Partida Rol por web

Aetas luporum

Portada

Datos de la partida

Aetas luporum

 

Director: Erevan
Reglamento: Aquelarre
Sistema: Rol por web
Jugadores: 6
Nivel requerido: Novato: no hace falta ni conocer el juego
Ritmo de juego: Medio: un mensaje cada 2-3 días
Fecha de comienzo: 12/09/2016
Estado: En juego

Introducción

A veces, las virtudes y mezquindades más extremas, tensan el mundo lo suficiente como para ver sus costuras. 

Es muy tentador buscar la revelación que alivia el alma, asomándose a estos desgarros. 

Más también muy arriesgado, puesto que en su presencia los hombres se comportan como fieras, y éstas, como hombres.

Aetas Luporum es un módulo de Ars Maléfica. Una extraña plaga de lobos ha comenzado a asolar una región de los bosques de Soria y agrava la hambruna que padecían sus habitantes, sumiéndolos en la desesperación. 

Sinopsis

Año 1348. Alfonso XI El Justiciero ha pacificado su reino, y guerrea ahora por el sur con éxito. Extrañas nuevas vienen del reino de Aragón, y los peregrinos que se dirigen a Santiago cuentan, a quien quiera escucharlos, que en los reinos de más allá de los Pirineos, el Fin del Mundo ya ha comenzado. 

Aventura ambientada en Soria. Desde Burgo de Osma, a través de los bosques de pinos del norte,  los personajes, se dirigiran hacia dos antiguos condados gemelos que están siendo asolados por una plaga de lobos. Sus habitantes padecen una terrible hambruna desde que las cosechas de los dos años anteriores se perdieron. Y ahora, además, la plaga de lobos pone en peligro el paso de las mestas e impide el poco comercio que llegaba. 

 

Notas sobre la partida

(Casi) Todo aquí.

 

Reglas

Dramatis personae et de res ludicae

Off-topic

Si estuviéramos en un pueblo, estaríamos en la taberna. 

De viaje, sería un alto bajo la sombra de una encina.

Cruzando de un río sería el aseo mientras los caballos abrevan.

Etc...

Ambientación: Historia y paisajes

Y aquí se pueden leer ese montón de mentiras con las que se construye la Historia. E imágenes de paisajes que seguro que no eran así hace setecientos años. Sentiros libres para añadir cosas.