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Ashes of Eden - Mind Wars

Capítulo 2 - Parte 3

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29/09/2025, 18:01
La Voz

Mientras tanto, en otro lugar.

 

El Ushino gruño mientras era arrastrado por el pasillo, lo único que podía ver era un techo de piedra lleno de telarañas, los guardias lo arrastraban sujetándolo cada uno de una pierna mientras el dejaba detrás de si un pequeño rastro de sangre. Al llegar a una puerta, estos se detuvieron un momento para escuchar del otro lado; "PIEDAD", grito alguien del otro lado, los guardian susurraron algo entre ellos y asintieron.

La puerta se abrió y los guardias entraron arrastrando al Ushino, lo primero que noto era que el lugar era amplio, con una cúpula de piedra adornada con imágenes de estrellas y un largo brazo tocando el centro de la misma. El Ushino levanto la cabeza para ver el resto del lugar, para su sorpresa habían muchas personas en ese lugar, en el centro de la habitación había un humano encadenado de brazos y piernas al piso, se encontraba desnudo y en su cara se dibujaba una expresión muy tentadora de angustia y miedo, sus ojos estaban fijos en la fuente de sus emociones; De un lado de la habitación había una alta mesa de piedra, en el pie de la misma se encontraban tres humanos tratando de ordenar varias montañas de rollos y tabletas de piedra, arriba en la mesa se encontraban otros siete humanos, cada uno con un rostro duro y severo ante la imagen frente a ellos, cada uno llevaba una túnica ligera y una corona de hierro muy elaborada, detrás de ellos se encontraba un trono de piedra tallado incluso más alto que la mesa, su ocupante llevaba una toga con un decorado morado y una tela que envolvía y cubría completamente su rostro, pero lo que lo distinguía era su brazo derecho, era de color negro, como si se hubiera podrido.

Pero lo que más llamo la atención al Ushino era el hombre al pie del trono, no lo podía ver, solo podía ver sus ojos de un color blanco intenso, el Ushino trato de verlo mejor pero aquellos ojos le quemaban la parte de atrás de la cabeza. Trato de acomodarse pero sus guardias lo sacudieron y lo encadenaron a un par de metros del humano, justo del mismo modo.

"¿Quién es ese?", pregunto alguien en la mesa, hubo un montón de murmuros mientras uno de los guardias levantaba por la fuerza la cabeza del Ushino. "Uno de los sobrevivientes de la manada de Yimenashu", dijo el guardia antes de empujar la cabeza del Ushino contra el piso. Después de unos segundos se escuchó un sonido como de algo rasgándose seguido de los gritos del humano encadenado.

"PIEDAD PORFAVOR. YO NO SABIA QUE APOLO ESTARIA PERDIDO EN EL DESIERTO. SAMIRA ME DIJO QUE TENIA TODO ARREGLADO", se escuchó nuevamente el sonido de algo rasgándose seguido del humano gritando y llorando por su vida. "Samira no trabaja para nosotros y no posee ninguna razón para mantener alguna especie de acuerdo con nosotros" dijo una voz en la mesa, el Ushino levanto la mirada y trato de acomodarse para ver mejor lo que ocurría, pero uno de los guardias tenía su pie en su cabeza, solo podía ver la mesa.

"¿QUE HAY DE SUS OTROS ESPIAS?, ¿DEMIAT?", uno de los humano revolcó entre las pilas de rollos y tabletas con rapidez, en un segundo saco una tablilla de piedra y la alzo encima de su cabeza, en la mesa un hombre con barba larga y decorada se inclinó y la tomo, la leyó por un momento y luego hablo: "Esta muerto, lo mataron un grupo de Carthagross cerca del rio en el este de Sumatrosis", puso la tablilla a un lado mientras esperaba otra declaración; "¿Y LENYT?, ¿DAROK?", ahora eran los tres humanos los que rebuscaban con toda prisa, después de unos segundo recogieron varias tablillas y rollos, entre los tres los leyeron rápidamente y descartaron todos menos un rollo, esta vez un hombre sin cabello recogió el pergamino, lo leyó y declaro; "Ninguno de ellos están relacionados con esto, cada uno está asignado a su propia misión y sin ninguna relación con esto. Supongo que hasta aquí llegamos ya que dudo que...", el hombre encadenado grito con todas sus fuerzas, el piso pareció moverse debajo del Ushino mientras el hombre en el trono levanto su mano y chasqueo los dedos, el sonido era profundo y golpeo con fuerza, todo quedo en silencio mientras lentamente los sollozos del hombre encadenado llenaban aquel vacío.

