Partida Rol por web

Rodarán Cabezas (HLdCn)

Capítulo 7: La luz de un ángel

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01/09/2014, 00:14
Alcalde William Hardwicke

Los terribles alaridos de dolor proferidos por Abbie y Rosemary cesaron rápidamente. La soga cumplió veloz su cometido. Los cuerpos se mecían a un metro del suelo gracias al viento suave que soplaba aquella noche. Las chicas estaban pálidas, con la mirada perdida en el infinito. Mientras sus labios y uñas empezaban a amoratarse. Comenzaba la cuenta atrás.

Lloros y mas lloros. Un hombre que no tenía nada y que lo había perdido todo. Su preciosa amada. El señor Seraphim bajó primero el cadáver de Abbie junto con Isaac Pope, seguidamente el de la pequeña Rosemary. Una criatura tan joven no merecía un muerte tan horrible. El fray, conmovido por el terrible final de las jóvenes tuvo a bien otorgarles la extrema unción para que fueran perdonadas por sus pecados y pudieran ascender al reino de los cielos.

El alcalde no cabía en sí de ira al ver como Seraphim y Pope desobedecían sus órdenes, aún así no pronunció ni una sola palabra. Se limitó a pedir ayuda a los presentes para transportar los cadáveres. –Por seguridad la trasladaremos al laboratorio de los doctores. Que esté un par de días en observación. Pasado ese tiempo la enterraremos. Dijo refiriéndose a la pequeña Rosemary. Ante la negativa del señor Boone para dejar a Abbie en la morgue improvisada decidió no insistir más y permitir que cumpliera la promesa que le había hecho a la joven.

El señor Boone permaneció toda la noche velando el cadáver de Abbie. Rezó, cosa que no solía hacer y esperó ansioso a que ocurriera el milagro. De repente, un frío extremo que se calaba hasta los mismos huesos, inundó toda la mansión de este a oeste. El cuerpo de Abbie empezó a irradiar una luz blanca desde el interior de su pecho. Las venas de su cuerpo se iluminaron de forma que todas quedaron perfectamente visibles bajo la pálida piel de la muchacha. La sangre volvía a correr por sus venas. Seraphim permaneció inmóvil observando la escena, dejando que toda su luz lo cegara. Sonreía a medida que se iba completando el proceso…* Las historias de fantasmas ya no eran meras historias que contaban las viejas a sus nietos antes de irse a la cama. En Sleepy Hollow, los muertos resucitaban y estaban muy vivos.

 

 

A la mañana siguiente todos los acusados se presentaron puntualmente en la mansión del alcalde. Todos menos Seraphim, Abbie y el alguacil. Nadie se explicaba porque habia vuelvo a faltar a la cita.

-Por favor tomen asiento. Comenzó el alcalde. No sé que está pasando, tal vez nuestros métodos de juicio analíticos aunque poco ortodoxos estén empezando a dar sus frutos. Hoy tampoco hemos de lamentar ninguna muerte. Hace dos noches que el jinete no mata a nadie. Me pregunto si los brujos están perdiendo su poder. Frunció el ceño. Seguiremos con los juicios hasta que el mal sea erradicado. Seik era inocente, Ramírez no lo sabemos, Siral... Hizo una mueca pensativo. Hay que seguir, no pueden despistarse ahora que están tan cerca de desenmascarar a los culpables.

 

Notas de juego

*Via libre para Abbie y Seraphim para que puedan rolear la escena de resurrección y la posterior entrada en la mansión del alcalde.

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01/09/2014, 01:15
Abigail "Abbie" Irving

Fue en el momento exacto en que el primer rayo de sol asomaba por el horizonte, colándose tenuemente por la ventana, en el que el cuerpo de Abbie se inundó por completo de luz. Todos sus músculos se tensaron mientras sus pulmones volvían a llenarse de forma dolorosa. La joven boqueó, cogiendo aire, y tosió. Sentía su pecho arder y respiraba entre jadeos intentando acostumbrarse de nuevo a lo que hasta ese momento había sido tan sólo un acto reflejo. 

Sus manos sintieron el tacto de una cama, demasiado suave para tratarse de la suya, y abrió los ojos parpadeando con expresión confusa. La noche parecía haber pasado en un suspiro y el momento de volver la había pillado desprevenida. Se sentía desubicada y miró a su alrededor, con los cabellos ensortijados extendidos alrededor de su rostro, todavía sobre la almohada. Al cruzarse con la mirada de Seraphim, Abbie devolvió al hombre la sonrisa de forma automática. Carraspeó, sintiendo la garganta rasposa mientras trataba de hablar con la voz ronca. - Gracias... por cumplir su promesa. 

