Partida Rol por web

¿Quién anda ahí?

Infierno Blanco (Día 8)

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26/11/2020, 12:50
Lyra Becks

Maldición, estábamos acabadas, y con nosotras la humanidad, no podía haber salido peor...

Desde luego no quería ser uno con aquellas cosas, a parte de que no sería yo, sería traicionar mis principios. Así que lo único que podía hacer ante aquella situación era intentar que mi muerte sirviese de algo, sabía que el fuego era lo único que podía matar aquellas cosas, así que solo me quedaba la esperanza, de alguna manera hacer explotar el combustible que nos quedaba o algo similar, tenía que pensar rápido, pues no creía que aquellos tres nos diesen mucho tiempo para actuar.

Mientras observó a ver cómo podía hacerlo no dejo de pensar en como hemos podido fallar, los infectados habían hecho muy bien su papel, no pensaba que Ellis fuese a ser uno de ellos, no como Yrion que con sus estúpidos discursitos finales lo había dejado más que claro. En cuanto a la líder, no podía decir mucho de ella, ni siquiera cuando se podía haber convertido en esas cosas, no había intercambiado apenas palabra alguna con ella, así que no había notado nada, sin embargo, Blue, el perro, si que parecía que había sentido que Ungâk ya no era quien debería ser, había protegido a Ben hasta su muerte, había hecho lo que había podido.

Suspiré, tenía que encontrar algo, tenía que actuar, tenía que hacer todo lo que estuviese en mi mano para intentar que aquellos seres no saliesen de la base...

 

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26/11/2020, 17:09
Zhou Thurston

Querida Madre, 

Yo he visto cosas que tu no creeríais. Atacar compañeros con el único fuego de un Infierno helado. He visto materia brillar en la oscuridad cerca del abismo de la ciencia. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de evolucionar.

Te juro que volveré a ti. Juro que no partiré otra vez sin ti.

Siempre tuya. Zhou

 

La pequeña guardó las ultimas palabras en esa postal metal que tanto había atesorado entre los recuerdos de un verano en Praga y con una pequeña sonrisa hizo entrega de su encargo a las otras mujeres cuyos rostros, a pesar de todo, parecían seguir siendo suyos.

Se despidió con una ligera inclinación de cabeza y llena de soberbia avanzó hacia Ellis.

Allí dónde iba, no necesitaba ser humana.

 

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26/11/2020, 17:32
Narrador

Mientras Maika se dejaba caer con los cuerpos de Ben y Blue, la mente de Lyra giraba a toda velocidad buscando una salida. Lo que no se esperaba era que de su concentrado esfuerzo le sacase Zhou Thurston entregándole una lata de metal y dedicándole una sonrisa.

En silencio, la más joven de la expedición demostró su pragmatismo y caminó junto a los otros tres que estaban situados frente a ellas. En vida humana había abierto su mente a los misterios de la ciencia, era paradójicamente poético que en su muerte fuera cuando verdaderamente alcanzase los conocimientos que le habían sido vetados. Los conocimientos de toda una raza alienígena que había desarrollado los viajes espaciales y desentrañado los secretos de la biología molecular y de, probablemente, la vida.

Mientras Ungâk, Jesús y Ellis recibían a Zhou a su causa, Maika se tomaba la tarea de acabar con aquellas criaturas de manera definitiva. Ocultando sus movimientos en la distracción involuntaria generada por Zhou, Maika buscó el depósito del tractor.

Pronto las criaturas alienígenas se dieron cuenta de las acciones de la joven que se iba desesperando poco a poco a medida que no encontraba el depósito buscado. La miraron con cierta curiosidad, pero fue Lyra quien la sacó de su búsqueda infructuosa justo cuando esta alcanzaba la portezuela de la caldera del tractor.

Es un tractor de vapor. Funciona con una caldera, no con un combustible líquido. No vas a poder hacerla explotar...

Las criaturas estallaron en condescendientes carcajadas.

Habían ganado. A pesar del desesperado intento de las mujeres humanas de frenarles, no tenían forma de vencerles. Ninguna.

Maika se dejó caer de rodillas consciente de su impotencia. Se sentía vencida. Acabada. Hasta que Lyra acabó la frase.

...No así.

La carcajada se detuvo y Maika levantó la mirada. Lyra Becks sostenía en su mano una de aquellas bombas que Ellis había preparado, probablemente antes de adquirir su nueva condición, al menos a juzgar por los datos que Ben había compartido.

Ahora fue Lyra la que sonrió e inclinó su cabeza en un movimiento similar al que habían hecho las criaturas, pero a diferencia del de ellas, este movimiento no era más que una burla satírica al inhumano movimiento del trío.

Maika...

Maika leyó sus intenciones y abrió la portezuela de la caldera. Casi al mismo tiempo, las tres criaturas se lanzaron a detener a Lyra, pero, aunque llegaron a placarla de un golpe de largos tentáculos y tirarla al suelo, no pudieron evitar que Lyra le lanzara la bomba a Maika.

Esta última completó su tarea y lanzó la bomba al interior de la caldera del tractor de vapor.

Di hasta luego, maldita Cosa.

Ellis, Jesús, Ungâk y Zhou sabían perfectamente qué sucedería a continuación, por lo que se dieron la vuelta y corrieron intentando ganar distancia con aquel tractor convertido en una inmensa bomba de relojería.

No habían casi cubierto más de cuatro pasos cuando la bomba detonó haciendo explotar la caldera del vehículo y convirtiendo aquel paraje en una repentina e inmensa bola de fuego. Los cuerpos de unos y otros salieron volando impactados directamente por aquella bomba.

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26/11/2020, 17:54
Narrador

La explosión generó vibraciones en el sismógrafo de la base Vostok, a escasos 60 kilómetros del lugar.

En dirección Sur, los investigadores, científicos y militares rusos pudieron ver brillar una hoguera que se mantuvo durante horas. La columna de humo, no obstante, continuó toda la noche.

Al día siguiente, antes de que los rusos pudieran organizarse para acudir a verificar qué había ocurrido, pudieron ver como su base fue sobrevolada por un avión militar bombardero con la bandera estadounidense pintada en el alerón de cola. Minutos más tarde, una nueva explosión hizo retumbar su base. Se podía apreciar que esta había sido más lejana que la anterior, pero también que era mucho mayor. Según sus cálculos, en aquella dirección debía estar la base americana privada del Gran Imán.

Los cientificos rusos, desconcertados, decidieron ignorar aquellos hechos, sacar una nueva botella de vodka y centrarse en su actividad habitual.