Era de noche; la luna se encontraba en su punto más alto, pero las densas nubes y la ingente cantidad de nieve que caía de ellas apenas permitían que su luz iluminara la aldea en la que todos vivían. Las antorchas se habían apagado a causa de la ventisca que azotaba la tierra, y las hogueras luchaban por iluminar lo que se encontraba a su alrededor.
Alrededor de la aldea se alzaba la empalizada, construida años atrás, protegiendo a quienes dormían en su interior; solo cincuenta soldados, pertenecientes a los batidores, rondaban tanto por dentro como por fuera para asegurarse de que sus defensas no fueran vulneradas.
Todo parecía estar bien, todo parecía ser una noche invernal más… hasta que dejó de serlo. Todo empezó cuando uno de los batidores volvió corriendo hacia la puerta, herido y agitado; señaló al bosque y gritó a sus aliados: —¡Nos atacan! ¡Nos atacan! ¡Son los arbóreos! - Ese grito se replicó por todo el poblado y, en pocos minutos, todos estaban despiertos.
Cuando salen de sus hogares pueden ver como sus aliados corren por las calles del pueblo como gallinas sin cabeza, pueden notar como los batidores restantes corren hacia las paredes para ayudar a sus compañeros a detener el embate enemigo… lamentablemente los demás soldados están en desorden… el pueblo esta en pánico.
—¡Nos atacan, señores! La tribu vecina de los Arbóreos usó la noche para acercarse con sigilo y golpearnos cuando menos lo esperábamos. ¡Despertad de una vez! ¡Tomad las armas y salvad a vuestro pueblo! Escuchad su grito pidiendo ayuda.
Gente, deben narrar su despertar (todos estaban durmiendo; no hay excepciones). Nadie tiene sus armaduras puestas, por lo que también deben indicar si salen con ellas o sin ellas.
Esto genera dos opciones:
Por último, QAJ, te pido que subas las fichas de tus soldados, que los vas a necesitar… debido al ataque sorpresa las dos primeras tiradas de GUERRA tienen un -3.
CUALQUIER TIRADA DEBE PEDIRSE ANTES DE HACERLA
¡Ja, ja, ja, ja! Su gente está aterrada; el pánico inunda sus mentes y no les deja pensar con claridad… pronto serán cadáveres a los que nadie recordará… a menos que alguien muestre liderazgo y haga algo. ¿Quieres ser quien lo haga?
Realiza una tirada de Guerra + Mando con dificultad Complicada (12) con el penalizador de -3 comentado antes. Si para el 12-05 no esta la tirada se considera FALLO.
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El invierno se acerca.
Bryn se acurrucó un poco más junto al cálido bulto que tenía al lado y, al instante, abrió los ojos de golpe, conteniendo la respiración.
Si no había oído mal, alguien había gritado...
—Eh, nos atacan —murmuró mientras se ponía en pie y buscaba entre las pieles su ropa para vestirse a toda prisa, pero se detuvo un instante.
¿Acababan de decir arbóreos?
—Mierda —masculló mientras se ponía los pantalones y las botas a toda prisa. Asomó la cabeza por la tienda y el frío exterior le arrugó la nariz.
Volvió dentro para ponerse la armadura de cuero y hueso. Si los estaban atacando, el tiempo apremiaba, pero ir desprotegida no era una opción.
—A ver quién gana esta vez —retó mientras se ataba las cintas de la armadura, con ese brillo de batalla en los ojos que la hacía más valiente que cobarde.
Estaba esperando a Qaj pero... inicio para que no pase el tiempo demás.
Retraso un turno para que Bryn se ponga su armadura y sus armas.
Thorma se desperto con miedo como siempre hace años. El anuncio que los atacaban la hacia despertar con angustia pero tambien rapidez. De su hogar salio buscando al poblado y mas a los que confiaban en ella para su proteccion y rezo. Por lo que llamo al resto. "Calma nuestros guerreros nos protegeran, reunanse y recen por la victoria." decia queriendo juntar a los debiles y nerviosos ya que la tribu no los necesitaba yendo nerviosos de un lugar a otros sino en uno solo.
