Partida Rol por web

Las Crónicas de Rheden

El Viaje a Rheden

Cargando editor
22/07/2025, 13:50
Director

Notas de juego

Si, el incendio es afura de la ciudad, de donde venís vosotros. Y parece que se propaga con rapidez.

La catedral está en dirección contraria al incendio.

Cargando editor
22/07/2025, 14:43
Tobías Vandercroft

A Tobías poco parecía importarle que el zagal de los Blutdofer les siguiera por las callejuelas atestadas de comerciantes. La ciudad no era ninguna sorpresa para el joven ingeniero, vista una vistas todas, los acaudalados se hacían con los mejores sitios, dejando para los más humildes aquellos lugares menos dignos. Cuando a lo lejos vio la columna de humo no le dio importancia, tan solo a medida que se elevaban los gritos la cosa tomó un cariz más preocupante.

-¡Ándor, mentecato!, ¡uno solo no detiene un fuego!, ¡reagrupémonos y organicémonos en la catedral!-apretó ligeramente el hombro de Marianna para que esta no arrancase a correr detrás del mercenario.-Si nos unimos a los congregados bajo la fe de Sigmar tendremos más oportunidades de ayudar a los necesitados. Correr hacia el peligro como pollos sin cabeza no hará más que crearnos más problemas.-la intención de Vandercroft parecía clara, tratar de reunirse con Kurt y Jack. Si en la catedral podían conseguir cubos, más manos o cualquier ayuda para combatir el fuego sería bien recibida.

Cargando editor
23/07/2025, 09:22
DIRECTOR

Las imponentes puertas doradas de la catedral debían ser la envidia de todo el imperio. Guerreros, dorados como el sol, combatiendo huestes de demonios. En la representación eran guiados por Sigmar en persona, una batalla encarnizada que acabaría con la hegemonía del caos en la tierra, y el alzamiento del hombre como su legítimo dueño.

Los sermones, cuentos y plegarias cambiaban poco o nada en cada condado. Transmitidos por los sacerdotes, eran expresados casi al pie de la letra, y eso hacía que la gente se uniera en un frente común y consiguiera derrotar lo que fuera.

Tú lo habías visto, en el fortín de la frontera con Grenzburgo. El caos desató su poder gracias a la sangre de incontables inocentes. 

Las campanas repicaron. Lentamente, dando un aire de solemnidad a aquella talla de oro en la puertas abiertas. Luego el repique comenzó a sonar más rápido, y más. Funciste el ceño. No parecía una plegaria misericordiosa. Jack estaba extasiado a tu lado, mirando la puerta, el suelo de mármol pulido, las estatuas y frescos del interior. No se daba cuenta de nada. No era un repique normal.

Un adepto pasó a vuestro lado corriendo.

-¡Fuego, fuego en la muralla!-  decía.

El olor a incienso bendito vino de golpe, llevado por las tunicas, ropajes y reliquias que portaban los sacerdotes que se aglomeraban en la puerta. 

Era cierto. Por la parte de fuera una humareda negra se elevaba en el cielo. Espera un momento, ¿No era allí donde dejaste a tus amigos?...

Cargando editor
25/07/2025, 02:12
Marianna Eberstadt

-En eso tienes razón...Es mejor no convertirse en otro problema...-Dijo la novicia, esperando que Ándor tambien lo entendiera y el grupo fuera camino a la catedral.

Notas de juego

Posteito desde el movil

Cargando editor
25/07/2025, 02:42
Kurt Boehm

   Kurt tiró de un embelesado Jack para apartarlo de las puertas, antes de que ambos quedaran atrapados en una marea de pelados sigmaritas.
   —Mierda. Me parece que has elegido mal momento para interesarte por el arte, Jack —dijo, mientras escudriñaba los tejados. No tardó en ver la humareda negra.
   —Joder, mira todo ese humo. Eso no es un brasero mal apagado… —La mirada del chico se deslizó hacia la plaza, luego a la calle de los carboneros, y en su cabeza siguió la ruta que había memorizado.
   —¿La posada no estaba por allí? —La pregunta era más para él mismo que para el cabrero, que había pasado todo el camino mirándose las botas.
   —Vamos, Jack, volvamos. Mejor guarda tus oraciones para que los demás no estén en apuros. De todas formas, si ando errado, harán falta brazos fuertes para apagar ese fuego. —
  A tenor de cómo solían salirles las cosas, no le extrañaría que los otros anduvieran ya en algún follón. Pero… ¿en una jodida posada?

