia Tecnológica +10)+10(Mecadendrita de Utilidad)+10(MIU)+10(Sargento)-10(Locura).

2 Grados de Éxito para mejorar el rendimiento y potenciar el motor.

Munición: 26/30

Heridas: 13/13

PD: 2/2

Locura: 23 horas con -10 a todos los chequeos de Int, Per y Emp

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22/12/2019, 13:33
+++ Director +++

¡DISPARAD A LAS RUEDAS! - aquel grito provino de uno de los achilles que perseguían a los drovelianos. Sin duda aquello pudo llegar a helar la sangre de algunos de ellos. Karl estaba gravemente herido, agujereado por el pecho en diversos zonas, pero el sargento era duro, un vitanes de pura cepa, orgulloso y resistente; la pena era que su operadora de radio, Helga, yacía muerta en una pose indecorosa sobre el suelo de la zona de carga del camión.

Ulrich abatió a otro de los artilleros dejando uno de los achilles con su pesada arma láser inutilizada, pero no así al otro. El resto de disparos de los imperiales erraron, pero la persecución no cesaba. El motor ya estaba sobrecargado del todo, y una humareda negra salió de la obertura creada por Grigory, no es que ninguno de los dos lo hubiera hecho mal, es que sencillamente el espíritu maquina del motor, uno bastante viejo, dijo que ya no podía más. La perdida de potencia se hizo patente, pero tampoco es que importara, los motoristas acortaron distancias y uno de los achilles los alcanzó. Los motoristas trataron de realizar disparos precisos logrando alcanzar uno de los neumáticos haciendo que la rueda reventara, el camión perdió estabilidad pero Safwan lo logró mantener. Sin embargo, la pesadilla se desató cuando el pesado láser de minería dio de lleno contra otra de las ruedas. El haz de energía no solo vaporizó el eje de la rueda, sino que el daño que provocó afectó a la que tenía pegada, y Safwan ahí ya no pudo hacer nada por mucho que fuera un experimentado operador. El camión volcó.

Para todos el tiempo pareció pararse. Las caras de concentración se trasformaron en rictus de terror, de sorpresa o indignación. El mundo se volvió del revés conforme el camión se iba escorando hacía la derecha y todas las ruedas que le quedaban habían dejado de besar la siempre sólida y fiable superficie del ferro asfalto que conformaba la macro autovía. Cuando volvió a tocar suelo, lo hizo con la parte lateral derecha, seguido del giro de campana completo, en ese momento, todo se volvió oscuridad.

Todos se fueron despertando practicamente a la vez, doloridos, contusionados y aturdidos. Los parpadeos eran muy largos, dejando grandes intervalos de oscuridad. La confusión lo dominaba todo, pero ahí estaban, escuchando campanas pero vivos. Ulrich fue alzado por una fuerza sobrehumana, notó como las garras le laceraban el pecho y pudo mirar cara a cara a un babeante genestealer que le sonreía macabramente. Karl estaba rodeado de botas, al mirar hacía arriba vio rostros purpura que se burlaban de su deplorable estado. Safwan se encontró siendo sacado a rastras de la cabina del camión por un bruto híbrido, que su tamaño rivalizaba con el de un astartes. Las voces gruñían, las risas eran crueles y lo rugidos provocaban miedo. Grigory había quedado encajado en la cabina, entre el motor y el cristal, una escopeta estaba pegada a su cara y el portador bombeó el arma y a Ibn parecía que se lo rifaban tres xenos de pura sangre, que danzaban a su al rededor mientras se siseaban unos a otros, siseos agudos que hacían que se le erizase el vello. Al sacerdote, Ollanius, lo arrastraban entre varios con la sana intención de crucificarlo boca abajo en el capó de uno de los achilles. Risas y risas, la sensación de victoria del enemigo era innegable y la colmena estaba herida de muerte.

