Partida Rol por web

En los ojos de un extraño

Una terrible noticia

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08/12/2010, 10:12
Robert C. Whipple

El anciano cubrió un momento su boca mientras una tos ahogada salía y luego levantaba la mirada. Esta vez él tomó la palabra para aclarar esos pequeños detalles. Su mente podría estar algo turbia y falta de práctica, pero aún conservaba algo de esa inteligencia de antaño que le hiciese estar en la boca de sus contemporáneas hace ya bastante tiempo.

-: La respuesta podría ser bastante más simple...- anuncia con cierto tono lúgubre de nuevo -: porque no huyó. La hipótesis de Mr. Hanson como el asesino es la primera en ser admitida por la policía por la falta de conexiones más fuertes... y quizás por algo de negligencia- habla despacio, lentamente, como si quisiera que cada palabra fuera entendido -Pero si lo piensa usted, señorita, si hubo una tercera persona, el perpetrador, este pudo entrar, asesinar a Lord Bidwell, asesinar al mayordomo y esconder su cuerpo donde no pueda ser encontrado. Habrá creado una escena perfecta, un asesino, un fugitivo ilocalizable que no puede revelar la verdad, y un crimen verosímil, un cliché- concluye finalmente.

Luego suspira con pesadez, como si se diese cuenta de que ha hablado de más. -Pero estas son las palabras de un anciano librero. Permitamos que Mr. Dupin nos comente su opinión y su propuesta- anuncia, mientras abre y cierra los labios sin decir nada, quizás reseco por hablar de más, quizás porque se arrepintiera de lo último que pensara en decir.

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08/12/2010, 11:11
Auguste Dupin

Robert, yo no podría haberlo expresado mejor, por eso mismo creo que debemos ir a echar un vistazo a la casa.- Observó a sus compañeros.

 

la escena de un crimen es como un libro, solo hay que saber leer en el...

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11/12/2010, 19:15
Adèle van Nadasdy

La condesa escuchaba las conjeturas echadas como naipes sobre la mesa y sonrió. A ella no se le antojaba imposible que el mayordomo hubiera asesinado a Bidwel, lo sorprendente era que no lo hubiera hecho mucho antes. Trabajar para ese sujeto debía ser alienante, pero seguramente Bidwell debía tener más de un enemigo. Y varios tan “peculiares” como él. Era un hombre tan insufrible…

Mientras pensaba en esto, observó como Annette cambiaba el rubor de sus mejillas por una palidez de espectro cuando el anciano conjeturaba sobre una cadena de muertos: Bidwell, el mayordomo… La británica balbuceaba alguna escusa para disculparse de acompañarlos a una posible visita a la mansión del occiso. ¡Pero si no hay casa más interesante que el escenario de un crimen! Tal vez el fantasma ronde por allí, pensó Adèle con una media sonrisa, y a ella le atrae eso, ¿o no? Quien sabe, anoche rechazo asistir a aquella reunión, pero claro que era una “invitación” de difunto. Y eso podia traducirse en otra muy distinta

Cuando Annette se levanto de su asiento murmurando unas disculpas, Adèle la tomó del brazo y dijo: Nada de excusas. Ahora acompáñame, necesito retocar mi maquillaje. Caballeros, con su permiso… Y casi arrastró a la muchacha tras sus pasos.

Veinte minutos después, regresaban: la británica con una leve sonrisa que asentía a las palabras de su compañera y la condesa haciéndole comentarios irónicos sobre los hombres y sus peculiaridades. ¡Vive la guerre éternelle!”, dijo cuando regresaron a la mesa.

Mientras Annette despachaba una nota con un dependiente del lugar, la condesa declaró: Cuando lo dispongan, refiriéndose obviamente a aquel “paseo” hacia el lugar del crimen.

Notas de juego

Muevo a Annette a pedido de Veronick ;)

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13/12/2010, 11:23
Robert C. Whipple

El anciano suspira ante los caprichos e interrupciones de las damas. Mueve un poco su boca antes de decir algo. -¿No cree que semejante proposición es demasiado para un pobre anciano como yo, Mr. Dupin?- se queja el antiguo librero mientras parece que ha ganado varios años en los veinte minutos que ha debido esperar a las damas en su vanidad.

-La verdad es que hace años que opté por dejar... la investigación aficionada- dice excusándose. Se divide en dos, aunque quiere ir, también sabe lo peligroso que podría ser, y los viejos fantasmas de historias que ha enterrado parecen dispuestos a perseguirles. Redención, miedo... eso era al final, un viejo cobarde que se había escondido durante casi dos décadas en su librería, virtualmente a salvo.

Deja escapar un largo y hondo suspiro, mirando al detective e ignorando a las dos jóvenes acompañantes.

 

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13/12/2010, 14:21
Director

Notas de juego

Luego os abro de la escena del crimen... incluso para el viejo, que aunque se hará de rogar, seguro que se apunta... pero ahora he de irme. Sorry.