Partida Rol por web

[Zork]04 -Bajo las sombras de Montnoir

Capítulo 1: Extrañas compañías

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25/09/2017, 18:40
Tancredo de Bergerac

Tancredo miró confuso al clérigo. Sus ojos parecían mucho más redondos y profundos, casi parecían mirar a través de él. Ponía los pelos de punta.

—¿Que qué me pasó? Fue todo culpa de Marcel, señor. Él fue el que nos dijo cómo hablar con La boca del pozo. Lo intentamos en un lugar de poder inestable, señor, y ya ve lo que me pasó. Fui demasiado descuidado. Marcel me dijo que no me había pasado nada, que debía sentirme afortunado por haber sido bendecido por su toque.

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25/09/2017, 20:49
Volk

Notas de juego

Recibido, sin prisa :D

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27/09/2017, 20:03
Kaleb "El Grande"

Cuando apareció Tancredo, acompañado por Nuño, Kaleb se sorprendió. ¿Qué hacía allí? Seguramente alguno de sus superiores le había dicho que acompañara al peregrino, que habiéndose enterado de lo sucedido habría querido tomar cartas en el asunto. Así era él.

El lomo de Tarannis era peludo, y extrañamente cómodo. Podría acostumbrarse a un medio de locomoción como ese.

-Debo decir que eres muy cómodo, muchacho- dijo en voz baja, acercándose a la gran cabeza del perro.

Pero no pudo continuar elogiando al mastín, porque Tancredo comenzó con su letanía mágica. Había escuchado de las posibilidad de comunicarse con los muertos, pero nunca lo había visto, por lo que su atención estaba clavada en el peregrino.

El clérigo tomó cartas en el asunto, y la voz del mago emergió otra vez, pero el gnomo se daba cuenta que no era él mismo. Inmediatamente, sacó otro papel y comenzó a escribir rápidamente algunos datos de lo que decía. Casi se cae, pero se logró mantener.

-Quédate quieto, amigo... quédate quieto- le dijo a Tarannis.

-¿Dónde podemos encontrar a Marcel?- preguntó el bardo interviniendo, al ver que nadie más preguntaba.

Si llegaban a encontrar a Marcel, él les podría explicar (por las buenas o por las malas) qué era la boca del pozo y qué le había sucedido a ese muchacho.

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27/09/2017, 21:11
Le Maison

Le Maison estaba retraído. Esas raras artes que intentaban contactar con un espíritu que debía de estar en pleno juicio con los Dioses ponían en peligro el alma misma de Tancredo. Sin embargo finalmente asintió ante la pregunta de Kaleb. Le parecía que Marcel podia ser clave para entender el Mal que asolaba las tierras y erradicarlo, así que añadió otra pregunta que podría dar información importante, pero sin girarse en muestra a su desaprobación por el método. - ¿Puedes describirnos a ese Marcel y decirnos a qué se dedica?

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27/09/2017, 23:54
Tancredo de Bergerac

—Marcel vive en uno de los edificios que sirven como residencia a ciertos alumnos de la Universidad, señor. Estuvimos una vez en su cuarto, en el edificio 14, habitación 9 —le contestó a Kaleb. Luego continuó hablando, esta vez dirigiéndose al caballero del Santo Pendiente —. Tiene veintiún años. Es bastante alto, enjuto, con muchas pecas y pelirrojo. Es estudiante en la Universidad de Montnoir, como yo.

Poco después de terminar de hablar, Tancredo se sacudió violentamente y cayó de rodillas sobre la hierba. Sus compañeros dudaban si se trataba de una de sus teatrales extravagancias o si realmente se debía al espíritu que ocupaba su cuerpo. Unos segundos más tarde, el brujo recuperó totalmente el sentido.

Notas de juego

Tancredo, te devuelvo el control de tu personaje. Si nadie tiene nada que decir, mañana por la noche realizaremos una elipsis y, si todo el mundo está conforme, daremos por finalizado el primer capítulo.

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28/09/2017, 00:56
El Director de Juego

Durante la posesión, Tancredo notó algo extraño y oscuro que todavía contaminaba parcialmente el espíritu del muchacho (quién, pese a todo, estaba siendo sincero debido al conjuro). ¿Podrías decirnos qué sentiste*?

Notas de juego

(*): no tiene porque ser nada concreto.