Ulrich iba a tener el cráneo atravesado por una garra en cuestión de segundos, a Safwan le iban a aplastar la cabeza con un martillo sacado de una siderurgia, a Karl le esperaba ser apaleado hasta la muerte, Ollanius ya le habían atado la mano derecha, Ibn veía los dientes del ganador de la disputa muy cerca de su rostro. Por ultimo estaba Grigory, que sentía como el gatillo era presionado y sintió como el espíritu de la escopeta gimió y comenzó a desencadenar la reacción en cadena que mataría al sacerdote del mechanicum.  El fin de todos ellos estaba a un segundo de distancia; sin embargo, no llegó.

Un potente haz de energía reventó al xeno que iba a matar a Ulrich, un barrido de un repetidor láser destrozó a los que iban a apalizar a Karl. El bum bum bum bum de varios cañones automáticos hizo saltar por los aires uno de los achilles lo que hizo saltar por los aires a Ollanius. El enorme bruto soltó a Safwan y rugió desafiante antes de que una enorme cantidad de disparos lo dejara fuera de combate demostrando que su resistencia era superior a la de un humano. De la escopeta que encañonaba a Grigory nada se supo e Ibn vio como los tres xenos huían.

La canción de los chimeras llegó, y voces amigas, con sus acentos también. Eran los suyos, los drovelianos, dragones por doquier que se movían por unidades, avanzando por la macro autovía y masacrando a los enemigos del Imperio con una precisión fruto de la experiencia y un entrenamiento perfecto en la schola. El aroma del fecyleno y la cordita inundó la atmósfera; el olor de la guerra, el perfume del contraataque. 

La capitana Nott iba sin casco lanzando voces que se amplificaban por su vox - ¡1º BATALLÓN AL COMPLETO AVANCEN! ¡QUE EL 2º SE QUEDE RESGARDUANDO LA POSICIÓN! ¡VAMOS VAMOS! - se giró a un acompañante que acababa de surgir de entre el humo - comisario Lemuel, vaya con ellos - y este sonrió y emprendió una carrera para liderar el avance del primer batallón del maltrecho regimiento.

Nott llegó hasta la posición de los restos de la escuadra del sargento Karl y se puso frente a este - ¡MÉDICO! - gritó al ver que Ibn aún no parecía estar en plenas facultades debido a la confusión reinante. Tras su grito, apareció un grupo entero de sanitarios, todos dispuestos a sanar las heridas de los suyos. El chimera de la escuadra estaba estacionado al lado, de manera transversal cubriendo a todos de cualquier posible ataque, por mucho que el primer batallón saliera avanzando y el segundo los cubriera, mejor asegurarse.

- Tiradas (7)

Notas de juego

La ultima tirada ignoradla, el trabajo corre cuenta de Ibn, cuenta ayuda de equipo medico experto, +20, ademas de tu equipo, que esta en el chimera que recuperais con todas vuestras cosas.

Ganáis 2.000 px, podréis gastarlos pero esa inversión no se hace efectiva hasta la escena siguiente, ok?

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22/12/2019, 16:52
Ibn Sina

Ibn se sabía muerto. La macroautovía, aunque sin duda jugosa por su velocidad, les dejaba expuestos. Y ellos realmente no tenían velocidad. El camión era un trozo de herrumbre, por mucho que el adepto de Marte lo exprimiera. Y la herrumbre tiende a correr menos que las motos y blindados ligeros. Y así fue, cuando por fin les derribaron y cazaron, para su desgracia. La inconsciencia del choque fue cruelmente breve, demasiado de hecho, pues pronto se vieron capturados por xenos y sus mascotas, que estaban listos para acabar con ellos. 

Ibn recitó por lo bajo una plegaria a San Drusus, preguntándose si la pistola estaría lo suficientemente cerca para descerrajar un tiro a aquella abominación antes de ser masticado, cuando la salvación llegó en forma de láser reconcentrado y acentos familiares. Por fin, los suyos aparecían. Y, con ellos, darían el golpe de gracia a esas bestias alienígenas. Y por si fuera poco, les habían traído todo su equipo. 