Se incorporó entonces y suspiró quedamente mirándose la mano derecha con la mirada teñida de nostalgia durante un instante. Sacudió la cabeza despacio y tomó aire. - Supongo que tendremos que asistir a esa reunión, ¿no es así? ¿Me dejaría algún lugar donde asearme, por favor? - Dudó un segundo antes de preguntar algo más con sus ojos verdes clavados en los del Seraphim. Había algo que necesitaba saber. - Disculpe, señor Boone. ¿Dónde... Dónde han dejado a la señorita Kenway?

 

Un rato después Abbie entró en la casa del alcalde acompañada por Seraphim. Había hecho lo posible por adecentar su vestido verde y peinar sus cabellos, que volvían a flotar sueltos. Llevaba la cabeza alta y se movía con el mismo aire sereno y tranquilo que el día anterior. Saludó con una leve inclinación de cabeza a los que cruzaban la mirada con la de ella y caminó despacio y en silencio. No quería que su presencia causara demasiado revuelo. Le resultaba difícil seguir mirando de la misma manera a los presentes después de haber vuelto de la muerte. De alguna forma sentía que habría cosas que sólo el señor Boone comprendería. Sin embargo, al pasar junto al alcalde le habló con voz suave. - Le dije que vería más milagros, señor Hardwicke. - Sus ojos buscaban a alguien en concreto y cuando se cruzaron con los de Isaac P una sonrisa cálida asomó a sus labios. 

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01/09/2014, 04:13
Muerto Seraphim Julien Boone

Tras la amenaza vacía de un fraile que no podría retarlo a menos que recuperara el estado físico que tanto decía haber tenido cuando su maestría estaba en la guerra, Seraphim había ido a dejar el cuerpo de Abbie a su mansión. No había respondido al fray pues no tenía más que decir. Ya le había advertido lo que debía y su conciencia estaría limpia cuando arrebatara el último aliento del imprudente pueblerino.

Entró a su mansión, consciente de que si el alcalde se lo había tomado de mala manera, no tardaría mucho en entrar por la fuerza y botar su puerta acompañado de los hombres del alguacil. Le advirtió de esto a sus sirvientes y les pidió que mantuvieran la distancia, pues en caso de que tal evento ocurriera no quería que nadie saliera dañado por interponerse en el camino del alcalde para protegerlo.

Subió las escaleras y caminó a su propia habitación, para dejar reposando a la pelirroja sobre una cama de cobertor rojo y almohadas de pluma blancas, rodeada de cortinas de terciopelo a modo de dosel de un tono color sangre. La deja ahí cuidando que la cabeza reposara en las almohadas y acaricia su cabello, ordenándolo con ternura. Después de asegurarse de que la niña pareciera dormir en vez de disfrutar del descanso eterno, toma un asiento y lo atrae hacia el lecho, donde se sienta a observar. Y espera. Espera ansioso, rogando porque la chica tuviera razón, porque la bruja le hubiese dado el don adecuado y hubiese perdonado a esta joven vida. El sol se puso, y la oscuridad de la noche se filtró en sus pensamientos. Era SU maldición, la que siempre había tenido, la que había traído estas desgracias a gente inocente a lo largo de su vida, y ahora último había revivido al jinete, aumentando el dolor y sufrimiento de todos a su alrededor. Pero morir no era la solución, pues cuando lo había hecho al jinete ya haber vuelto, lo único que había logrado era no poder ayudar a eliminarlo. Miró a Abbie. No había dejado descansar una mujer en su lecho desde la muerte de su mujer. Era su altar, su santuario. Piezas para follar en aquel lugar había por montones, pero ninguna mujer, noble o pordiosera, había reposado en aquellas sábanas desde que él mismo había abrazado durante toda la noche a su esposa tras hacer el amor. Suponía que esto no contaba, su altar seguía siendo sagrado mientras ninguna mujer VIVA reposara ahí. 

No quería seguir pensando, pues sentía a las tinieblas apoderarse de su mente, creando monstruos que no tenían cabida en su existencia ni una razón válida para creer en ellos. Lo torturaba la idea de tener una muerte en sus manos una vez más, otra muerte con la cual cargar. Había hecho esta guardia con su hijo y eso lo había matado, pero hubiese matado por poder tenerla con su esposa. Entre un niño agonizante que esperaba ver sanar y una muchacha recién muerta a la cual esperaba ver revivir, no había gran diferencia en la fuerza de su ansiedad y lo imposible de su deseo.

