Partida Rol por web

Terror en la N-340 2: Los Primeros Días

1. Carretera y manta

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21/03/2026, 17:01
Antonio

Me paré en el mirador, justo donde se estrechaba la carretera. El camión lo tenía jodido para pasar por allí, aunque se podía intentar. Todo era cuestión de habilidad y de cojones de Rafa. Me bajé del coche y me acerqué a la cabina del camión. Nada más andar tres pasos, arrugué la nariz. Cuando llegué ante la puerta del piloto, ya estaba blanco de aguantar la respiración.

-"Rafa, ¿te ves capaz de pasar por ahí con el camión?" Le pregunté, intentando no vomitar. "¡Joder! ¿Hay un muerto en el camión o qué?" Dije, separándome unos pasos de la puerta.

Me levanté la camisa y me la puse hacia arriba, tapándome la cara. El olor era insoportable.

-"Podemos dejar el camión aquí y subir a la casucha aquella en el Land Rover. Descansamos y dormimos, pensamos qué cojones hacemos a continuación y a dónde ir. Está claro que está todo lleno de zombis. Hay que intentar buscar un sitio inaccesible y en el que podamos subsistir hasta que todo esto pase. O las montañas o una isla Perejil cualquiera." Comenté en alto para que me oyeran los demás.

Rebusqué en mis bolsillo y encontré mi paquete de Ducados, con pelos a los lados. Saqué un trujas y me lo piqué. Hacía muchas horas que no fumaba y este era el momento y el sitio adecuado para fumármelo. Buenas vistas y buen olor a super boñiga de vaca con diarrea.

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22/03/2026, 11:31
Bea

Vamos con el coche hasta la casucha esa. - Sugirió Bea. - Dejamos el caminón en algún sitio que este apartado, para no dejar el camino bloqueado en caso de que tengamos que salir por patas. Las provisiones al Land Rover y investigamos la finca esa. Igual hay algo interesante allí... - Se encogió de hombros. - Pañales por ejemplo... o agua corriente o un pozo...

Bea había logrado limpiar "lo más gordo", del culo de Pepe, pero esa criatura merecía un baño y estaba claro que la Conchi, no iba a colaborar en ello. Pepe se había convertido en un buen marrón y nunca mejor dicho, por como había dejado sus ropitas. Fuera como fuera, si no encontraban pañales en la casa aquella, si habría toallas, cortinas, sábanas o lo que fuera, para fabricar pañales improvisados. Tenían que intentarlo...

Venga, no perdamos tiempo... - Dijo cogiendo al bebé en brazos, tras colocarse una mochila a los hombros.

Empezó a caminar hacia su nuevo refugio, con la esperanza de encontrar unos días de tranquilidad o al menos unas horas...

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22/03/2026, 16:40
Rafa

Aquellos caminos eran estrechos, y cuando se acercaron hasta la zona de barrancos, estaba claro que con aquel vehículo podían tener serios problemas.

Dejo el camión fuera del camino, a la sombra de unos naranjos, en un lugar un tanto escondido, por si lo necesitaban más adelante. Y subió al Land Rover, con el que no debería de haber ningún problema.

-Aquí el camión esta oculto, mejor lo dejamos aquí y vamos en el coche hasta esa finca. Tal vez ese cortijo pueda servirnos como lugar para descansar un rato.- Salir del camión fue un alivio, se había quedado la peste de la criatura pero pronto en el coche, la cosa volvió a empeorar. Menos mal que el cortijo no estaba muy lejos.

Alicante se veía con varios incendios, mala cosa, y la carretera bloqueada por coches, camiones y autobuses. Hasta la costa parecía llena de embarcaciones que huían hacia las islas. Aquello no pintaba bien, mejor tener a mano una radio para escuchar las noticias, por el momento podrían usar la del coche. 

Notas de juego

Si el Land Rover es diesel podemos repostar con parte del depósito del camión. Cuando haga falta, ya que su depósito esta peor que el del camión. 

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22/03/2026, 18:56
Narrador

Dejando todo lo bien oculto que podía ocultarse un camión militar en medio de aquel secarral, cargasteis el Land Rover y con él recorristeis la vereda hasta llegar al cortijo abandonado. Aparcasteis el coche en la era que tenía delante y os asomasteis con cautela al interior.

Aquella casa una planta era una ruina. Los muros estaban cubiertos de pintadas, el techo se había hundido en una buena parte, y había tejas y restos de madera por allí desperdigados. Allí no había luz, ni cableado siquiera. La puerta desvencijada estaba hinchada y atrancada, pero de un empujón se abrió con un crujido y quedó colgando de una bisagra. Dentro aún quedaban algunos muebles podridos y destrozados, cortinas raídas y un viejo y mohoso colchón cubierto con unas sábanas viejas y mantas mugrientas en uno de los dormitorios. En otro sólo estaba la cama, sin colchón siquiera. El suelo estaba sucio de latas, de botellas de bebidas alcohólicas, de papeles de aluminio quemados de los toxicómanos que a veces debían haberse acercado por allí. Por supuesto, allí no había pañales para Pepe.

