Partida Rol por web

Una sombra en los sueños

La Isla de Corvinus

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19/09/2017, 20:02
Argalack
Sólo para el director
- Tiradas (2)
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19/09/2017, 20:05
Lance
- Tiradas (1)
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19/09/2017, 20:05
Argalack
Sólo para el director
- Tiradas (1)
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19/09/2017, 20:07
Lance
- Tiradas (1)
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20/09/2017, 12:16
Director

Tras la bravata del marqués el combate no tardó en comenzar, todavía estaba Lance desenfundando su terrible espadón cuando, con una rapidez más propia del diablo que de un hombre, Galael se lanzó a por él y clavó su estoque profundamente en el hombro del guerrero.

Asombrados por la terrible velocidad del marqués Argalack intentó atacar, pero un miedo inconcebible antes para él le atenazó impidiéndole apenas moverse. Catherine por su parte empezó a salmodiar una canción y acto seguido una lanza hecha completamente de luz se materializó en su mano, tras lanzarsela al marqués, éste se enfureció y volvió a atacar. La batalla fue encarnizada, pero al final Lance logró asestar un terrible golpe que luego se encargó de rematar Argalack. El marqués explotó liberando una energía que invadió la estancia.

En ese momento, el lobo de terrible oscuridad que había aguardado, se alzó para destrozaros con sus garras. A pesar de la terrible velocidad de la criatura oscura, Argalack parecía poseído por algún tipo de dios guerrero y esquivó sin problemas sus ataques. A pesar de lo encarnizado de la batalla no duró mucho.

Desgraciadamente este no era más que el prólogo de la pesadilla que estaba por venir.

La energía se condensó en una entidad mayor, hecha puramente de energía oscura. En su mano derecha Galael, en su verdadera forma, portaba una terrible guadaña. A pesar de que Catherine usó sus poderos para defenderos, encadenando a la criatura y creando copias de vosotros mismos, el combate fue terrible. Con Argalack incosciente y desangrándose en el suelo, Lance se lo jugó todo a un último ataque.

-¡Usa su arma!

Le gritó Catherine haciendo referencia a la espada de Argalack. Con ella Lance se lanzó en un último ataque contra Galael, incrustando la hoja hasta la empuñadura dentro del cuerpo de la criatura.

Tras esto Galael murió por fin. El arma imbuida de la sangre de Seline cayó al suelo inerte cuando su cuerpo se desintegró por completo.

Catherine remendó las heridas de Argalack y juntos visteis como el Flauros aparecía escondido dentro de unas de las esferas del planetario.

Al ser el más rápido y ágil Argalack recogió el Flauros, al hacerlo escucháis una voz directamente en vuestra cabeza:

-No, no ha acabado aún... algo se acerca desde el exterior... algo mucho más viejo y poderoso que Galael. ¡Rápido! ¡Necesito el Flau!.. - La voz de Seline se interrumpe.

Salís con la intención de dirigiros lo más rápido posible a la catedral, afuera una tempestad a comenzado.

Llegáis empapados, abrís las puertas y apenas podéis dar crédito a vuestros ojos.

Flotando entre las vidrieras de la catedral y rodeado de cráneos que lloran y gimen se encuentra la oscura criatura del zepelín, la que propició su caída intentando llevar a cabo algún tipo de ritual.

-Bien hecho niños. Soy Raptor, gracias por matar al díscolo Galael. Esa nimiedad, ese espectro de tercera categoría, fue capturado por los humanos, se tropezó con algo de poder que no debería de haber llegado a sus manos, e intentando emular a mi Amo decidió ocultarse aquí y reunir poder para construir un reino en la Vigilia. Desgraciadamente nada podía atravesar la barrera que Galael construyó alrededor de la isla utilizando el poder de Ella, por eso decidí usar el miedo combinado de todos los pasajeros del zepelín para abrirme un hueco en la barrera, pero no conté con que aquí estuviera Ella, eso me puso a mi las cosas más difíciles, pero vosotros sí pudisteis pasar. Pero ya se acaba todo. Yo no soy como el pequeño Galael... yo soy la muerte.

>>Ahora sed unos buenos niños, entregadme el artefacto y morid.- dice con una terrible sonrisa mientras sigue flotando con los brazos en cruz.

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21/09/2017, 13:49
Lance

Lance, a quien aun le costaba moverse y hasta respirar, era consciente de que entablar una nueva batalla era imposible para ellos. Sabía que a duras penas podía mantenerse en pie. Desenfundó su espada y la apoyó en el suelo como muleta para poder mantenerse erguido. No quería perder el conocimiento, pero cada vez le estaba costando más mantenerse despierto.

- Usad el Flauros contra él... - susurró -. Argalack, Catherine, daos prisa, llevadle a Selene el Flauros, yo intentaré distraerlo. Si no conseguís llegar hasta ella, recordad... La forma Bhelphegor, en esfera, tiene la capacidad de sellar y contener. Más vale que se os ocurra alguna manera de usarlo, y rápido...

Mientras pronunciaba esas últimas palabras, Lance se iba separando del grupo en dirección contraria a donde se encontraba Selene, tratando de atraer la mirada de Raptor para dar tiempo a sus compañeros a llegar hasta ella. Arrastraba su espadón, mientras lo utilizaba como apoyo, haciendo un ruido ensordecedor. Además, intentaba engañar a Raptor llevando una pieza de su armadura medio escondida con el otro brazo para que pareciera que era él quien llevaba el Flauros.

- ¿Quieres el Flauros, Raptor? - dijo tratando de engañarlo -. Ven a por él.

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21/09/2017, 16:15
Argalack

Argalack era consciente de que la unica forma que tenian de derrotarlo era entregar a Selene el flauros y esperar que ella acabara con la situacion que tenian presente ya que la ultima batalla casi había acabado con su vida... nunca habia estado tan cerca de la muerte...

Viendo el sacrificio que estaba haciendo su compañero no pudo hacer otra cosa que mirarlo y susurrar para sus adentros "maldito estupido..." a continuación miro a catherine tenemos que salir corriendo hasta Selene, es nuestra unica oportunidad. Apenas podia sostenerse pero sacaria la fuerza necesaria para acabar con toda esa locura y salvar su vida. Espero a que Raptor se centrara en su compañero. 

Si es necesario y no soy capaz de llegar, Catherine, toma el flauros  olvidate de nosotros.

Notas de juego

supongo que llevo yo el flauros

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21/09/2017, 21:14
Director

Mientras que Lance gritaba su desafío a la propia muerte Argalack salió como una exhalación hasta el pilar que lo conduciría hasta el santuario interior y a Seline.

Raptor, divertido por la invitación bajó hacia Lance en un abrir y cerrar de ojos, sus garras libraban chispas al contacto con el mármol del suelo mientras avanzaba, en su cara había una inequívoca señal de triunfo.

Ya en el santuario Argalack gritó el nombre de Seline mientras entregaba, como si de un regalo se tratara, el Flauros. La jovencísima niña lo miró sorprendida y a la vez complacida. Cerró los ojos en un pequeño gesto de concentración y movió levemente la mano. Con ello el Flauros, uno de los artefactos más poderosos de Gaiä quedó desmantelado.

-Bien hecho.- dijo con una sonrisa, de la que no puedes evitar pensar que tiene un toque diabólico.- lo habéis hecho bien.

Acto seguido Seline desapareció.

Raptor gritó un "no" que apuñaló los cielos mientras cerraba los puños haciendo que sus propias garras le desangraran las manos. Tras un gesto de incertidumbre todo pareció desaparecer para él. Lance observa su endemoniado rostro y casi pudo ver la mente de la criatura mientras sopesa qué hacer ahora.

No tuvo tiempo. La puerta se abrió.

Con un chirrido quejumbroso al que ya estáis familiarizados la puerta de la catedral se abrió por completo, dejando ver a una dama de increíble belleza. Os cuesta un momento, pero reconocéis en esa dama a Seline, pero ya sin esta confinada y no teniendo que usar una forma menor.

Al verla raptor sale disparado hacia el rosetón de la catedral, la forma más rápida de huir que se le ocurre. En vuestra vida habíais visto a nada moverse tan rápido, apenas podéis seguirle con la mirada. Casi ha llegado a la ventana cuando Seline alza la mano.

Y desata la destrucción.

Desde varios puntos de la catedral emergen una cadenas incrustadas de afilados pinchos. A una velocidad solo igual de terrible que se fuerza agarran a Raptor deteniéndole. Apietan su cuerpo lentamente mientras lo bajan al suelo, hasta que al final lo destrozan. El cuerpo del asesino de La Dama se infla progresivamente hasta que explota, dejando una terrible mancha en el suelo de la catedral. El último legado de Raptor.

Desde las ventanas de la poderosa catedral emergen unos ténues rayos de sol, esta amaneciendo. Corvinus amanece y contempla el sol por primera vez en diez años. 

Una vez reunidos ya en la entrada de la catedral Seline, en toda su gloria y poder os dice:

-No se dirá que Seline, señora de las Pesadillas, es ingrata para los que le prestan un servicio. He decidido otorgaros un don, un nuevo comienzo por así decirlo. Usadlo sabiamente.

Se empieza a marchar cuando de repente se gira y os mira.

-Ha sido...agradable conoceros...- su sonrisa os recuerda a la que tenía en su apariencia de niña.

Cuando termina de caer la última gota de lluvia desaparece.

 

Pasáis los siguientes días recuperandoos de vuestras terribles heridas. Miriam, a pesar de su estado, se desvive por cuidaros, y Catherine se queda todo el tiempo que puede con vosotros haciéndoos compañía. Tras unos días, un poco más recuperados, y con el permiso a regañadientes de Miriam, pasan a saludaros y daros las gracias por todo lo que habéis hecho casi todo el pueblo de Corvinus, el primero Raymon, el alcalde.

No es sino con cierto sentimiento de pesadumbre que abordáis el barco, que una semana después apareció en las playas de la isla. Os miráis a vosotros mismos, cómo os ha cambiado esta extraña aventura, luego miráis atrás, toda la gente del pueblo, sobre todo Miriam y Catherine, y embarcáis. ¿Qué os deparará ahora el destino? Difícilmente será ésta la última vez que el mundo sepa de Argalack y Lance.

Algo termina, algo comienza os decís.

Notas de juego

Reparto de puntos de experiencia.

Argalack: 140

Lance: 120