Esta partida está en revisión. Si el director no da señales de vida o es aprobada por un cuervo será borrada esta noche
El director de personal de la Agencia VERUM se encuentra sentado en su escritorio situado en el centro del salón. Frente a él, se encuentra un hombre joven de rasgos asiáticos que apenas parece haber alcanzado la veintena. Por una puerta lateral, aparece una joven morena vestida con un sobrio traje pantalón de color gris acompañada por un hombre vestido elegantemente.
- Muchas gracias, señorita Allen - le da la bienvenida una vez que ambos se acercan al escritorio. Tras asentir con una ligera sonrisa, la joven abandona el salón por la misma puerta por la que acaba de entrar.
- Pues aquí nos encontramos. Señor Feng. Señor Santos - el director hace una pausa de unos segundos, dejando resonar ambos nombres, antes de continuar. - Sé que ambos han venido hasta aquí con muy poca información por nuestra parte. Eso no es fruto de la casualidad, sino que queríamos comprobar que además de sus probadas habilidades profesionales, la curiosidad también era una de sus virtudes. La curiosidad por descubrir aquello que está oculto. Sea en un almacén de alta seguridad... en un servidor con el más moderno firewall... o en aquello que llevamos toda la vida dando por verdadero.- les mira a uno y a otro.
- Querían saber que es VERUM, a qué nos dedicamos... pues se lo diré. VERUM es un grupo fundado hace más de quince siglos y dedicado a estudiar lo que algunos llaman "ocultismo"- sonríe - y ¿saben qué? Todo lo que han oído hablar acerca de brujas, magia, posesiones... todo es cierto. Aunque no tiene nada que ver con espíritus, ángeles y demonios. No, nada de eso. Tras todo este tiempo estudiando la verdad, sabemos que no somos más que una mota de polvo en el universo y en este existen entidades más allá de los límites de nuestra imaginación- hace una nueva pausa para darles tiempo a analizar lo que les está revelando.
- Ya ha existido contacto entre nuestro mundo y esas entidades exteriores, llamémosles entes, dioses o alienígenas... pues señores, VERUM es el escudo de defensa frente a estos contactos. Y ahora díganme, ¿que piensan?
Brujas, magia, alienígenas. Aquellas palabras retumbaron en la mente de Mario cuando el director las pronunciaba. ¿Le estaría tomando el pelo? No parecía. Aquella organización lo desconcertaba. Sin embargo, apenas podía ocultar su excitación interior. Si todo aquello era cierto, cosa que todavía ponía ciertamente en duda, quería formar parte del asunto.
Santos tenía como norma no descartar nada, y eso incluía ciertamente hechos que otras personas tildarían como sobrenaturales. Siempre solía haber una explicación, y si no la había, era que no se había buscado bien, o no se había analizado correctamente.
Aquel tema lo intrigaba sobremanera. Por algo tenía una extensa colección de objetos raros, antiguos, misteriosos. Por algo se había tomado tantas molestias para adquirirlos, y la mayoría sin pagarlos.
- No puedo negar que me gusta resolver misterios -comienza Santos. Me gusta desentrañar la verdad, descubrir secretos, desvelar enigmas. Y lo que usted expone es algo que ciertamente hay que tomar con el escepticismo mas extremo.
Sin embargo -continúa tras una breve pausa-, esta es la clase de misterios, secretos y enigmas que mas me intrigan, los que mas me gusta descubrir. Espero se me permita mi alta cuota de prudencia ante lo que nos acaba de "revelar", pero confíe en que haré todo lo posible por conseguir y analizar las pruebas de sus afirmaciones, ya que, como seguramente sabrán, el tema no me es ajeno. Daré todo de mi, pero avanzaré con pie de plomo, sopesando las evidencias, no soy una persona que se deja llevar por palabras apresuradas. Si eso no es un impedimento, estoy a bordo.
- Me agrada contar con usted, señor Santos. contesta vuestro nuevo jefe después de tus palabras. Señor Fenf, ¿y usted que me dice? Si necesita tiempo para pensar en lo que les acabo de revelar, es comprensible. No obstante, me gustaria poder contar con usted al igual que con el señor Santos.
