Partida Rol por web

Space Cowboys

Episodio 1.2 - Show me the backdoor!

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23/05/2021, 22:33
Pinky Pazuzu

Diría que una furtiva gota de sudor perló la sien de Pinky antes de pulverizarse por pura tensión, pero la Pandoriana sabía contenerse cosa fina. Aun así, y tratando de estar todo lo concentrada que podía en su toma y daca funk'o'mental con Mastiff, no podía dejar a su inseparable compañero hanging there.

- Tranquilo, uber lombax, te garantizo que tu tío no te va a poner las almohadillas de sus belicosos dedines encima. O eso o se los arranco a mordiscos. Word.

Caramba, pocas bromas gastaba tito Crowley*... Acero azul, Pinky. Acero azul, Pazuzu.

Notas de juego

*

 

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24/05/2021, 09:03
Director

Notas de juego

La Virgen lo que me he podido reír... xDDDDDDDDDDDDDDDDDD

¡Os posteo este mediodía! ;)

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24/05/2021, 17:25
Tudor Mastiff

El Gran Hombre Negro escuchó con atención a la pandoriana con la quietud de una esfinge de azabache. No replicó inmediatamente, sino que alzó su mano izquierda, mostrando todos los presentes sus dedos cubiertos con anillos de oro y diamantes. Acto seguido, en un gesto tan macilento como ensayado, los chasqueó al tiempo en que en el éter se dibujaba con letras de amarillo Motown la palabra "STYLE!". Al instante, uno de sus negrotes malotes le acercó un gramófono vintage a todas luces personalizado para la ocasión. Mastiff pulsó su botón preferido: PLAY.

Sharp negotiations incoming...

El rey pirata se puso en pie y a fe de los allí presentes que Tudor Mastiff era un morlaco bastante más grande de lo que uno pudiera imaginar. Bajo la casaca se intuía un SIX-STEEL-PACK que rivalizaba en carisma con el bigotazo del cadete más veterano de la Stellaris. Sus dummies le acercaron un Korg Supernova en color ónice cuyas teclas se iluminaban según las pulsaba con habilidad el saqueador espacial. Aquel pepinazo de instrumento podía valer con facilidad una pequeña fortuna. Si el bueno de Drevlin hubiese estado presente en ese momento a buen seguro que le habría dado un bajón de azúcar ipso facto con pérdida de consciencia. Uno de los gangstas de Mastiff empezó a tocar una pegadizo ritmo de bajo.

-¿Y qué obtengo yo a cambio?-, preguntó Mastiff a Pinky con un deje bastante menos meloso del que antes había empleado Angus DeBurger.

-No tengo ningún inconveniente en sacaros de esta pocilga-. En los ojos de Pinky debió dibujarse la sombra de la duda, porque el negrazo matizó. -¿Este negocio...? No lavamos una mierda. Me asombra que se lo trague alguien. Lo tengo subcontratado a otros pavos que me deben una pasta. Nosotros a lo nuestro, y de paso, las casacas en perfecto estado de revista-. Mastiff parecía distraído en su música, pero nada más lejos de la realidad.

-No necesitamos demasiada publicidad estos días, Pinky, nena. Hace un buen tiempo que atracamos naves espaciales enviando simplemente un meme de George, aquí presente-. Señaló con la cabeza al tal Bubba, cuyos ojos saltones seguían clavados con deje homicida en Pietro. No era de extrañar que aquel titán cromado bastase para ahorrarles alguna que otra escaramuza en el espacio profundo, más aún después de que la jamelga que estaba con Mastiff enseñase a Pinky y a sus colegas el meme del tal George.

En él se veía a George acariciando con su enorme pulgar la cabecita de un minino de unas semanas de vida y sonriendo a la cámara con una perturbadora mueca con sospechosos matices carnívoros. Bajo la imagen, un texto tan contundente como aterrador:

"Puede que Georgie se quede con hambre... ¿Serás TÚ el siguiente?".

-Quiero al androide-, disparó Mastiff mirando momentáneamente a Boogie. -Será mi jukebox andante-.

Silencio. Uno de los incómodos.