Debia terminar con el panico de la tribu y concentrarlos por si acaso la victoria no ocurria y debian huir. Debia concentrar a los civiles mientras qaj se encargaba de los militares. Eso pensaba la vieja mujer.
Esta noche me estaba costando más de lo normal conciliar el sueño, estaba nervioso, intranquilo, tenía un mal presentimiento que no conseguía alejar. Al fin, cerré los ojos al sentir el calor confortable de las pieles que cubrían mi lecho.
Me encontraba enfrascado en una batalla sangrienta, hombro con hombro con los guerreros más temibles de la tribu, Qaj daba instrucciones, órdenes que cumplíamos a rajatabla, la nieve estaba cubierta de sangre dando a la aldea un tono rojizo. Mi lanza pinchaba carne de hombres sin compasión, dejándoles agonizando en mitad de la embarrada nieve...
De repente, algo me saca de mi agitado sueño, ¿qué pasa?, murmuré, aún con la sensación del dulzor de la sangre en mi boca.
Llegaban ruidos de todas partes, algo sucedía, nos estaban atacando. Salí de la cama como un resorte y eché un vistazo fuera, aún desnudo. La gente corría de un lado para otro, los guerreros acudían a la defensa y los demás buscaban refugio. Vi a Thorma tratando de organizar el caos reinante.
Volví al interior de mi choza y comencé a vestirme, a prepararme para la batalla, sin prisa pero sin pausa, bien sabía que en momentos como estos, la prisa y pánico eran malos consejeros. Me tomé mi tiempo para pertrecharme bien. Vacié de un trago el pellejo de aguardiente que tenía delante y salí a fuera con decisión. Hoy morirían hombres, hoy morirían nuestros enemigos.
Me tomo mi tiempo, gasto los dos turnos para equiparme bien.
Estaba sumido en un sueño profundo, descansando plácidamente, hasta que el murmullo de Bryn lo despertó justo antes de empezar a oír los gritos. «Puta madre», pensó para sí mismo mientras se levantaba con rapidez. El pueblo ya comenzaba a tomar las armas para defenderse de los arbóreos, así que debía prepararse a conciencia y sin perder un instante.
Buscó su armadura de cuero negra y empezó a vestirse a toda prisa hasta abrocharse la capa. Sabía que debía ser rápido, pues cada segundo que se tomaba con calma significaba la muerte de otro miembro de la tribu que ya estaba afuera peleando. Buscó con la mirada su arco y su espada, moviéndose de punta a punta de la tienda para recoger su equipo.
—Hay que enseñarles a estos hijos de puta a no interrumpir el sueño.
Aseguró el carcaj a su espalda, envainó la espada en su cintura y sujetó el arco con firmeza en su mano derecha.
—Detrás de tí. —Hizo un ademán hacía Bryn.
Retraso un turno también.
Tras terminar de alistarse, Bryn le dedicó una mirada a Edric.
—Ten cuidado —dijo ella, tomándose un segundo—. Y apunta bien —le pidió antes de salir hacia el exterior, donde Thorma intentaba reunir a quienes no sabían luchar y Ardrik ya se había lanzado a por los primeros enemigos.
Bryn buscó con la mirada a Brok y Qaj, empuñó su arma y se lanzó contra el primer objetivo que viera.
Bryn sale a luchar, usando su armadura y sus armas.
Qaj se levanta, sobresaltado pero mostrando seguridad. ¡Vamos hijos del lago de sangre, a luchar! Rápidamente se arma con su espada y su armadura y está ya preparado para liderar con el ejemplo.
Qaj sale directamente, tiene que estar liderando.
Ahora subo las fichas.
Ardrik y Thorna son los primeros en salir de sus hogares. Ambos pueden escuchar los gritos de un pueblo desorganizado y, si bien la mujer mayor logra guiar a los ancianos, enfermos y niños hacia el centro para mantenerlos alejados del peligro, no es suficiente para calmar el desorden que se está viviendo. En cambio, el guerrero “Sangriento” corre hacia las puertas con lanza en mano, dispuesto a luchar… En su correr, escucha la voz de vuestro líder intentando, desganadamente, organizar vuestras tropas; lamentablemente, su voz carecía de mando, por lo que no pudo hacer que nadie le hiciera caso.