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28/09/2017, 01:10
Tancredo de Bergerac
Sólo para el director

Tancredo sintió una sensación extraña, un regusto, por así decirlo, que no había notado antes, pese a sus muchos contactos con seres mágicos, y solo era el regusto de algo que se había quedado adherido a aquel espíritu, pero que ya no estaba, por suerte.

Me explico; cada ser de este mundo (o de otros, conocidos o no) tiene un olor o esencia diferente. Es una especie de asalto sensorial que afecta a varios sentidos, provocando una mezcla de sensaciones muy concreta, como una sinestesia. Las hadas provocan una sensación eufórica de brillo dorado, con sabor dulce y anisado, los seres ferales dejan un regusto terroso y un olor acre a almizcle, acompañado de una sensación de alerta y ansiedad muy fuertes, mientras que los demonios producen un sabor amargo como a bilis y una sensación febril de confusión violenta y palpitaciones.

Aquello no se parecía a nada conocido, era como una pesadez embotadora y purpurea muy volátil que sobrecargaba por completo el olfato y las sienes, como una sensación de asfixia, algo parecido a haberse emborrachado con perfume de jazmín y estar a punto de explotar. Tenía que ser un tipo de ser desconocido, o muy alejado de los habituales planos más cercanos a este mundo.

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30/09/2017, 01:03
El Narrador

Después de examinar con detenimiento el claro y haber enterrado el cadáver del engendro, el grupo regresó al cruce de caminos. Los soldados habían terminado de montar el campamento. Kaleb encontró el camino de vuelta, a lomos del fiel Tarannis, bastante más cómodo y agradable que el de ida. 
Ya a pocos metros de distancia les llegó el olor del conejo asado. Al parecer, alguno de los soldados había tenido suerte.

Cuando llegaron encontraron a Hugo sentado junto a una de las tres hogueras que iluminaban la pequeña loma. Estaba bastante colorado y se había abrazado a uno de los porteadores, que no lucían un mucho mejor aspecto. 

—¡Tancredo! ¡Chicosh! ¿Dónde osh habíaish metido? —preguntó el monje a voz en grito, para bochorno de alguno de los guardias.

Uno de los porteadores, un hombre realmente ancho y tosco, se levantó y se acercó al brujo:

—Oye, Tancredo, tu amigo se ha bajado el solo una de las cantimploras de "poción mágica". Será mejor que mañana le des algo para la resaca. Y vosotros —dijo, esta vez dirigiéndose al resto del grupo —. No os cortéis y veníos a nuestra hoguera; los amigos de Tancredo son nuestros amigos.

Volk no aparecía por ninguna parte, aunque todos supusieron que estaría fisgoneando cerca del palanquín. 

 

Notas de juego

Las guardias las van a hacer los soldados de la marquesa, aunque cualquiera puede unirse a ellos si lo desea. 

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02/10/2017, 20:32
Kaleb "El Grande"

Luego de la demostración de habilidad arcana de Tancredo, Kaleb terminó de anotar lo que había dicho. Al ritmo al que iban, necesitaría conseguir más papel y lápiz.

-Ya tenemos información para investigar cuando sea el momento...- dijo el gnomo sin dejar de mirar a Tancredo -Ahora sería mejor que volvamos al campamento-

Desde ese momento no podría ver de nuevo de la misma forma al peregrino. Tenía formas extrañas, pero que su voz expresara lo que un ser fallecido horrendamente sabía, le ponía la piel de gallina. En el fondo, también le había generado interés: un cronista que podía comunicarse con los muertos sería alguien que tendría muchos puntos de vista, hasta el de los que perdieron la batalla, los asesinados, etc.

Había escuchado de medianos y gnomos que viajaban en perros y hasta combatían a lomos de éstos. Ahora lo había podido experimentar y ciertamente podía afirmar que era cómodo e interesante. Su olfato lo hacía difícil de sorprender y el pelaje era algo cómodo debajo suyo. Tarannis fue el primero en percibir el olor a conejo asado, pero el olfato de Kaleb, acentuado por el hambre, también percibió esa delicia en el aire.