Con un gesto, indicó a su ayudante que fuera a buscar el medikit, mientras acudió rápidamente, casi abalanzándose, sobre el sargento. Él no estaba en las mejores condiciones para operar, pero Karl necesitaba con urgencia asistencia, así que tendría que hacerlo lo mejor posible. Fue duro, especialmente con las veces que tuvo que contenerse para no gritar a pleno pulmón cargado de exaltado fervor religioso, o con los ticks de sus manos y brazos, intentando trazar el símbolo del Aquila de manera inconsciente, pero finalmente el sargento quedó más o menos parcheado. Por desgracia, Helga estaba más allá de sus posibilidades. 

- Tiradas (1)

Notas de juego

Sí he sumado bien...

INT 50 +20 de medicae, +10 de cirujano experto al estar el sargento herido grave, +20 del medikit, +20 de la ayuda y -10 del estado alterado, hace una dificultad de 110. Y supero, claro. Habría que añadir otro -10 por estar herido grave, pero supero. Esto deberían ser 7 heridas, si todo está hecho bien. 

DM: Sip, todo bien

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23/12/2019, 00:54
Safwan Assad

Mas y mas disparos se unieron a los que ya nos llovían a nuestro alrededor, y cuando mucho va el cántaro a la fuente, termina por romperse. El calor del propio motor ya había empezado a enrojecer la tapa que lo contenía y un humo espeso salía por entre las rendijas, entonces con un petardeo por mas que apretase el acelerador el viejo trasto dejó de acelerar, la lluvia de balas se hizo mas intensa y las ruedas una tras otra reventaron, las llantas levantaron chispas al derrapar sobre la macroautovía, el volante temblaba en mis manos hasta que ya no pude sostenerlo mas. - Lo siento ...

Un giro de la dirección y las toneladas de peso del camión ya estaban en el aire, el choque fue violento y los cinturones actuaron en consecuencia robándonos el aire pero manteniendo nuestros cuerpos atados al asiento, el cristal mellado estalló por el impacto llenando la cabina de metralla de vidrio, mientras la cabina se aplastaba por el choque ... luego la oscuridad... Una hoja que se presenta ante mi cara para liberarme es lo primero que veo, una hoja apenas afilada y aserrada que me decía que no era un compañero quien iba a salvarme, el tirón que sigue apenas me deja consciente, casi mejor hubiese sido estar inanimado antes de sentir la bota de la criatura contra mis costillas. - Vete al infierno de donde has salido ... Otro golpe me deja tirado en el asfalto mientras veo como la criatura alza una almádena sobre mi. - Espero que tu y tu raza sufráis la ira del Emperador en toda su gloria. Añado mientras escupo sangre de mis labios agrietados.

Los gritos de rabia, seguido del fuego de armas imperiales pararon la violenta ejecución que me espera, los restos de la criatura mancharon mi ya mugriento y destrozado uniforme, pero aun así no pude mas que reir aliviado ante el sonido de los chimeras y las voces de la capitana. - Loados sean los jodidos Dragones. 

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23/12/2019, 12:44
Ulrich Morgenstern

Era inútil. Por muchos que abatieran, aquella persecución estaba llegando a su fin. Uno de los láseres dejó de ser un problema cuando acabó con el segundo artillero, pero aun así, no había nada que hacer frente al otro o las ametralladoras. Y finalmente, tras el duro servicio prestado más allá de sus capacidades, la tartana en la que iban ya no dió más de sí. Los moteros agujerearon las ruedas y aun así pudieron seguir, pero entonces un fuerte impacto los envió a todos por los aires.

Para cuando recuperó la consciencia, con la cabeza dándole vueltas sin parar, todo cuando vio Ulrich era aquél mostruoso rostro xeno, recreándose en una sádica parodia de sonrisa de afilados colmillos. El genestealer lo cogió con su garra y lo alzó para acabar con su presa, y en ese instante el especialista pudo ver que el resto de su escuadra no tardaría en correr destinos similares. ¿Allí acababa todo, ese era el fin de su servicio? ¿Rodeados de enemigos victoriosos, y sabiendo que a pesar de todo lo que habían hecho, habían fallado? Ulrich se resistía a que fuera así, trató de alcanzar aunque fuera el cuchillo que llevaba en el cinto, a pesar de que sabía que poco más que inútil contra la escamosa piel de un genestealer, pero quería que al menos la muerte lo encontrara resistiéndose hasta el final.

