Partida Rol por web

La sinfonía de los adioses.

Harold Flickerman - Una investigación rutinaria.

Cargando editor
01/02/2016, 20:12
Guardián de los Mitos

Has dormido mal la noche anterior, y la mañana no ha sido mucho más reconfortante. Antes, al contrario, Boston ha amanecido con un cielo gris y un frío que cala hasta los huesos.

El trayecto desde tu pequeño apartamento hasta tu pequeña oficina (heredada de un tío cercano pero cuyo nombre ni siquiera recuerdas a estas alturas) ha resultado ser un pequeño calvario, y lo has sentido como si cruzases el Cocito. Quizás en algún momento llegue la hora de cerrar ese antro de mala muerte que osas llamar tu "oficina" (Y que se compone de una habitación y un cuarto de baño), venderlo, y ahorrarte de paso tener que abonar cada mes el impuesto de bienes inmuebles. Pero lo cierto es que a los clientes les da una sensación de profesionalidad y, en cierto modo, te has ganado el respeto en tu campo, lo que tampoco implica gran cosa, habida cuenta que tu campo en sí aún no se ha ganado el respeto del resto del mundo.

La puerta desvencijada se abre con un chirrido, y decides dejarla entreabierta para ventilar un poco el aire viciado mezclado con el olor de papeles viejos y amarillentos que se amontonan por toda la sala. La única estantería que hay en la oficina se haya tras tu escritorio de madera (Contrachapada), y alberga tomos de tu especialidad bastante nuevos, pero tan usados y manoseados que muchos muestran signos evidentes de desgaste.

Es en ese momento cuando te das cuenta que hay algo a tus pies. Es una carta, una carta de la revista Weird Tales. Recientemente has estado escribiendo algunos artículos para ellos. Pagan bien, en metálico y no son quisquillosos con el material que les suministras, sólo quieren morbo, y morbo les das. Supones que, como de costumbre, el cartero habrá pasado el sobre por debajo de la puerta.

Como tu carga de trabajo no es lo que se dice intensa, supones que al menos no te hará daño leerla:

"Estimado Sr. Flickerman

A la sazón de los buenos resultados de sus anteriores trabajos con nuestra publicación, he decidido encomendarle, si así gusta, un nuevo trabajo. Esta vez, sin embargo, requerirá más esfuerzo por su parte, ya que no se trata de una columna, sino de un artículo de varias páginas, con su nombre en la portada.

Como usted bien sabe, recientemente, en la ciudad no se habla de otra cosa que de la última ópera de Erich Zann. Pronto se retirará, y hace mucho tiempo que nadie más que Zann dirige el teatro Kursaal. Es por ello que me resulta de suma urgencia enviar a alguien como usted, antes de que el edificio sea vendido y transformado (o demolido, sea cual sea el caso), para realizar una investigación a fondo sobre la leyenda negra del teatro Kursaal, incluyendo los rumores sobre el misterioso Erich Zann y su ex-esposa, y las apariciones nocturnas de fantasmas.

Adjunta a esta misiva, podrá usted encontrar un pase de prensa. Obviamente, ello no le habilita para entrar como tal, pero con un poco de persuasión, quizás pueda usted deambular por el teatro mientras la compañía ensaya la última obra. Se reúnen todos los día, desde las seis hasta las nueve de la tarde. Ese es el momento en el que las puertas del teatro se encuentran abiertas para el público que quiera reservar entradas. Use con ingenio su pase de prensa.

Naturalmente, la remuneración será también mayor de lo acostumbrado, espero que haga un buen trabajo.

                                                                                                           Atentamente, Farnsworth Wright.

                                                                                                             Director de la revista Weird Tales"

Notas de juego

Es por la mañana. Puedes investigar por Boston libremente hasta la hora requerida para ir al teatro. También puedes dejar pasar el tiempo.

PD: Lo de Weird Tales es una licencia poética :P

Cargando editor
05/02/2016, 15:57
Harold Flickerman

Harold releía la carta recostado en su silla con los pies apoyados en la mesa de contrachapado (había despejado de papeles una pequeña zona sólo para eso) - leyenda negra...misterio...fantasmas...¿fantasmas? humm... interesante... muy interesante...

Pero primero debía colarse en el teatro, el pase de prensa yacía al lado de sus mocasines, sobre la mesa, pero la mente privilegiada (o eso creía él) del Dr. Flickerman estaba como es habitual, algunos pasos por delante. De hecho en ocasiones se encontraba tantos pasos por delante que le costaba percatarse de lo que sucedía a su alrededor.

Usó sus pies para impulsarse lejos del escritorio, se puso en pié de un enérgico salto y, tras estirar su castigada espalda, cogió su sombrero de diario para dirigirse al archivo local, antes de salir, agarró el pase de prensa, no pensaba utilizarlo aún pero nunca se sabe cuando algo así puede resultar útil.

Si voy a investigar esto necesitaré un plano del teatro, los sucesos paranormales no suelen ocurrir de día y por mucho pase de prensa que me hayan enviado, no me dejarán quedarme - pensaba mientras se enfundaba en su gabán - pasaré por la puerta del Kursaal, tengo que averiguar la parcela exacta dónde se ubica.

El frío le abofeteó en la cara cuando salió del bloque en  el que se encontraba su oficina, devolviéndole a la realidad. Rápidamente se dirigió al coche, cuyo interior era como el de un refrigerador, pero al menos no le azotaba el viento en la cara.

Al segundo intento el coche quiso arrancar y comenzó a desplazarse con su habitual escopeteo, no sabía que tenía más años, si el coche o el estudio de su tío.

Dió un rodeo por el teatro, tanto para echar un ojo a la parcela como a lo que pudiera sacar en claro desde el interior del vehículo (callejones laterales, ventanas, escaleras de incendios), dió un pequeño repaso a la fachada con su telescopio de bolsillo para intentar afinar en los detalles más reseñables.

Tras una parada de no más de cinco minutos, retomó su ruta hasta el archivo local, dónde pretendía hacerse con una copia de los planos del museo o, en caso de que no se lo permitieran, unas fotos de éste con la cámara compacta que guardaba en un bolsillo y que tan útil había demostrado ser en anteriores ocasiones.

Notas de juego

Perdón por el retraso, he tenido una semana de locos.

Cargando editor
08/02/2016, 22:15
Guardián de los Mitos

El teatro Kursaal es un edificio bastante grande, de aproximadamente 300 metros de planta, que se yergue en una avenida rodeado de viviendas más bajas que la mole. Es de estilo neo-clasicista, como atestiguan sus largos ventanales rematados con relieves que recuerdan a los capiteles de las columnas grecolatinas, su cristalera frontal con balconada y la suavidad y sobriedad de sus formas, que dotan al conjunto de una armonía casi musical.

Consta en el lado norte con un par de salidas de incendios, cumpliendo la normativa del Estado de Massachussets al respecto, pero ninguna escalera. Las ventanas no parecen poder abrirse, pues son demasiado altas, pero sí que hay unos pequeños ventanucos en la zona del vestíbulo principal, aunque sería inútil usarlos para colarse sin ser visto... Es el vestíbulo, al fin y al cabo. Las entradas para las funciones pueden comprarse tanto en una pequeña taquilla en la fachada principal como en su interior, pero ya hace tiempo que se agotaron para la función de Zann.

No hay mucho más que puedas sacar en claro de la inspección ocular del edificio, así que te diriges al Registro de la Propiedad de Boston, con ese olor aséptico sempiterno, esos funcionarios con caras de muerte, y el sonido incesante de las teclas de las máquinas de escribir.

Sabes que los Registros son públicos, pero también es verdad que es realmente complicado hacer a un funcionario trabajar si no demuestras que sabes que de verdad tiene que hacerlo.

Cargando editor
10/02/2016, 19:43
Harold Flickerman

No había sacado nada en limpio del Kursaal, pero tampoco esperaba otra cosa, sin llamar demasiado la atención, abandonó su aparcamiento y se dirigió hacia el archivo.

Tras subir la escalinata del edificio municipal pudo encontrarse el típico vestíbulo de edificio gubernamental, con indicaciones de las distintas salas y departamentos, y se acercó a una de las funcionarias que lo guardaban cual cancerbero, o al menos su gesto le recordaba al mítico ser que guardaba las puertas del infierno.

Buenos días madame - dijo acompañando el saludo de su infalible guiño - estoy buscando unos planos y sé que usted puede ser mi salvavidas entre este mar de papel, se nota que es una mujer competente.

 

Notas de juego

Espero a que me digas si debo tirar algo, si quieres que a partir de ahora vaya adelantando las tiradas que crea oportunas pues coméntamelo y así lo haré.