Pero tampoco había nadie, y una vez asegurada la casa, encendisteis la radio del coche dispuestos a descansar unas horas, o unos días...Desde allí se veía la ciudad, el puerto, el cruce. Un mirador privilegiado para ver cómo todo se iba a la mierda, y la radio no hizo sino confirmároslo.


A mediodía, Felipe González dio la rueda de prensa. Hablaba de graves disturbios y actos de sabotaje coordinado contra La Nación, instigados por los partidos de derecha, aprovechando la aparición de un brote de lo que llamaba "gripe neurológica". Que se declaraba el estado de alarma, y que se haría lo que tuviera que hacerse, pero que todo estaba bajo control y que no había motivo para no mantener la calma. Que el Ejército Español estaba desplegado para protegerles y que, por favor, siguiesen sus indicaciones. Se había luchado mucho para conseguir la democracia y nada podría con el pueblo unido. El Presidente socialista no dio lugar a preguntas de los periodistas y dio paso al Ministro de Sanidad, García Vargas.

El Ministro amplió información al respecto. Habló de casos generalizados de una cepa muy agresiva de gripe que afectaba gravemente la conducta de las personas. Habló de hospitales colapsados en las grandes ciudades, pero que habían solicitado personal sanitario a Francia para reforzar la plantilla. Que aún debían coordinarse con las Comunidades Autónomas, pero que estaban en ello y que pronto la situación mejoraría. El Ministro aguantó el aluvión de preguntas: "¿Entonces es un virus?" "No lo sabemos con certeza." "¿Se propaga por el aire?" "El aire es una posibilidad, pero no lo sabemos..." "¿Es una amenaza a la salud internacional o una preocupación militar, señor Ministro?" "Ambas." "¿Están vivos, o muertos...?" "No lo sabemos... Eso es todo. No habrá más preguntas". Revuelo entre los periodistas. Paso al locutor y a los tertulianos invitados aquel día para debatir.

Esa fue la última vez que hubo un comunicado oficial del Estado en directo.

Comisteis de las latas que Conchi había robado. Bea cuidó del bebé lo mejor que sabía, que era muy poco porque su experiencia con bebés era nula, pero todo era aprender. Antonio pudo destrabar el subfusil del coche. El día fue discurriendo. La tarde cayó. El cruce seguía colapsado. Una explosión en una gasolinera de la ciudad. Ya no se escuchaban los cláxones de los coches. El viento cálido traía de vez en cuando el murmullo de un grito, o puede que fueran imaginaciones vuestras.

Descansasteis como mejor os supisteis organizar y pudisteis, repartidos en el coche, en el colchón de dentro de la casa, atrancándola tal vez... Por la noche, el fuego de Alicante iluminaba de naranja el cielo. Se escucharon disparos lejanos.

La noche fue larga. Los informativos de la noche hablaron de casos en todo el país. Entrevistaron a gente que contaban el horror que habían vivido. Que vosotros mismos habíais vivido. En un momento dado unos gritos interrumpieron una entrevista a un panadero que había visto cómo unos manifestantes habían despedazado a un barrendero. Se perdieron conexiones y los locutores pidieron disculpas.

Pero llegó el amanecer, y nada de aquello había pasado. Todo iba a peor. Hasta ahora se había hablado de confinamiento. Ahora hablaban de evacuación. Pero en muchos casos ya había llegado tarde. 

Ya era mediodía. Largos minutos musicales. "¡Están echando abajo las vallas del refugio...! ¡Son cientos... miles!" se escuchó al pasar el dial. Se escucharon petardos. O disparos. Gritos. Después estática. Fuisteis moviendo el dial. "Caída en el mercado de valores." Un discurso traducido del Papa. "¡No se acerquen a los cementerios!", adviertió el superviviente de un altercado ocurrido en un tanatorio. Los locutores de la noticias regionales hablaban de camiones llenos de bolsas negras que se movían y cortes de luz generalizados. Casos similares en otras capitales europeas.

Cayó la tarde. El incendio parecía contenido, pero ya no se escuchaban las sirenas ocasionales de los vehículos de emergencias. Las radios siguieron narrando, de forma cada vez menos formal, los horrores del fin del mundo. Pasaron de informar de lo que les pasaban a lo que ellos mismos veían por la ventana. Luego cayó la noche. En Alicante ya no había luz eléctrica que iluminase las calles. A veces se veía fugazmente pasar el brillo de los faros de un coche que se perdía en alguna otra calle. Un helicóptero sobrevoló la ciudad y se alejó siguiendo la costa hacia el Norte.

Ya quedaban menos latas, y patatas, que había que cocinarlas. Por desgracia, Conchi no tenía allí ninguna olla para hacer guisos.

En un momento de la noche, el locutor de Radio Nacional de España, que no había regresado a casa y pedía a los radioyentes que permaneciesen con sus seres queridos, gritó que ya habían llegado y que habían destrozado la puerta de entrada. Se le escuchó levantarse y decir a lo oyente que esperasen un momento, pero el locutor nunca regresó.