El frío de la noche lo congeló de pronto, y una luz familiar invadió la habitación. No pudo evitar una amplia sonrisa que reflejaba como sus temores y demonios se limpiaban con la luz que salía del pecho de la tabernera. Iba a revivir. Lo haría, no era solo una ilusión infundada. Al verla sonreirle y agradecerle, no pudo contenerse y la abrazó con fuerza, besando su mejilla con una intimidad que jamás había tenido con la chica. Era un milagro verla ahí, y eso probaba su inocencia. Podía confiar en alguien más. Podrían acabar con los brujos, claro que podrían. Y con su maldición, de una vez por todas. La soltó y la vio reincorporarse, volviendo en si.

Claro que podemos ir. En cuanto estés lista, Abbie - le sonrió con amor, encantado de escuchar su voz - Le diré a una sirviente que te acompañe a asearte. 

La segunda pregunta le borró la sonrisa de la cara. No había cuidado de una bruja, ¿no? La dama blanca no le daría ese poder a un alma maligna.

¿La señorita Kenway?... Está en la morgue, Abigail. - respondió cortante, señal de que no la ayudaría en eso. 

Esperó a que la chica estuviese lista y partieron hacia la casa del alcalde. Al entrar, la acompañó hasta que se detuvo, siempre un paso detrás y con rostro serio. Buscó a Lucretzia con la mirada, esperando que se acercara a él. Luego del episodio con el fray, no quería separarse de ella más de lo estrictamente necesario.

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01/09/2014, 05:12
Muerto Isaac Pope

Pope acompañó un poco a Seraphim desde la plaza, sin realmente poder ver con claridad la cara de Abbie, pues no sabía si podría resistirlo. 

Caminaba a unos pasos por detrás de Seraphim, viendo como la llevaba y uno de sus brazos, junto con su vestido, se hacia un lado y al otro al ritmo de los pasos de aquel hombre. Pero ya no podía más, le temblaban las piernas, no había comido nada en todo el día y junto con esto, su cuerpo apenas tenía fuerza para respirar.

Entonces, el señor Boone, se detuvo y girando la cabeza me sugirió que me fuera a descansar y que dejara que él se ocupara de Abbie. Acto seguido siguió andando, dejando a Isaac allí agazapado por el cansancio y la pena.

"¿Y a dónde voy?" Pensó Pope sin poder abrir la boca para contestar, simplemente dejando que se alejasen cada vez más hasta que estuvieron fuera del alcance de su vista. En ese momento, se volvió a enderezar como pudo y se dirigió hacia un puente situado en un río a las afueras del pueblo. Se sentó en la orilla, dejándose recostar sobre el puente con la mirada clavada en la corriente del agua.

Cuando abrió los ojos ya estaba amaneciendo y poco a poco se levanto sin ganas algunas, pero tampoco tenía nada más que hacer allí, así que se dirigió de nuevo hacia la casa del alcalde donde al llegar se sentó en una silla en un rincón un tanto alejado con su rostro pálido y cansado debido al mal día de ayer y el no haber comido nada todavía.

Pero de pronto, se abrieron las puertas dejando ver una grácil figura vestida de verde y sus rojos cabellos de nuevo ondeando tras ella a cada paso que daba hasta que se detuvo y tras decirle algo al alcalde, recorrió su mirada hasta encontrarse con la de Pope, allí sentado, con las piernas encima de la silla abrazándolas con sus brazos para así apretar su estomago y suavizar el dolor por no comer y su rostro, antes apoyado sobre sus rodillas, se levantaba, boquiabierto y sin saber que decir mientras unas lágrimas asomaban por sus ojos, cayendo rápidamente por sus mejillas.

Notas de juego

La imagen es simplemente porque es lo que se me pasaba por la cabeza en ese momento, qi no quereis, ni caso xD

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02/09/2014, 11:27
Muerto Chester Littlebury

Observó con algo de asombro la vuelta de Abbie, la verdad no estaba seguro de cual habia sido el motivo de su regreso, aunque se imaginaba cual era el método. -Siento que os haya tenido que pasar esto Abbie, pero para proteger el pueblo creo que era absolutamente necesario.. aunque ella haya sido una niña.

Hoy he seguido investigando y he encontrado a otra de las brujas... La extranjera.. la señorita Emma Van Garret, es una de ellas, estoy seguro de ello

 

 

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02/09/2014, 15:00
Abigail "Abbie" Irving

Al encontrar a Isaac P Abbie empezó a andar de nuevo hasta llegar donde él estaba. Se quedó allí mirándolo en silencio durante varios segundos hasta que extendió la mano para secar las lágrimas del muchacho con la punta de los dedos. - Ya pasó, estoy de vuelta. - Susurró con voz cálida, sonriéndole. 

Estaba a punto de abrazarlo cuando la voz del señor Littlebury llamó su atención y se giró hacia él. Su expresión seguía siendo serena y asintió brevemente con la cabeza. - Es lo que debía pasar, como ya dije ayer. Era necesario, aunque habría preferido que no fuese tan pronto... - Suspiró quedamente y continuó hablando. - Pero mi vuelta no es el único milagro que me queda por traer a este pueblo. 

Llevó la mano a su pecho una vez más, al lugar donde había comenzado la luz a latir aquel amanecer. - Hace dos noches estaba confusa y me sentía perdida. Condenada sin remedio ni solución por las malas artes de esa arpía de Elizabeth. No comprendía el don que me había sido otorgado, ni de qué me serviría si no podía salvar a Rosemary con él. - Hizo una pequeña pausa y se colocó un mechón de sus rojos cabellos tras la oreja. - Recé y recé y finalmente recibí de nuevo la visita de la Dama Blanca. Ella me explicó que sí había una oportunidad para nosotras, que su alma se limpiaría de todo mal si la traía con Su luz. - Los ojos de Abbie brillaban fervorosos mientras una suave sonrisa se instalaba en sus labios. - Su corazón había sido emponzoñado, pero bajo ese veneno ella puede todavía salvarse. Voy a traerla de vuelta pues soy Su herramienta. Voy a devolver la pureza a su alma. - Informó, mostrando una seguridad en sí misma que nunca había poseído hasta el día anterior.

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02/09/2014, 16:06
Muerta Lucretzia Andersen

Poco o nada había dormido aquella noche, Lucretzia se levanto sin ánimos de nada, pero tenía que volver a la labor que se le había encomendado y había que seguir buscando a la plaga que asolaba su amado pueblo.

Llegó a la casa del alcalde con el estomago vacío, no había sido capaz de comer la noche anterior y tampoco de desayunar, así que se sentó en una silla y aguardó que las cosas se fueran sucediendo. Vio entrar a Abigail , no le sonrió, no fue capaz de esbozar una sonrisa a quien había dado cobijo y apoyo a una bruja, aunque aún así se alegraba de su vuelta, la pelirroja entro al lado de Seraphim, Lucretzia se sentía agradecida por haberle defendido, y cuando sus miradas se cruzaron , la joven se levantó se su asiento y se puso a su lado, sonriéndole con dulzura como saludo.

Se conmovió al ver a Pope, no sabía si era inocente o no, pero al menos parecía sincero en sus sentimientos. La acusación de Chester contras la señorita Van Garrett no le pareció para nada disparatada, en algún momento, la propia Lucretzia había pensado en ella como en una de las culpables, aunque seguía pensando que el gran culpable era el alcalde, por su total negligencia.

Muy conmovedor Abigail, pero sabes tan bien como yo que la pequeña señorita Kenway es culpable, ella misma lo ha reconocido, de verdad esperas que un ser como ella, que ha sido partícipe en el mal que ya se ha cobrado la vida de inocentes sea bien recibida? Además, también se niega a cooperar, no quiere dar los nombres que conoce, se niega a ayudarnos a parar esta matanza sin sentido, lo siento Abigail, pero por muy nobles que sean tus intenciones están erradas. 

 

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02/09/2014, 16:30
Muerto Ethan Gray

Cuando vi entrar a Abbie por su propio pie, no me sorprendí tanto como desearía. Era la segunda persona que veía levantarse de entre los muertos y volvía al lado de los inocentes. En parte, me alegré de verla. Otra alma inocente había vuelto al pueblo para derrocar el mal. 

- Entonces, está diciendo... - dije serenamente, mirando a Abbie - Que la maldad que asola el pueblo y estás brujas que usar al jinete para sus fines, tienen el entendimiento emponzoñado. Eso implica que pueden ser curadas de tan terrible veneno. Quizá aún haya esperanza para los culpables. Pueden ser redimidos y salvados para que todo esto acabe. - Miré esperanzado a la pequeña Abbie - Estás trayendo nuevos rumbos a estos sucesos oscuros, pequeña. Eres un ángel resurgido de la peor oscuridad. Si estás convencida de que ella puede ser salvada, no seré yo quien lo ponga en duda. 

Le hago una torpe reverencia, como si realmente tuviera a un ángel con sus majestuosas alas frente a mí. Más milagros iban a suceder y no ponía en duda tales palabras después de los sucesos de estos últimos días. Iba a darle un voto de confianza a Abbie, pues realmente había demostrado con grandes hechos todo su esplendoroso poder. 

 

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02/09/2014, 17:49
Muerta Emma Van Garrett

Que dejaras los cadáveres en la plaza del pueblo era lo que me faltaba por ver, aquellas dos niñas. 

Pero más me sorprendoo volver a ver a Abbie con vida. 

Otro muerto resucitado.

Ahora se dirije acusándome Chester.

-Si dice que soy culpable, demuestrelo con pruebas, no acuse sin ellas. No tengo más que decir.