-Parece que comeremos bien esta noche... me alegro, necesito recuperarme después de un día con tantas emociones y el ataque de las arañas- comentó el gnomo en voz alta, más como un pensamiento en voz alta que como para una persona en especial, para luego mirar al dueño de su ahora montura -Alek, ¿has pensado en la posibilidad de servir a otra persona terminado este trabajo? Tal vez me vendrías bien... bueno, tú y Tarannis... hasta podría intentar convencer al Patricio de tu utilidad... ¿qué dices?-

Le gustaba sentirse protegido, y tener a un perro tan grande como ese, y a su dueño, le hacía sentirse seguro. Más aún después de los hechos de ese día.

Finalmente llegaron al campamento, y Kaleb no reprimió la sonrisa que le apareció en el rostro al ver tan borracho al inquisidor. De todas formas, también podía ser peligroso.

-¡Vaya! ¡La fiesta comenzó antes de tenerme aquí!- exclamó bajando de Tarannis y dándole unas caricias en la cabeza y las orejas -Vamos a tener que recuperar el tiempo...-

Conversar con los guardias sería una buena forma de averiguar más sobre sus nobles acompañantes, aunque primaría el descanso. Si conseguía algo, bien, sino también estaría bien. Era suficiente por ese día.

Justo antes de sacar su flauta para deleitar a los presentes con una de sus interpretaciones favoritas, se dio cuenta que Volk no estaba, pero que el palanquín seguramente sería un lugar donde su atención se vería atraída. Sólo esperaba que no cometiera ningún error, por lo que lo ayudaría tocando algo de su tierra, para que se distrajeran todos.

Notas de juego

¿Cómo se hace para poner música? Me di cuenta que pensaba que sabía, pero la realidad es que no sé hacerlo :P Y quería dejar algo...

https://www.youtube.com/watch?v=J56VVtlZCGE

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02/10/2017, 21:25
Tancredo de Bergerac

Tancredo se sentó de lado de la hoguera, cerca del exorcista Belmonte, ahora bautizado como Hermano Filemón. La verdad es que no se sentía muy bien después de todo aquello, se notaba invadido como por una pesadez en la cabeza y los miembros, hasta que se le escapó un gran y sonoro eructo de color violeta que pudo ser escuchado por todos los presentes.

Aquel efluvio extraño había abandonado su cuerpo sin más, y pudo observar con sorpresa que ya se sentía mucho mejor, liviano como de costumbre. Menos mal, lo que menos necesitaba ahora era verse poseído por alguna entidad extraña. No dejaba de mirar al joven Belmonte, por lo que pudiera pasar. Mañana, cuando se le pasase la borrachera le contaría todo lo sucedido lejos de oídos indiscretos.

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14/10/2017, 01:54
El Narrador

EPÍLOGO

Antes de que Volk pudiese enterarse de algo más, una voz femenina que solo podía pertenecer a la marquesa pronunció unas extrañas palabras. Como si valiéndose de aquel escurridizo lenguaje hubiese construido un hechizo, Volk no pudo oír ni una sola palabra más venir del palanquín. No era difícil entender que, a partir de aquel punto de la conversación, la privacidad debía ser absoluta.
Satisfecho con su pequeño trabajo de campo, el ladrón regresó junto a sus compañeros acompañado únicamente de su perenne sonrisa y un buen puñado de información. Todos estaban reunidos en torno una de las hogueras. Los guardias ya habían terminado de montar todas las tiendas y se preparaban para montar guardia. Al día siguiente atravesarían las puertas de la ciudad y algunos de los integrantes de la compañía parecían estar ansiosos por gastar su paga en alcohol y mejores compañías. Hugo, viendo sus coloradas mejillas y cómo arrastraba las palabras, parecía haberse adelantado —al menos en lo que a bebidas espirituosas se refiere—. Kaleb estaba tocando una de sus pegadizas tonadillas mientras Tancredo, Orrghk y alguno de los porteadores acompañaban la melodía dando palmas. Sin duda, el bardo había tocado con mejores percusionistas, pero siempre agradecía que su público se lo pasase bien.

La noche transcurrió relativamente tranquila. La única luz era la de la luna, las estrellas y las antorchas que llevaban los soldados de guardia. Le Maison, ansioso por restablecer su honor, les acompañó durante toda la noche, acompañado por Babaccar.
 

El palanquín se mantuvo en completo silencio durante toda la noche. Una luz llegaba desde su interior, pero nadie hizo preguntas, permaneciendo encendida aún cuando comenzaron a asomar los primeros rayos de sol, anunciando el comienzo de un nuevo día.

Notas de juego

Ahora sí que sí: