Partida Rol por web

Horror en el Orient Express (2)

1.10 Londres - Garrick Club

Cargando editor
15/12/2008, 23:38
Director

Lunes 22 de Enero de 1923. 7:05

El trayecto hasta el club Garrick transcurrió sin incidentes dignos de mención. Reginald y su prima intercambiaron algunas palabras mientras el conde Zagorianski buscaba consuelo en su petaca, para combatir el frío según una antigua tradición rusa.

Al llegar al edificio de sólidos y pesados muros, descendieron del carruaje y cruzaron la distancia que les separaba de la entrada a buen paso. El vigilante, vestido de uniforme y sujetando un baston en sus manos enguantadas, reconoció a Reginald al instante y se apartó para dejar paso a la comitiva.

Una vez en el interior, un empleado del club recogió sus abrigos y los guardó primorosamente en un armario de gran tamaño. Reginald, sintiéndose cómodo en su ambiente natural, guió a los otros dos hasta el bar donde, a pesar de la temprana hora, varios miembros del club disfrutaban de delicioso té servido en tazas de porcelana.

Cargando editor
29/12/2008, 21:42
Dimitri Zagorianski

El ruso se acercó a la barra y sin prestar atención a las miradas de los demás se pidió un buen vodka con hielo. Solo los afeminados podían disfrutar del sabor dulzón del té.

- Y bien mi buen amigo,- dijo moviendo los hielos de su vaso - ¿por dónde quiere empezar?

Mientras hablaba recorría con la vista todo el salón y a los presentes, por si alguno tuviese un aspecto extraño o peligroso. Sus ojos también se fijaban en ventanas y puertas por si algo sucedía... La historia de la noche anterior le había dejado, pese a que no lo reconociese, una sensación de temor continuo en el cuerpo.

Cargando editor
29/12/2008, 22:51
Alexander Kotov

No bien hubo terminado de hablar el conde, un desaliñado individuo junto a él se giró sorprendido.

-¡Oh! Es un placer siempre para mi encontrar amigos tan lejos del hogar... -dijo con la voz pastosa y alargando las palabras- ¡Por la revolución, tovarich!

Sosteniendo otro vaso igual al de Zagorianski, esperó con la mirada turbia a que éste respondiera, ante los comentarios reprobatorios del resto de la sala. El otro brazo, el izquierdo, voló hasta el hombro del conde en un esfuerzo por mantener el equilibrio.

-¡Y otro brindis por la señorita! -añadió a voz en grito.

Cargando editor
30/12/2008, 20:57
Dimitri Zagorianski

Dimitri ni se lo pensó. Los cubos de hielo acabaron en el rostro de su compatriota antes incluso de que el otro llegara a terminar la frase de galanteo para la señorita:

- Esto es lo que pienso yo de los traidores a la patria.- contestó el general poniéndose firme y apartando con un brusco manotazo al individuo - Ni se atreva a tocarme si no quiere que le demuestre lo que YO haría con los bastardos que han convertido nuestra madre patria en un burdel.

Era evidente que el general estaba fuera de si. Su cabeza temblaba como si fuera a estallar mientras resoplaba enfurecido, mirando con ojos inyectados en sangre a aquel soviet.

Notas de juego

Haaaala... Que me vas a poner a mi a un partidario de la revolución delante. :D

Cargando editor
30/12/2008, 23:16
Lord Reginald Balmister Cornwell

Es increíble como el volver a un sitio familiar obra milagros en el carácter de las personas, Lord Reginald casi se había olvidado de los últimos acontecimientos. El familiar olor le hizo relajarse, no sabía el por que, pero desde que era pequeño este sitio le gustaba, recordó las correrías que hacía de por aquí de pequeño, y las regañinas que recibía. Echo un vistazo a su alrededor  en busca de alguna cara familiar a la que poder acercarse y como aquel que no quiere la cosa indagar hasta que punto los rumores de los últimos acontecimientos habían llegado a la alta sociedad londinense

Cargando editor
31/12/2008, 01:04
Director

Notas de juego

Hombre, yo era para que te desahogaras un poco, que ayer estabas de los nervios xD

Mañana posteo que ahora no me aguanto derecho.

Cargando editor
31/12/2008, 09:18
Mia Worthington Balmister

Nunca había estado en un lugar como aquel. Suponí que el único motivo por el que se permitía su entrada era por ir acompañada por alguien tan importante como su primo. El lugor era impresionante, cada detalle estaba cuidado, a excepción de aquel hombre salido de tono. Su abordaje la pilló por sorpresa, tanto que no sabía que decir ni que hacer. Por suerte, parecía que el Coronel estaba más preparado... al menos en cierta forma.

Ver como todo el hielo acaba por encima de aquel pobre desafortunado hizo que primero abriera desmesuradamente los ojos y luego finjiera toser para disimular una risilla que se le escapaba.

Cargando editor
05/01/2009, 21:28
Director

El aturdido joven se tambaleó brevemente y cerró los ojos cuando estos empezaron a escocer a causa del vodka.

Soltando un grito de rabia se incorporó e intentó lanzarse contra el general cuando un par de tipos elegantemente vestidos lo sujetaron por ambos brazos y empezaron a arrastrarlo hacia la salida mientras se deshacía en insultos e improperios dirigidos contra el conde.