Dicho estó, me quedo mirando a los presente. Qué piensen lo quieran. 

 

 

 

 

 

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02/09/2014, 19:39
Muerto Isaac Pope

Cuando Abbie secó las lagrimas y le dijo que todo había pasado ya, en su rostro se dibujó una tímida sonrisa.

Luego se volvió a contestar a Littlebury y no dijó nada hasta que su amigo Ethan habló.

-Estoy con Ethan, si de verdad puedes hacer eso Abbie, yo tampoco lo voy a impedir. Por otro lado...tu--señaló a Chester- sigues vivo. ¿Puedes dar otra excusa...digo explicación? ¿Vas a volver a decir que es un plan mio y de mis amigas las brujas para poder acusarte? Pues si es así, me declaro más estúpido que tu. Venga, brujas, amigas mías, el plan funciona bien, no matamos a nadie, así no nos pueden acusar más y de paso, hacemos que sospechen de este tío por no morir.

Pope se levanta haciendo una mueca al estirar el estómago por el hambre que aun tenía y da un par de aplausos irónicos.

-Yo también puedo decir que he descubierto a otra bruja y decir un nombre, déjame pensar....mmmm. Pues eso, que una noche pasa, y sinceramente no me creo que de verdad estés aun vivo. Pero ya lo dije, al final tenía razón, estas vivo pues estás con ellos. Piensas acusar a otra extranjera pues pienso que es más fácil ya que no la conocemos, pero yo ahora mi principal duda es si seguir acusando al fraile de pacotilla o a ti. Pues no tengo ninguna duda de que al menos uno de ustedes dos es uno e ellos. ¿Por que?-Y con voz irónica prosiguió-Tal vez porque lo descubrí anoche...

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02/09/2014, 21:58
Muerta Lucretzia Andersen

Lucretzia escuchaba y miraba atónita, a Pope incluso lo podía entender, el pobre estaba enamorado y aquél sentimiento ciega, pero la joven no estaba por la labor - Lo siento, pero no puedo estar de acuerdo, tanto ella como Hancock son culpables y lo han reconocido, TU lo has escuchado Abbie, tu lo sabes y lo ocultaste, de verdad crees que porque su alma sea salvada, llevada a la luz y limpiada por ti deja de ser culpable de los asesinatos? Por qué no revivir a los inocentes que perecieron bajo su obra? porque salvar a quien nos ha condenado? Lo siento, pero no lo veo normal... El Don que se nos ha dado es para ayudar a los inocentes, no lo olvides.

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02/09/2014, 22:07
Muerto Seraphim Julien Boone

Al ponerse Lucretzia a su lado, le sonrió con cariño. Se alegró de que estuviera sana y entera, lejos de las garras del fraile aquel. Mentiría si dijese que no le gustaría aprovecharse de la situación para enjuiciarlo como brujo, pero la prioridad eran los ladrones de la calavera del jinete. 

Escuchó a Abbie con una creciente rabia, alimentada por la aparente inconsciencia de la chica con respecto a lo que había sucedido hasta ahora y a quienes lo habían provocado, pues sus intenciones de revivir el mal que habían logrado desterrar resultaban acciones que resultaban vergonzosas incluso para una adolescente como ella. Un segundo antes de emitir palabra, la curandera habló y la puso en su lugar. Como siempre, ella lo había hecho con una delicadeza y diplomacia de la cual él ya no era capaz tras oír un argumento así. Revivir a Rosemary sería una ofensa para él y todos los que habían sufrido por la vuelta del jinete y los posteriores enjuiciamientos. 

Y luego el campesino apoyándola y Pope insistiendo con los únicos que sabían por hecho eran inocentes. Perfecto. Se suponía que él era el cadáver... ¿En que momento el resto del pueblo había perdido el flujo de oxígeno al cerebro? Parecía que Lucretzia intercedía cada vez que él iba a caer en un ataque de ira y matar a alguien por las idioteces que decía. A menos que solo odiaran las mismas cosas, la chica lo conocía aún más de lo que creía.

¿Hancock también? ¿Pero qué clase de idiota revelaría a su propia clase...?

Respiró profundo antes de hablar.

Calma, calma... No sacas nada repartiendo golpes. - pensó mientras miraba a Pope.

Sus ojos se posan en la tabernera pelirroja una vez que ya ha logrado mantener sus emociones a raya.