Y no tardaría en encontrarlo. El xeno echó hacia atrás su garra, listo para lanzarla contra su cabeza descubierta y atravesarla limpiamente. Ulrich decidó a su asesino una última mirada cargada de rabia y frustración... y entonces vio como la cabeza del genestealer estallaba en pedazos. La sangre púrpura lo cubrió y cayó al suelo junto al cuerpo decapitado de la criatura, mientras empezaba a escuchar sonidos de disparos. Al alzar la vista vio la llegada de los Dragones Drovelianos, masacrando a alienígenas y traidores por igual y salvándolos en el último momento.

Los robustos Chimeras aparecieron junto a varias escuadras de su regimiento, entre gritos de órdenes, de guerra y disparos. Aquél sonido tan familiar lo hizo reaccionar por fin, devolviéndole al presente. Mientras Sina y los demás medicaes atendían al sargento y a los que estuvieran heridos, él se puso en pie, y se dirigio hacia el Chimera que cargaba con su equipo, para poder volver a ser uno de los Dragones una vez más, aunque fuera la última, y combatir junto a sus hermanos como lo habían hecho en el espaciopuerto de Drovelia. Habían postergado su destino entonces, pero Ulrich estaba más que dispuesto a enfrentarse a él esta vez.

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24/12/2019, 02:29
Karl Tannhäuser

Había fallado dirigiendo a sus hombres. Era lo único que podía pensar. 

El dolor y la falta de sangre casi le impedía ver a sus horribles enemigos, y sus manos buscaron sendas granadas del cinturón para morir matando. Esperaba tener la fuerza suficiente como para tirar de las anillas antes de que le dieran el golpe de gracia. No podía soportar los sonidos que aquellas monstruosidades hacían regodeándose de su victoria, y no quería pensar en lo que estarían sufriendo los habitantes de aquella colmena con esos monstruos sueltos por ahí. Pronto la mayoría serían comida, o algo peor. Sus hombres se enfrentaban a la muerte mirándola a la cara, escupiéndole en el rostro y con mirada desafiante, y no pudo sentirse más orgulloso de ellos que en ése instante final. Ojalá tuviera otra oportunidad de dirigirlos...pero no. Lo hecho, hecho estaba.

Se giró boca arriba, con los brazos cruzados sobre su pecho y las manos en las axilas, con una granada en cada mano. Le había costado un mundo llevarlas hasta allí, y no estaba muy seguro de poder quitar las anillas a tiempo con las pocas fuerzas que le quedaban. Se abalanzaron sobre él y supo que no le daría tiempo, aún así lo intentó...

Y todo estalló a su alrededor. Cerró los ojos un instante, y al siguiente la mayoría de Xenos estaban muertos, destrozados contra el rococemento. Su respiración era agitada, y sus manos se negaban a responderle. Tragando con dificultad, sonrió a la capitana Nott cuando llegó encima de él. - Creo que hemos encontrado lo que buscábamos...señora. - dijo mientras un reguero de sangre le caía por la barbilla. 

Las convulsiones y tembleques, que habían desaparecido en lo que pensaba que eran sus últimos instantes, regresaron y le hicieron soltar las granadas, que cayeron inofensivas al suelo, con sus anillas puestas, mientras Ibn se ocupaba de sus heridas.

La oscuridad se tragó al Sargento. 

Notas de juego

Creo que Karl estaba muy mal herido como para no caer inconsciente. Ahí lo dejo. 

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25/12/2019, 22:28
Grigory Záitsev

Grigory no vio lo que pasó pero el olor a metal quemado previo a la explosión le hizo imaginarse lo demás. Por instinto más que por otra cosa, el tecnosacerdote se aferró a la chapa con su servobrazo sin mucho éxito, porque en una de las vueltas de campana en lo que él era zarandeado de un lado a otro como si fuera un pelele, su mecadendrita arrancó la chapa sin ofrecer nada de estabilidad, haciendo que él y sus implantes golpeara por todos lados hasta caer al suelo. Sus implantes enviaron una evaluación de daños que no llegaría a leer, porque en ese momento perdio la consciencia.