Cargando editor
15/02/2016, 21:28
Director

La mujer, impecablemente trajeada y con el cabello rubio recogido en un pulcro moño, te lanza una mirada suspicaz. No eres el primero que usa la técnica del encanto. Con evidente aburrimiento, sigue tecleando en la máquina de escribir, con deliberada lentitud, para hacerte esperar. Cuando se acaba el papel e irremediablemente debe atenderte, suspira y te habla con voz monocorde.

-Y, dígame, monsieur -Dice con retintín- ¿Tiene usted algún interés legítimo en examinar dichos planos? ¿Algún negocio tocante al inmueble?

Notas de juego

De momento no tires nada, en las escenas de introducción estoy dando manga ancha a la pura interpretación ^^.

Cargando editor
18/02/2016, 21:27
Harold Flickerman

Parece que esta mujer está ya resabiada - pensó Harold notando el retintín en su voz, pero no podía echarse atrás en ese momento - Por supuesto señorita, represento a un magnate interesado en adquirir el inmueble y, requiere como interesado por dicha compra que yo, su personal assistant manager, examine con detenimiento dichos planos y me informe de si posee alguna carga legal o tara importante para proseguir con su interés en dicha transacción.

Terminó su exposición con una leve reverencia con la cabeza, como dando pie a que su interlocutora le contestara, no quería que volviera a ignorarle de forma tan evidente.

Cargando editor
21/02/2016, 23:30
Guardián de los Mitos

La funcionaria se muerde el labio inferior y frunce el ceño, derrotada. Tu exposición y tu jerga legal han hecho efecto en su cerebro de burócrata. Tras murmurar un leve "Espere un momento, por favor", E indicarte que tomes asiento, ella abandona su puesto para rebuscar en los archivos el libro correspondiente.

Tras diez minutos que se te antojan como cuarenta, la trabajadora pública vuelve a aparecer con un enorme archivo bajo el brazo, y te dedica un gesto de cabeza para que te acerques. Pasando las páginas con dedo experto, llegas a lo que andas buscando. La escritura catastral y los planos del edificio.

Como puedes observar, el teatro es bastante grande y consta de muchas habitaciones usadas como camerinos y almacenes. Aunque sin duda, la estrella es el escenario y el patio de butacas, como es de esperar.

Sobre la escritura catastral, no hay nada reseñable que pueda añadirse a lo que ya sabes: Fundado en 1870 y financiado por una sociedad fantasma de la que luego se supo que eran simples testaferros. Los valores del suelo y de la construcción no tienen nada de extraños, y con tus conocimientos no puedes apreciar ninguna irregularidad administrativa o legal.

-Debo recordarle, señor -Se apresura a decir la funcionaria-, que no puede usted sacar estos planos del edificio. Puede fotografiarlos si lo desea.

Cargando editor
26/02/2016, 18:02
Harold Flickerman

Muchísimas gracias, sabía que podía contar con usted, tiene aspecto de ser muy profesional, que suerte tienen en este archivo de contar con una persona tan válida - dijo con la mano en el pecho y una ligera reverencia hacia la señorita - Hay que ver cómo le gusta a la gente escuchar cuando dices lo que quiere oir.

Ahora mismo tomo unas fotografías para mi cliente, no se preocupe por los planos - sacó su cámara portátil del bolsillo e hizo tres fotos del plano, por si alguna salía mal o borrosa, Harold tendía a excitarse cuando conseguía lo que quería.

*Click* *Click**Click*

¡Lo tengo! Muy amable señorita, que pase un buen día - dijo al devolverle los planos - ojalá todos los funcionarios fueran tan atentos como usted - se despidió con una velada reverencia y se dirigió escaleras abajo hacia el coche, quizá tuviera tiempo aún de llegar a la oficina y revelar las fotos para poder analizar las habitaciones, entradas y salidas.

Cargando editor
28/02/2016, 01:43
Guardián de los Mitos

Notas de juego

¿He de entender que revelar las fotos es la última gestión que realizas? ¿O te gustaría investigar alguna cosa más antes de terminar la introducción?

Cargando editor
03/03/2016, 19:44
Harold Flickerman

Notas de juego

Si, las revelo y me preparo el equipo apropiadamente (lo grande en el coche, lo pequeño encima) para colarme en el teatro y quedarme dentro después de que hayan cerrado las puertas al público.

PD: Creí que ya te había contestado, perdona.