Abbie, no vas a usar ese don para deshonrar a los inocentes que han dado su vida al revivir a la responsable de sus muertes. Así tengamos que, para mi gran pesar, llevarte a la horca de nuevo para evitarlo. - Su mirada salta de la chica a su amante - Tú Pope, basta ya con Chester y el fray. No tengo ninguna amistad con el viudo y mucho menos con ese...- se tomó una pausa y miró al fray con asco - individuo... - vuelve a mirar a Pope - pero desgraciadamente para nosotros y nuestros deseos personales, esto no es un concurso de popularidad. Créeme cuando digo que estaría encantado de escupir sobre la tumba del pseudo-religioso, pero nuestras diferencias tendremos que resolverlas fuera de este juicio. Y lo mismo deberías hacer tú con Chester.

Hay tres personas de las cuales sospecho, entre ellas la señorita Van Garrett. Littlebury tiene mi confianza en estos temas como establecí anteriormente, y si él dice que ella es, entonces ella tiene mi voto. 

 

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02/09/2014, 23:02
Abigail "Abbie" Irving

Abbie miró sorprendida a Lucretzia pues no se esperaba que la joven hablase tan abiertamente de sus habilidades después de haber guardado silencio durante tantos días. Sin embargo, Ethan e Isaac intervinieron y la joven les dedicó un asentimiento como agradecimiento por su apoyo. Después escuchó las palabras que Isaac le dedicó a Chester y miró al último con curiosidad por su respuesta.

Sin embargo, cuando Lucretzia habló de nuevo, Abbie se giró hacia ella con ánimo tranquilo. - Lucretzia, esa gente que está invadiendo tu casa te está haciendo perder la piedad y la compostura. No la conoces como yo lo hago y no deberías juzgar mi decisión, al igual que yo no he juzgado tu modo de usar el don que te ha sido otorgado. Podrías haber ayudado mucho, pero permaneces en silencio sin dejar que la información fluya de un lado al otro... Sin embargo, eso es tu decisión. La mía es darle otra oportunidad a Rosemary. 

Suspiró quedamente antes de hablar de nuevo, con voz suave. - Te contaré una historia, querida. La historia de una niña sin madre, criada por un padre desquiciado y una niñera con una curiosidad demasiado desarrollada hacia la oscuridad que puebla nuestro mundo. Una niña tratada como un objeto durante toda su vida. Primero una tierna muñequita a la que comprar vestidos hermosos y exhibir. Después usada como moneda de cambio, entregada contra su voluntad a alguien de este pueblo para poder llevar a cabo sus horribles planes. - Hizo una pequeña pausa. - Ella nunca quiso esto. Primero su padre, luego su niñera y finalmente los brujos de este pueblo. Nunca la dejaron escoger su vida, no tuvo elección cuando la obligaron a participar de sus aquelarres. Temía por su vida, Lucretzia, y por la mía. Estoy segura de que puedes comprender eso. 

Llevó la mano a su pecho y una sonrisa calmada asomó a sus labios. - Y ahora la Dama Blanca me ha dado la oportunidad de devolver la luz a su alma. De darle la oportunidad de hacer por primera vez en su vida lo que ella elija y no lo que le impongan. - Se encogió de hombros. - Oh, no dudes que comprendo que preferirías que trajese al agresivo señor Siral a tu lado. Pero fue él quien decidió salir durante la noche. Lo siento, querida, es mi don, y es mi decisión. Rosemary se merece una oportunidad y voy a purificarla. - Negó lentamente con la cabeza. - Sinceramente, Lucretzia, te tenía por una persona más piadosa.

Miró entonces a Seraphim ladeando la cabeza y sin perder la calma. - Nadie lo ha juzgado a usted por matar a un inocente, señor Boone. Sea consecuente y no me juzgue usted a mí por devolverle a una niña la pureza que le han robado.

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02/09/2014, 23:09
Muerta Lucretzia Andersen

No soy tan egoísta como tu Abigail, yo no anhelo que solo reviva uno, espero y deseo que lo hagan TODOS los que murieron en manos de esos desgraciados, la pequeña incluida , o es que acaso los demás no merecen vivir?, merecían ellos morir? y si hubiera sido Pope? así que no me hables TU de piedad cuando obras por tu propio beneficio - la voz de Lucretzia no se alteró lo mas mínimo así como tampoco sus facciones, no iba a jugar a la actriz. Si no he hablado abiertamente de mi don, es porque no tengo intención de ser el centro de atención, y no, los visitantes, aquellas almas en pena, que la Señorita Kenway a ayudado a abandonar sus cuerpos no me han desquiciado, pero siento su dolor, su angustia y su pena...

Lamento la vida que ha tenido, pero aquello no le da derecho alguno a matar gente, no pidió ayuda, solo mato a inocentes, y te puedo asegurar, que en lo que el Señor Seraphim respecta a pagado su deuda con creces, yo estuve ahí cuando las dos almas cruzaron al mas allá. - sentenció tajante.

