Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche
Algo sorprendido por el curiosos gusto de la persona encargada de la decoración del pasillo, llegas al final del mismo hasta detenerte frente a una puerta de madera oscura.
Apenas tu mano toca el pomo de la puerta, esta se abre sin emitir el más mínimo sonido, franqueándote el paso a un amplio salón circular. Puedes ver en el centro del mismo un enorme escritorio de madera de nogal en el cual se encuentra sentado un hombre menudo, aún más empequeñecido por las desproporcionadas dimensiones del mueble. El suelo está cubierto por una moqueta de color claro, al igual que el papel pintado que recubre las paredes. La mayor parte de las mismas están recubiertas por estanterías donde puedes ver un gran número de libros y archivadores.
- Bienvenido, señor Feng- dice el hombre con una voz sorprendentemente grave para su tamaño - estoy convencido de que tiene muchas preguntas que desea formular, ¿o me equivoco?- tu interlocutor sonríe al tiempo que te señala una butaca frente al escritorio...
Se acercó cautelosamente a la silla sin apartar la vista de su interlocutor. Si, tenía bastantes preguntas para ese tipo.
- Usted es la primera persona de su... ¿debo de llamarlo empresa?, que no parece un robot.- Apartó cuidadosamente la silla y se sentó en ella.- Empecemos con la primera.
- ¿Quiénes son ustedes, a qué se dedican y por qué tanto secretismo? Gracias.- Cerró bruscamente la media sonrisa que tenía, como haciendo ver que hablaba totalmente enserio.
Tras dejarte terminar la exposición de tus preguntas, el hombre comienza a hablar.
- Sinceramente amigo, a los nombres se les dá mucha más importancia de la que realmente tienen... ¿su actitud hacía mí será diferente si mi nombre fuese John Smith? ¿o José García? Lo que importa realmente es lo que somos y lo que hacemos. Soy el director de personal de la agencia VERUM, ¿le suena el nombre, señor Feng?
En cuanto al resto de sus preguntas, le puedo decir que nuestras actividades son muy variadas. Tenemos departamentos de recuperación de artefactos, de analisis químicos, de control de información... repartidos por todo el mundo.
Y para trabajar, nos gusta hacerlo sólo con los mejores, señor Feng... y por eso está usted aquí. Entre sus capacidades y nuestros recursos, no habrá nada que no pueda hacer.
El director de personal hace una pequeña pausa antes de proseguir
- Como comprenderá, señor Feng, el secretismo, o como nosotros lo llamamos, seguridad, es más que necesaria. Por eso mismo, hasta que acepte formar parte de nuestra agencia, comprenderá que sea parco en cuanto a la información.
- Vale, estoy dentro. De todas formas no creo que me hayan dado muchas más opciones.
Sopesó durante unos segundos lo que supondría todo ese secretismo, sabía perfectamente que no le iban a permitir hablar de ello ni con su familia, ya había tenido una oferta en algún proyecto secreto antes y esas eran las condiciones, las tomas o las dejas.
- Pues en cuanto sepa que es lo que necesitan resolver, antes me podré poner a ello, ¿no crees?
Verum... nunca había oído ese nombre, ¿sería una agencia de alto secreto del gobierno? No, esos tipos no parecían gente "oficial"
- Me alegra oír eso, señor Feng. Estoy convencido de que descubrirá que ha elegido correctamente
Fin de la escena