-Mierda -fue lo único que pudo decir cuando recobró la consciencia, viendo esa escopeta en su cara. Su instinto fue lanzar un golpe con el servobrazo, pero estaba atascado como todo él y en el momento en que tenía que haber muerto no lo había hecho. 

Al ver llegar a los suyos empezó a mover el servobrazo con más tranquilidad a la vez que usaba su otra mecadendrita para cortar las partes que le apresaban y así liberarse. No era el mejor trabajo ni era lo más decoroso, pero ahora mismo tenía que salir de ese lugar antes de que el viejo espíritu máquina del camión decidiera terminar a lo grande y el adepto acabara inmolado. Consiguió salir sin demasiada decencia, cayendo al suelo por la parte delantera del camión y poniéndose en pie sin demasiada ceremonia mientras se intentaba quitar el polvo de su túnica.

En ese momento en que todo estaba tranquilo, se dispuso a comprobar la evaluación de daños de sus implantes porque el golpe que se habían llevado podría haber averiado alguno de ellos.

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26/12/2019, 08:06
Karl Tannhäuser

El Sargento se despertó,  notando como la aguja de Ibn estaba terminando de hacer su trabajo.  Por suerte había Estado inconsciente el tiempo suficiente como para no tener que soportar las manipulaciones en vivo y en directo.  Se notó mucho mejor,  aquel médico era bueno.  - Gracias Sr.  Sina. - carraspeó.  Ayudado a levantarse por el binomio del médico,  dio un vistazo a su alrededor buscando a sus hombres y su mirada recayó en unas piernas que sobresalían de la parte trasera del camión.  Con un poco de esfuerzo,  sacó el cuerpo de su cuñada,  y lo llevó hasta el Chimera donde sus hombres se estaban re-equipando. 

Sin decir nada,  se las compuso para ponerse de nuevo el equipo,  aún habían trabajo por hacer.  

Una vez equipado,  miró al enorme equipo Vox que su compañera solía portar.  - Necesito un reemplazo.  - dijo.  - Bien muchachos,  no vamos a dejar esto así.  No,  por el Sagrado Emperador y San Tabris que les vamos a enseñar a meterse con los Dragones.  - 

Se prometió a sí mismo que vengarían aquella muerte.  

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26/12/2019, 20:39
+++ Director +++

El avance de los drovelianos seguía, el 1º batallón se iba alejando metro a metro conforme iban abriéndose paso. El tableteo de las armas pesadas iba resonando por todo el lugar, su cacofonía tapaba completamente el peculiar chillido de los rifles láser pesados que llevaban los drovelianos, pero si uno prestaba atención, los podía escuchar como iban descargando sin cesar. Sin ningún genero de duda los Tempestus Scion demostraban con creces de que pasta estaban hecha, pues en ese tramo, habían frenado en seco el avance de los xenos y sus aliados humanos. 

El problema es que todo aquello era un caos, y parecía que los únicos que habían presentado batalla como era debido, eran los dragones. La capitana estaba ocupada con la radio, tratando de hacerse entender, gritando con la frialdad característica de los de Enceland. Se la veía bastante cabreada hasta que al final tiró el teléfono del vox haciéndolo añicos contra el suelo. Su rostro blanquecino tenía un color rojizo por los miles de incendios que teñían de ese tono rojizo anaranjado la atmósfera de la colmena. Con paso firme se acercó a Karl y sus hombres.

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26/12/2019, 20:46
Capitana Nott

No tan rápido - empezó al ver la intención del sargento mientras todos iban recuperando sus pertrechos - no tan rápido - repitió llevándose la atención de todos. Los miró uno a uno y su mandíbula no dejaba de tensarse - hemos perdido esta guerra ¿sois conscientes? - dijo con una contundencia que podría haberlos dejado sin aire tras un mazazo de ese calibre en el vientre, sintiendo como el aire se escapaba por la violencia del impacto - y no tenemos muchas opciones, los subnormales de la FDP solo saben gritar por los canales, saturando la radio e inutilizando cualquier intento que haga por organizar una defensa, dejé al Coronel Jacqes defendiendo la base a la espera de nuestro regreso - entonces se dio cuenta de algunas miradas, y como adivinando las preguntas que surcaban las mentes de todos, ella misma contestó antes de que nadie pudiera llegar a formularla - si, el Comandante Haydn sigue en paradero desconocido, lo mismo ocurre con la capitana Sigga, estoy al mando y habíamos venido a por vosotros, somos demasiado pocos como para perder a más hombres - puso los brazos en jarra, se quedó en silencio y escuchó la transmisión de los hombres en punta.