Al tercer día la mayoría de emisoras sólo devolvían estática. La radio de la Guardia Civil que se comunicaba con el cuartelillo y la comandancia en ningún momento había emitido ningún ruido, ni aviso ni voz de nadie. Nada. Algunas tenían puesta música, pero ya no hablaba nadie en ellas. En Radio María a veces alguien rezaba un Padrenuestro tras otro con voz rasposa.

Quedaba algo de comida, pero briks de zumo y leche sólo para dos días.

Abajo, en la ciudad, todo parecía muerto. El incendio se había estabilizado de forma natural y se había reducido después de arder durante dos días de forma furiosa. Ahora habían quedado algunas zonas activas diseminadas y una persistente nube de ceniza sobre la ciudad que llegaba vagamente a vosotros. En el mar había algunas embarcaciones pequeñas que parecían a la deriva, pues en aquellos días no se habían movido de allí.

El de Radio María de pronto empezó a rezar más fuerte, con sus oraciones entremezcladas con los aullidos de los muertos que habían irrumpido y sus propios gritos. Se le escuchó ser desmembrado en directo y, después de varios días, apagasteis la radio para no escuchar los desagradables chasquidos húmedos que producían mientras lo devoraban.

Habíais esperado unos días a ver si las cosas mejoraban, pero era evidente que todo se había ido definitivamente a la mierda. Allí, en la era del cortijo que hacía de mirador natural, habíais sido testigos cómo había llegado el fin a una velocidad pasmosa.

El fin de todo, pero aún estabais vivos.


Notas de juego

Entramos en la última semana del desafío mensual! Vaya, aún está el lunes y el martes de Semana Santa, pero siendo la semana que es, si podemos liquidar esta semana pues fetén!

Os he hecho una pequeña elipsis (perdonad el tochaco del fin de los días xD) siguiendo más o menos lo que venís haciendo y lo que habéis posteado indicando que esperaríais a que todo se calmase. Os paro aquí, que ya se ha calmado un poco todo y os queda comida para dos días. Tenéis comida y bebida para dos días, vosotros elegís si habéis consumido las patatas (que requieren cocinarse para aprovecharse mejor digestivamente) o las latas, o mixto.

Os dejo vía libre para que decidáis qué hacer ahora!

Si el Land Rover es diesel podemos repostar con parte del depósito del camión. Cuando haga falta, ya que su depósito esta peor que el del camión. 

Exacto! Además, el depósito del camión tiene mucha más capacidad, o sea que en el camión aún quedaría más.

En este tiempo Antonio saca el subfusil del soporte, lo anoto en la ficha de Antonio.

Subfusil Star Z70:

Daño: 1d8+1
Cargador: 20/20 (1 cargador extra)
Alcance: 40
Ráfaga: 3 (-2 al ataque, posibilidad de impactar hasta a 3 objetivos diferentes. Si es al mismo objetivo se sumará +1 de daño por cada bala).

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22/03/2026, 21:58
Bea

Las cosas se habían desmadrado. Estaba claro que alguien no había hecho bien su trabajo. Ni el gobierno, ni los médicos, ni el ejército habían podido acabar con aquel problema. El apocalipsis había llegado y ellos, al menos de momento, se habían salvado, pero no durarían demasiado tiempo sin comida y la poca que tenían se les estaba acabando.

- Creo que ha llegado la hora de movernos. - Dijo Bea en un momento del día en que todos los supervivientes estaban juntos. - Hay que racionar la comida y la gasolina. - Se paró a pensar y empezó a contar con los dedos. - Somos cinco y el bebé. - Asintió. - Cabemos todos en el Land Rover. Por suerte es un coche amplio. Seguramente que gaste menos gasolina que el camión. - Dijo convencida. - Podríamos sacar toda la gasolina del camión y llenar el coche y la que sobre en botellas o algo... - Se encogió de hombros. - Tenemos que llevarnos todo lo necesario y buscar más provisiones. - Miró al Land Rover y luego miró entonces a Rafa. - Tú eres conductor, ¿no? ¿Sabes de mecánica?  ¿Y si le ponemos pinchos o algo al coche, para atropellar mejor a los zombies? - Les preguntó a sus compañeros sin tener ni idea de cómo hacer eso. - Podríamos encontrar un barco o algo y salir de aquí, pero... ¿a dónde vamos? Ningún sitio parece estar mejor. - Y entonces miró a Antonio. - Tú como Guardia Civil que eres, debes saber de radios... ¿y si intentas contactar con alguien? 

Ya había dicho todo lo que se le ocurría. Ahora tocaba cuidar de Pepe. Si lo llega a saber no lo hubiera robado de los brazos de su madre muerta... que bueno, no estaba muerta cuando se lo quitó, pero no duró mucho más hasta que se la comieron los zombies...