Notas de juego

Cuando Jack reaccione, tiramos para la posada.
Aunque... XD

Cargando editor
28/07/2025, 13:14
DIRECTOR

Las calles enseguida se llenaron de curiosos y gente atareada que corría a ayudar a sofocar el fuego, en busca de familiares que vivieran allí o cosas que hurtar aprovechando el desconcierto.

La plaza se llenó de improviso de soldados y sacerdotes de sigmar armados con sus martillos, escudos y sermones que hinchaban el alma. Pareciera que fueran a combatir el fuego con golpes en vez de agua.

Entre las cabezas relucientes y las picas apresuradas de los soldados, pudisteis distinguiros. Kurt y Jack venían de la catedral, mientras que el resto ibais hacia ella. Allí en la plaza, junto a una de esas columnas con cadenas herrumbrosas de la sangre de mil herejes ejecutados, os encontrásteis.

 

- Tiradas (4)

Motivo: Percepción Kurt

Tirada: 1d100

Dificultad: 54-

Resultado: 19 (Exito) [19]

Motivo: Percepción Ándor

Tirada: 1d100

Dificultad: 31-

Resultado: 11 (Exito) [11]

Motivo: Percepción Tobías

Tirada: 1d100

Dificultad: 57-

Resultado: 85 (Fracaso) [85]

Motivo: Percepción Marianna

Tirada: 1d100

Dificultad: 50-

Resultado: 48 (Exito) [48]

Cargando editor
29/07/2025, 20:27
Kurt Boehm

   —Puta mierda… —rezongaba el fornido nordlandés mientras, hombro con hombro con Jack, se abrían paso entre la belicosa masa que, en un momento, había llenado la plaza. Por costumbre, prestaba atención a las órdenes que los oficiales gritaban, y como la soldadesca y los sacerdotes guerreros formaban en secciones.

   A la altura de las picotas de piedra, se toparon con los demás.

   —¡Pardiez! ¿Qué hacéis por aquí? —preguntó a Ándor, mientras le apoyaba una mano enguantada en cuero negro en el hombro y lanzaba una mirada rápida a Marianna y Tobías.

Cargando editor
29/07/2025, 20:34
Marianna Eberstadt

Marianna nunca entenderia a los sacerdotes de Sigmar y su pasión por la batalla...Al final, pudieron ver a Kurt y Jack y meneo la mano, casi dando saltos para hacerse notar entre el gentío.

-¡Por aquí!.- Dijo, antes de que finalmente el grupo se reuniese.

-Os estabamos buscando, hay un incendio en las barriadas que dejamos atrás, y era mejor juntarnos todos para...¿Ayudar?.- Dijo mirando a Andor con cierta duda en su mirada. Marianna seguia sirviendo de apoyo para Tobías mientras caminaban.-Quiero decir, inicialmente, es que el posadero queria que los sacerdotes de Sigmar nos dieran su bendición para poder quedarnos en su posada. Son de Sylvania, y tenemos al muchacho joven de la familia siguiendonos para que hagamos eso...Y por eso vinimos a buscaros...

Cargando editor
30/07/2025, 08:11
Ándor

Da gracias que hemos podido salir de la taberna. Se han puesto las cosas peliagudas allí. Les comenté de nuestro encuentro con los no-muertos y se pusieron todo supersticiosos y que nos tienen que bendecir para poder quedarnos esta noche. Dudo que nos dejen quedarnos mas tiempo.

Miré a la hermana que ya había explicado una parte del tema.

Saliendo vimos el incendio y, bueno intentar hacer algo. Siempre podemos volver al muelle y seguir camino y que le den al pueblucho este. Total, como se extienda lo del encuentro del rio, no nos querrá nadie. Pero había pensado en intentar ayudar a apagar el incendio. Creo que necesitamos descansar en blando, al menos por una noche.