Volved entonces, la macro autovía esta despejada, y la presencia enemiga es inabarcable para nosotros - se le notaba que aquello le gustaba poco, muy poco, pero era lo lógico, lo coherente. Cortó la comunicación y descolgó el casco de su cinto para prepararse - volvemos con los perros, quedamos muy pocos de Drovelia, pero tenemos dos caminos mientras el grueso se retira para irse de esta colmena de mierda. Necesito dos equipos, uno ya lo tengo preparado - se giró y miró hacía atrás, donde una escuadra de veteranos, con sus armaduras y armas preparadas inclinaron la cabeza ante Karl y los demás - y el otro seréis vosotros. Las misiones son dos, y se repartirán a suertes, como a la antigua - sonrió brevemente - el equipo rojo irá hacía el nido de estos xenos y los hará volar por los aires, y con suerte, la mitad de la subcolmena, el otro, equipo amarillo - giró su rostro y enfocó con este la ciclopea aguja de la colmena, la cual, estaba serena todavía, sin incendios ni signos de lucha, sus luces seguían encendidas y su estructura permanecía intacta - irá a buscar a nuestro comandante y lo traerá de vuelta, la ultima marca de su transponedor lo situó en el palacio del gobernador - sin dar mucho tiempo se acercó a ambos sargentos y preparó las dos runas, una de cada color. Se trataban de dos huesos, falanges concretamente de un mítico Gjerm'k, la bestía depredadora del frío Norte de Drovelia. La tradición dictaba que el juez tiraba ambas piezas al aire y ambos contendientes debían cogerla en el aire, pues si a uno se le caía, significaba mal fario y que la gesta acabaría en muerte sin remisión alguna. 

Notas de juego

deliberad en el off topic que misión queréis, cuando decidáis, se roleara que karl coge la runa correspondiente. 

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02/01/2020, 11:53
+++ Director +++

Por muy soldados de élite que fueran, el arraigo de sus tradiciones seguía presente en su ADN. El nerviosismo se hizo patente en muchos de ellos cuando las runas fueron lanzadas al aire. Karl cogió la suya casi al vuelo, pues estuvo muy cerca de caerse al suelo, el pequeño hueso, había revotado en su palma de la mano varios veces, recorriendo su antebrazo mientras toda su unidad contenía la respiración hasta que la otra mano hizo acto de presencia y aferró el pequeño objeto. El sargento Karl había cogido la de color amarillo.

Pero la alegría por haberlo cogido no se llegó a dar, el otro sargento había tenido peor suerte que Karl, y su runa, la de color rojo, había caído al suelo. Toda su unidad lo aceptó con estoicismo, y el propio sargento hizo lo propio. La Capitana se apartó para informar a la otra escuadra dejando a Karl y sus hombres más tiempo para seguir preparándose.

A los pocos minutos llegó un extraño vehículo de los sacerdotes de Marte, y llamaron a Grigory. Ninguno sabía de que se trataba, pero el tecnosacerdote si conocía que pasaría cuando se internara en el pesado blindado del mechanicum.

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05/01/2020, 11:21
Karl Tannhäuser

- ¡Me cago en mi vida! - pensó el Sargento mientras el hueso rebotaba en su mano por culpa de un temblor inoportuno. Aquel cuchillo le había tajado el alma, y la herida tardaría mucho en cerrar, si es que sobrevivían y salían de allí...aunque no tenía muy claro si los temblores eran por eso o por lo que había estado a punto de sucederles con aquellos sucios xenos. 