Adrik, llegas a las puertas de madera y estás apenas frente a ellas cuando se abren de par en par. Ves cómo una gran cantidad de soldados empieza a entrar. ¿Cuántos serán? Es difícil saberlo, pero sin duda los atacantes debían superar la centena.
Qaj, intentas en vano organizar a tus hombres; tu falta de mando cayó como agua fría. Ahora los enemigos han roto las puertas que los separaban, mientras tus hombres apenas saben cómo actuar… La sangre empieza a manchar la nieve y no cabe duda de que la de vuestra gente es la que más colorea el lugar.
Ardrik, ves a los hombres marchar contra tu pueblo. No podrás detenerlos: son más de una centena… Pero no estás solo; a tu alrededor tienes diez valientes hombres que darán su vida para proteger a sus familiares y amigos. Sin embargo, necesitan algo de guía. ¿Qué harás?
Escuchas un grito y notas cómo un guerrero enemigo corre hacia ti con un hacha en mano… Busca segar tu vida y esparcir tu sangre en la nieve. Esta no es una batalla que ganar: es una en la que sobrevivir.
Motivo: Ataque hacia Ardrik
Dificultad: 11
Tirada (5): 3, 1, 5, 4, 5
Guardados (3): 5, 5, 4
Total: 14, Éxito insignificante
Ataque hacia Ardrik: 14
Daño: 4 (no llevas armadura puesta)
Cuando salís de vuestros lugares de descanso, la nieve os golpea el rostro. Veis antorchas y casas ardiendo: ¡los enemigos han entrado y están arrasando con todo! Bryn, Edric y Brok ven cómo, desde la tormenta, una marea de personas lucha por sobrevivir un día más. También se dan cuenta de que sus guerreros están desorganizados y de que los enemigos están ganando este embate inicial.
Bryn, Edric y Brok no tienen tiempo de pensar: son atacados por personas vestidas con piel de loba, espuma en la boca y ojos dilatados… Es momento de sobrevivir.
Motivo: Ataque a bryn
Dificultad: 11
Tirada (5): 2, 2, 2, 1, 6
Guardados (3): 6, 2, 2
Total: 10, Fallo insignificante
Motivo: Ataque a Brok
Dificultad: 11
Tirada (5): 4, 4, 4, 1, 6
Guardados (3): 6, 4, 4
Total: 14, Éxito insignificante
Motivo: Ataque a Edric
Dificultad: 11
Tirada (5): 2, 6, 1, 1, 5
Guardados (3): 6, 5, 2
Total: 13, Éxito insignificante
Ataque a Bryn: 10 - Fallo -
Ataque a Brok: 14 - Exito - 8 - 2 de daño
Ataque a Edric: 13 - Exito - 4 - 2 de daño
Sus enemigos tienen DEFENSA 10 y VIDA 10
Throna, te encuentras alejada del combate, pero sabes que pronto llegarán, y los que se encuentran contigo morirán. ¿Qué harás? Puedes escuchar a niños llorar, a ancianos preocuparse e intentar tomar lo que tienen a mano para luchar… pero dudas que logren hacer mucho.
Qaj te encuentras viendo como tu gente cae muerta al suelo y como son superados, además ahora un hombre te ataca con intenciones de cortarte la cabeza… debes actuar urgentemente.
Motivo: Ataque a qaj
Dificultad: 10
Tirada (5): 6, 6, 1, 3, 1
Guardados (4): 6, 6, 3, 1
Total: 16, Éxito considerable
Ataque a Qaj 16 - Exito - 8 de daño, no tienes armadura.
Thorma mira lo que pasa, en especial el desorden de la defenza. Decepcionandose con los hombres guerreros en su tribu. Pero rapido se fija en los suyos en los niños y ancianos. Lo primero era calmarlos. por lo que escogiendo un niño al azar levanto la mano y de dio un fuerte cachetazo para dejarlo callado.