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02/09/2014, 23:20
Abigail "Abbie" Irving

- Te equivocas, Lucretzia. - Respondió Abbie, negando despacio con la cabeza. - Sí pidió ayuda. Me la pidió a mí y la Dama Blanca escuchó mis súplicas. - Se encogió de hombros. - ¿Qué esperabas? ¿Que la pidiera a gritos en medio del pueblo? El resultado habría sido el mismo y habría terminado muerta. 

La joven dedicó una breve mirada a Seraphim antes de seguir hablando con Lucretzia. - No creo que el señor Boone necesite que lo defiendas. Pero si el señor Boone ha pagado su deuda por matar a un inocente en la noche, también lo ha hecho Rosemary, pues ella ha muerto igual que él. Y si consideras que el señor Boone merece otra oportunidad después de asesinar al señor Siral, no comprendo por qué no consideras que ella también la merece si puedo limpiar lo que han envenenado en ella. 

Suspiró, cansada de una discusión que no parecía ir a ninguna parte. - Pero en todo caso, querida, la elección es mía y está tomada. Igual que tú tomaste la decisión que te pareció conveniente sobre tu don y preferiste pasar desapercibida antes que usarlo para ayudar. No veo entre las almas que pueblan tu casa ninguna otra que lo merezca más que ella y si puedo purificar a alguien, ella es la mejor elección.

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03/09/2014, 00:03
Muerto Seraphim Julien Boone

Miró a la chica impactado. ¿Era cierto lo que había escuchado, o era solo su conciencia atormentándole una vez más? Repaso el recuerdo en su mente, leyendo los labios de la mujer. Sí, eso había dicho. Lo había juzgado, diciendo que nadie lo había juzgado por ello, por matar a un inocente, sabiendo el horrible malestar que la sola idea de lo que había hecho le producía. Tras tantos lindos gestos con ella, tras haberla cuidado la noche anterior de los designios infames de un alcalde sociópata, tras la alegría con la que la había recibido al verla despertar, eso era lo que conseguía. Un amargo sabor a traición en la boca. Antes de esta ocasión, el dicho "Cría cuervos y te sacaran los ojos" jamás le había hecho tanto sentido como ahora.

Un poco de alivio volvió a su mente al escuchar a la curandera, piadosa de una manera en que la tabernera jamás lograría comprender, otorgarle algo de alivio al perdonarlo por el crimen cometido. 

Dio un par de pasos hacia adelante, pero se detuvo antes de alcanzar a la tabernera. Su posición, erguida y orgullosa, resultaba demasiado agresiva para entablar una conversación o discusión con una dama. Atemorizar a una chiquilla no era aceptable.

La señorita Kenway, Abigail, tiene un pasado tan trágico como la mitad de los que estamos aquí. Tener mala fortuna o un círculo de amistades dañinas no condona un asesinato, mucho menos varios y por mera diversión. En lo personal, tengo absolutamente claro que mis acciones tuvieron consecuencias nefastas, si tanto quieres saberlo. Sé que asesiné a un inocente por el pánico de saber que esa misma noche yo moriría pues pensé que podría llevarme al asesino conmigo y erré, resultando una grandiosa pérdida para la calidad humana de este pueblo. Porque, el "agresivo Señor Siral" es un hombre respetable y sensato, con todo el derecho a estar enojado por su mala fortuna y por la impotencia que significa no poder ayudar a quienes amas a sobrevivir. POR SUPUESTO que estaríamos bien en creer que él merece más ser resucitado que la causante de las muertes en nuestro antaño pacífico pueblo. Y no, a diferencia de lo que crees, mi perdón no lo gané por medio de la muerte. La muerte no es más que descanso para quienes no tienen nada que perder. Y por cómo hablas de la chiquilla, ella pertenece a esa categoría, junto conmigo.

Lo que no entiendes, Abigail Irving, además de lo que significan las palabras respeto y gratitud, es que tu corazón sensible por la sonrisa manipuladora de una niña malévola nos puede matar a todos. Y seríamos idiotas de permitirte hacerlo. 

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03/09/2014, 12:51
Muerto Isaac Oaks

Isaac se había levantado tarde esa mañana, hace tiempo que no dormía mas de 3 horas escasas, su cuerpo necesitaba un descanso al igual que su ya confusa mente, todo se volvía cada día más enrevesado y por supuesto más tenso. Desayuno lo poco que sabía que necesitaba para pasar la mañana, pues no tenía hambre; se vistió y fue a la ya tan rutinaria reunión, a ver que se encontraba hoy.