Las palabras de la Capitana Nott le habían sorprendido. - ¿Qué guerra? - pensó. No tenía conocimiento de que estuvieran en guerra contra nadie...pero rápidamente entendió lo que la Capitana quería decirle. Aquella "revolución" no era tal. No eran ciudadanos descontentos que estaban luchando contra la opresión, el hambre, los impuestos...eran sucios Xenos que se habían infiltrado en aquel mundo y que estaban saliendo a raudales. 

Rápidos, duros, letales. Ellos habían tenido ocasión de comprobarlo de primera mano. Tiránidos, eran temidos, ahora sabían por qué. 

Miró el hueso en el suelo, y su mirada torva se dirigió hacia el Sargento de la otra unidad. Aquel augurio, junto al lugar al que iban y tras lo que ellos habían vivido en sus carnes, le dijo a Karl sin ninguna duda que aquellos hombres no volverían. 

- Dadles duro, dadles fuerte, y sobretodo, hacedles daño. - le dijo a su homónimo. 

Miró a sus hombres. - Bien, ahora haremos lo imposible por rescatar a nuestro comandante, traerlo de vuelta, y salir de aquí. Esos xenos han cometido el error de dejarnos con vida, vamos a hacérselo pagar. 

No hacía falta decir más. Sólo faltaba esperar las últimas instrucciones de la Capitana Nott, y partir. 

Mientras esperaban, un vehículo del mechanicum llegó y reclamó a Grigory, Karl vio como el vehículo se tragaba a aquel extraño ser, como todos los sacerdotes, envuelto en un aura de misterio. 

- Pater, alivie nuestras almas, por favor.

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06/01/2020, 17:05
Capitana Nott

La capitana volvió tras despachar a la otra escuadra que se marchó a buen paso hacía su chimera, el cual los esperaba arrancado. Sin mayor ceremonia, se marcharon a su misión que parecía haber sido determinada como un cometido suicida dada la mala suerte al no coger la runa inscrita en el huesecillo.

Nott se acercó directa a Karl después de que la siguieran varios ayudantes, uno llevaba una espada sierra y el otro una pistola - bien teniente - dijo sin más, informando de que lo acababa de ascender - aquí tiene unos regalos que van al nuevo cargo que ostenta, haga honor al ascenso y cumpla la misión - chasqueó los dedos sin girarse, aunque no sonó mucho por culpa de llevar la mano enguantada, fue más el gesto - estos serán sus nuevos operadores de radio, ¿conforme? - y esperó a que el resto estuviera listo para recibir el informe.

Notas de juego

tira 2d100 Karl, para determinar las personalidades

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07/01/2020, 17:50
Karl Tannhäuser

Karl saludó con el signo del Aquila y cogió las dos nuevas armas con reverencia, entregando las suyas a cambio. No era extraño recibir un ascenso en mitad del combate, de hecho en tiempo de guerra era lo más normal del mundo. 

-Gracias Capitana. Es un honor. - le dijo, realizando una breve inclinación de cabeza a modo de saludo mientras ésta le colocaba las insignias de su nuevo rango. 

Asintió ante la confirmación de que le asignaban dos operadores, aquello demostraba que la confianza en sus habilidades era grande, pues no quedaban tantos dragones como para malgastarlos inútilmente. 

- Si todos han acabado de equiparse ya, tenemos trabajo que hacer, y rápido. Una vez hecho, ¿dónde será el punto de extracción? - le preguntó a la Capitana. 

- Tiradas (1)
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08/01/2020, 01:18
Safwan Assad

Tras recibir atención por parte de los sanitarios del campamento, Ibn había tenido suficiente atendiendo al sargento, y con un vendaje que recubría todo el pecho machacado y amoratado del operador, este lo primero que hizo fué dedicar unos minutos a admirar su chimera, algo que estaba a años luz al cascajo que había conducido a la misión suicida anterior. - Loado sea el Emperador y los siervos del mechanicun que te crearon.