-¿Trato?-.

No dejaba de tocar su condenado piano.

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25/05/2021, 20:45
Pinky Pazuzu

Puede que a Pinky le impresionasen las dotes al lightitng-mog de Tudor, pero, por e cimbrel perdido de Osiris, no se iba a quedar corta en las negociaciones solo porque ella no dispusiese de su espectáculo de luces, sonido y... El tal Bubba.

Sin pensárselo dos veces levantó su omni-herramienta y presionó el icono correspondiente a su flauta travesera de láser púrpura (con el add-on de purpurina tornasolada, que le había costado una guita) y, desplegado el instrumento virtual desde la pulsera, tomó el cilindro de luz entre sus dedos antes de comenzar a hacerlo sonar por encima del teclado de Mastiff por un par de minutos.

Tras limpiarse unos hilillos de saliva de los labios, encaró a Tudor señalado a Boggie.

-Mira, no negaré que aquí el amigo latas tiene un soud system que casi puede rivalizar con el de Scrath Perry, el Quinto.-  Hio una pausa, se golpeó el corazón con la palma de la mano derecha, haciendo que desapareciese la fluteprojection, y miró a las alturas, recordando al mejor gobernante de Pandorika ever. - Pero apreciarlo solo por sus amplificadores de válvulas es un craso error, este tío podría quitare el puesto a Bubba o a cualquiera de tus mecánicos con uno de sus cybrazos atados a la espalda. No pides poca cosa. Y a nadie le gusta que llamen gramola a quien considera un amigo. Vamos, sé que tienes un gran sentido dle humor y que te encanta repasar con as chatis las mil y una veces que has dejado en ridículo a los miembros de la coalición y la justicia antes de una divertida dosis del good old in and out. ¿Y aparte de eso, ¿No hay alguna otra cosilla que te podamos ofrecer? Nos vamos a convertir en una troupe de treasure hunters de las que quitan el hipo una vez que salgamos de aquí ¿No nos quiere usar a voluntad para uno o dos encarguitos?

Boogie siempre había sido un colega y les estaba ayudando un montón, y al pertenecer a una cultura animista, no le gustaba especialmente aquella gente que se refería a los seres inteligentes como si de meros objetos se tratasen.

Mientras esperaba su respuesta, volvió a desplegar su flauta, puntuando los toques al teclado de Mastiff, moviendo al pelvis como si la vida le fuese en ello.

Aun así era capaz de ver que sus dotes de negociación no habían surtido ningún tipo de efecto en la negociación y miró a Boggie con gesto realmente serio antes de tratar de quitarle peso con un guiño que el androide no pudo apreciar por culpa de sus gafas. No estaba siendo su puto día.

- ¿En serio es la única vía? Peinsa en las risas de los niños...
 

- Tiradas (1)
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27/05/2021, 13:33
Pietro Equinox

Al tiempo que los niveles de estrés del lombax se iban incrementando a cada minuto que pasaba (minutos que su tío aprovechaba para avanzar hacia la academia), su paciencia se agotaba. ¡Que tenían un tiempo límite! ¿De verdad Mastiff tenía que enrollarse tantísimo para negociar? Pero lo peor no fue eso. Y es que, después de haberse andado por las ramas un rato largo, ¡el precio que les pidió fue a Boogie! ¡¡Y para hacerlo funcionar como jukebox con patas!! ¡¿EN SERIO?!

 -Mira colega, perdón, señor colega... Si lo que quieres es una "jukebox con patas", yo te construiré una. Con las especificaciones que me digas, no tengo inconveniente, estas manos pueden construir lo que quieras. ¡Pero para que puedan hacerlo necesitan seguir pegadas a este cuerpo serrano! De ahí que necesitemos que nos saques de este agujero.

Se estaba metiendo en un berenjenal al hablar así con Tudor Mastiff, pero... ¡Había que intentarlo! La alternativa a no salir de la academia era ser cazado por su tío como un... Como un... Perro. Mierda.

 -Así que, ¿qué me dices? Si lo que buscas es algo que te siga a todas partes y reproduzca la música que quieres, lo tendrás, tienes mi palabra.

Le daba igual pasarse horas construyendo una caja de música con cintura pelviana de metal para un pirata caprichoso. Si a cambio podía salir de allí con vida y con sus amigos, merecería la pena. Y eso incluía a Boogie, por supuesto. Sería un androide metálico y sin sentimientos orgánicos, ¡pero era su amigo, joder! Y no pensaba dejar atrás a ninguno de sus amigos, ¡a ninguno!

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27/05/2021, 16:45
Boogie

Boogie pasó sus ambarinos y alfanuméricos orbes oculares de Pinky a Pietro, escuchando en silencio la ardorosa defensa de sus amigos. El androide no estaba programado -ni diseñado- para sonreír, pero su Módulo de Emulación de Personalidad interpretó aquellas intervenciones como sólidas pruebas de que sus amigos no estaban dispuestos a sacrificarle por nada, razón por la cual nuestro muy atractivo robot, habiendo decidido ya sacrificarse por el equipo y entregar una copia de seguridad a Petri para que reprodujese su M.E.P. en el dispositivo portátil de bolsillo que entendiese oportuno (*) -salvo una tostadora... ¡UNA TOSTADORA NOOOO!- cambió de estrategia. Y lo hizo porque Boogie era el héroe que Pinky y Petri necesitaban para culminar aquel sofisticado plan de fuga.

Y además... Tenía cuentas pendientes que saldar con alguien allí, en la Stellaris.

Pero no nos adelantemos a los emocionantes acontecimientos que estaban por llegar...

-Your Highness-, saludó a Mastiff como buen androide de protocolo. -Añadir a lo dicho que el cadete Equinox, aquí presente, puede no solo puede diseñar una mesa de mezclas mejor que mi reproductor interno, capaz de ser la envidia de una tripulación funkotroniana en el dance-floor; sino que debido a una desafortunada herida sufrida durante mi turbio pasado ya no puedo reproducir ninguna suerte de Funk en mi jukebox-.

Pinky y Pietro intercambiaron una fugaz mirada sintiendo al unísono un escalofrío de puro terror.

¿Aquello era un tremendo trolazo en la cara de Mastiff? ¿Una mentira de antología? ¿Un farol con la mano del muerto en una mesa de póker con las llaves del último Aston Martin del mismísimo 007 coronando la pila de fichas?

Boogie no pestañeó. Nunca lo hacía, así que no era algo novedoso, pero fijo que os habéis quedado intrigados.

Entonces aconteció el horror...

Del interior de la caja de resonancia -y torácica- de Boogie emergió un guitarreo aflamencao y la voz rasgada de un caló haciendo como que cantaba en spaguetti western su anhelo por ser pájaro en un infame popurrí con una versión de "No me gusta que a los kaspianos les pongan la minifalda". Era tal la amalgama de polución acústica que la banda de Mastiff al completo torció el morro y empezaron a mirar a Boogie como si necesitase un tratamiento intensivo en las mazmorras interiores de la lavandería.

-Lo sé. Mi vida es un infierno-, apuntó Boogie convirtiendo sus ojos en dos úes mayúsculas.

Notas de juego

)*) Uuuuuuuh, Back Pocket Boogie!

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27/05/2021, 17:19
Tudor Mastiff

Mastiff frunció los labios y se atusó el bigote con gesto contrariado, pensativo. Había dejado de tocar su Korg Supernova, señal inequívoca de que la maniobra de distracción a tres bandas había surtido su efecto. Era evidente que con los Gipsy Kings al aparato, el desconcierto estaba garantizado.

Alguien entre la multitud osó soltar un anticlimático "¡Ole!" y el líder pirata miró con desgana a su séquito sin poder determinar la identidad del traidor al glorioso Space Funk.

-Parece que esta hojalata está m.u.y jodida... Bien, apaga eso o te formateo la vida, chico. Así, bien. Y ahora, tú... Morena-. El negrazo señaló a Pinky. -Tú y tus amiguitos vais a hacer un trabajito para mí, aquí, en la misma Academia. Eh, peluche, ¿dices que se te dan bien las máquinas? Eso me gusta... Veréis, vais a acceder a los expedientes del alumnado y vais a descargarlos enteros para mí. ¿Entendido? Sin preguntas. A cambio, mis casacas y yo os sacaremos de este lugar. Y me dan igual vuestros motivos... Esto es solo un asunto de negocios-.

Bubba esbozó una sonrisa taimada, muy satisfecho por la astucia del jefazo.

Mastiff chasqueó los dedos.

-Entended esto, pequeños: A mí nadie me la pega. Nadie. Ahora tenéis un acuerdo conmigo-. Se quitó las gafas de sol con un aspaviento que pareció un latigazo a juzgar por el fenómeno acústico que lo acompañó. -Confuckingmigo. Conseguid esos archivos y enviadlos a mi omni o no tendréis entrada para la función. ¿Estoy hablando claro?-.

La sonrisa que amaneció en el rostro de Mastiff tenía mucho de siniestra y poco de camaradería.

-No perdáis el tiempo, bichitos. Nadie quiere que a Bubba le entre hambre, ¿verdad?-. Echó un vistazo a Boogie mientras se ajustaba las gafas de sol con un gesto histriónico. -Colega, ve a que te vea un exorcista. It's a mission of mercy-.

Notas de juego

Si estáis listos, mañana le damos caña a la Op. Phunk Sunrise ;D

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27/05/2021, 20:39
Pinky Pazuzu

Pinky sintio un frescor que recorrió todo lo largo de su corta espina dorsal al escuchar la petición de Tudor y comprender que (por ahora) se habían salido con la suya.

- Hay trato.- Dijo, activando el modo cutter láser infantil en su omniherramienta para hacerse un corte superficial en la palma de su mano izquierad, porque la primera no se la juega, que la neceseita, para cosas. Chupó un poco de sangre y la escupió en el suelo, junto al korg de Mastiff. Al pirata aquello le importaría una mierda, peor en Pandorika las cosas se hacían así, al menos en la Pandrorika en la que ella se crio. 

Y con eso, giró sobre sus talones y comenzóa  salir por pies de aquel tugurio, desosa de repsirar el aire de cualquir otra parte antes de girarse hacia Pietro y Boogie.

- Semos la polla, nenes, y lo vamos a petar muy fuerte... El ojal de cualquiera que se oponga a nosotros, quiero decir. Vamos, sexys, la gloria nos espera.

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27/05/2021, 21:10
Director

Notas de juego

AAAAAAAAAAAAAAAAALLRIIIIIIGHT!

Lo tomaré como un magnífico y funky "YAAAAAAAAAAAAAS!" ;D

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27/05/2021, 21:13
Pietro Equinox

Pietro sabía que había simulacros de fallo en sistemas operativos, para preparar a los técnicos contra cualquier imprevisto, pero... ¡JO-DER con Boogie! Ese fallo simulado era sin duda lo peor que habían tenido que escuchar sus perfectamente torneadas orejas. Lo bueno era que después de oír aquello, lo del Danubio Azul le parecía un poco menos atroz. Un poco.

Por su parte, y ante la muestra de música exótica del androide, Mastiff cambió su precio. Quería los expedientes del alumnado. La cuestión era, ¿para qué? En fin, no era nada que no pudieran conseguirle. Eso sí, los expedientes de él mismo y de sus amigos se los guardaba para él. Mastiff no los necesitaba. Después de todo, ellos ya no eran técnicamente parte del alumnado, ¿no? Pues eso.

 -Por mi parte no hay problema. Hala, vamos, tenemos mucho que hacer y poco tiempo.

El lombax salió del refugio de Mastiff junto a sus compañeros, con Pinky prometiendo que iban a partir la pana a base de bien con aquel megaplan que tenían. Pietro no pudo evitar sonreír al escucharla. Porque a pesar de la condenación inminente que se cernía sobre su cabeza, sabía que siempre, siempre podía contar con sus colegas.

 -Ya te digo que vamos a petarlo. Vamos allá compañeros. Hagamos historia en esta academia de mierda.

Notas de juego

Listo para un bombardeo, máster :D