Todos aquellos datos e informaciones desfilaban por la mente del joven genio. Intentaba ordenarlas y descartas aquellas cosas que no le cuadraban. Todas esas historias, no podían ser ciertas, era un hombre de ciencia y aquello era como creer en Dios. ¿Qué hay de cierto, entonces?
- Soy bastante escéptico al respecto de todas esas cosas, señor, pero mi mente inquieta abre brechas en mi consolidada razón. No podría perdonarme dejar de conocer aquellas cosas que daba por hecho que no existían. Dicho esto, al primer indicio de esoterismo barato, estoy fuera.
Era cierto que tenía una creciente e invasora curiosidad recorriendo su mente en ebullición. De pequeño adoraba los relatos de terror. Stephen King y Allan Poe eran sus compañeros de cama más habituales. Todo eso había cambiado, pero supongo que todos vuelven a sus orígenes.
- Estoy verdaderamente impaciente por empezar, señor.
- Señor Feng, un gusto, Mario Santos -se dirige al oriental con la mano extendida. Luego habla al hombre sentado detrás del escritorio.
- Pues bien, señor García, aquí nos tiene. ¿Que haremos ahora? -dice con las manos en los bolsillos- ¿Nos dará un carnet para acceder a la biblioteca y la piscina? ¿Cuando tendremos trabajo?
- En nuestra organización siempre hay trabajo...- te responde el jefe de personal con una sonrisa. - No obstante, hasta mañana por la mañana no les necesitaremos aquí. Así que salgan y relájense... no sé cuando podrán hacerlo nuevamente.
La señorita Allen os hace entrega a cada uno de un sobre de color blanco en cuyo interior está el localizador de la reserva de una suite en un lujoso hotel de la ciudad y un fajo de billetes de 50 euros (100 billetes en total)
- Que se diviertan, agentes... mañana empieza su nueva vida en Verum.
Podeís rolear un poco para que vuestros personajes se conozcan... no olvidemos que a partir de ahora sois compañeros...
Santos saluda al jefe de personal y luego mira el contenido del sobre. Tras guardarlo en el interior de su chaqueta, mira a su nuevo colega.
- Bueno señor Feng, parece que seremos compañeros. Ya que nos alojaremos en el mismo hotel, ¿Que le parece si vamos juntos?
Aquel señor no parecía tener nada que ver con Kyle, al menos a priori, se le asemejaba mas a un empresario u hombre de negocios que a un estudioso de la ciencia. Entonces comenzó a pensar en que querría esta organización de dos personas tan aparentemente diferentes. Planteadas estas hipótesis, creyó oportuno socializar con su nuevo compañero.
- Me parece una maravillosa idea, señor Santos. Si no es mucha indiscreción, me gustaría preguntarle a qué actividad profesional se dedica, ya que debe ser alguien muy respetado en su campo para encontrarse aquí, ¿no es cierto?
Santos evalúa al muchacho que lo acompaña mientras caminan por el pasillo, para ver que tanto podía confiar, cuanto podía decirle y cuanto no. Rápidamente se decidió, él no era un hombre de dar vueltas.
- Señor Feng, debo decirle que soy arquitecto y tengo algunos negocios inmobiliarios, pero no es por eso que me han contratado. Si no le es inconveniente aguardaré a que nos conozcamos mejor para revelarle cual ha sido la razón por la que me han contactado, espero sepa disculparme, no es que no confío en usted, pero manejo asuntos que requieren cierta.. mmm.. delicadeza, y es de mi preferencia manejarme con cuidado. ¿Y podría usted comentarme su campo de especialidad, o está en la misma situación que yo?
Si no tenéis nada más que deciros, actualizo...
Jefe, yo estaba esperando que me conteste mi compañero, no es muy coherente que retome yo...
El improvisto viaje y las sorprendentes revelaciones que acaban de haceros, ahcen que no estéis muy comunicativos y que vuestro viaje hacia el hotel en el que os alojaréis esté dominado por el silencio, únicamente roto por alguna fórmulade cortesía.