Con un paso algo tambaleante, Safwan consiguió rehacerse lo suficiente como para meterse en su uniforme de combate y recoger el equipo, estaba claro que con la que se había liado en la ciudad aun no había terminado nuestra guardia. Las palabras de la capitana no tardaron a en dar respuesta a este temor que se había implantado en la conciencia del operador, un temor que terminaba significando otra misión furtiva al interior de la colmena en busca de nuestro comandante. - Señor. ¿Podemos esperar ayuda o vamos con lo puesto?. Porque si es así, igual algún que otro explosivo mas y unos cuantos bidones mas de gasolina, nos vendrían de perlas.

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15/01/2020, 14:23
Fray Ollanius de Sanguiny

Era poco menos que un milagro lo que les había salvado la vida. El mayor milagro de dios: la Humanidad.

Fray Ollanius se vio auxiliado por un par de manos que lo levantaron del reciente escombral en el que había acabado, dados los problemas de movilidad que tiene alguien atado de manos previo al martirio en el área de efecto de la artillería imperial: lo sacaron de allí y pudo reunirse con sus tropas. Era un atentado a su dignidad, pero dado que se había salvado de ser crucificado apenas hacía unos segundos no era su corazón tan de piedra que no pudiera ver prioridades a la hora del mantenimiento de la dignidad eclesiástica.

"..."

Miró las runas mientras pensaba. Los acontecimientos no habían hecho sino darles la razón, y era de agradecer que muchos de los hombres, buenas almas pero quizá demasiado ingenuas... aprenderían de ahí en adelante. Pero qué precio más grande por una lección.

-Novicia, prepara las unciones -dijo, mientras empezaba a sacar el pebetero y a verter en él algunas de las reservas de oloroso incienso que quedaban- Quienes de ustedes consideren que están en pecado mortal, muéstrense sus almas desnudas ante el Trono y obtengan la absolución en Su Glorioso Nombre.

Dijo, mirando a los soldados. Lo que habían vivido era terrible, pero no podía centrarse en la abominable herejía de los xenos. Es decir, sí, podía y debía, pero no podía olvidar su misión para con el alma inmortal de aquellos hombres, hombres que habían dudado del santo oficio y su sagrada labor, y habían simpatizado (que no confraternizado, gracias al emperador) con los que la espalda daban al Imperio. 

"Pastor te hago, que no lobo"

Esperó a que el primero se presentase. Las confesiones serían, por supuesto, en privado.

 

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15/01/2020, 19:40
Grigory Záitsev

Grigory se mantuvo estóico ante los sucesos que ocurrían, sobre todo cuando cayó la runa del otro sargento al suelo. No mostró ningún tipo de gesto o de cambio, pero por dentro soltó una pequeña maldición seguida de una oración al Omnissiah para que las armas de todos esos soldados fueran certeras y, si caían, que acabaran con muchos más enemigos antes.

Cuando llegó el vehículo del sacerdocio de Marte, Grigory no dudó ni un segundo y se encaminó hacia él. Estas cosas eran las que tenía el poder trabajar con un Inquisidor por muy ruin que fuera, que tenía acceso a todo lo que se quisiera y puede que algo más. Caminó al vehículo y se internó en él sin decir ni una sola palabra.

Tardó unos cuantos minutos en salir de ese vehículo y cuando lo hizo era distinto, literalmente distino. Su mecadendrita de utilidad ya no estaba y ahora mostraba una mecadendrita con una pequeña pistola integrada, además de otro brazo que salía por encima de sus hombros sujetando un rifle láser de aspecto extraño y exótico. Su armadura de caparazón de color gris como la de sus compañeros ya no estaba, y ahora era una de color carmesí que destacaba debajo de su capucha del mechanicum y en el centro del pecho llevaba el símbolo del Sacerdocio de Marte. Además, colgando de una cinta llevaba el rifle hotshot del regimiento mientras que a modo de bastón usaba una enorme hacha de energía elaborada con la hoja como si fuera parte del logo del Mechanicum, un arma llevada por los sacerdotes de Marte a la guerra desde hacía milenios conocida como el Hacha del Omnissiah.

-Es hora de cumplir una misión -dijo con su voz mecánica mientras observaba a su alrededor, esperando a ponerse en marcha en su vehículo y con todos sus compañeros equipados como corresponde.