El camarero le sirvió otro vaso de vodka, mucho más generoso, mientras miraba al ruso con aprobación. Los gritos del bolchevique se apagaron bruscamente antes de ser arrojado a la fría calle por la puerta del servicio.

Mientras tanto, Reginald recorría el lugar ajeno al incidente en que se había visto envuelto su nuevo compañero de aventuras. La sala estaba relativamente vacía, cosa normal para la hora del día, y no reconoció a nadie digno de mención.

Cargando editor
06/01/2009, 18:44
Dimitri Zagorianski

El general asintió agradeciéndole al camarero la nueva copa. No dijo nada, simplemente se acodó en la barra y espero a que Reginald hiciese su trabajo. Había sido mucho mejor que aquellos hombres sacasen a aquel imbécil porque de hacerlo el propio general no habría sido tan amable.

Notas de juego

Cita :

antes de ser arrojado a la fría calle por la puerta del servicio

Sí, fueron amables. El buen conde le habría roto un poco la cara antes de lanzarlo XD

Cargando editor
07/01/2009, 01:06
Lord Reginald Balmister Cornwell

El viaje parecía que había sido en vano, pero si alta sociedad londinense aún descansaba, quizás el puediera derivar sus pesquisas  y conseguir algo de información. Quizás debamos ir a ver  a mi amigo Jhon, quizas el pueda decirnos algo, además no le extrañara para nada el verme por alli, todo lo contrario se alegrara de vernos.

Aqui la cosa esta parada, no se animara hasta mas tarde

Cargando editor
07/01/2009, 10:27
Mia Worthington Balmister

Mia, aún impresionada, miró a su primo y asintió levemente. Poco tenía que decir dado que aquel ambente le era completamente desconocido.

Cargando editor
08/01/2009, 16:00
Dimitri Zagorianski

Dimitri se encogió de hombros, bebió su vodka de un trago e indicó con la cabeza que estaba listo para partir hacia donde fuera. Ver a aquel mamarracho vanagloriándose de como había acabado la Madre Patria no había contribuido a mejorar su humor.

Cargando editor
12/01/2009, 23:01
Director

La breve visita al club no fue decepcionante tanto por el desafortunado encuentro del conde Zagorianski como por la falta de información obtenida. La sociedad británica iba de mal en peor si no podía uno chismorrear con sus conocidos y contarse noticias frescas y jugosas.

Lejos de desanimarse, Reginald condujo a sus dos invitados por media ciudad en busca de algo que pudieran usar más adelante. Alguna pista, alguna idea, algo. Lamentablemente parecía que ellos mismos eran los que sabían más del caso y acabaron contando mucho más de lo que les contaron a ellos.

Como contrapartida, para mayor satisfacción del ruso, los tres pudieron disfrutar de una excelente comida en el club de polo a base de exóticos y carísimos manjares mientras disfrutaban de unas vistas que hacían dudar que todavía se encontraban en la capital.

Después de saciar el apetito y descansar las doloridas piernas, una larga sobremesa permitió a los tres conocerse un poco más, siempre manteniendo las distancias. Reginald habló elogiosamente del jazz, un revolucionario estilo musical que llegaba recientemente de Estados Unidos y, según palabras de Reginald, era celestial. El conde, que por su parte veía con malos ojos esas desviaciones, alabó a Chaikovsky y contratacó dando, con todo lujo de detalles, incluidos los más sangrientos, un repaso a sus principales campañas militares. Mia contemplaba fascinada como se sucedían las historias de uno y otro.

Para cuando emprendieron el camino de vuelta a la mansión de los Balmister el sol empezaba a teñir de rojo el firmamento y no fue hasta las cuatro de la tarde que el carruaje se detuvo frente a la puerta y los pasajeros descendieron.

Con suerte los demás habrían tenido más fortuna en sus pesquisas.

Notas de juego

He cortado por lo sano para no alargar la cosa visto que las perspectivas de encontrar algo útil son bajas. No creo que apreciéis que os lleve de club en club charlando para no averiguar nada, pero si preferís rolearlo abriré una escena y lo haremos en plan flashback :)

Además, los otros dos grupos ya han acabado y, teniendo en cuenta que mi ritmo últimamente es todo menos constante, prefiero juntaros a todos y que se noten menos mis ausencias jejeje.

Perdonad por usar la vía rápida, no me veréis hacerlo muy a menudo :)

Cargando editor
13/01/2009, 21:56
Lord Reginald Balmister Cornwell

Notas de juego

A nosotros si nos dejas te roleamos hasta ir a comprar el pan

Cargando editor
13/01/2009, 22:53
Dimitri Zagorianski

Notas de juego

No hay inconveniente. Yo la verdad me iba a mantener al margen porque mi conde no es muy dado a la charla ;)

Cargando editor
14/01/2009, 00:27
Mia Worthington Balmister

Notas de juego

A mi me parece una gran medida ^^... Sigo intentando hacerme al personaje XD.

Cargando editor
14/01/2009, 14:38
Director

Notas de juego

Pasamos a 1.11 Londres - Mayfair