-Claro, cuento con usted para mañana.-Dice con media sonrisa mientras se pasa ambas manos por la cara pensando en el caso.-Bueno... Las huellas del jarrón seguramente serán de Ness, si no hay de mas gente claro, ella encontró el jarrón en la basura con el resto de muebles y lo trajo de nuevo hasta la casa. Lo que no me encaja... Es que agarró el jarrón por la mañana siguiente, y a esa hora debería haber pasado el camión de la noche a recojerlo.
-Es curioso, sí. ¿Tal vez alguien lo ocultó hasta entonces?
-Claro, la señora oculto el jarrón en el salón durante toda la investigación, después lo devolvió a su sitio. Pero ¿desde cuando estaba el jarrón fuera? ¿y si solo tenía sangre de la victima por que se lo llevaron?
-Esa es una forma muy simple de pensar, Salts.
Miles Edgeworth aparece detrás de ti y te sonríe. Después de todo, es tu mentor y sabes que se preocupa por ti.
-El inspector me ha puesto al tanto de tus averiguaciones. En cuanto al jarrón... - sonríe. - Bueno, alguien a quien conozco me ha dicho en más de una ocasión que si hay algo que no entiendes... deberías darle la vuelta. No pienses por qué se llevaron el jarrón si sólo tenía sangre de la víctima. Pregúntate qué tendría que haber dentro para que alguien quisiera llevárselo.
Salts se coloca enseguida las gafas de nuevo al parecerle ver a Miles comprobando que si que era el. Eso le ponía un poco nervioso, no quería decepcionarle así que tenia que mostrar lo que había conseguido.-Pensé... Que podía llevar el cuchillo, que este salpicara al interior y por eso la marca de sangre solo dentro, eso explicaría sin problemas la sangre.-Dice tras pensar unos segundo.-Pero Marcus al salir por el árbol le habría costado llevar al jarrón, ademas de que Brethor no dijo nada de ver que el chico con la camiseta ensangrentada llevara algo entre manos.-El joven fiscal se cruza de brazos pensando algo más, tratando de ver el modo de que el acusado fuera el culpable.
-Ciertamente, es posible que se ocultase el arma del crimen dentro del jarrón. Eso explica las marcas de sangre... - sonríe. - Creo que estás preparado, Salts. Veremos qué tal lo haces mañana en el juicio.
Salts no pudo evitar sonreír al escuchar las palabras de Miles, lo que le servia para aumentar su confianza en este caso, aunque era inevitable pensar que faltaba demasiado que hacer, y que le vendrían bien unas horas extras.-Lo are lo mejor posible, señor.-Termina diciendo reprimiendo las preocupaciones.