"Esperen por favor, les pido piedad, que pasa, ¿qué pasa con Asmoru?, el sigue con Samira en el desierto", los hombres en la mesa de piedra mantuvieron un silencio, uno de los guardias del Ushino se aclaró la voz y todos los miraron, el guardia saco un pergamino de entre sus ropas y lo leyó: "Asmoru fue encontrado muerto en el nido de la manada de Yimenashu, las causas de su muerte son confidenciales", los hombres en la mesa mantuvieron un silencio absoluto, parecía como si todos estuvieran analizando con cuidado lo que acabaran de escuchar. "¿Que hacia ahí?, ¿algún testigo de su muerte a manos de...esta confidencialidad?", el Ushino busco entre la mesa quien había pronunciado aquello, pero su cazaron comenzó a latir más rápido cuando se dio cuenta que aquellas palabras provenían de aquellos ojos brillantes, cuando trato de volver a observar aquellos ojos, la parte de atrás de su cabeza comenzó a doler con intensidad, aparto la mirada lo mejor que pudo, pero cada vez que cerraba los ojos podía ver esos dos puntos brillantes quemándole el alma.

"Aquí está el testigo", el guardia que mantenía la cabeza del Ushino en el piso levanto su pie y con un gesto rápido lo tomo con fuerza del cuello, levantándolo hasta donde las cadenas lo permitieron, los ojos del guardia comenzaron a brillar levemente mientras su agarre se hacía más fuerte, el Ushino comenzó a convulsionar mientras espuma salía de su boca, su cara se torció de dolor mientras el guardia se concentraba, en la mesa, "¿Qué fue lo que viste Ushino?"

"LO VI, ERA EL DIO DE LA DESTRUCCION"; Decía el Ushino en voz baja, pero el guardia que lo sujetaba hablaba junto con él, los dos al mismo tiempo, "LLEGO A NUESTRO NIDO PARA TRAERNOS EMOCIONES Y COMBATIR CON GRR", el guardia apretó con fuerza el cuello del Ushino, "PERO SE FUEEEE, DIAS DESPUES APARECIERON ELLOS, EEEEELLOS ELLOOOOS", "¿Quiénes?", pregunto alguien en la mesa, el Ushino trato de escupir la espuma de su boca, su cara se torsia de dolor y el guardia libero un poco su cuello, "Es Asmoru, puedo verlo, esta con Samira y el grupo que había reunido anteriormente", dijo el guardia que sujetaba al Ushino, miraba hacia el vacío, "Están hablando con Yimenashu, ahora discuten y...", el Ushino se convulsiono y grito "EL CAZADOGRRRRR", el guardia volvió a apretar su cuello, "Veo a una Irongross y a un humano, Asmoru y su grupo pelean con ellos, la irongross quedó malherida, Asmoru fue el siguiente en morir", el guardia mantuvo un agarre en el Ushino pero su mirada regreso hacia los presentes en al mesa.

"Bueno, Asmoru ha muerto, y las declaraciones de este Ushino solo han demostrado que no nos fuiste de ayuda", dijo uno de los presente en la mesa de piedra, levanto un cuchillo de un metal negro y algo azulado, casi como el metal de los artefactos más viejos, "Creo que podemos dar por terminado", el hombre encadenado grito nuevamente, pero su garganta ya se habia desgarrado con la tortura y esta vez su grito sonó muy ahogado, "PORFAVOR ESPEREN, PIEDAD, PORFAVOR PORFAVOR, ESCUCHEN", el hombro sollozo y su respiración se aceleró mientras su voz se quebraba, "EL, EL GRUPO DE ASMORU, ¿A DONDE FUE?", todas las miradas regresaron al guardia y al Ushino, el primero no se inmuto, pero su mirada se desvió hacia los ojos brillantes cerca del trono, después de unos segundo su agarre se volvió más fuerte y el Ushino volvió a convulsionar; "Están hablando de algo, no puedo", el Ushino gruño y convulsiono con más fuerza mientras su boca se abría con desesperación; "YO LOS ESCUCHE, LOS ESCUCHE, ELLOS SE IBAN PARA BUSCAR AL DIOS DE LA DESTRUCCION, IRIAN POR EL YO LOS ESCUCHE, HAHAHAHAHAHA", El guardia tomo con la otra mano el cuello del Ushino, había perdido el control y el Ushino había arañado su mente momentáneamente, "¿A dónde irían?", pregunto alguien en la mesa de piedra. "Al território del Concílio de Ceniza y Sangre", respondió el guardia mientras seguía ahorcando al Ushino.