"Deja de llorar eres un futuro guerrero." dicho eso busco a una niña y repitio el proceso. "Vos tambien lo seras."
Luego miro a los demas niños por alguno seguia llorando o habian entendido que les haria si lo hacian. "Los guerreros no lloran. Si alguno de ustedes lo hace les dare un cahcetazo para que al menos tengan una razon para hacerlo." luego miro a los ancianos ellos debian saber que si llegaban a comportarse igual los mandaria al frente asi que tras imponerse pasaria a los importante.
Viendo a los ancianos armados vio a los niños y luego sus lugares. "Iremos a la parte alta con el arciano. Ahi haremos una barrera con lo que tengamos. Si quieren llegar a nosotros lo pagaran. Busquen piedras niños. Para lanzar al primer enemigo que vean." dicho eso junta sus medicinas y va en camino.
El camino Arciano es hacia una colina, de vez en cuando mira para atras a los que le seguian. Los niños con las piedras y los viejos y enfermos con armas que encontraron. Ella Seguiria para arriba hasta dejar su medicina y luego volveria para los que quedaron. Pensando en los enfermos mas debiles.
—Mierda —masculló la salvaje al ver que, a la entrada del poblado, Ardrik y otros hombres intentaban contener la oleada de atacantes.
Bryn no sabía nada de liderar. Solo sabía atacar, así que, con el arma en la mano, se lanzó contra el primer objetivo que tuvo a su alcance. Saltó para derribarlo y, al mismo tiempo, alzó el arma para dejarla caer con fuerza.
Motivo: Ataque
Dificultad: 10
Tirada (8): 3, 2, 4, 3, 6, 6, 4, 2
Guardados (5): 6, 6, 4, 4, 3
Total: 23, Éxito increible
Motivo: Daño
Dificultad: 0
Tirada (3): 2, 5, 5
Guardados (3): 5, 5, 2
Total: 12, Éxito increible
No se que armadura llevan, si llevan algo, que imagino que si, pero haría 12 - armadura.
Daño 4.
Ya vestido y tras las palabras de Bryn, salió dispuesto a ayudar a los suyos. Comenzó a correr, buscando una posición elevada desde la cual pudiera disparar sus flechas. Sin embargo, antes de llegar, mientras avanzaba hacia su destino, fue embestido por un hombre que parecía más un salvaje, esta vez literalmente, que una persona común.
Edric cayó sobre la nieve. Sintió cómo la capa amortiguaba parte del impacto, aunque el dolor seguía allí.
—Ah, hijo de puta.
Murmuró mientras intentaba ponerse de pie con rapidez. Miró a los ojos a la bestia y notó su actitud errática, la mirada dilatada y la espuma que brotaba de su boca. Hizo una mueca de asco y desenvainó su espada. Alguna vez había luchado por convertirse en la Espada del Alba. Esperaba que todo lo aprendido sirviera aquel día, o tendría que empezar a entrenar todo lo que evitó durante su juventud.
—Ven aquí. Voy a enseñarte cómo nos movemos de donde vengo.
Relamió sus labios y lanzó un tajo certero mientras se preparaba para defenderse.
Motivo: Ataque
Dificultad: 10
Tirada (5): 2, 6, 5, 5, 5
Guardados (3): 6, 5, 5
Total: 16, Éxito considerable
Ardrik comienza a cazar a todo elemento aislado del grueso principal de los atacantes. Corriendo, emboscando, cuando le es posible, y aprovechando el conocimiento del campamento.
Motivo: ataque
Dificultad: 0
Tirada (7): 4, 2, 6, 1, 5, 3, 3
Guardados (5): 6, 5, 4, 3, 3
Total: 21, Éxito asombroso
Motivo: daño
Dificultad: 0
Tirada (6): 6, 3, 1, 3, 2, 5
Guardados (4): 6, 5, 3, 3
Total: 17, Éxito asombroso