Partida Rol por web

Comandos de la libertad

Paseo por Sigil

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04/05/2015, 18:43
Beshaabel
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Beshaabel le miró con gesto inescrutable cuando le dijo que no sabía volar y bromeaba, no parecía burlarse en absoluto pero tampoco sabía qué pensaba.

-“¿Cuántos portales crees que hay a cada mundo del Plano Material Primario? Hay…. yo qué se… ¿miles de miles de ellos? Cada mundo tiene sólo unos pocos. Sigil tiene portales a todos, pero rara vez más de uno al mismo; el Primario sólo es uno de los planos, cada mundo en él es una mota de polvo en el infinito.”

Escuchó su propuesta de teleportarse y sonrió, no estaba burlándose, pero parecía divertida con la propuesta.

-“Bueno, dejando de lado el despilfarro que supone – al fin y al cabo, eres tú al que le crispan esas cosas, a mi me parece bien - el conjuro de teleportación, sobre todo la versión sin riesgo, no lo lanza cualquier magucho de tres al cuarto. No creo que haya buscavidas itinerantes que esperan por si alguien necesita un conjuro para los portales del Nic’Epona capaces de usar magia semejante.” – aunque Garv no era un experto en magia no le sonaba haber oído hablar de magia de teleportación sin riesgo, sonaba a magia mítica – “La versión normal que puede lanzar Meelock, aún es magia muy poderosa y me sorprendería encontrar allí un mago capaz de lanzarla, con ese poder digo yo que podría ganarse la vida mejor. Pero aunque lo hubiera, ¿te apetece más que volar que te teleporten a unos 30 metros de altura y, si hay suerte y no te vas un metro a la derecha o la izquierda con lo que te espanzurras seguro, te toque agarrarte a la que llegas a la frente de una estatua de mármol para no escurrirte, mantener el equilibrio y moverte por el mármol hasta el punto exacto y saltar a un ojo de la estatua?” – le miró con brillantes ojos divertidos, riéndose con humor al ver su expresión – “Si, eso pensaba yo también.” – se acercó a él, abrazándose a su brazo como dando consuelo, ahora sí su sonrisa un poco pícara.

-“Pero no tengas miedo, te daré la mano y te ayudaré a volar. A mi se me da genial, seguro que te encantará, no hay una sensación igual, es libertad pura… volar es lo mejor del mundo.” – soltando su abrazo se lanzó a un breve vuelo que consistió, básicamente, en una voltereta mortal a ras de suelo, una maniobra que no parecía posible para una pájara de casi tres metros de envergadura como ella.

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04/05/2015, 18:47
Director
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La plaza del Nic’Epona estaba bastante abarrotada con gente por todas partes, algunos volando o andando a distintos puntos de la estatua para acabar desapareciendo en resplandores irisados. La estatua en sí resultaba impresionante desde el suelo, que formaba un domo hundido alrededor del pedestal sobre el que se alzaba, contribuyendo a darle un aspecto más grande y abrumador. Su contorno estaba vallado, con varias filas para acceder a distintos puntos.

Ellos se dirigieron a un dabus frente al que no había cola, aunque Beshaabel hizo gestos a un tipo, un elfo, vestido como los magos de los cuentos, túnica, sombrero puntiagudo y bastón incluidos. Parecía interesado en dejar claro que era un hechicero. Mientras se acercaba el tipo, Beshaabel le dio al dabus un par de papeles, con una sonrisa amable. El amarillento ser cornudo abrió la boca y los símbolos se dibujaron a su alrededor, Beshaabel los miraba con la misma cara de incomprensión que él, pero cuando señaló hacia arriba, ambos supusieron que tenían permiso.

Tras una negociación con el elfo, que acabó bajando el precio a la tercera parte de las 150 monedas de plata que pedía al principio, Garv recibió un conjuro de vuelo. Inmediatamente sus pies se separaron del suelo, le costaba trabajo mantenerse vertical y era un poco intranquilizador. Fiel a su palabra, Beshaabel se puso a su lado, ofreciéndole la mano y guiarle en esa nueva experiencia.

Dejando de lado el vértigo, la ingravidez y la velocidad, la experiencia no resultó tan traumática, gobernar el conjuro resultó más fácil de lo que preveía, aunque uno tenía que acostumbrarse a las sensaciones y a ver a la gente como diminutos ratones allá abajo. Beshaabel insistía en dar una vuelta antes de dirigirse al ojo y hacer cabriolas, prometiendo que sería genial, pero no le obligó ni le dejó en ningún momento.

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04/05/2015, 18:48
Beshaabel
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Finalmente llegaron al ojo central del Nic’Epona. Su compañera se posó con facilidad y le ayudó a hacer lo mismo con cuidado. El suelo era resbaladizo y muy inclinado, sin magia de volar no habría sido fácil sujetarse.

-“Vale, ahora tenemos que saltar al ojo, sujetando un trozo de oro y otro de plata mientras visualizamos una localización de nuestro mundo” – dijo mientras sacaba un par de monedas propias – “no es a dónde iremos, ese sitio es fijo, la visualización sólo es un componente, pero tiene que ser muy detallada, así que elige uno que recuerdes bien. Venga, tú primero.” – sólo en ese momento ella soltó su mano.

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04/05/2015, 18:48
Director
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Notas de juego

Si no cambias de idea y atravesáis el portal con tu turno acabaría la excursión planar. Si prefieres que te prepare adicional a éste el turno de vuelta al campamento porque no tengas interés en narrar más aquí me avisas.

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13/05/2015, 18:33
Garv Sevatar
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Notas de juego

Creo que se me pasó marcar como no leído el post y entre unas cosas y otras se me había pasado por completo responder. No, no tengo nada que añadir, así que por mi volvemos al campamento