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A la mañana siguiente, el teléfono de vuestra habitación suena a las 7:30 horas exactamente. El recepcionista os trasmite que han dejado un maletín para cada uno de vosotros en la recepción con la indicación de que se os despertase de forma urgente...
Mario atiende el teléfono con un leve malhumor, pero retoma la compostura rápidamente. El empleado del hotel no tiene la culpa de las instrucciones que le dieron así que no sería cortés de su parte tratarlo mal.
El día anterior, luego de un silencioso viaje con su misterioso compañero, se instaló en su habitación y luego salió a recorrer el barrio gótico y la plaza Cataluña. Ya que estaba ahí, mejor aprovechar para dar un paseo. Tomó un café en un pequeño bar y luego cenó en un restaurante, Sensi, que le había recomendado gente del hotel.
Ahora, por la mañana, se levanta con parsimonia, se asoma a la ventana y respira el aire matinal, para luego comenzar con su extenso aseo personal. Cuando ha terminado con su rutina, se viste y baja a la recepción.
Luego de pedir su maletín en la recepción se dirige a desayunar. Cuando tiene su desayuno servido en la mesa, toma el primer sorbo de su café doble y abre el maletín.
Una vez que te encuentras sentado en el comedor del hotel con tu desayuno ante tí, te dispones a abrir el maletín. Esta vez no hay ningún truco y el maletín se abre sin ninguna dificultad.
En su interior te encuentras con un teléfono movil de última generación y un dossier no muy voluminoso. Apenas abres el maletín, el teléfono comienza a sonar.
- Señor Santos, bienvenido a VERUM. Aquí comienza su primer encargo para nosotros. En el maletín, tiene un dossier con la información que disponemos sobre el encargo para que vaya estudiando antes de venir. Nos veremos en la oficina a las 12 del mediodía. Sea puntual. Por cierto, este terminal es para su uso en la empresa.
Cuando abres el dossier, lo primero que te encuentras es un mapa de España con la provincia de Asturias señalada. Así como mapas a mayor aumento de Asturias, y la región oriental de la misma. También encuentras artículos impresos de fuentes tan diversas como la wikipedia con la referencia de Ídolo de Peña tú.
Por último, una breve ficha
Sospechamos de que hay más de lo que se sabe. Aquí le aportamos la documentación pública acerca del objeto de investigación.
Si quieres puedes hacer la búsqueda en la Wikipedia y leerte el artículo...
Mario escuchó atento y luego le dio los buenos días a la persona del otro lado de la línea, cortés pero escuetamente.
Así, que el Idolo de Peña Tú. Buscó en el móvil la información ya que no conocía nada de eso y se interiorizó por encima sobre el tema. "Hay mas de lo que se sabe", le decían. Pues eso podía querer decir muchas cosas. "Brujas", le habían dicho, "Magia", "Posesiones". Caramba, si que sería interesante de ser verdad, pero parecía tan lejos de la realidad, de los hechos concretos, que a la distancia sonaba ridículo. ¿En que estás trabajando? Le preguntarían -"Investigo Brujas", contestaría él. Sonaba a cine B.
En fin, evidencias, pruebas palpables. Había que poner los pies en la tierra. De lo que si podía agarrarse su naturaleza analítica era en hacerse de un objeto arqueológico. Su mente comenzaba a evaluar posibilidades, horarios que podían tener, seguridad, medios, sobornos, al final todo se reducía a las mismas variables. Era como un juego, Policías y Ladrones. Tomar cosas y que no te agarren. La adrenalina del juego lo mantenía vivo.
¿Iría el muchacho asiático, o estarían separados? No parecía muy conversador, pero tampoco Santos lo era. Ya se vería, no había que juzgar al libro por la portada.
Luego de tomar su desayuno y leer el periódico salió a "estirar las piernas", luego estuvo paseando por las cercanías del hotel, y a las 11:55 a.m. estaba tocando el timbre de la oficina de VERUM.
Como la primera vez que estuviste en el edificio, apenas haces sonar el timbre la puerta se abre franqueandote el paso al interior del edificio. Esta vez, ya sabes cual es el camino que debes tomar y unos minutos después te encuentras con la señorita Allen...
Fin de la escena.