Todos los mantuvieron un silencio mientras analizaban aquello, pero el primero en hablar fue el hombre encadenado, "¿LO VEN?, ELLOS, ELLOS SIGUEN BUSCANDO A APOLO, IRAN A MATARLO", por primera vez, el semblante de los presentes en la mesa cambio a uno de curiosidad, aquella situación era extraña para ellos, "¿Porque siguen cazando a Apolo si Asmoru murió?"; se aventuró a preguntar uno de los presentes en la mesa, todos parecieron concentrarse en tratar de resolver aquel acertijo pero fueron aquellos ojos brillantes el que dio la respuesta, "Si me permiten, mi conjetura es que Asmoru no solo convenció a ese grupo de matar a Apolo en nombre de él, sino también en nombre de una gran recompensa, según el último informe, el trabajo previo de ellos había resultado sin duda infructuoso, en base a eso y al calibre de tal tarea, debió de haberlos convencido muy bien", las cabezas pensantes asintieron por tal respuesta, pero entre ellas alguien saco una duda, "De ser cierto, ¿cómo es que este grupo cobrara tan suma recompensa en caso de cumplir con su objetivo?, ¿acaso insinúas que Asmoru hablo de más?", las cabezas pensante se miraron entre sí, pero una pequeña risa se hizo presente mientras los ojos brillantes volvían a hablar; "Claro que no, Asmoru debió de ser lo sufrientemente perspicaz como para convencerlos y en caso de...fallar el, habría dejado las pistas suficientes para que nosotros nos pusiéramos en contacto con ellos para, darles ánimos, y dejarlos en claro que deben seguir adelante para que puedan conseguir su recompensa", el ambiente parecía haberse relajado, pero una duda seguía presente.

"¿Cómo planeamos ponernos en contacto con ellos?", las cadenas del hombre encadenado se sacudieron mientras él se movía con desesperación, "YO, YO, YO SERE SU ENLACE CON ELLOS, SERE YO, YO IRE CON ELLOS Y, Y LES DEJARE CLARO QUE SIGAN ADELANTE Y LA RECOMPENSA", todos los presente guardaron silencio, nadie en la mesa se atrevió a hablar, ni siquiera los ojos brillantes, puesto que tal decisión solo la podía tomar aquella figura en el trono, el Ushino pudo ver como la tela que envolvía su cara se movía, pero no podía escuchar nada, no escucho sus palabras pero si las sintió, en algún lugar de su mente pudo sentir las palabras de aquella figura, "Vivirás, y cumplirás esa misión"; el hombre encadenado estallo en llanto, "GRACIAS, GRACIAS MI SEÑOR, GRACIAS POR SU INFINITA PIEDAD, NO LO DEFRAUDARE", el guardia que ahorcaba al Ushino lo soltó, este cayó al piso, convulsionando con fuerza, se podía escuchar como el hombre encadenado era liberado mientras seguía agradeciendo su segunda oportunidad, por otro lado los guardias del Ushino lo liberaron y lo comenzaron a arrastrar hacia un pasillo adjunto, tirándolo a una esquina, lo único que el podía observar era como los guardias cerraban la puerta detrás de ellos y murmuraban algo.

El Ushino trato de moverse, pero su cuerpo temblaba con fuerza y por algún motivo de su boca salía un gruñido mezclado con un balbuceo, "grn grn grn grn", era como si su cuerpo lo hubiera abandonado, se sentía cansado y el dolor era incluso mayor que cualquiera que hubiera sentido antes, incluso peor que aquella vez que una roca aplasto su pierna, sus ojos se movieron a todos lados mientras el dolor seguía, pero se detuvieron cuando volvió a ver aquellos ojos brillantes, incluso de espaldas, esos ojos brillaban con una intensidad similar al sol. "¿Las causas de su muerte son confidenciales?", pregunto aquellos ojos brillantes mientras uno de los guardias sacaba un saco junto con el pergamino de antes, los ojos brillantes abrieron el saco y de entre sus manos sostuvo una cabeza. "Mi hijo, tantos años entrenándote, dándote de comer, educándote...Un desperdicio", la cabeza levito en el aire unos momento y un sonido aplastante y humano se hizo presente mientras la cabeza se volvió una papilla contenida en una esfera, los ojos brillantes hicieron un gesto y la papilla salió disparada hacia el Ushino, volviendo roja su vista, aquellos ojos tomaron el pergamino y lo leyeron, por primera vez el Ushino pudo ver como la intensidad de aquellos ojos bajaba. "Entonces fue el Simeonita", el guardia de antes saco otro objeto de entre sus ropas, una daga similar a la que usaban el que había hablado en la mesa de piedra, los ojos brillantes tomaron la daga y la admiraron, "Creo que en realidad no fuiste un desperdicio, simplemente te encontraste con algo que no sabías manejar", los ojos se posaron sobre el Ushino y su mente comenzó a quemarse, "Tal vez lo intente de nuevo"