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22/03/2026, 23:43
Antonio

Los días habían pasado y nosotros seguíamos vivos, ¿pero por cuánto tiempo? Debíamos conseguir alimentos y agua, un lugar seguro en el que poder vivir. ¿Habría algún sitio así? ¿Seguiría el Gobierno mandando o el ejército activo? ¿Habrían caído todos los países y éramos de los pocos supervivientes?

-"Estamos bien jodidos. Hay que conseguir alimentos envasados, que sean fáciles de transportar, y agua. Alejarnos de las grandes ciudades y de las aglomeraciones. Creo que si seguimos por las carreteras secundarias podemos llegar a algún pueblecillo. Allí podremos abastecernos de lo que sea. Ahora mismo no hay ningún sitio seguro. Solo podemos intentar seguir con vida cada día." Comenté, abatido.

Necesitaba pillar tabaco también, junto a los víveres. Con el puto estrés del apocalipsis zombi me daban unas ganas enormes de fumar. Ahora contaba con el subfusil del Land Rover, que nos serviría para matar a los puñeteros muertos. Tras hablar un poco, me fui al coche y traté de llamar a la central. ¿Quedaría algún compañero por ahí?

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23/03/2026, 08:56
Rafa

Las noticias fueron devastadoras, si había albergado alguna esperanza de que aquello se solucionase rápido pronto la perdió por completo. Aquello era el fin del mundo, todo estaba colapsando bajo aquella plaga que parecía convertir a las personas en muertos vivientes. Ni el gobierno, ni el ejercito, ni la guardia civil, ni nada de nada. Aquello estaba totalmente fuera de control, pudieron ir escuchando como las diferentes emisoras iban cayendo una tras otra. No fueron unos días tranquilos, a pesar de contar con comida y estar relativamente a salvo, fueron testigos de como todo lo que habían conocido se iba a la mierda.

Habían pasado tres días, para no aburrirse había sacado gasoil del camión, en un bidón que había en este y había llenado el depósito del Land Rover, además tenían un bidón con otros 25 litros de diésel. Al menos tendrían combustible para un tiempo. También reviso el Land Rover para asegurarse de que todo estaba en su sitio, y que no presentaría problemas mecánicos por el momento.

Había llegado el momento de moverse, pero hacia donde. -Yo también creo que debemos mantenernos en carreteras secundarias y caminos, y buscar algún pueblecito para conseguir comida y bebida. Y a estas alturas me parece que todo estará ya afectado por la plaga, por lo que en cuanto nos acerquemos a algún sitio habrá que extremar las precauciones.- El coche era robusto y no parecía necesario montar nada más en el, si atropellaban a algún pobre desgraciado lo dejarían apañado.-Es un buen coche Bea, es muy capaz de acabar con cualquiera que se ponga en nuestro camino.- 

Busco en el mapa de carreteras que los picoletos tenían en el coche, cual podía ser la mejor ruta, para sin meterse en carreteras transitadas, llegar hasta algún pueblo pequeño o aldea aislada. A algún lugar que pudiera haberse quedado fuera del alcance de la plaga. 

Notas de juego

El depósito del Land Rover estaría lleno y a parte tendríamos otros 25 litros de combustible en un bidón. 

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24/03/2026, 22:18
Conchi

La Conchi había pasado aquellos días alternando entre el delirio extático y la más profunda depresión. Se sumía en el llanto por momentos, como si pareciera que de repente tomaba conciencia de lo que ocurría a su alrededor. Manolín, Manolín, decía. Mira que eras tonto, Manolín.

Luego empezaba a renegar de la sangre, y comenzaba a atender el puesto de su carnicería, o se ofrecía a cocinar unas patatas. Pero no conseguía encontrar las ollas, y empezaba a echar pestes de su sobrina. En más de una ocasión tuvo que aparecer el Jose para que no le cortase el pescuezo a Pepe pensando que era un pollo. Deambulaba de un lado a otro diciendo gilipolleces, antes de dejarse caer, abatida por el agotamiento, junto a alguno de los grafitis que decoraban el interior de la casa. Después se acercaba a escuchar la radio, con lagrimones cayéndole por su regordeta cara.

- Ay Señor, llévame pronto. - decía entonces, como si fuera una beatona.

Pero el Señor no se la llevaba, y ella seguía allí, comiendo latas, delirando sobre hacer un potaje, buscando el cazo.

Al fin, la radio se calló, y los jovenzuelos que andaban por allí empezaron a hacer planes. Salir de allí. Ir a donde todos esos muertos. Toda esa ¿sangre? ¿Qué sangre? Allí no había ninguna sangre.

- Ah no, no iréis a dejar el camión ahí. Hay mucho que cargar, y bueno, la choni esta no sabrá contar, pero aquí somos seis. ¿Qué pasa hija, es que te saltaste la EGB? Bueno, lo normal, no pasa nada hija. No todos valen, ¿sabes? Pero siempre puedes criar a tus hijos. Como el mocoso ese, que a ver si lo metes en cintura.

Ya estaba otra vez delirando. Estaba claro que escuchar no era su fuerte.

- Pues eso, que en el camión cabe mucha cosa, nos viene bien para cargar la compra. Hay que amueblar esta pocilga, y a ver si compras algo de comida de verdad, hijo, que así no se puede hacer un guiso. Venga, venga. - azuzó al pobre Jose, que no paraba de seguirla.

Notas de juego

Dejar el camión es un error logístico sin precedentes. Podemos convertirlo en el puto camión de Mad Max! O en la pústula purificada xD. Vamos, caballo grande ande o no ande!

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25/03/2026, 14:25
Narrador

Antonio se sentó en el asiento del conductor del coche de la guardia civil y se puso a trastear la radio. Entretanto, Rafa se sentó en el otro asiento y comprobó el mapa de carreteras. Veía bastantes caminos hacia el interior, pero no sabía exactamente dónde estaban. Sospechaba que no aparecían muchos carriles de tierra, sólo los más importantes... pero quizá hubiese alguna manera de conectar con algún camino que llevase al pueblo más aislado

Bea parloteaba, y Conchi más aún, al menos cuando no se sumía en la más absoluta depresiónEl bebé, ahora bien comido e hidratado y relativamente limpio con los trapos mugrientos que Bea había recuperado de la casa, estaba bastante tranquilo, aunque en ocasiones debía echar de menos a su familia y era presa de un llanto incontrolable. Jose permanecía cabizbajo, pero siempre estaba junto a la mujer.

—Ya no hay tiendas donde comprar, señora Concha.— explicó el joven con paciencia. — ¿No se acuerda usted del tendero del otro día? Pues seguro que el Pryca está igual. Lleno de esas... cosas...

Antonio seguía intentándo contactar con central, pero desde allí no contestó nadie, así que fue cambiando de frecuencia y siguió probando. Rafa, por su parte, creyó encontrar el pueblo más aislado de la sierra, y relativamente cerca. "Torremanzanas", leyó. Parecía un pueblo muy pequeño, metido en una hoya rodeada de la sierra, al que llegaba una única carretera de montaña que terminaba allí. Rafa, que había repartido muchos helados Frigo en su vida, calculó que podía haber una hora y media o dos horas hasta llegar. En condiciones normales, claro, y no estaban en condiciones muy normales que se dijera.

En ese momento la radio del coche de la guardia civil crepitó.

— ¿Papá? ¿Eres tú? — preguntó una voz infantil enlatada por el altavoz.

Notas de juego

Entonces, ¿coche o camión? Tengo 2 votos por coche y 1 de camión.

@Rafa: para establecer la mejor ruta con lo que sabes, tirada de Inteligencia+Sabiduría, con ventaja por tu profesión y porque tienes un mapa, dificultad 14+.

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25/03/2026, 15:49
Bea

A Bea no le acababa de gustar la idea de ir a aquel pueblo remoto, perdido de la mano de dios. 

¿Torremanzanas has dicho? - Le preguntó a Rafa. - ¿Y sólo hay una carretera para ir y venir de allí? - Negó con la cabeza. - Es un nombre muy tonto, la verdad. Si nos vamos a instalar en un pueblo remoto, sólo se me ocurre un nobre pero. Hay un pueblo que se llama "Alcantarilla"... - Soltó una risotada. - ¿Os lo podéis creer? - Siguió riendo y entonces acarició la cabeza de Pepe. - Pero no es por eso... es que... si vienen los zombies... ¿Por dónde escapamos si sólo hay un acceso?  Se encogió de hombros.

Fue entonces cuando sonó la radio. Una niña llamaba a su padre. La pobre debía de estar sola y asustada. Dejarla desamparada sería una crueldad, pero ¿qué podían hacer ellos? Sobrevivir significaba no hacer concesiones y ceñirse al plan. Plan que por otra parte, no existía todavía.

A ver, pregúntale... - Intervino Bea. - A ver donde está, pero aquí no cabe tampoco...

Y Pepe empezó a llorar de nuevo.

- ¡Maldito criajo! - Murmuró. 

Sacó entonces una botellita de ginebra que había robado del supermercado, la destapó y le dio a probar unas gotas al bebé. Las aceptó con cara de asco, pero tragó. Bea sonrió. Eso le iba a ir muy bien, estaba segura. Así que le dio un poco más.

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25/03/2026, 16:56
Rafa

Había ciertas dudas acerca de si camión o coche, el también las tenía, pero si se iban a meter hacia el interior y a zonas aisladas la mejor solución era el coche, con el camión no podrían llegar a muchos sitios. -Si vamos a ir hacia el interior y hacia zonas despobladas, vamos a tener caminos difíciles por los que no podríamos ir con el camión.- Y aquella era la clave a la hora de elegir el vehículo, si ya para llegar hasta el cortijo lo habían tenido que dejar atrás, no llegarían muy lejos con el por los caminos de la sierra.

Tras un buen rato buscando en el mapa, llego a la conclusión de que no muy lejos, a menos de dos horas tenían un pequeño pueblo Torremanzanas, solo tenía un acceso y seguramente no adecuado para un camión. Pero era un lugar lo suficientemente aislado, como para no haber sido afectado por aquella peste que estaba acabando con la civilización. Mucho más le costo buscar la mejor ruta, ya que los caminos y senderos rurales apenas estaban reflejados en el mapa, pero tras unos cálculos y seguir varias de aquellas rutas le pareció que tenía una buena forma de llegar hasta el pueblecito.

-Pues ya lo tengo, creo que he encontrado una buena ruta para llegar hasta ese pueblecito. Así que cuando queráis nos ponemos en marcha. Con un poco de suerte encontramos un buen lugar para tratar de pasar unos días hasta ver como termina todo esto.- Tal vez aun hubiera esperanzas, o al menos eso tenían que pensar, no era posible que aquello no fuera reversible, seguro que alguien daba con alguna solución.

Y entonces cuando ya estaba a punto de poner el coche en marcha, llego la voz de aquella niña.-¿Donde estas? Tal vez podamos ayudarte.- 

- Tiradas (1)
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25/03/2026, 22:23
Conchi

La Conchi andaba como ida, pero cuando el chico de las gafas - ¿Jose? Se le mezclaban los nombres - dijo algo sobre el Pryca, se le iluminó la vista.

- Claro hijo, buena idea. - dijo con dulzura - El Pryca, vamos al Pryca. Ahí tienen de todo. Seguro que venden unas ollas muy majas para guisar, y podemos comprar algo de comida. - sus ojos brillaban - Venga, venga, qué Torremanzanas ni que ocho cuartos. ¿Qué vas a comprar ahí, manzanas? Un pueblecito de na, seguro que no hay ni un Día. Nada nada, cogemos el camión, y al Pryca. No me seas cabezota Manolo - le decía ahora al de la peluca - no hagas caso al niño, que se pone nervioso solo porque hay un poco de gente. - le dio unas tortitas en la cara al Jose, cariñosamente - Venga hijo, no te pongas a llorar, que seguro que no hay gente mala, ni tampoco... - se quedó en blanco - ¿SANGRE, QUÉ SANGRE? - gritó - EN EL PRYCA NO HAY NINGUNA SANGRE. - empezó a reir como una condenada - Allí son muy limpios, tienen a las colombianas todo el día fregando. Claro, como no tienen que comer... esas sí que trabajan bien, no como las vagas de aquí, que no saben doblar el lomo.

Se giró, mirando al estante vacío.

- ¿QUÉ SANGRE, EH, SEÑORA? - miró al Jose, sacando el cuchillo de carnicero, que clavó en una mesa de madera medio podrida que había allí - ¡Nos vamos al puto Pryca! - los ojos abiertos como platos, parecía que se le iban a salir de las cuencas - ¡COGEMOS EL CAMIÓN, Y AL PRYCA! ¡Y SI HACE FALTA, REVENTAMOS LA PUTA PUERTA CON EL CAMIÓN! ¿Está claro? ¡PUES ARRANCA, MANOLÍN!

Notas de juego

Conchi vota al Pryca. Habrá alguno cerca, ¿no? xD.

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26/03/2026, 07:56
Narrador

La radio de mantuvo un momento en silencio.

—Eh... Estamos en casa. En... — la niña dudó —Mi padre dice que no le diga a nadie dónde vivimos, pero... es que mi hermano está malo. Tiene fiebre y se ahoga. Es pequeño. Tenemos mucha comida y agua, pero no tenemos su medicina. Mi padre bajó a echar gasolina al coche hace unos días, y mi madre salió ayer a ver si encontraba medicinas para Javi. Desde anoche está en el jardín, quieta, pero no le quiero abrir. — otra pausa. Se la escuchó sorberse los mocos — Es... es en Calle Levante, Conjunto Villahermosa fase dos, el número 14. Ayuda, por favor.— suplicó la niña.

Recordasteis que en el trayecto, a la altura de la gasolinera, había uno de tantos desvíos que llevaban a las urbanizaciones apartadas de nueva construcción y leísteis el cartel de Villahermosa. Ir a ayudar a esa niña implicaría regresar por el camino de tierra, la carretera y en la gasolinera desviarse a la urbanización. Tenía comida, o eso decía, pero también recordasteis la fila de coches, la gran cantidad de gente que había allí concentrada para echar gasolina y al camionero de la escopeta, y lo cierto era que volver no daba un rollo nada halagüeño.

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26/03/2026, 09:32
Jose

Jose pegó un salto cuando Conchi clavó el cuchillo en la mesa. Se quedó mirándolo, allí clavado, con la cara desencajada.

—P-pero mamá... digo, señora Conchi... No deberíamos... —miró a los demás y tragó saliva. Era evidente que no le hacía ninguna gracia separarse, pero había hecho un fuerte vínculo con esa señora que le recordaba a algún familiar —V-vale, yo voy con usted, pero...  ¿Usted sabe llevar camiones? —le preguntó, absolutamente nada convencido.

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26/03/2026, 10:50
Rafa

La conversación con la niña fue muy inquietante, parecía que su padre había desaparecido, y su madre estaba contagiada fuera de su casa. Estando la pequeña en casa con su hermano enfermo, y necesitada de las medicinas para este. El problema es que ellos no sabían que medicamentos podría necesitar el pequeño, ni si sería posible conseguirlos, y además la ubicación de la casa de la pequeña en mitad de una zona muy complicada. No creía que pudiesen ayudar, y cargar con otro par de críos era algo que podía complicarles la supervivencia en aquellos momentos tan difíciles.

-No creo que podamos hacer mucho por esa niña y su hermano.- Dijo al resto con la radio apagada. Y aquello no era lo peor, la loca y el pasmado que la acompañaba insistían en ir con el camión a meterse en un Pryca. Aquello era algo de películas o libros, no algo en el que a el le gustaría meterse. Seguramente habría tantos vehículos abandonados que ni siquiera llegarían hasta el supermecado.

-Vale, me parece algo peligroso, pero es cosa suya. Yo he pasado unas horas llenando el depósito del Land Rover y he buscado un pequeño pueblo aislado, y mi intención es ir hasta el con quien este interesado.- No pensaba meterse en aquel jaleo que estaba planificando la loca. Le había cogido cariño, más que al pasmado de Jose, pero no la seguiría a lo que parecía una muerte segura. El trataría de sobrevivir, esperando que con el tiempo se solucionasen las cosas. 

Notas de juego

Rafa se pone al volante del Land Rover, y espera a que se monten los que le quieran seguir al pueblecito de la sierra. 

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26/03/2026, 16:15
Bea

- Descartamos por ahora a la niña. - Comentó Bea. - Decidle que se cierre, que no habra a nadie y que trate de cuidar de su hermano. - Asintió. - Pero desde luego, hasta allí no podemos llegar. 

Ya habían salvado a un crío. Llevaban consigo a Pepe y estaba siendo más un tormento que un motivo de alegría. No podían cuidar de todos y menos si tenían que internarse en un lugar peligroso y de difícil acceso. Por otra parte, parecía que el grupo iba a dividirse finalmente en dos. Unos querían ir a un pueblo perdido de la mano de Dios y otros de compras. El pueblo podía parecer menos peligroso, pero si llegaban los zombies se convertía en una ratonera y el Pryca podía ser peligroso por la presencia de zombies, pero al menos podía ser que hubiera provisiones. 

No creo que debamos separanos. - Comentó Bea. - Hemos sobrevivido juntos. Menos Pincho y Claudia... - Se corrigió a si misma. - Pero el resto si hemos sobrevivido y debemos seguir juntos. - Miro a Rafa. - Ese pueblo solo tiene un acceso. Si vienen los muertos, será una trampa morta. Vamos para el Pryca y vemos que podemos encontrar allí. Puede que ni lleguemos, pero necesitamos provisiones y no hay mejor sitio que ese. - Le acarició el rostro mostrándole su mejor sonrisa. - ¡Venga, va! - Le suplicó.

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26/03/2026, 18:22
Rafa

Tras escuchar a Bea, Rafa se quedo pensativo, aquello era un suicidio iban a tratar de asaltar un Pryca cuando tal vez ni podrían llegar hasta el con el camión debido a lo que se podrían encontrar. No quería morir, aun era muy joven, pero tampoco se iría el solo. Espero a ver que era lo que Antonio decía, y si todos querían ir al Pryca, pues el también iría. Tenía la esperanza de que el guardia civil hiciese entrar en razón al resto, no a la Cochi esa estaba muy loca, pero si a Bea. Y que los tres fuesen al pequeño pueblo para aguantar, luego seguro que llegaría alguna solución.

-Hay solo un camino o carretera de acceso, pero se puede escapar a la sierra por cualquier lado. Si la enfermedad no ha llegado hasta el pueblo, este será el lugar más seguro. Y si están infectados, pues matamos a los pocos zombis que haya y nos quedamos allí, que seguro que comida y agua no nos falta.- El lo veía claro, esa era la mejor forma de tratar de sobrevivir. Lo de ir al Pryca, con mucha gente y muchos zombis, aquello era una locura. Ya habían perdido a dos amigos, y ahora podrían morir todos. 

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26/03/2026, 21:46
Conchi

Conchi se puso de jarras cuando el mozo la cuestionó.

- ¡Habráse visto! ¡Pues claro que puedo llevar un camión! Claro, como soy mujer, y encima gorda, no puedo conducir, ¿verdad? Mira a la gorda esa, como corre, parece un marrano en la pocilga. Mira a la gorda esa, que no sabe coger un cuchillo. ¡PUM! - dio un nuevo machetazo a la mesa - Yo puedo hacer lo que quiera, Manolín. ¡Si digo que puedo llevar una carnicería, puedo llevar una carnicería! Tú sigue ahí, tirado en el sofá, viendo perder al Atleti. Mira que hay que ser inútil, hacerse de ese equipo de patanes. Perdedor, que eres un perdedor.

Cogió el cuchillo, le dio un pescozón al pasmao, y echó a andar hacia el camión.

- Venga, venga. Al Pryca se ha dicho.

Parecía que la mami del niño berreante se venía. Lo que fuera, seguro que podía coger un par de paquetes. Y con suerte se le perdía el niño por los pasillos. El peluca dudaba, quería irse a un pueblo. Claro, los jóvenes, siempre pensando en la farra, en picarse la vena en el chikipark.

- Menuda generación. - dijo, desesperada.

Notas de juego

Ea, al Pryca, con o sin compañía. La Conchi conduce si hace falta, que no se diga. Dejo la tirada para cuando confirméis, el 1 natural que nos tire por el barranco xDD.

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27/03/2026, 18:05
Antonio

Llevaba callado un tiempo, pensativo. Una de las cosas que pensaba era si no sería buena idea dejar allí a la jodida loca del cuchillo. No estaba bien de la sesera y nos llevaría a una muerte segura, sino nos mataba ella en un arrebato. La Bea tampoco estaba muy para allá, que digamos. Solo podía confiar en Rafa Pelucas y en el gafotas, aunque ese era un peladilla que haría lo que le dijeran. Tras aquella discusión sobre dónde ir, suspiré profundamente y decidí intervenir. Me estiré la camisa y me coloqué el paquete de tabaco en el bolsillo de la misma. ¡Casi no me quedaba! Los picos de la camisa levantados, para dar un toque malote. El mechero al bolsillo del pantaca, con la pipa metida atrás, en el buyas. En la mano izquierda el subfusil, apoyado en la cadera. Y en la cara, las gafas de sol de aviador y un trujas en los labios. Parecía el Serpiente Pliskken.

-"Escucharme, hostias. Lo del camión ya os ha dicho Rafa que es una mala opción. Además de no poder circular bien por los caminos de montaña o las carreteras repletas de coches, repito, REPLETAS DE COCHES PARADOS, no tiene gasoil. Está casi todo en el Land Rover." Les dije, dando una larga calada. "La mejor opción que tenemos ahora es ir a ese pueblo que ha buscado Rafa, Torretetas, o como se llame. Opino que debemos de ir allí. Si nuestro camino pasa cerca de la dirección que ha comentado esa niña, podríamos ayudarles. Tienen agua y comida. No perdamos la humanidad por lo que sucede a nuestro alrededor, sino no seremos tan diferentes de los zombis." Dije, dando una nueva calada.

Me rasqué los huevos un momento, que me picaban. Serían los putos bichos de aquella casa abandonada y llena de mierda. Hacía ya varios días que no me duchaba, así que el olor a sudor, sobaco, palominos, lefa y demás olores corporales estaba muy presente. Eso atraería bichejos seguro. Miré a las mujeres, que eran las más inestables, ya se sabe...

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27/03/2026, 19:01
Narrador

Por desgracia, para ir a ayudar a la niña esa había que regresar por donde habían venido, y ni Rafa ni Antonio estaban demasiado predispuestos. Una cosa era no perder la humanidad y otra muy distinta era meterse de lleno en la boca del lobo. Y ni los encantos melosos de Bea fueron capaces de disuadir a Rafa.

¿Hola? Por favor, ayúdenos...— dijo la niña de la radio antes de que alguno de vosotros la apagara disimuladamente.

En fin, así las cosas, otra parte del grupo sí que estaba dispuesto a meterse en la boca del lobo, o mejor dicho, en el Pryca de Alicante. Sabían que había uno justo a la entrada. Allí habría comida de sobra para hacer un buen guiso.

Recogieron las pocas cosas que tenían y regresaron al camión. El depósito del Land Rover estaba lleno. En la parte de atrás llevaban los dos bidones de gasolina de unos 25 litros. Con eso casi llenarían otro depósito. Cuando comprobaron cuanto gasoil quedaba en el camión vieron que aún le quedaba poco menos de la mitad, y era lógico, pues el depósito del camión era como tres veces el del Land Rover. No obstante, eso no era mucho problema para Conchi, que sólo quería ir al Pryca.

En cualquier caso, allí se despidieron sin mucha más historia. Rafa y Antonio se metieron en el Land Rover, mientras que Conchi, Bea y el pusilánime de Jose se metieron en el camión. Y el bebé Pepe, claro, que iba en brazos de Bea. Los dos hombres arrancaron y se fueron, tomando otro carril que atravesaba aquellos montes, y así sortearían el tremendo atasco. Los del camión regresaron por el mismo camino pero siguieron en dirección a la carretera que llevaba a Alicante.

O eso intentaron, porque maniobrar por aquellos caminos de campo eran un calvario interesante. Por suerte, Jose era un muchacho prudente e insistió en llevar él el camión. Con mucho esfuerzo consiguieron dar la vuelta para volver muy despacio y con cuidado de no despeñarse por aquellos carriles estrechos, hasta dar de nuevo con la carretera nacional.

Notas de juego

A partir de ahora estáis separados. Voy a abrir otra escena para los del Pryca, y en esta que sigan Antonio y Rafa. Si alguien quiere hacer un cambio de última hora que me diga!

Dadme un rato que os abra y ya podréis postear.