Tras entrar allí observó como Abbie estaba viva, tan viva que hablaba por ella misma, hablaba como si hubiera visto algún tipo de visión y quería "limpiar" el veneno de los brujos... Pero si ya se sabía que al menos una había confesado ¿Para que molestarse en revivir al enemigo? Algo poco coherente, más si cabe. Isaac bastante extrañado se dirigió a Ethan Gray, el primero que vio y le preguntó:

-¿Se puede saber que ha pasado? ¿Acaso ha sido un mala pesadilla mía el hecho de ver a Abbie muerta? No, juraría que la vi con la pequeña ahorcada en la plaza... Esto es muy extraño...

 

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03/09/2014, 17:02
Muerto Ethan Gray

Escucho pacientemente el choque de opiniones entre algunos presentes. Abbie parecía estar batallando sola y sus razones me parecieron más que sensatas, aunque también entendía al resto. ¿Porqué salvar el alma de una, claramente culpable ya que ella misma lo afirmó, pudiendo salvar la vida de un inocente? Podía entender las razones de Abbie, el cariño puede llegar a tales cosas, pero creía en la redención y perdonar es una de las santas leyes.

Yo entiendo a la pobre muchacha. Cierto es qué la señorita Kenway se autoproclamó culpable de conspirar, pero si otro milagro es acontecido haríamos bien en acogerla. Seguro que su alma se dió cuenta del mal que nos causó y nos ayudaría. ¿Porqué no tenerla como aliada? Ella puede darnos datos que sólo conocería siendo culpable y en sus manos estaría el acabar con los herejes que faltan. 

En cuanto acabo mis palabras me dirijo directamente a Pope. Mi rostro está lleno de dolor. Me sentía traicionado y cada vez me dolía mas sospechar contra mi mejor amigo, pero lo había visto claro ahora. 

- Pope, sabes que eres como un hermano para mí, pero tus palabras me han aclarado una duda que sembró el señor Littlebury y que ahora he visto claramente. ¿Cómo eras capaz de saber que él iba a morir esta noche? Sólo se me ocurre que estuvieras implicado en tal muerte y no salió como había planeado. No es ningún misterio el poder que poseía y fui yo mismo quien le salvé. Sólo puedo tacharte de culpable... lo siento mucho por esto que voy a hacer pero... mi voto irá hacia ti, amigo mio. 

 

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03/09/2014, 17:39
Muerto Fray Bernandino Duchamps

La gente muere y renace delante de vuestros ojos y os atreveis a hablar de etica,de moral y demas,antaño por el mero hecho de una duda la gente moria en la hoguera,desde luego teoricamente estamos mas civilizados que entonces,pero de cualquier manera esto no es por mano del Divino ni de un ser humano,ciertamente con la ayuda del señor Chester tenemos indicios mas que de sobra para condenar a mas de una persona y el no a errado en ningun momento,opino que dejemos rencillas aparte y sigamos sus consejos a la hora de votar,asi que opto por Emma y le pido al alguacil que los resucitados los mantuviera encerrados por si acaso les puede pasar algo por miedo del resto del pueblo o puedan herirnos, no por maldad, si no por que utilicen su cuerpo y anulen su voluntad

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03/09/2014, 17:59
Muerto Isaac Pope

Tras sufrir por dentro con la acusación de Ethan, el único amigo que había tenido, Isaac se puso la mano en el corazón mientras decía...

-Ethan...¿De verdad? ¿Lo dices en serio? Me...me...tss. Gracias. No me apetece ni contestarte, es más no quiero ni que me escuches, pues si de verdad has sido capaz de desconfiar de mi, después de todo lo que hemos pasado juntos... pero por otro lado, tengo que decirlo. ¿Como sabía que iba a morir? No es que lo supiese, es que se veía venir, y no fui el primero en darse cuenta de ello, alguien lo dijo antes que yo y ahí es cuando me dí cuenta. Aunque, al tu recordarme de lo que eres capaz y diciendo lo que hiciste, ahora puedo entender que es posible que si sea inocente.-Mira a Chester y agacha la cabeza nos segundos-Lo siento. Pero no quita ciertas acusaciones... pero  por  otra parte, me has aclarado un poco más a quien votar, a Fray, aunque pensándolo bien-Pope mira con cara analítica a los allí presentes-Hay dos personas que me dan mala espina y desde el principio han negado la existencia de dichas brujas, protegiéndose con sus pensamientos científicos. Petrus y mi tocayo Isaac Oaks. Pero solo es eso, me dan mala espina, sobre todo Petrus, debido a su personalidad reservada o al menos a su silencio. Pero no puedo ni voy a acusarlos, solo quería saber que opináis vosotros.

Isaac vuelve a dar unavuelta sobre si mismo mirando a todos para finalmente mirar a Abbie y cuando se cruzan sus miradas le sonríe y en ese momento le rugen las tripas, lo que hace que se ponga rojo como un tomate.

-Vaya...