Miré a Vandercroft, no fuera que no le gustaran mis palabras esta vez. Tenía que ir con pies de plomo con lo que decía o, al menos, que no me escuchara al decirlo.

Cargando editor
31/07/2025, 10:30
Kurt Boehm

   Kurt arqueó las cejas, un tanto sorprendido por las palabras de Marianna. ¿Un posadero que reclamaba bendiciones además de los dineros? Algo más había acontecido, y así lo confirmó Ándor. La sombra del encuentro en el río les perseguía como espíritus inquietos.

   —Ya veis cómo está la cosa por aquí. Estos tipos se toman las cosas demasiado en serio por un incendio. ¿Sabéis qué lo ha provocado? —preguntó, mientras se hacía a un lado para dejar paso a dos novicios que corrían hacia un vociferante sacerdote. Los pelados muchachos portaban humeantes incensarios. Las volutas de humo envolvieron, por un momento, al grupo.

Notas de juego

Jefe, además de soldados y sacerdotes, ¿están organizando cuadrillas de civiles/milicia?

Cargando editor
31/07/2025, 11:27
Director

Notas de juego

De momento no. Tal vez en una zona mas cercana al incendio lo estén haciendo.

Cargando editor
31/07/2025, 20:38
Tobías Vandercroft

Vandercroft asintió a las palabras de Marianna y Ándor, tampoco valía la pena darle muchas vueltas más a aquel desafortunado desliz. Aunque sus siguientes palabras le dieron al oficial una idea de la rata escurridiza que tenía ante él. Un fuego desbocado no era algo que menospreciar, pero huir de aquella manera dejando a los desamparados tras de sí no era una actitud muy encomiable.- Acabamos de llegar, ni idea de quién o que lo ha provocado. Creo que puedo ser de ayuda, al fin y al cabo un incendio no se derrota a cabezazos. A lo mejor habrá que demoler algunas casas para hacer un cortafuegos, pero entiendo bien como se comporta el fuego. Vayamos a la plaza e intentemos ayudar a los Sigmaritas a poner orden en todo esto. Marianna será mucho mejor que ellos atendiendo a los heridos.- se giró de golpe recordando al muchacho de los Blutdofer. Le silbó con fuerza para que se acercara, ya hacía tiempo que se habían dado cuenta de que les seguía.- Muchacho, si algo te pasase en esas lides tus padres nunca nos lo perdonarían. Pégate a mí como una rémora y no te arriesgues en balde, así podrás ver como nos ganamos esa puñetera bendición.-todavía con algo de malestar en las tripas se apretó la barriga con fuerza, dispuesto a avanzar para echar una mano. Si pudiera alejar un alma que todavía no debiera visitar los jardines de su señor, el esfuerzo bien habría valido la pena. 

Cargando editor
03/08/2025, 00:07
Kurt Boehm

   —Mmm… pintan bastos, joder. Parece que no nos basta con acero para purgar nuestros pecados; tendremos que hacerlo con fuego —dijo Kurt a su compinche, dándole un ligero apretón en el hombro antes de retirar la mano que había apoyado en él.

   —Ea, vayamos a echar una mano… y un ojo, de paso. Pero sin hacernos los héroes. Sea un accidente o no, no estamos aquí para salvar a nadie. Vamos a ganar tiempo para salir vivos nosotros. —

   No pocas veces habían usado un ardid parecido: crear una distracción y algo de caos antes de asaltar una fortificación enemiga.

   Kurt le echó un vistazo al chico Blutdofer. —Eh, chaval —fue el escueto saludo que le dedicó, junto con un toque del ala del chambergo.

Cargando editor
03/08/2025, 05:09
Marianna Eberstadt

Marianna suspiró. No sabía que había provocado el incendio y si había que ayudar haría cuanto estuviera en sus manos. Tobías habló de derribar edificios como quien echa tierra sobre las llamas para extinguirlas, no parecía una idea fácil de realizar, ni mucho menos que las autoridades locales estuvieran por la labor. Las palabras de Kurt la preocuparon visiblemente. Con cierto nerviosismo se frotó las manos entre si y echó a andar tras los hombres.